¿Arte y Depresión?

Un retrato de la depresión mediante el arte y la neurociencia usando la cabeza como lienzo…

En una colaboración entre la artista británica Emma Allen y la neurocientífica Daisy Thompson-Lake de la Universidad Queen Mary de Londres; esta corta animación utiliza la superficie de la cabeza de un hombre como un lienzo para explorar a la vez la experiencia y la neurociencia de la depresión. A través de un llamativo y emotivo estilo visual que utiliza la técnica de stop-motion para animar la pintura de la cara, el corto conecta dos modos muy distintos de conceptualizar la depresión: como una experiencia emocional vivida y como una condición médica radicada en la química del cerebro.

El vídeo es parte de la serie llamada GreyMatters que trata de “eliminar el estigma social que acompaña a la salud mental y de educar sobre el rol del cerebro en la depresión“.

Espero que os guste tanto como a mí.

Buen Lunes 🙂


Artículo Original: “A portrait of depression through art and neuroscience using the head as a canvas” en Aeon

El Sesgo De Distinción: Por Qué Elegimos Lo Que Elegimos

Allí estaba yo, mirando una pared enorme de pantallas de televisor. Cada una mostraba exactamente la misma escena (una bonita flor que se abría lentamente para revelar cada pétalo, pistilo y estambre en un exquisito detalle de alta resolución). Era completamente sexy. Pero ahora era el momento de tomar mi decisión.

¿Debería comprar la televisión de 400€ que estaría dentro de mi presupuesto o debería derrochar en el modelo deluxe de 500€ que me había ayudado a entender la biología de las plantas de un modo más íntimo?

Aunque cada cono y bastón de mis ojos me rogaban que comprase la mejor, mi instinto más sensato entró en juego. “Tienes un presupuesto de 400€, ¿recuerdas?”. Suspirando me compré el pero modelo entrando en una vida de mediocridad audiovisual.

Expectativa

Pero luego, algo extraño ocurrió. Cuando encendí el aparato en casa tenía buena pinta. Más que buena, de hecho. Era fabuloso. No podía hacerme a la idea de porqué se me ocurrió comprar el modelo más caro en primer lugar.

Realidad

 

¿Por qué el cambio de opinión?

De entre toda una horda de sesgos del cerebro, fui víctima del sesgo de distición, una tendencia a sobrevalorar el efecto de pequeñas diferencias quantitativas al comparar diferentes opciones. En la tienda, estaba en modo comparación, evaluando las televisiones una al lado de otra; supersensible a las diferencias más pequeñas. Pero en casa, tan sólo había una tele y ninguna otra alternativa contra la que comparar. Era gloriosa en su singularidad.

Elije El Chocolate

Hagamos junt@s un pequeño experimento. Quiero pediros que elijáis entre dos opciones.

Opción 1

Te daré un bombón si piensas en un momento de tu vida en que experimentaste éxito personal.

o…

Opción 2

Te daré 3 bombones si piensas en un momento de tu vida en que experimentaste algún fracaso personal.

¿Cuál elegirías?

En los estudios, más o menos 2 tercios de las personas optaban por más chocolate. ¿Es mejor no? Bien, no siempre.

A pesar del hecho que las personas eligen libremente y que presuntamente quieren maximizar su felicidad, aquell@s que optaron en pensar en un recuerdo negativo demostraron estar significativamente menos felices que aquell@s que habían escogido un buen recuerdo a cambio de menos chocolate. Y, para que no pienses que el el efecto puede ser un resultado de sentirse culpable por comer chocolate, l@s investigadores también pensaron sobre ello. Descubrieron que no había ninguna diferencia significativa entre los 2 grupos al tratarse de los sentimientos sobre comer dulces. Así pues, ¿qué es?

Tu Cerebro No Es Tan Listo

L@s psicólog@s creen que hay dos maneras diferentes cuando comparamos opciones en comparación de cuando las experimentamos. Al estar haciendo una elección, estamos en modo de comparación (sensibles a las pequeñas diferencias entre las dos opciones, como yo intentando comprar un televisor). Pero cuando vivimos nuestras decisiones, estamos en modo experiencia (no hay otras opciones con las que comparar nuestra experiencia).

En modo comparación, somos bastante buen@s al decidir entre diferencias cualitativas. Por ejemplo, sabemos que un trabajo interesante es mejor que uno aburrido o que poder ir a trabajar andando es mejor que sufrir atascos en hora punta.

