Por Qué El Tiempo Pasa Más Rápido A Medida Que Nos Hacemos Mayores

El tiempo mental y el tiempo del reloj son dos cosas completamente diferentes. Corren a ritmos diferentes.

El paso cronológico de las horas, días y años en los relojes y calendarios es un fenómeno estable y medible. Pero nuestra percepción del tiempo cambia constantemente en función de las actividades que estamos haciendo, de nuestra edad, e incluso de la cantidad de descanso que tengamos.

En un paper (de próxima publicación) del diario de European Review de la Duke University, Adrian Bejan (profesor de ingeniería mecánica) explica la física que hay tras las sensaciones del cambio del tiempo y revela por qué los años parecen pasar volando a medida que nos hacemos mayores.

Bejan está obsesionado con el flujo y, básicamente, cree que los principios de la física lo pueden explicar todo. Ha escrito exhaustivamente cómo los principios del flujo de la física dictan y explican el movimiento de conceptos abstractos tales como la economía. Dedicación que le ha llevado a ganar la Medalla Benjamin Franklin del Instituto Franklin por “sus pioneras e interdisciplinarias contribuciones […] y teoría cosntructal, que predice el diseño natural y su evolución en la ingeniería, la ciencia y los sistemas sociales“.

En su último paper, examina la mecánica de la mente humana y cómo se relaciona con nuestra comprensión del tiempo, dando una explicación física para nuestra cambiante percepción a medida que envejecemos.

Espiral del Tiempo

El Ojo de la Mente👁

Conforme lo que afirma Bejan (que ha revisado estudios previos sobre el tiempo, la visión, la cognición y el proceso mental para llegar a su conclusión) el tiempo tal y como lo experimentamos representa cambios percibidos en los estímulos mentales. Está relacionado con lo que vemos. Nuestra percepción del tiempo se basa en la rapidez en que vemos los cambios con nuestro sistema mental-visual del tiempo.

Cada un@ de nosotr@s tenemos nuestra propia “mente del tiempo” que no tiene relación alguna con los inexorables días, horas, años de los relojes y calendarios: mente que se ve afectada por la cantidad de descanso que tenemos así como por otros factores. Bejan es la primera persona que ve el paso del tiempo a través de su lente particular, pero sus conclusiones se basan en los descubrimientos de otr@s científic@s que han estudiado los procesos físicos y mentales relacionados con el paso del tiempo.

Estos cambios en los estímulos nos dan el sentido del paso del tiempo. Escribe que: “El presente es diferente del pasado porque nuestra visión mental ha cambiado, no porque algún reloj haya sonado. El ‘tiempo del reloj’ que une todos los sistemas de flujo de la vida, animada e inanimada, es medible. El periodo día-noche dura 24 horas en todos los relojes de pulsera, de pared y de las torres de las iglesias y monumentos. Pero el tiempo físico no es es el tiempo mental. El tiempo que percibes no es el mismo tiempo percibido por otr@ persona“.

El tiempo ocurre en el ojo de la mente. Se relaciona con el número de imágenes mentales con las que se encuentra y organiza nuestro cerebro y con el estado del mismo a medida que envejecemos.

Cuando nos hacemos mayores, el ritmo con el que percibimos las imágenes mentales decrece dado que hay diferentes cualidades físicas que están cambiando; cualidades como la visión, la complejidad del cerebro y, más tarde, la degradación de las vías que transmiten la información. Y ese cambio en el procesado de imágenes es lo que nos conduce al sentido de que el tiempo se está acelerando.

Hora del Reloj y Hora Mental Durante La Vida

Este efecto se debe al movimiento sacádico del ojo. Estos movimientos son inconscientes, son movimientos que ocurren varias veces en un segundo. Entre cada uno de ellos, nuestros ojos fijan y el cerebro procesa la información visual que ha recibido. Todo esto ocurre inconscientemente, sin ningún esfuerzo por nuestra parte. En l@s humanos más jóvenes, estos periodos de fijación son más cortos que en los adultos.

Bejan continua afirmando que hay una relación inversamente proporcional con el procesado de los estímulos y la sensación de la aceleración del tiempo. De modo que, cuando somos jóvenes y estamos experimentando un montón de estímulos nuevos (todo es nuevo) parece que el tiempo pasa más lento. A medida que nos hacemos mayores, la producción de imágenes mentales se hace más lenta, dando la sensación que el tiempo pasa más rápido.

La fatiga también influencia estos movimientos sacádicos, creando superposiciones y pausas en los movimiento oculares que conducen a señales cruzadas. Un cerebro cansado no puede transferir la información de un modo efectivo cuando está intentando ver y dar sentido a la información visual simultáneamente. Está diseñado para hacer estas dos cosas de modos separados.

Esto es lo que hace que el rendimiento de los atletas baje cuando están exhaust@s. Sus poderes de procesado se confunden y su sentido del tiempo se apaga. No pueden ver o responder rápidamente a nuevas situaciones.

Otro factor que influye sobre cómo percibimos el tiempo es cómo se desarrolla el cerebro. A medida que tanto el cerebro como el cuerpo crecen, hay más conexiones neuronales y éstas son mas complejas; los caminos de la información se hacen increíblemente complicados. Se ramifican como árboles y este cambio del procesado influencia en nuestra experiencia del tiempo.

La Complejidad Del Cerebro Cambia Nuestro Sentido Del Tiempo

La degradación cerebral al envejecer influencia nuestra percepción. Los estudios de movimientos sacádicos en personas mayores muestran periodos de latencia más largos. El tiempo en el que el cerebro procesa la información visual es mayor, hecho que provoca que a las personas mayores les cueste más solucionar problemas complejos. Ell@s ‘ven’ más lento pero sienten que el tiempo pasa más rápido.

Una Vida Entera Midiendo

El interés de Bejan por esta materia empezó hace más de medio siglo. Como un joven atleta en un prestigioso equipo de basquet Rumano, se dio cuenta que el tiempo se ralentizaba cuando estaba más descansado, hecho que le permitía rendir mejor. No tan solo eso, era capaz de predecir el rendimiento del equipo en función de la hora del día en que el partido se programaba.

Afirma que: “Los partidos a horas tempranas, por ejemplo a las 11 AM, eran pobres; mientras que los de las tardes eran mucho mejores. A las 11 AM éramos unos sonámbulos, sin importar qué es lo que había hecho cada uno de nosotros durante la noche. Tenía claro ya, a principio de temporada, cuando se anunciaba el calendario, qué partidos nos saldrían mal. Los partidos fuera de casa, después de largos viajes y de sueño pobre eran malos, los partidos en casa eran mucho mejores por la misma razón. Además, teníamos un gran entrenador que predicaba constantemente que el primer deber de un jugador era dormir regularmente y bien y vivir limpio“.

Efectos De Dormir Mal En Nuestro Cerebro

Ahora ha experimentado como ‘el tiempo mental’ cambia durante el espacio aún más grande de toda su vida. Durante los últimos 20 años me he dado cuenta como mi tiempo está pasando, cada vez más rápido, y como me estoy quejando cada vez más de que tengo menos tiempo“. Es un sentimiento que oye también muy a menudo a su alrededor.

Pero no somos del todo prisioner@s del tiempo. Las segunderas del reloj continuarán moviéndose estrictamente, los días del calendario pasarán y los años pasarán aún más rápido. Por lo que vivir limpios y descansar bien puede alterar nuestras percepciones. Esto, en cierto sentido, podrá hacer que nuestro ‘tiempo mental’ se ralentice.

One More Thing…

Hace ya años que un amigo y compañero me pasó una web llamada “Why Time Flies“, en ella hay una infografía interactiva en la que se relaciona y se nos va explicando cómo la edad y el tiempo interactúan; dándonos una imagen clara de cómo el tiempo es mas corto como mayores somos. Se basa en algo parecido a esta imagen, donde se relaciona el % de tiempo que significa cada año del total de nuestra vida a medida que envejecemos.