Cuando te pedí que escogieras entre la opción 1 o la opción 2, a lo mejor me habrías dicho que recordar una historia de éxito personal te haría sentir mejor que recordar un fracaso. Entonces, ¿por qué la gente elige la opción 2? ¡Pues para tener más chocolate, por supuesto! Y aquí es donde la cosa se pone más interesante.

Los humanos no somos muy buenos al predecir cómo las diferencias cuantitativas, aquellas que involucran números, afectan a la felicidad. En el experimento, la gente asumió que 3 bombones les darían 3 veces más felicidad. Pero no fue así.

Cometemos el mismo error en la vida real todo el tiempo. Pensamos que una casa de 1200m2 nos hará más felices que una casa de 1000m2. Pensamos que ganar 70000€ al año nos hará más felices que ganar 60000€ al año.

A menudo ponemos más énfasis en las diferencias cuantitativas inconsecuentes y elegimos una opción que, de hecho, no va a maximizar nuestra felicidad.

¿Cómo Burlar A Nuestro Cerebro?

1.No Compares Opciones Una Al Lado De La Otra

En modo comparación, acabamos gastando mucho tiempo jugando a “descubre las diferencias. Aquí es donde entramos en problemas y nos concentramos demasiado en las diferencias cuantitativas inconsecuentes. Para combatir esto, evita comparar las opciones una al lado de la otra.

¿Qué podemos hacer en lugar de ello? Evalúa cada opción individualmente y en sus propios méritos.

Si estás comprando una casa, no la compres con otra. Pasa tiempo en cada casa concentrándote solamente en qué te gusta y qué no te gusta de ella para formarte una impresión holística de ella. Esto lo incluye todo, desde el tamaño de la casa, lo que deberás desplazarte para ir al trabajo, lo cerca que está de las casas de tus amigos, su calidez y comodidad, hasta cómo de raros son los vecinos.

Ahora, elige la casa que registre la mejor experiencia holística.

2.Conoce Tus “Imprescindibles” Antes De Buscar

Los vendedores listos, a menudo utilizan el sesgo de distinción para engañarnos y hacer que paguemos por más cosas que no necesitamos y que no nos van a hacer más felices.

Así que, la próxima vez, defiéndete tu mism@ escribiendo qué es lo que realmente importa antes de que compres. Escribe tus razones irrenunciables de por qué estás comprando eso. Entonces, cuando se den todas esas condiciones serás libre de elegir la opción más barata que cubre tus requisitos sin quedarte con características que realmente no necesitas.

3.Optimiza Cosas A Las Que No Puedes Acostumbrarte

L@s investigador@s creen que somos víctimas del sesgo de distinción cuando subestimamos nuestra tendencia a retornar a un nivel base de felicidad durante el tiempo (esta tendencia se conoce como “adaptación hedónica“). A pesar que pensemos que seremos felices para siempre, más sueldo o una casa más grande no nos van a hacer felices por mucho más tiempo.

Una regla de oro, tu felicidad se ajustará a cualquier cosa que sea estable y cierta como tu sueldo, el tamaño de tu casa o la calidad de tu televisor. Estas cosas no cambian cada día de modo que puedes esperar que tu nivel de felicidad de desvanezca.

Por otro lado, los eventos infrecuentes o inciertamente positivos, como la calidad del tiempo con los amigos o un viaje excitante, ocurren demasiado esporádicamente como para acostumbrarse a ellos. Incluir más de estas experiencias difíciles de adaptar en tu vida va a crear una felicidad más duradera.

Cuando nuestra especie evolucionó, escoger la fruta más madura del arbusto o seleccionar el animal correcto de la manada nos servía de mucho. Hoy en día, el mismo atajo que nos ayudó a sobrevivir nos puede meter en problemas. En lugar de optimizar para lo que nos va a hacer felices en el largo plazo, jugamos a “descubre las diferencias” en atributos que no importan tanto.

Aunque los vendedores puedan utilizar este sesgo para vendernos cosas que no nos van a hacer mejores, no hay razón por la que tengamos que continuar cayendo en sus trucos. Al fin y al cabo, el truco está en nuestra propia cabeza. Entendiendo nuestras peculiaridades cognitivas, como el sesgo de distinción, podremos burlar a nuestro cerebro.

Bonus Track: ¿Sabes Realmente Por Qué Haces Lo Que Haces?