Os recomiendo que visitéis esta fantástica web: “Why Time Flies

El Tiempo Vuela

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “Physics explains why time passes faster as you age” en Quartz

La Escucha Activa: El Don Que Da

Ya aprendimos un poco sobre la Escucha Activa en los Brain Feelings: 6 modos para ser mejor ‘Escuchador’Qué es lo que hacen los buenos escuchadores“. Hoy me gustaría aprender un poco más sobre esta materia de manos de un artículo de la escritora Canadiense, Sara Saddington.

Hay dos principios básicos (vale, hay más, pero éstos son los que nos servirán para este Brain Feeling) con los que debemos esforzarnos en convivir:

  • Entender que cada un@ es el propio héroe de su propia historia
  • Asumir que l@s demás tiene buena intenciones

En nuestro día a día, ya sea en el trabajo, en casa o compartiendo espacios públicos con completos desconocidos, todo se basa en la comunicación Necesitamos escuchar y responder a las señales que l@s demás están compartiendo para entender hacia donde queremos ir (literal o metafóricamente). A pesar de este hecho, much@s de nosotr@s somos muy mal@s a la hora de escuchar. Sara, tiene una teoría sobre por qué ocurre esto.

Afirma que ella es la persona más importante del mundo (para ella, en mi caso no aplica). Vive en su cuerpo. Como tod@s tiene que escuchar su autodiálogo en su cerebro. Sus finanzas, sus relaciones personales, sueños y ambiciones: todos ellos tienen un impacto directo en la calidad de su vida: su felicidad, su sentido de la seguridad, el sentido del ‘yo’.

Autodiálogo

El interactuar con otr@s, le ayuda a recordar que, para ell@s, ell@s son la persona más importante del mundo. A penas van a darse cuenta de sus problemas. No les importa si ella está dolorida o malhumorada. No tienen interés alguno en oír hablar sobre sus sueños (ya están lo suficientemente ocupad@s para entender su último sueño bizarro o haciendo cálculos para llegar a final de mes).

Dado que somos human@s que nos centramos en nosotr@s mism@s, es muy fácil creer que las acciones de l@s demás son sobre nosotr@s. El jefe, demasiado ocupado para nuestra reunión regular me evita (a lo mejor he hecho algo que le enfada). Mi pareja parece distante (igual está enfadad@ porque nunca bajo la basura). Es@ camerar@ amigable y eficiente debe estar flirteando conmigo ya que soy encantador@, no porque sea un@ buen profesional, sino porque se trata de mí.

Excepto que no.

Asumir que las personas con las que interactuamos tienen buenas intenciones nos dará un buen empujón para poder mitigar estas creencias. Son los héroes de sus propias historias, y están haciendo lo mejor que pueden para arreglárselas. Del mismo modo que nosotr@s no estamos en nuestro mejor estado cuando estamos cansad@s o malhumorad@s, tampoco lo están l@s demás. No me están haciendo esas cosas a mí. Están intentando lo mejor que pueden hacer para sí mism@s en ese momento. Por supuesto que también hay gente con la que es difícil tratar y gente que les encanta ser un@s imbéciles. Pero hay poca cosa que hacer con ell@s, y asumir que tod@s actuamos de buena fe nos ahorrará tiempo y energía (no nos preocuparemos por  analizar ese comportamiento o esa intención).

Activa Tus Capacidades De Escucha Activa

Escuchar trata sobre la empatía. Se trata de salir de tu propia cabeza y adentrarte en un mundo en el que no eres el personaje principal, se trata de interesarse en puntos de vista alternativos. En primera instancia, puede ser increíblemente difícil. Es una de las mejores herramientas que podemos usar para tener relaciones más efectivas.

Aprendamos algunas cosas que deberíamos hacer y otras que no deberíamos hacer al escuchar para mejorar y hacer más efectivas nuestras relaciones. Te sorprenderás de lo que puedes llegar a oír.

Te Recomiendo Que… ✅

Asumas Que Hay Buena Intención

Si partes de la posición que mucha gente está haciendo lo mejor que puede podrás dejar de lado parte de la negatividad que viene de asumir que van a por ti.

Un@ compañer@ malhumorad@ puede estar más estresado por todo el viaje que ha tenido que hacer hasta el trabajo que no por alguna cosa que hayas hecho tú. Esa tía que nunca recuerda en que trabajas no es que no se acuerde  ni piense en ti, es que tan solo te ve una vez al año y está ya bastante ocupada son su propia familia.

Haz Preguntas Para Aclararte

¿No entiendes una palabra o un acrónimo? Pregunta. Si tan solo asientes, no ganarás ningún punto. En las conversaciones personales, podemos decir: “cuéntame más de ello“, si aparece algún tema que no entendemos del todo. También en el trabajo es un modo que puede llevarnos a crear conversaciones muy interesantes.

Pregunta y Respuesta

Aprende A Reconocer Lo Que No Se Ha Dicho

Un cambio súbito del lenguaje corporal, en el tono o el ritmo de su voz, un cambio de tema (todos estos son indicadores de que hay más cosas en la historia). Síguelo dócilmente, pero presta atención a las pistas de incomodidad y no aprietes demasiado.

Reflexiona Sobre Lo Que Se Ha Dicho

Tomarse un tiempo para resumir lo que se ha dicho, y verificar tu nivel de comprensión, no tan solo hará que la otra persona note que valoras su perspectiva, también ahorrará tiempo y frustración.

Reflexionar sobre lo que has oído es un modo muy poderoso de estar seguro de que estás hablando de lo mismo y trabajando para alcanzar el mismo objetivo.

Podemos usar fórmulas como:

  • “Si lo he entendido bien, parece que te sientes…”
  • “Solo para tener claro lo que está pasando, el retraso en el proyecto es por [estas] causas externas”
  • “No estoy seguro de lo que quieres decir, pero por lo que he oído es [esto] ¿Me pierdo algo?”

No Te Recomiendo Que…⛔️

Soluciones Problemas (si no te lo han pedido)

“Siento que estés pasando por esto”, “Te creo”,  como mucho: “Dime si hay algo que pueda hacer”. Cuando das consejos que no te han pedido o tratas de “arreglar” a las personas, estás proyectando tus propias inseguridades y la necesidad de controlarlas. Te estás haciendo el héroe de su historia. No lo hagas.

Héroe

Decir Rápidamente Lo Que Piensas Justo Cuando Han Acabado De Hablar

Una pausa no es necesariamente una concesión. En lugar de ello, procesa qué es lo que se ha dicho, haz preguntas para indagar más, dales un momento para que acaben de recopilar sus pensamientos. La escucha activa no trata sobre esperar tu turno para hablar.

Cambiar Súbitamente De Tema Sin Acordar El Cambio

Una buena conversación inevitablemente divagará y cambiará de dirección varias veces, pero un cambio súbito en el tono o en el tema de una conversación le indica a la otra persona que no te importa qué es lo que ha dicho.

Podemos usar fórmulas como cambio radical, para indicar al otr@ que hemos escuchado lo que estaba diciendo, que un punto de lo que ha dicho nos ha recordado algo totalmente diferente, y que queremos compartirlo antes de volver al tema original.

Con estos signos, reducimos la frustración y demostramos respeto por l@s otr@s mientras que seguimos permitiendo que la conversación continue orgánicamente.

Cambio de Tema

Ser un buen oyente, no es una cosa que sea siempre natural, pero creo que es una cosa en la que vale la pena trabajar. Cuando realmente escuchas lo que l@s otr@s están comunicando (cuando puedes reconocer que la conversación no trata sobre ti y tener empatía hacia esa perspectiva) podrás abrir muchas puertas a una relación más profunda. Deja que otr@ sea el héroe por unos momentos. Escucharás cosas maravillosas.

Buen Jueves!! 🙂


Artículo Original: “Active Listening: The Gift that Keeps Giving” en Thin Difference

5 Razones Por Las Que NO Deberíamos Ponernos Metas

Hoy me gustaría aprender un punto (de hecho 5 razones) que, a priori, se contradice con muchas de las cosas que hemos aprendido en Feel The Brain. Aprenderemos 5 razones por las que no debemos de establecernos objetivos. Bien mirado, no se trata de una contradicción radical, yo estoy totalmente a favor de la idea que establecerse objetivos es una pieza fundamental para avanzar, pero si que estoy de acuerdo con que deberíamos tener en mente estos 5 puntos que aprenderemos hoy en el momento que decidamos establecernos alguna meta.

Camino Hacia Un Objetivo

La idea que no nos debemos poner objetivos ni metas se contradice con lo que nos han enseñado. Infinitos estudios han establecido una fuerte relación entre el establecerse metas con el éxito, la motivación y la confianza.

Para la mayoría de las personas, establecer metas puede ser el punto diferencial entre ser mediocre y mostrar un gran rendimiento.

Pero no para tod@s y no siempre.

Hay momentos en los que establecerse metas es una pérdida de tiempo e incluso puede hacer bajar nuestra motivación y nuestra confianza.

Si alguna de estas 5 situaciones que aprenderemos a continuación te aplican, entonces deberías dejar de establecerte metas, al menos durante un tiempo. Puede ser una buena idea tomarse un respiro o hacer alguna otra cosa primero.

1.Si Eres Una Persona Que Destaca Sobre Las Demás (en lo que a resultados se refiere)

Este tipo de personas suelen establecerse metas imposible y llegar a ellas. Sin embargo, una gran concentración en alcanzar metas puede causar problemas como hábitos poco saludables (trabajar muchas horas, saltarse comidas, perder horas de sueño), no desarrollar amistades cercanas y deshacerse cuando todos los esfuerzos extraordinarios fallan.

Lisa Simpson sería un ejemplo de este tipo de personalidad

Si eres de este modo, siempre concentrad@ en la siguiente meta, tomarte un respiro del establecimiento de metas puede ser un modo de mucha ayuda para tener más equilibrio en tu vida e incluso puede mejorar tus relaciones con l@s demás.

2.No Tienes Claro Lo Que Quieres

Te estás poniendo objetivos para cosas que otr@s te han dicho que son importantes pero que no son lo que TÚ quieres. A lo mejor ni siquiera sabes qué es lo que quieres. Mucha gente escoge carreras basándose en los deseos de sus padres más que hacerlo en función de sus talentos e intereses reales. O se ponen metas en función de lo que se supone que deberían hacer. Es difícil mantener el compromiso con este tipo de objetivos. De aquí que muchas dietas fallen. Es más fácil comprometerse con una dieta si ves exactamente cómo va a ayudarte a vivir la vida que realmente quieres vivir.

Dudas

Si no tienes claro qué es lo que quieres, es probable que te pongas objetivos que no te satisfagan una vez los hayas alcanzado. Cuando tienes claro lo que quieres, las metas se convierten en el significado real para alcanzarlas. Hay pocas cosas más decepcionantes que trabajar muy duro para alcanzar una meta tan solo para descubrir que no importa nada.

3.Tus Metas No Están Conectadas Con Un Propósito Mayor

Cuando tus metas están conectadas con un propósito mayor, ves el porque son importantes. Es mucho más fácil mantener la motivación en tiempos desafiantes. Y, una vez has alcanzado esa meta, la próxima se revelará como obvia ya que todas ellas están alineadas con dónde quieres llegar.

Las metas son hitos que marcan el camino de tu viaje. Si no hay una línea de visión clara entre ellas y un propósito mayor, lo más seguro es que te equivoques al establecerlas y llegues a una vía muerta.

Antes de establecerte metas, rasca un poco la superficie de lo que crees que quieres descubrir, tu propósito último de modo que puedas estar segur@ que te estás estableciendo las metas correctas.

4.Tu Meta Es Demasiado Grande, Demasiado General o Demasiado Vaga

Quizás quieras contribuir a la paz en el mundo, a crear un mundo que vaya bien para tod@s o a arreglar el cambio climático. Todas ellas son persecuciones nobles y que valen la pena. Pero no son objetivos. Si usamos la analogía del globo aerostático, es esta vista de altura desde donde ves todo el panorama. Pero desde esa distancia las briznas de la hierba son invisibles.

Globo Aerostático

Necesitas ver el suelo para saber dónde pisas a medida que estás llevando a cabo el siguiente paso. En otras palabras, debes traducir tu visión en pasos de acción o estarás en peligro de estar simplemente soñando y no conseguir demasiado o nada. El reto es establecerse objetivos en base a una mirada realista de tu situación actual sin perder de vista tu visión.

5.Estás Intentando Controlar Cosas Sobre Las Que No Tienes Control

Quizás desees mejorar la relación con alguien, pero si esa persona no quiere trabajar también en la relación, será inútil. Cuando tus metas requieren que otras personas lleven a cabo algún tipo de acción, debes crearlas juntamente con esas personas.

Control

Los sentimientos son otra área que no puedes controlar. Puedes querer ser más feliz o tener una mejor conexión espiritual. Pero no puedes controlar directamente esas cosas. Lo mejor que puedes hacer es establecer objetivos para actividades que permitan que esas cosas entren en tu vida, como dar un paseo por la naturaleza, meditar regularmente o no hacer nada.

Buen Martes!! 🙂


Artículo Original: “5 Reasons You Should NOT Set Goals” en Seapoint Center

No Es Lo Que Conoces, Es Lo Que Haces Con Lo Que Conoces. El Conocimiento Como Una Acción y No Como Una Cosa.

¡¡Hola Brain Feelers!! Este es el primer Brain Feeling de 2019. Es uno de los artículos que más he aprendido escribiendo y que más me han gustado. Aprenderemos la importancia de dejar de tratar el conocimiento como una cosa (caduca con el tiempo) y tratarla como un proceso en sí (siempre renovándose).

¿Me acompañáis?


Si aprendes una cosa por primera vez, ¿hace que seas un@ expert@?

O, ¿tienes que ser un@ expert@ en esa materia?

O, a lo mejor, algo cerca del medio.

El problema al tratar el conocimiento como algo concreto (como un nombre) es una aproximación que sugiere que hay un punto específico en el que lo que sabes se convierte en verdad absoluta. En realidad, el conocimiento existe como un barómetro, cambia en función de con quién estemos hablando.

Para remediar el problema de asumir que el conocimiento es definitivo, tenemos que ser capaces de medir la calidad de información que poseemos; ya que el saber más sobre alguna materia no implica necesariamente que estemos en lo correcto.

Para evaluar la calidad de la información y cómo la obtenemos, tenemos que utilizar el Capital Atencional (AC), una medida que se usa para calcular cómo llegamos a un punto de conocimiento.

Tener un AC alto implica que has obtenido tu información a través de investigación concreta y objetiva, que has probado tus hallazgos con otras personas y que estás abiert@ a cambiar tu posición si te presentan las evidencias suficientes para hacerlo.

Tener un AC bajo significa que crees reactivamente en cualquier cosa que cruza ante ti, que rechazas el diálogo con l@s demás sobre tus creencias y que te mantienes en tus creencias de un modo dogmático y tribal.

Si nuestro nivel de entendimiento fuese una medida en un eje horizontal (yendo de 0 a expert@), el AC sería el eje vertical que mida la calidad de la información que tenemos.