En esta TED Talk el psicólogo experimental Petter Johanson investiga la ceguera a la elección, un fenómeno en el que nos convencemos a nosotr@s mism@s de que estamos obteniendo lo que queremos, incluso cuando no es así. En una charla que nos dejará ojipláticos, comparte experimentos (diseñados con magos) que quieren responder a la pregunta de ¿Por qué Hacemos Lo Que Hacemos?. Los hallazgos tienen grandes implicaciones para la naturaleza de autoconocimiento y cómo reaccionamos en frente de la manipulación. A lo mejor no te conoces tanto como crees.

 

Buen Domingo!! 🙂


Artículos Originales:

Felicidad vs Resiliencia

Hoy me gustaría compartir con vosotr@s una reflexión que ponte frente a frente a la resiliencia y a la felicidad. ¿Me acompañáis?

La felicidad no es un país. No llegamos allí y nos quedamos. Es un espacio efímero, un sentimiento que viene y va, de modo que centrarse en ser feliz, según afirman algun@s piscólog@s, es tan solo una distracción. Mejor es el desarrollar resiliencia, que es una característica que podemos cultivar para mejorar la calidad de nuestra vida en cualquier circunstancia.

La resiliencia es en esencia elasticidad emocional, la habilidad de gestionar los cambios y las dificultades. Es la habilidad de enfrentarse a las vicisitudes de la vida con un poco de gracia, y no verse hecho trizas por cada fallo, error o cambio en las circunstancias. Vale la pena aprender esta aptitud, afirma la psicóloga Anna Rowley (consejera de ejecutiv@s en corporaciones como Microsoft), ya que la flexibilidad emocional es excepcionalmente útil en nuestro rápido y cambiante mundo. La resiliencia nos aporta unos cimientos personales de fuerza y un sentido de seguridad.

Rowley no habla de la felicidad en absoluto. Argumenta que l@s American@s están obsesionad@s culturalmente en sentirse bien, en lugar de ello, deberían estar perfeccionando su percepción, su entendimiento de ell@s mism@s y del mundo que les rodea. Mejor que tratar con las dificultades, afirma Rowley, la gente tiende a “hacerles frente mal”. Nos entumecemos con comida, bebida, drogas, sexo o internet, esperando no sentir nada en absoluto si es que no podemos ser felices.

Estos esfuerzos para escondernos del sufrimiento son fútiles. Aprendemos muy poco de escondernos. Pero, el enfrentarse con las emociones negativas, y aprender a ver que son efímeras,nos ayudará a mejorar a la hora de afrontar las cosas, en general. Y cada sentimiento o situación que gestionemos sabiamente construirá nuestras aptitudes de resiliencia. “La resiliencia es como un mecanismo de salir adelante […] Protege contra el stress en cualquier situación”, afirma Rowley.

Amóldate, no rebotes

Salir adelante puede sonar soso en comparación con la felicidad, pero el fallar al hacerlo puede conducirnos a la depresión. De acuerdo con el escritor y psiquiatra clínico Peter Kramer, la resiliencia emocional nos asegura salud mental y es lo contrario a la depresión. “La depresión es fragilidad, delicadeza, falta de resiliencia, un fallo para curarse”, escribe Kramer en su libro de 2005 “Contra la depresión”.

El desarrollar resiliencia no nos traerá felicidad per nos ayudará a evitar la depresión y nos enseñará a curarnos a nosotr@s mism@s cuando sufrimos. Aprender a a tratar con las cosas mejorará nuestra calidad de vida, dice Rowley, pero para hacer que sea buena, requiere que nos enfrentemos a lo que tratamos de evitar, más aún a nuestros propios malos sentimientos.

De acuerdo con la American Psychological Association, “la resiliencia… significa ‘recuperarse’ de las experiencias difíciles’. Rowley discrepa sobre ello. Argumenta que el recuperarse (el rebotar) es tan solo un aspecto de esta aptitud y no uno de los que viene primero. Mejor sería, dice, si hubiésemos aprendido a amoldarnos gradual y continuamente en lugar de ir rebotando“El rebotar es importante, pero no podemos aprender de la experiencia si vamos con prisa”, afirma.

“Tan solo rebotar saca responsabilidad de las situaciones y nos deja sin locus de control. Lo que realmente necesitamos es alfabetización emocional, ser capaces de mirar a nuestras acciones y de reconocer el rol de la elección en los eventos”.