Bajo este punto de vista, ¿dónde reside el “conocimiento” en sí mismo? Para poder sacarlo claro, dividámoslo en 4 cuadrantes distintos.

Con un alto AC y un alto nivel de entendimiento, el cuadrante 1 debería de ser donde residen la mayoría de nuestras perspectivas en la vida. En este cuadrante, no solo tenemos una comprensión sólida de lo que sabemos, sino que esa comprensión está construida y fundamentada sobre una investigación objetiva y un diálogo solícito.

También es importante que recordemos que no porque hayamos alcanzado el cuadrante 1 en una área de conocimiento signifique que vamos a estar en ese estado permanentemente.

Tenemos que estar siempre aprendiendo y reevaluando. De hecho, es muy saludable que estemos en cualquiera de los otros cuadrantes en algún momento determinado.

Por ejemplo, si a un@ científic@ intelectualmente honest@ se le presenta una clara prueba que contradice todo lo que conocía previamente, se verá en el cuandrante 2, donde su AC es alto (ya que aún está comprometid@ a descubrir la verdad diligentemente), pero su nivel de entendimiento ha decaído drásticamente (ya que todas las conclusiones a las que había llegado han sido refutadas).

Desafortunadamente, no todas las personas están dispuestas a que su visión del mundo sea errónea.

Las personas que una vez fueron abiertas y objetivas en sus opiniones empezarán a solidificar sus creencias en un muro impenetrable, cerrándose a sí mism@s a un mundo de información que cambia continuamente. Su nivel de entendimiento en una materia concreta podrá ser alto, pero su AC es bajo porque rechazan cualquier prueba objetiva y solo confían en opiniones que se alinean con las suyas.

En el contexto de nuestro gráfico, este comportamiento representa una caída precipitada en el cuadrante 4, donde las paredes de una cámara de eco están esperando su llegada.

Lo cierto es que ningun@ de nosotr@s es inmune a moverse entre estos cuadrantes. Y, dado que estamos en el flujo continuo de muchas cosas, no es posible para el conocimiento el residir en un único punto de este gráfico.

De hecho el conocimiento es el proceso que usamos para movernos hacia el cuandrante 1. Aún más, una vez llegues al cuadrante 1, el conocimiento incluye la firme determinación de permanecer allí el más tiempo posible.

Cuando el conocimiento se convierte en un proceso (un verbo en lugar de un nombre concreto) nuestra vista del mundo cambia. Somos plenamente conscientes de en qué cuadrante estamos en un momento dado y podemos llevar a cabo un esfuerzo consciente para movernos a un lugar con mayor calidad de atención.

Somos conscientes de los momentos en los que demostramos un comportamiento AC bajo, como creer en las redes sociales para crear nuestras opiniones (Q3) o rechazar el establecer conversaciones con alguien con quien estamos en desacuerdo (Q4). Podemos añadir humildad en nuestro proceso al admitir que no sabemos demasiado sobre algo, pero estar comprometid@s a ser honest@s intelectualmente en nuestra búsqueda de aprender más (Q2).

De modo que, ¿cómo nos abrimos camino hacia el cuadrante 1?

El camino que aprenderemos hoy no es el único, pero es un marco de tabajo que al autor del artículo original le ha funcionado bastante bien.

Hay un ciclo continuo de 4 estadios que nos conduce inevitablemente hacia el cuadrante 1.

Este es el proceso de 4 estadios para solidificar lo que sabemos y mejorar la calidad de las opiniones e información que tenemos.

Debemos tener claro que, junto con el cumplimiento riguroso de este ciclo, debemos saber qué lo estamos haciendo todo lo que podemos para ser intelectualmente honest@s en nuestra escalada al cuadrante 1.

¿Qué es lo que significa cada cuadrante? ¿Cómo funciona este ciclo?

Dividámoslos y exploremos los detalles.

Los 4 Estadios Del Conocimiento

Empezaremos con el primero: ser consciente.

1.Mejora la calidad de tu consciencia para encontrar las mejores semillas

Imaginemos que la información es como semillas (pequeños núcleos de ideas, noticias o intereses que podemos germinar en algo mejor si tendemos a ellas).

Estas semillas están contenidas en cápsulas que flotan sobre nosotr@s cada día, cada una representando las diferentes fuentes de información con las que estamos en contacto constantemente.

Son cápsulas de información pero pueden tener diversas formas: podcasts y blogs; redes sociales y noticias, conversaciones con mentores, amigos o familia.

En el transcurso de nuestro día, semana o mes, estas cápsulas se abren y empiezan a lanzar las semillas alrededor de ti y de tu campo de consciencia.

Cuando todas estas semillas te rodean, es muy difícil encontrar en ellas las mejores ideas. Ayuda el priorizarlas en función de quién las haya lanzado. Podemos estar super inspirad@s después de tener una magnífica conversación con alguien, ya que lo que hemos hablado está hecho especialmente a medida para nuestros intereses compartidos.

Si le comento a un mentor alguna cosa con la que estoy batallando y me da una idea, esa semilla tendrá muchas más posibilidades de germinar que esa recomendación de Facebook. Al contrario, un tweet bien hecho de alguien a quien respeto pero que no conozco personalmente será una semilla mucho más sana que la que venga de un@ familiar que predique los beneficios de un trabajo en el que no tengo interés alguno.

Usando estas experiencias como barómetro, quiero ajustar las puertas de mis cápsulas de información de modo que tan sólo me lleguen las semillas de calidad. Algunas puertas las dejo completamente abiertas.

Otras las cierro…

Y otras las dejo entornadas…

Con las puertas correctas abiertas y las malas cerradas, se crea un cuello de botella de información, incrementando la probabilidad que una buena semilla me impacte y previniendo que la mayoría de las malas me impidan ver la luz del día.

Cuando tenemos más control sobre la información que recibimos, mejoramos la calidad de nuestra consciencia. Somos más receptiv@s a las buenas ideas, y moderamos el impulso de actuar prematuramente sobre las no tan buenas.

Esta es la diferencia entre hacer crecer una semilla basada en información que viene del miedo, de la avaricia y del odio; a hacer crecer una semilla diseminada por la lógica, la razón y la intención.

2.Cultiva la curiosidad para hacer brotar y fortalecer tus raíces

Como Einstein dijo:

“Lo importante es no parar de cuestionar. La curiosidad tiene su propia razón de existir”.

Una vez escogemos las semillas que queremos hacer crecer, las regamos con La Super Fuerza de la Vida. El Sultán de Todo lo Bueno. La inspiración. Nuestra mejor aliada; la curiosidad.

La curiosidad es la fuerza vital triangular que nos propulsa hacia el crecimiento intelectual. Es es suelo en el que plantamos nuestras semillas, el agua que las hace brotar y las raíces que actúan como fundamento para su crecimiento sostenido.

Puedes tener un nivel increíble de consciencia para una buena semilla, pero no tendrá ni la más mínima oportunidad de florecer si no haces ninguna pregunta. Por ejemplo, puedes saber el valor de la meditación si oyes hablar a alguien sobre eso, pero ese valor muere si tienes una inclinación cero a probarla. Las ideas tan solo se perpetúan cuando tenemos intención de indagar en ellas.

Hay una creencia común equivocada que dice que si compramos muchos libros, se construyen más escuelas, se contratan más profesor@s y las cabezas se llenan com más hechos y que, por lo tanto, eso es la solución definitiva de los sistemas de educación. De nuevo esto se basa en la falacia de tratar el conocimiento como su fuese un nombre.

Grandes cantidades de información (o lo que tradicionalmente concebimos como ‘conocimiento’) y las venidas de impartirlo, se convertirá en yermos intelectuales si no los cultivamos con la curiosidad.

Para un@ estudiante de instituto, creer que la historia es aburrida como es tan normal como ver una espinilla en la cara de un adolescente. Pero a veces pienso que es una pena oír que un@ estudiante afirma que la historia es tediosa. Esa tristeza, en mayor parte, sale porque tuve un fantástico profesor de historia en el instituto. Me hizo ver la historia como una asignatura increíblemente apasionante. Era capaz de encender la curiosidad en una asignatura que l@s estudiantes típicamente pensaban que era una mierda.

Es bastante raro que la materia en sí sea inaccesible. Si quieres profundizar más en algún tema, es que ya eres curios@ de clase o que los guardianes de esa materia (profesor@s, figuras públicas, etc.) han hecho una gran labor de cultivar una cultura de cuestionar.

Una vez la condición de la curiosidad está satisfecha, podemos empezar el proceso de hacer crecer el árbol.

3.Extrae Información Diligentemente y Construye Un Conjunto de Habilidades para Hacer Crecer Tu Árbol

Albert Einstein continuó diciendo:

“No podemos evitar asombrarnos al contemplar los misterios de la eternidad, o de la vida, de la maravillosa estructura de la realidad. Hay suficiente si cada un@ de nosotr@s intenta comprender un poco más este misterio cada día”.

En el emprendimiento, hay un dicho que afirma que una gran idea no vale nada sin ejecutarla. Aunque pueda sonar como una frase de un inversor al ser condescendiente cuando alguien expresa una idea, hay un poco de mérito y verdad en esta (irritante) frase.

Del mismo modo que “una gran idea no tiene ningún valor sin ejecución”, la curiosidad no dará fruto sin diligencia. Una vez que tengamos curiosidad sobre alguna cosa, tenemos que empezar a investigar, aprender y a extraer información relevante que nos ayudará a llegar al fondo de nuestras preguntas.

Este es el único modo de continuar el proceso del conocimiento; sin diligencia, la curiosidad se convertirá en un estorbo para una mente clara. Si tu proceso se para en la curiosidad, serás un@ etern@ cadete espacial, en un estado constante de admiración del mundo pero sin tener espacio para el conocimiento real.

Es esta la verdadera razón por la que Albert Einstein termina sus pensamientos sobre la curiosidad con esta frase:

“Es suficiente que un@ intente comprender un poco de este misterio cada día”

No quiere decir que estemos en un estado de admiración perpetuo, boquiabiert@s, reflexionando sobre el sentido de la vida cada día. No, incluso si va más allá de reino de nuestro entendimiento, tenemos que seguir probando eliminar tantas capas del misterio como nos sea posible.

Tenemos que entrar en la Mina de las Respuestas Potenciales, con la Curiosidad como mapa y la Diligencia como pico, para extraer incansablemente la información que necesitamos para satisfacer nuestras preguntas.

Y, al acabar el día, la información extraída se recolecta, se procesa y se canaliza como nutrientes hacia las raíces de lo que era nuestra semilla. Estas raíces después crecen para convertirse en el fundamento de lo que será el tronco de nuestro árbol.

A medida que las preguntas van encontrando sus respuestas, van a aparecer mejores preguntas que tomarán el relevo de las primeras, así aumentará la calidad de nuestra curiosidad.

Por ejemplo, las personas que tienen su primer contacto con Bitcoin podrían preguntar: ¿Qué es bitcoin y qué tiene de especial?, una pregunta que millones de personas nos hemos hecho en algún momento. Pero si pasamos un poco de tiempo y nos esforzamos estudiándola, el punto de curiosidad evolucionará hacia preguntas como: ¿Cómo solucionamos el problema de las emisiones de carbono generadas por bitcoin dado el poder computacional necesario para minarla y hacerla crecer?, una pregunta que mucha menos gente se hace pero que es mucho más relevante para la viabilidad de esa tecnología.

A medida que saciamos nuestra curiosidad mediante una investigación diligente, nuestra búsqueda de sacar más capas de ese misterio se vuelve aún más incisiva con una curiosidad más fuerte. Un ciclo bello, un ciclo que se retroalimenta y que construye el estadio final del conocimiento.

4.Produce y Distribuye Semillas de tu Propia Cosecha para Reiterar lo que tu (piensas) que sabes

Como usamos la curiosidad como pilar de nuestra gesta de construir nuestro árbol, nos vamos a encontrar (inevitablemente) con asunciones de lo que hemos recopilado. Nuestra intuición es una fuerza poderosa que nos permite descifrar si lo que leemos, oímos o vemos puede ser verdad o ser correcto, pero también debemos tener en cuenta que nos puede distraer de nuestro camino.

Para probar y diseminar la calidad de lo que sabemos, tenemos 2 opciones:

  • Hablar de nuestros hallazgos con aquell@s a los que respetamos para tener feedback y asegurar la integridad.
  • Compartir lo que sabemos con los demás en forma de educación.

Hablar de ello nos da espacio para conocer nuestras ideas sobre el árbol que estamos construyendo. Tu árbol ha crecido hasta un punto en el que puede producir sus propias semillas, y estas semillas han sido cultivadas cuidadosamente mediante la investigación, la experiencia y la aplicación. Antes de compartirla con l@s demás, es importante tener un poco de feedback. Muestra esa semilla a aquell@s a los que respetas, de modo que tus ideas y hallazgos permanezcan intelectualmente honestas.

El diálogo y un intercambio sincero de ideas son el mejor modo de refinar bien y probar nuestras asunciones, lo que incrementará la probabilidad de que tu propia semilla germine en el árbol de alguien más.

Distribuir lo que conocemos (o el proceso de la educación) es el siguiente paso (divertido y profundamente atractivo) pero también el que más nos asusta. Es el momento en el que construimos nuestra propia cápsula de información; el mismo tipo de cápsula de información que nos dio la semilla inicial para empezar el crecimiento de nuestro conocimiento.

Nuestra cápsula nos permitirá distribuir nuestras semillas al público en general, pero para hacerlo bien requiere un montón de creatividad.

¿Qué estrategia seguirás para distribuir lo que conoces? ¿Cómo contagiarás a los demás con la excitación que sentiste mientras pasabas por los primeros 3 estadios del conocimiento? ¿Por qué no crear un podcast? ¿Por qué no crear un artículo en un Blog 🤪? También puedes formular tus hallazgos de modo que los puedas introducir en cualquier conversación.

La posibilidades son infinitas, pero también muy divertidas de llevar a cabo.

En el lado opuesto, este paso nos asusta ya que, como todas las cosas que cultivamos y creamos, nuestras cápsulas pueden fallar de un modo miserable. Pueden cascar violentamente si las semillas que contiene son malas o si la cápsula en sí misma no está bien construida.

Un modo de evitar la avería es mediante la confianza, el combustible de cada cápsula de información que hay por el mundo. Si distribuyes semillas de desinformación o malicia a las personas, nunca más vas a tener su confianza, y la cápsula que has construido se precipitará inevitablemente hacia el suelo.

Esta es la razón por la que es importante el llevar a cabo todos los pasos anteriores (mantener la curiosidad, investigar, hablar con l@s demás) para salvaguardarnos de la desinformación y asegurarnos que estamos distribuyendo una semilla de alta calidad.

Sobretodo RECUERDA que, lo que en un momento fue una semilla de alta calidad no tiene porque serlo para siempre. Una semilla debe reflejar lo que conoces como cierto, pero otras opiniones, refutaciones y teorías pueden empujarnos a replantearnos nuestras conclusiones. De aquí el dicho: enseñar es el mejor modo de aprender“.

Las semillas que disperses en el estadio 4, se convertirán en nuevas semillas de consciencia para el estadio 1 de alguien más.

Tu semilla empieza su recipiente de su propio proceso de conocimiento, completando cada uno de los 4 estadios.