No Eres Lo Que Sientes

Oliver Sacks, neurólogo y escritor, pasó medio siglo estudiando las mentes de las personas con enfermedades cerebrales crónicas, pacientes que operaban en los extremos neurológicos (algunos lo hacían super rápido, otros muy lento, algunos estaban profundamente deprimidos, otros eran maníacos, y otros operaban entre los dos extremos). En su último libro, por cierto libro póstumo aún no traducido al castellano, “The River of Consciousness“, Sacks se refiere a la resiliencia como el “término medio” que aporta control mental y estabilidad. Sin ello, describe, los pacientes se “ven arrojados sin ayuda, como marionetas” de un extremo del comportamiento al otro.

Como hemos aprendido algunas veces en Feel The Brain, los pacientes de Sacks sufrían de déficits neurológicos que les hacía imposible regularse a sí mismos y desarrollar resiliencia de modo natural. Pero la mayoría de personas, ya tienen lo que se necesita. Si lo has conseguido alguna vez, ya has dado signos abrumadores de resiliencia y, según Rowley, puedes mejorar mucho más.

No tienes opción si enfermas o si te despiden. Pero sí que tienes opción sobre cómo vas a responder a lo que ocurre emocionalmente, y la respuesta influirá en cómo de lejos vas a caer, cómo de rápido te vuelves a poner en pie, y qué has cosechado de tu experiencia difícil. Para practicar la respuesta de modo adecuado, deberás conocerte a ti mism@ a nivel emocional, afirma Rowley.

Lo haces prestando atención. Desarrollar un hábito de atención es fundamental para construir resiliencia. Puedes practicar con un engañosamente simple ejercicio que Rowley usa consigo misma y con sus clientes: de camino al trabajo, pongamos, en el coche, nombra entre 3 y 5 cosas que veas, sientas y oigas. Por ejemplo, ves que el tráfico se está congestionando, que sol está subiendo por el cielo y que el coche de delante es azul. Notas que hace un poco de frío, que tus dedos están fríos cuando coges el volante y que el conductor de detrás está impaciente y cada vez más se acerca a tu coche. Oyes el ruido del tráfico de los carriles cercanos, los sonidos enfadados de los cláxones y los pájaros que están volando.

Hacer listas mentales simples como estas puede parecer un poco tonto de primeras. ¿A quién le importan los pájaros? Tienes preocupaciones más importantes.

Pero Rowley afirma que las listas nos pueden enseñar pequeños cambios perceptuales de la realidad interior a la realidad exterior y ayudarte a ver claramente en el momento. Ella lo practica cada día. Cuando practicamos el movernos entre nuestro yo interno y el mundo externo, paramos de ser prisioner@s de las emociones y somos capaces de simplemente notar qué es. Esto nos ayudará a tomar mejores decisiones basadas en hechos.

De todos modos advierte que nada de lo que hagas hoy te garantice propsperidad en el futuro. El desarrollar la aptitud de resiliencia, significa que no deberás de temer a los fallos, a los errores y a los cambios que tod@s tenemos por delante. La confianza que viene de saber que somos capaces de gestionar circunstancias complicadas, hace que las situaciones difíciles sean más fáciles de gestionar y esto sí que son noticias felices.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Orginal: “To be resilient, start by avoiding the word “happiness”” en Quartz

Las Migrañas Podrían Ser El Modo En Que El Cuerpo Protege El Cerebro

Un poco más de un billón de personas en el mundo (más o menos el 14% de la población mundial) experimentan el dolor de cabeza de la migraña. Si nos centramos en los US, el 13% de los adultos se ve afectado, lo que serían 37 millones de sufridor@s. Junto con el efecto que la migraña aporta a la salud y a la calidad de vida de las personas, las migrañas suponen una pérdida de $36 billones a la economía cada año. Aún más, la ciencia médica aún no ha encontrado el origen de tales dolores de cabeza o cómo curarlos.

No hay consenso sobre qué es lo que las puede causar. Hoy en día hay dos teorías principales. La primera afirmaría que algo hace que las venas de la cabeza se estrechen, haciendo que aparezca una isquemia en el cerebro o que no haya suficiente flujo sanguíneo, lo que a su vez causa la migraña. La segunda pasaría por afirmar que se trata de alteraciones eléctricas en el cerebro.

Pero ahora, un investigador ha publicado una revisión en el semanario Headache, en la que se ofrece una explicación totalmente diferente. El Dr. Jonathan M. Borkum de la Universidad de Maine afirma que, las migrañas son un mecanismo de protección que se supone que nos tiene que proteger del estrés oxidativo, permitiendo que el cerebro se proteja y se repare a sí mismo y escudándolo del declive funcional.

Para entender el estrés oxidativo, primero tenemos que entender los radicales libres. Éstos son moléculas dañinas que encontramos dentro del cuerpo y que son un subproducto de algunos procesos metabólicos. Estas moléculas cargadas de oxígeno tienen uno o más electrones sin aparejar. Los antioxidantes neutralizan a los radicales libres, razón por la que es importante incluirlos en nuestra dieta. El aumento de radicales libres conduce al estrés oxidativo, que a su vez puede dañar al cuerpo.

Formación de Radicales Libres

Los radicales libres roban electrones del ADN de las células sanas. Esto hace que éstas se dañen y que se roben electrones entre ellas, lo que lleva a una reacción en cadena. Estudios anteriores ya habían demostrado que los pacientes con migraña tenían un alto nivel de estrés oxidativo. El Dr. Borkum revisó un montón de estudios diferentes sobre los detonadores de la migraña entre 1999 y 2014. Algunos de estos detonadores serían: las luces brillantes, los sonidos altos, el sueño interrumpido, la contaminación del aire, entre otros. De acuerdo con el Dr. Borkum, estos detonadores empeorarían el equilibrio entre los radicales libres y las defensas del cuerpo contra ellos. En otras palabras, cada detonador de la migraña incrementa el estrés oxidativo en el cerebro.

Al Radical Libre (en medio) le falta un electrón, con lo que decide robarle uno a un átomo sano (izuiqerda). Mientras tanto los antioxidantes (derecha) ofrecen sus electrones a los radicales libres.

El estrés oxidativo es una señal muy útil de un daño inminente ya que un alto número de condiciones desfavorables en el cerebro lo pueden hacer crecer“, afirma el Dr. Borkum. Normalmente, los síntomas de una enfermedad, como pueden ser la fiebre, la tos o el dolor, no están causados por la infección en sí misma sino por las defensas de nuestro cuerpo en su lucha contra ella. De modo que la aproximación del Dr. Borkum a la migraña es que ésta y todos los demás síntomas que vienen con ella son, de hecho, la reacción de nuestro cuerpo al estrés oxidativo.

El proceso que tiene lugar cuando una migraña ataca es muy similar a la reacción de nuestro cuerpo a una enfermedad. Esto incluye una construcción de antioxidantes, una liberación de serotonina en todo el cerebro y una disminución de la actividad eléctrica dentro del cerebro, también llamada despolarización cortical propagada. Todas estas acciones, de acuerdo con el Dr. Borkum, conducen a una liberación de encimas antioxidantes, decrementan la producción de oxidantes y liberan factores de crecimiento para proteger a las neuronas y estimular su crecimiento. En lo que, según afirma Borkum, son respuestas de protección que forman parte del mismo mecanismo biológico.

Despolarización Cortical Propagada

El investigador afirma que, “hay ciclos de retroalimentación entre estos componentes de un ataque de migraña que los atan a un sistema integrado. Con lo que parece que los ataques de migraña no son detonados simplemente por el estrés oxidativo, sino que, activamente, protegen y reparan al cerebro de los daños que éste estrés le pueda causar”. Entender qué es lo que conduce al estrés oxidativo dentro del cerebro puede ayudar a l@s investigador@s a descubrir métodos más eficientes para tratar las migrañas o, incluso, la cura.

Pero las implicaciones no terminan aquí. “La existencia de un sistema integrado de protección y de reparación del cerebro puede ser un tanto útil, por ejemplo, algún día podríamos aprender de este mecanismo a prevenir enfermedades neurodegenerativas”.

Bonus Track; Migrañas No Un Dolor De Cabeza Cualquiera

Para aprender un poco más sobre la migraña:

 

Oliver Sacks: Migraña

Oliver Sacks, en su primer libro, Migraña, allá por 1970, ya nos hablaba sobre la Migraña. Este es el extracto de la página de la editorial.

Millones de personas en todo el mundo padecen de migraña, y sin embargo, sigue siendo una enfermedad tan impredecible y variable en sus síntomas y fisiología que constituye un verdadero desafío para la profesión médica.

Durante siglos se la ha confundido con la locura o la epilepsia, se le ha adjudicado la etiqueta de psicosomática e incluso algunas de sus alucinaciones se han confundido con visiones místicas, como las que describe la religiosa Hildegard en un manuscrito del siglo XII.