Las conclusiones a las que el receptor@ llegue en este viaje tendrán, si son lo suficientemente buenas, el potencial de encender tu nuevo estadio 1.

Esta aproximación iterativa al conocimiento es la base para el descubrimiento y la búsqueda científica, artística y emprendedora. Hay un ciclo constante de construcción, destrucción, revisión y reintroducción que se perpetua mediante la curiosidad y la educación. Con este proceso, ponemos a prueba continuamente nuestras asunciones, construimos sobre lo que sabemos, y desenterramos un poco más del misterio.

Este ciclo es lo que significa el conocimiento (como verbo). Es el movimiento constante de la consciencia a la curiosidad, a la diligencia a la distribución y de vuelta a la consciencia donde el ciclo empieza de nuevo.

El Conocimiento no es una cosa que se adquiere rigurosamente. Es una acción que debemos practicar consistentemente.

La Sabiduría Reside Entre El Nombre y El Verbo

La adquisición de hábitos aprendidos, técnicas e información es inútil sin sabiduría. Ganar sabiduría significa mucho más que mejorar nuestra habilidad para retener información.

La sabiduría es la combinación de estas 6 búsquedas:

  • Descubrir cosas nuevas
  • Aprender más sobre esas cosas
  • Usar esas cosas para mejorar el trato de un@ mism@ y de l@s demás
  • Ser honest@ sobre lo que se conoce
  • Ser honest@ sobre lo que NO se conoce
  • Establecer confianza haciendo lo que es correcto

La sabiduría es lo que reside entre la vista del conocimiento como un nombre y del conocimiento como un verbo; el punto en el que está claro que conocer más no te hace más sabi@. Aún más, la sabiduría es el modo en que utilizas lo que conoces.

Ganar sabiduría es moverse entre cada uno de los 4 pasos del conocimiento y, más importante aún, empezar una y otra vez. Hacerlo nos mantiene intelectualmente honest@s en la persecución de la información, ya que intento recordarme continuamente que mi meta última no es ser más “experto”, sino equiparme con lo que necesito para ser un mejor, compasivo e inclusivo ser humano.

El autor del artículo original nos recuerda que el propósito de éste no es corregir a las personas cada vez que utilizan la palabra conocimiento como un nombre. Eso seria, de hecho una cosa muy muy poco sabia de hacer. En lugar de eso, lo que intenta es darnos un marco de trabajo que podemos utilizar en el proceso de aprender más sobre el mundo. Saber que el conocimiento solo puede perpetuarse a través del diálogo y de la educación nos permite volver a los estadios iniciales y ver el intento oculto de lo que perseguimos. Si la meta es construir nuestra propia cápsula del conocimiento, tan solo las buenas semillas deberán tener cabida en ella.

Con esto en mente, podemos hacernos poderosas preguntas en cada paso.

Si estamos en el estadio 1, el Estadio de la Consciencia, nos podemos preguntar:

  • ¿Cuáles de todas estas semillas que me rodean tienen la suficiente verdad como para que las cultive?
  • ¿Va a contribuir mi consciencia sobre este hecho positivamente a mi bienestar y al de l@s demás?

Si estamos en el estadio 2 o el Estadio de la Curiosidad, nos podemos preguntar:

  • ¿Qué me excita tener en cuenta?
  • ¿Qué temas me permiten crear las mejores preguntas posibles sobre lo que quiero explorar?
  • ¿Estaré abiert@ a explorar cosas con las que no estoy de acuerdo pero que los hechos demuestran que son ciertas?

Si estamos en el estadio 3, o el Estadio de la Diligencia, nos podemos preguntar:

  • ¿Cuál es mi motivo para todo este trabajo e investigación al minar esta información?
  • ¿Es puramente egoísta (fama, fortuna, estatus)?
  • ¿Me hará feliz ser un defensor de esta materia, especialmente frente a aquell@s que respeto y admiro?

Y, si estamos en el estadio 4, o el Estadio de La Educación, nos podemos preguntar:

  • ¿Soy efectiv@ al representar que lo que conozco es verdad?
  • ¿Estoy abiert@ a cambiar mis creencias en base a la calidad del feedback que recibo?
  • ¿Soy un testamento andante de las ideas y argumentos que propongo?

Si lo pensamos, nos daremos cuenta que esas preguntas, más que respuestas, lo que harán será acercarnos más a la sabiduría. Esto es justo una parte inherente del modo en cómo funciona nuestro universo. Éste es simplemente tan vasto y desconocido para tener más respuestas que preguntas. Y, si nos convertimos en expert@s en algún campo, tan sólo tenemos que encontrar algunas preguntas de un pequeño conjunto de un pequeño, pequeño rincón dentro de esta extensión infinita de ideas y curiosidad.

No tiene ningún sentido que te dediques a conocerlo todo. En lugar de ello, la vida es sobre encontrar los pequeños rincones y grietas en el panorama de la curiosidad en los que podamos ahondar profunda y deliberadamente. En este proceso, el descarte consciente de información es tan importante. La vida y la curiosidad son demasiado importantes como para malgastarlas con malas ideas.

Esta es nuestra única vida que vivir. Todo el conocimiento que tengamos en nuestras mentes se disipará con nuestro último aliento, pero, si somos sabi@s, las semillas que habremos distribuido continuarán tomando forma y creciendo en árboles.

El Conocimiento como colección es temporal, pero el conocimiento como marco de trabajo es eterno.

Sencillamente Genial!!

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “Knowledge as an Action” en Medium

Tu Azul No Es Mi Azul, o Cómo La Percepción Nos Da Una Lección de Empatía

Hoy me gustaría aprender una reflexión que se hace Interpractical Juggler (miembro de Medium), quien se define a sí mismo como escritor, malabarista, filósofo, loco ocasional, propietario profesional de una barba, y alquimista moderno que quiere que el mundo brille.

La verdad es que es un Brain Feeling que no deberíamos dejar escapar. Veréis que está narrado en primera persona, pero no soy yo, es Inerpractical Juggler.


Estando en la Universidad, sufrí un ataque psicótico que hizo que me cuestionase la naturaleza de la realidad. En un intento de entender qué era lo que me estaba pasando, salté dentro de la madriguera de la metafísica, estudiando un montón de filosofía y dejándome envolver por los matices de las ciencias cognitivas.

Muchas de las cosas que aprendí me hicieron cuestionar si mi realidad subjetiva era la misma realidad subjetiva que cualquier otr@. Dado que estaba experimentando alucinaciones y viviendo delirantes fantasías que parecía que nadie más estuviese teniendo, llegué a la conclusión que el mundo interior de cada un@ es totalmente diferente al de l@s otr@s (nuestros mundos respectivos no tienen porque estar alineados).

Esto es particularmente interesante, ya que por esa época en la que llegaba a esas conclusiones, también me topé con la teoría del color. Tod@s nosotr@s hemos tenido momentos en los que nos hemos preguntado si el azul que vemos es el mismo que el azul que otras personas ven. ¿Cuál es la verdad real tras nuestros ojos? ¿Indican nuestras percepciones que cada un@ de nosotr@s vivimos una realidad completamente diferente a la que viven las personas de nuestro entorno?¿Qué pasaría si cambiásemos de cuerpos? ¿Nos veríamos en un mundo bizarro e irreconocible?

¿Realidad?

Cómo Se Forma La Experiencia

Empecemos nuestra exploración de lo subjetivo revisado un experimento muy conocido:

Si un árbol cae en un bosque y nadie está allí para oírlo, ¿hace algún ruido?

Si eres como yo al empezar mis pinitos en filosofía, vas a responder a esta pregunta con un absoluto y rotundo “Sí”. Pero, si deconstruimos lo que realmente está ocurriendo en este escenario, veremos que la respuesta es, de hecho, un “No” menos obvio de lo esperado.