Oliver Sacks, en éste su primer libro, publicado en 1970 y cuya última edición, revisada, aumentada y profundamente ilustrada, presentamos ahora en castellano, refleja su experiencia como médico con pacientes de migraña desde los inicios de su carrera hasta la actualidad, tres décadas que han resultado cruciales a la hora de identificar los mecanismos fisiológicos y biológicos que gobiernan la enfermedad, gracias, sobre todo, a las recientes teorías del «caos» y de los sistemas autoogranizativos.  En su opinión, la migraña posee un triple origen: psicológico, fisiológico y biológico, y ni en su detección ni en su tratamiento se pueden descuidar ninguno de esos tres factores, que el autor relaciona con la perspicacia y sutileza que caracteriza toda su obra.

El doctor Sacks posee un oído y una inteligencia finos y atentos, que le permiten desarrollar la cualidad que más valora en un médico: saber escuchar a sus pacientes. Y a partir de esa escucha, de esa observación empática, aprendemos qué le sucede realmente al paciente, cuál es la naturaleza de su relación con la enfermedad, si es para él, tal como sucede a menudo, una necesidad, una reacciónbiológica a un entorno hostil o desagradable.

Si, como decía Novalis, «toda enfermedad es un problema musical, y toda cura una solución musical», Oliver Sacks nos ofrece una amplia partitura de casos, teorías, tratamientos y remedios con que abordar todas las variaciones de la migraña.

En palabras del autor «Migraña no es sólo una descripción, sino también una meditación sobre la naturaleza de la salud y la enfermedad; una meditación sobre la unidad de la mente y el cuerpo y sobre la migraña como manifestación ejemplar de nuestra transparencia psicofísica»

«Cualquier persona interesada en las relaciones del cuerpo y la mente encontrará este libro tan fascinante como yo» (W. H. Auden).

«Escrito por uno de los grandes escritores clínicos del siglo XX. Migraña es una brillante investigación en la naturaleza del funcionamiento de nuestra mente» (Israel Rosenfield, The New York Review).

«Apasionado, atento, inteligente, Oliver Sacks es un formidable ensayista» (François Harrois-Monin, Lire).

«Oliver Sacks es un maestro a la hora de combinar la ciencia con la narración a la vieja usanza» (Frederick Bolder, Time).

Buen Domingo!! 🙂


Artículos Originales:

Por Qué Las Personas Inteligentes Cometen Estupideces

La inteligencia no es lo mismo que el pensamiento crítico y es una diferencia que importa mucho. Es lo que me gustaría aprender hoy en este Brain Feeling. ¿Me acompañáis?

Probablemente tod@s conocemos a alguien inteligente, pero que sorprendentemente comente estupideces. ¿Que significa ser list@ o inteligente? Nuestro uso diario de los términos se dirige a describir a alguien que es erudito y que toma sabias decisiones, pero esta definición está relacionada con cómo se mide tradicionalmente la inteligencia.

La medida más conocida de la inteligencia es el cociente intelectual, más conocido como el CI; se mide con un test que incluye puzzles visio-espaciales, problemas de matemáticas, reconocimiento de patrones, preguntas de vocabulario y búsquedas visuales.

Test de Cociente Intelectual

Las ventajas de ser inteligente son innegables. La gente inteligente es más proclive a sacar mejores notas y a llegar más lejos en la escuela. Son más proclives a tener éxito en el trabajo. Tienden menos a meterse en problemas cuando son adolescentes.

Dadas todas las ventajas de la inteligencia, nos sorprenderemos al saber que no predice otros resultados de la vida, como el bienestar. Podríamos pensar que hacerlo bien en la escuela o en el trabajo puede llevarnos a mejor satisfacción en la vida, pero diversos estudios a gran escala han fallado al intentar encontrar una prueba en la que el CI impacte a la satisfacción en la vida o a longevidad. Grossman y su equipo argumentan que la mayoría de los tests de inteligencia fallan al capturar nuestra habilidad de toma de decisiones en el mundo real, así como nuestra habilidad de interactuar bien con l@s demás. He aquí, a lo mejor, el por qué la gente ‘lista’ hace cosas ‘estúpidas’.

Por otro lado, la habilidad de pensamiento crítico, se ha asociado con el bienestar y la longevidad. Aunque a veces podamos confundir el pensamiento crítico con la inteligencia, no son lo mismo.

El pensamiento crítico es una colección de aptitudes cognitivas que nos permiten pensar racionalmente de modo orientado a resultados, junto con una disposición a usar esas aptitudes cuando sea apropiado. L@s pensador@s críticos son esceptic@s amigables. Son pensador@s flexibles que requieren de pruebas para dar soporte a sus creencias y reconocer intentos falaces de persuadirlos. El pensamiento crítico significa superar todo tipo de sesgos cognitivos (como el de confirmación, el de prejuicio, etc.)

El pensamiento crítico predice un amplio rango de eventos vitales. En varios estudios llevados a cabo en USA y otros, se ha descubierto que l@s pensador@s críticos experimentan muchas menos cosas malas en la vida. Se les pidió que completaran un inventario de eventos vitales y que hiciesen el examen de pensamiento crítico (el Halpern Critical Thinking Assessment). Este examen mide 5 componentes de las aptitudes de pensamiento crítico: razonamiento verbal, análisis de argumentos, prueba de hipótesis, probabilidad e incertidumbre, toma de decisiones y solución de problemas. El inventario de eventos negativos capturaba diferentes dominios de la vida como el académico, la salud, el legal, el interpersonal, el financiero, etc. Se descubrió repetidamente que l@s pensadores crítc@s experimentaban menos eventos negativos en sus vidas. Esto es importantísimo ya que hay una clara evidencia que el pensamiento crítico puede enseñarse y puede mejorarse.

En esta TED Lesson, subtitulada al castellano, podremos aprender 5 consejos de cómo mejorar nuestro pensamiento crítico:

 

Entonces, ¿qué es mejor? ¿ser inteligente o ser un@ pensador@ crític@? En las últimas investigaciones se enfrontó al pensamiento crítico con la intelignecia para demostrar cual de los dos estaba asociado con menos eventos negativos en la vida. Ambos, tanto l@s inteligentes como l@s pensador@s críticos experimentaban menos eventos negativos en la vida; aún así, l@s pensador@s crític@s experimentaban menos.

La inteligencia y cómo mejorarla son temas que reciben un montón de atención. Ya es momento de prestar parte de esta atención al pensamiento crítico. El razonamiento y la racionalidad tienen más que ver con lo que entendemos al oír que una persona es inteligente que las aptitudes matemáticas y espaciales. Aún más, mejorar la inteligencia es difícil ya que viene determinada por la genética. El pensamiento crítico, en cambio, se puede mejorar con entrenamiento y sus beneficios han demostrado persistir más en el tiempo. Tod@s podemos mejorar nuestras aptitudes de pensamiento crítico: haciéndolo podremos decir con certeza que es una cosa inteligente que hacer.

Buen Domingo!! 🙂


Artículos Originales:

La Salud Mental y el TOC, En Primera Persona

Hola Brain Feelers, hoy me gustaría compartir con vosotr@s una charla TED, en castellano. Se trata de la charla de Damián Alcolea.

Damián tiene trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). En su charla comparte por primera vez su experiencia personal de vivir con TOC y nos muestra la necesidad de hablar sobre la salud mental; que deberíamos de empezar tod@s a saber que no es un tabú.

 

¿Qué Es El TOC?, Una Infografía

Buen Miércoles!! 🙂


Artículo Original: “La salud mental y el TOC en primera persona | Damián Alcolea” en TED En Español

Qué Le Ocurre A Nuestro Cerebro Durante El Ejercicio (Y Por Qué Nos Hace Estar Más Content@s)

La mayoría de nosotr@s sabemos qué es lo que le ocurre al cuerpo cuando hacemos ejercicio. Construimos más músculo y/o más resistencia. Notamos como actividades cotidianas como subir escaleras se hacen más fáciles si nos ejercitamos regularmente.

Pero al mirar a nuestro cerebro y nuestro estado de ánimo, la conexión no es tan clara. Leo Widrich, nos descubre la conexión entre sentirnos content@s y ejercitarnos regularmente. ¿Me acompañáis?

¿Qué Dispara La Felicidad En Nuestro Cerebro Cuando Hacemos Ejercicio?

“Sí, sí; lo se todo sobre ello, es eso de las endorfinas, que te hacen sentir mejor y que por ellas es por lo que debemos hacer ejercicio y todo eso, ¿no?”; es lo que solemos decir a las personas que nos sacan el tema. Vamos cogiendo de aquí y de allí, pero nunca nos paramos a pensar en la conexión del ejercicio y en cómo nos afecta. Solemos decir: “se liberan endorfinas” para sonar un poco más list@s, pero sin saber realmente qué estamos diciendo.