En esencia, esta pregunta demuestra un problema con el lenguaje. El modo en que interpreté este pregunta en primer lugar reflejaba el pensamiento que el sonido no necesita de un@ testig@ para existir. Pero, como de hecho pasa, la realidad de las cosas es más complicada cuando asumimos la complejidad del lenguaje y su rol en esta situación.

Para ilustrar lo que quiero decir, primero deberemos distinguir entre “sonido” y “ondas sonoras”. Estas son las etiquetas que usamos para distinguir entre un qué subjetivo, y un fenómeno objetivo, respectivamente. Cuando un árbol cae perturba un montón de aire, causando una percusión ondulatoria de energía que radia a través de las moléculas de aire. Sin un@ obsrvador@, este proceso es básicamente piezas mecánicas del Universo jugando un efecto de causa y efecto.

Árbol Caído En El Bosque

¿Cuál es el sonido de una mano aplaudiendo? ¿Si mueves tu mano en el aire, oyes algo? Normalmente, bajo circunstancias normales, el mero hecho de perturbar el aire no causa sonido, a pesar de que lo hace radiando de un modo muy similar al que lo hace cuando un árbol cae.

Estructura Del Oído

Con esto, podemos afirmar que el sonido existe como resultado de la traducción de un fenómeno del mundo externo en una experiencia de nuestros mundos internos.

En el caso de un árbol cayendo, el aire pasará por un proceso que lo traduce como sonido: primero entrará por las orejas de un@ observador@  y reverberará en el tímpano. Esto hace que dos pequeños huesos, el martillo y el yunque, choquen uno contra otro, antes de pasar esa vibración hacia un tercer hueso, el estribo. El estribo crea ondas en la cóclea, una estructura espiral de nuestro oído interno.

En la cóclea hay pequeños pelillos llamados esterocilios que actúan como transistores. Cuando un estereocilio se mueve por el movimiento fluido de la cóclea, transforman el estímulo en una señal electromecánica que viaja a través del nervio auditivo hasta el cerebro. De aquí, el cerebro coge la información y la usa para construir una experiencia, en un proceso llamado Teatro Cartesiano.

Teatro Cartesiano

Cómo Se Forma El Color 🎨

De un modo similar, el color se forma cuando nuestros ojos traducen el fenómeno de la luz en un deslumbrante espectáculo de colores. El color que “vemos” es lo que ocurre cuando la luz que rebota del entorno sin ser absorvida por ningún objeto particular se refracta a través de las lentes de nuestros ojos, donde se redirige a un grupo de células especializadas, llamada conos y bastones.

Los conos se activan con altos niveles de luz y son los que nos permiten ver el color. Los bastones se activan con bajos niveles de luz lo que nos permite ver en circunstancias de poca luz.

El Ojo

Conos y Bastones

Tanto los conos como los bastones están en el fondo del ojo, en la retina. De manera parecida a la que los estereocilios del oído traducen la información en un patrón que el cerebro puede usar, estas células receptoras traducen la información de las ondas de luz en una señal que el cerebro usa para construir una imagen del mundo externo.

Una persona normal tiene 3 tipos de conos, que detectan rangos de luz de longitudes de onda azules, verdes y rojas. Es mediante las combinaciones de las entradas de estas células el modo en que nuestro cerebro puede juntar todo el espectro del arco iris, una habilidad que no todas las personas poseen. Aquí es donde recordamos que la experiencia de interpretar la luz no es la misma para tod@s nosotr@s.

L@s daltónic@s suelen tener 2 tipos de conos, lo que hace que muchos colores tengan un apariencia “gris“. La mutación genética llamada tetracromacia hace que aquellas que la tienen, sobre un 12% de todas las mujeres, tengan 4 tipos de conos y que, por lo tanto experimenten un rango de colores más amplio que una persona “normal”. Dado el gen de la tetracromacia tan sólo se expresa en el par X de cromosomas, los hombres no pueden tener esta mutación.

Estas variaciones en la percepción de la luz y el color son indicadores de que existe una gran variedad de personas que inherentemente ven el mundo de un modo diferente a como lo ve una “persona normal”. Pero esto aún no responde a la pregunta: ¿Ven dos personas con la misma visión los mismos colores?

Un Experimento Con Experiencia

En 2009, un experimento de la Universidad de Washington probó la percepción del color de los saimiris.

Saimiri

Al igual que los daltónicos y muchos otros mamíferos, estos monos solo tienen dos tipos de conos. El experimento probó en primer lugar como los monos reaccionaban a puntos coloreados en una pantalla cuando se juntaba con la recompensa de un sorbo de zumo.

L@s investigadores descubrieron que los monos podían distinguir los puntos azules y amarillos dentro de un campo de puntos grises, pero no podían distinguir los puntos rojos ni los verdes.

Luego se inoculó a los monos con un virus de laboratorio que mutaba genes específicos de los ojos de los monos, cambiando sus receptores de verde en receptores de rojo. Los monos no es están neurológicamente programados para procesar el color rojo, pero l@s investigador@s descubrieron que, tras esta terapia génica, los monos ya no tenían problema alguno para seleccionar los puntos rojos.

Esto nos hace preguntar: ¿Qué pasó exactamente para que los monos pudiesen percibir el color nuevo? ¿Era el rojo que percibían el mismo que percibimos nosotr@s, o la experiencia de percibir el color rojo es fundamentalmente diferente para los monos “inyectados” que para l@s human@s?

Saimiri Test

Reflexiones y Conclusiones 🤔

Las preguntas que nos podemos hacer en referencia al experimento son similares a las que nos podemos hacer cuando nos preguntamos sobre nuestros cerebros y qué es lo que hacen la primera vez que experimentan el color. Podemos concluir que ningun@ de nosotr@s nace conociendo el color inherentemente; tod@s hemos tenido que pasar por el proceso de experimentar todos y cada uno de los colores por primera vez al habérnoslos encontrado justo al salir del vientre materno.

Y aunque aún no podamos afirmar que la mayoría de las personas experimentan el color del mismo modo, podemos asumir que la interpretación de color no es un proceso biológico e innato como tendemos a creer. Es totalmente posible que nuestros cerebros hayan aprendido a expresar diferentes longitudes de onda de luz de acuerdo a nuestras diferentes realidades subjetivas.

Percepción del Color del Cerebro

Si pensamos en las diferencias que estos factores crean en nuestras perspectivas del mundo, podemos empatizar mejor con l@s demás en nuestro día a día.

A lo mejor tu azul es mi rojo. Cada un@ de nosotr@s viene al mundo con unas perspectivas individuales y unas experiencias vitales de modo único.

Mis experiencias e investigaciones me han enseñado que todo lo que pueda pensar que sé, puede ser cuestionado (hecho que suscribo).

Si más gente entiende que sus mundos internos no son absolutos, entonces nuestra experiencia colectiva como seres humanos tendrá espacio para mayor comprensión, ya que basaremos nuestras interacciones en el hecho que tod@s somos únic@s y tenemos nuevas perspectivas que deben ser nutridas y mimadas. Solo entonces, seremos capaces de manifestar un paraíso colectivo.

Buen Sábado!! 🙂


Artículo Original: “Your Blue Is Not My Blue” en Medium

!!!Feliz Navidad Desde Feel The Brain!!!

Solo daros las gracias por estar ahí y por continuar queriendo aprender conmigo. Apredemos más en año nuevo.

!!!Feliz Navidad!!!

Christmas Brain

Buen Martes!! 🙂

🎁Thomas Nast, El Caricaturista Que Creó La Imagen Moderna De Santa Claus (no, no fue Coca Cola)🎁

Navidad está a la vuelta de la esquina, y creo que deberíamos aprender algo de la Navidad durante estos días.

Tod@s hemos oído la historía que fue Coca Cola quien creó la imagen de Santa Claus que ha llegado hasta nuestros días. Pero la verdad es que no fue así. Este Santa fue creado por un caricaturista durante la Guerra Civil de EEUU; eso sí, años más tarde Coca Cola, la refinó.

Hoy os propongo que aprendamos cómo Thomas Nast creó a Santa Claus.

El 3 de Enero de 1863, en la revista ilustrada Harper’s Weekly, aparecieron dos imágenes que cimentaron la obsesión de los EEUU con un elfo viejo y alegre. El primer dibujo muestra a Santa dando regalos en un campamento del Ejército de la Unión. Para que ningún@ lector@ cuestionase la lealtad de Santa con la Guerra Civil, llevaba una chaqueta con un patrón de estrellas y unos pantalones a rayas. En sus manos sostiene un títere con una cuerda alrededor de su cuello, las características del muñeco eran similares a las del presidente Confederado, Jefferson Davis.

Primera Imagen de Santa Claus Dibujada Por Thomas Nast

Una segunda ilustración nos muestra a Santa en su trineo, luego bajando por una chimenea, todo en la periferia de la ilustración. En el centro, dividido en dos círculos separados, se pueden ver una mujer rezando arrodillada y un soldado sentado en un árbol. Según Adam Gopnik, en un número de 1997 de The New Yorker“Le dio Norte a la Navidad, dotó a la causa de la Unión con un aura de sentimiento doméstico e incluso de sentimentalismo”.

Segunda Imagen de Santa Claus Dibujada Por Thomas Nast

¿El artista responsable de esto? Un inmigrante bávaro llamado Thomas Nast, extraordinario caricaturista político y la persona que hizo tanto como cualquier otro hombre para preservar la Unión y llevar la guerra a su fin, según palabras del General Ulysses Grant. Pero como much@s inventor@s, Nast aprovechó el trabajo de sus visionarios compañeros al crear la rotunda y resplandeciente figura de Santa Claus. Fue el hombre con los talentos correctos, en el sitio correcto y en el momento correcto.

Thomas Nast

Antes del siglo XIX, la Navidad era una festividad religiosa, llana y simple. Diversos factores y fuerzas en conjunción la transformaron en la fiesta comercial que celebramos hoy en día.

El bienestar generado por la Revolución Industrial creó una clase media que podía permitirse comprar regalos, y las fabricas podían producir en masa. Ejemplos de la festividad empezaron a aparecer en la literatura popular, desde el poema de 1823 de Clement Clarke A Visit from St. Nicholas” (más conocido por su primer verso: “Twas the Night Before Chrsitmas”) hasta el libro de Charles Dickens de 1843, A Christmas Carol.

A Visit From St. Nicholas de Clarke Moore

A mediados del siglo XIX, la Navidad ya empezó a parecerse más a lo que es hoy en día. Según Fiona Halloran comenta en su libro Thomas Nast: The Father of Modern Political Cartoons: “Desde una temporada de desgobierno caracterizada por la bebida, de la inversión de los roles sociales en que el proletariado se mofaba de sus superiores y un poderoso sentido del juicio de Dios; la festividad se transformó en un momento privado, dedicado al corazón y al hogar y, particularmente, a l@s niñ@s“.

Otra Imagen de Thomas Nast sobre Santa

Esto era tan cierto en los EEUU como en Inglaterra, incluso cuando la Guerra Civil estaba en su punto más álgido. L@s niñ@s recibían regalos hechos a mano, debido a la escasez de materiales, los soldados Confederados y los de Unión intercambiaban café y periódicos en las trincheras, y algunos hacían todo lo que podían para decorar el campo de batalla. Alfred Bellard, soldado de la Unión de New Jersey escribió: “Para hacer que se pareciese lo más posible a la Navidad, plantábamos un pequeño árbol frente a nuestra tienda, engalanado con  carne de cerdo dura en lugar de pasteles, naranjas, etc…”

Fue este el mundo que se encontró Thomas Nast al llegar allá por 1850. Haciendo sus primeros dibujos en su adolescencia, se convirtió en un ilustrador en plantilla de Harper’s Weekly, una de las revistas más populares en 1862. La revista no era tan sólo para servir a serios propósitos: “Daba noticias políticas y comentaba eventos nacionales e internacionales, pero también ofrecía ficción sentimental, humor y noticias culturales”. ¿Qué mejor sitio para Nast para llevar a la vida su meticulosamente detallada imagen de Santa?, de modo que empezando con los dibujos de Enero de 1863, Nast empezó a inmortalizar la mítica figura de Santa Claus.

Portada del Harper’s Weekly

Además de reutilizar la imaginería del poema de Moore (un reno tirando de un trineo con un saco lleno de regalos), Nast también utilizó inspiración de su entorno. Basó la imagen del Santa barbudo y redondo, en parte, de sí mismo y utilizó a su mujer e hij@ para los otros personajes, afirma Ryan Hyman, curador del Macculloch Hall Historical Museum. El museo, sitio en el pueblo de Nast (Morristown), muestra una gran colección de sus trabajos.

A pesar que variaban de año en año, los dibujos de Santa de Nast aparecieron en Harper’s Weekly hasta 1886, un total de 33 ilustraciones. No es sorprendente, que las ilustraciones de la Guerra Civil cayesen dentro del saco de la propaganda; Nast daba firme soporte a la abolición, los derechos civiles y los Republicanos. Incluso después de la Guerra, Nast continuó usando a Santa Claus para hacer algunas afiladas declaraciones políticas.

Los Trabajos de Santa Claus (por Nast)

Pongamos como ejemplo la imagen de 1881 conocida como Merry Old Santa Claus, probablemente el retrato más famoso de Santa de Nast. Para cualquier observador@ parece el Santa de siempre, con su saco de regalos y vistiendo su clásico traje rojo. Pero de hecho, afirma Hyman, es propaganda, esta vez relacionada con la indecisión del gobierno al pagar salarios más altos a los miembros del ejército“Lo que lleva en la espalda no es un saco de juguetes, es una mochila del ejército de los soldados”. Lleva una espada y una hebilla en su cinturón para representar al ejército, mientras que el caballo de juguete es una referencia al Caballo de Troya, simbolizando la traición del gobierno. Un reloj de bolsillo en el que se muestran las doce menos diez de la noche, indicando que el senado de los EEUU tenía muy poco tiempo para aumentar los salarios del ejército y de la marina.

Merry Old Santa Claus de Nast

Según Hyman: “Nast siempre fue pro-militar […] Los militares querían un aumento y él sabía lo duro que habían trabajado y cómo ayudaron a formar el país“.

Mucha gente sabe que Nast fue quien asignó el burro a los demócratas y el elefante a los republicanos, y que se cebó con los políticos corruptos de la ciudad de Nueva York, pero poc@s saben el rol que jugó al crear la Navidad.

Demócratas y Republicanos de Nast

Hyman concluye que; “Creó la imagen moderna de Santa Claus […] aunque ahora no pensamos en la propaganda de la Guerra Civil mientras abrimos los regalos”.

¿Y la historia sobre que fue Coca Cola quien creó a Santa? 🥤

Pues es medio cierta. Lo que ocurrió fue que Haddon Sundblum, un artista que trabajaba para Coca Cola, refinó la imagen de Santa en 1931. Sundblum dibujó a Santa con un vestido rojo con ribetes blancos de piel, un cinturón y unas botas negras. Llevando un sombrero rojo y suave. Es esta imagen de Sundblum, basada en el concepto de Nast, la que nos es más común hoy en día.

El Santa de Sundblum para Coca Cola

Buen Sábado!! 🙂


Artículo Original: “A Civil War Cartoonist Created the Modern Image of Santa Claus as Union Propaganda” en SmithsonianMag