Esto es lo que realmente ocurre:

Si empiezas a hacer ejercicio, tu cerebro lo reconoce como un momento de stress. Como que la presión sanguínea aumenta, tu cerebro piensa que estás luchando contra el enemigo o escapándote de él. Para protegerte a ti mismo y a tu cerebro del stress, liberas una proteína llamada BDNF (Factor Neurotrófico Derivado Del Cerebro). El BDNF tiene un elemento reparativo y protectivo de las neuronas de tu memoria y actúa como si se tratase de un botón de reinicio. Esta es la razón por la que  nos sentimos a gusto y vemos las cosas más claras después de hacer ejercicio.

A la vez, las endorfinas, otro químico que se utiliza para contrarrestar el stress, se liberan en tu cerebro. Su propósito principal cómo lo describe el investigador MK McGovern: Estas endorfinas tienden a minimizar la incomodidad del ejercicio, bloquean la sensación de dolor, y se asocian con una sensación de euforia“.

Ocurren muchas cosas en tu cerebro y, como ya hemos aprendido en Feel The Brain, está mucho más activo que cuando estamos sentad@s o concentrad@s:

 

Así que, el BDNF y las endorfinas son las razones por las que el ejercicio nos hace sentir bien. Lo que nos puede asustar un poco es que tienen un comportamiento adictivo muy similar a la morfina, la heroína o la nicotina. La única diferencia es que son buenas para nosotr@s.

No Hagas Más, Pero Concéntrate En El Cuándo

Aquí es donde las cosas se ponen interesantes. Sabemos los fundamentos de por qué el ejercicio nos hace sentir felices y qué ocurre dentro de las células de nuestro cerebro. La parte más importante a descubrir ahora es, ¿cómo podemos detonar esto de modo óptimo y duradero?

Un estudio reciente alumbró un poco sobre el tema; sus resultados: más que sorprendentes. Descubrieron que para ser más productivos y felices en un día laboral dado, no importa demasiado, si te ejercitas regularmente, que no te hayas ejercitado en ese día en particular: “Aquell@s que se ejercitaron durante el mes anterior y no lo hicieron el día del test, demostraron mejores resultados en los tests de memoria que aquell@s que habían sido sedentari@s; pero no se distanciaban demasiado de aquell@s que se habían ejercitado esa misma mañana“.

Gretchen Reynolds escribió un libro sobre la matrería llamado: “Los Primeros 20 minutos”. Para obtener el más alto nivel de felicidad y de beneficios para la salud, la clave no es convertirnos en atletas profesionales. Al contrario, bastará con una cantidad mucho menor de ejercicio para alcanzar el nivel de felicidad y de productividad que necesitamos diariamente.

De modo que nos podemos relajar, no tenemos que matarnos cada día. Todo lo que tenemos que hacer es hacernos con 20 minutos concentrados para conseguir “el chute” de felicidad que necesitamos a diario: En los días de ejercicio, el estado de ánimo de las personas mejoraba después del ejercicio. Se mantenía más o menos igual que los días en que no lo hacían.

Conviértelo En Un Hábito

Es más fácil decir que empezaremos a hacer ejercicio regular o diariamente que hacerlo. Al final del día, se necesita un poco de concentración para habituarnos a ejercitarnos diariamente. Lo que es destacable es que el ejercicio es la un hábito clave. Lo que significa que el ejercicio diario no tan sólo nos allanará el camino hacia la felicidad sino que también nos ayudará a crecer en otros aspectos de nuestras vidas.

El Ciclo del Hábito

 

Después de hablar con muchas personas y de recoger muchas opiniones sobre el tema, estas son algunas de las cosas más importantes que podemos hacer para programarnos para el ejercicio diario y para hacerlo agradable:

  • Pon la ropa del gimnasio encima del despertador o del teléfono al acostarte. Puede parecer una técnica simple, pero ha demostrado ser una de las más efectivas. Si lo preparas todo del modo que lo quieres para ir al gimnasio antes de acostarte y pones tu despertador debajo de la ropa del gimnasio, te será más fácil convencerte a ti mism@ de vestirte para ir a hacer ejercicio.
  • Sigue tu ejercicio y anótalo a la misma hora después de cada sesión: cuando intentamos ejercitarnos regularmente, la clave es convertirlo en un hábito. Un modo de lograrlo es crear una “recompensa“, que te recordará las buenas sensaciones que obtienes del ejercicio. Intenta que este “diario” sea fácil. Apúntalo antes de la ducha o justo al salir del gimnasio.
  • Piensa en empezar despacio. Según el autor del artículo original: “cuando empecé por primera vez, lo hacía 5 minutos al día, 3 días a la semana. Podrás pensar que no es nada y estarás en lo cierto ya que es una tarea tan simple que cualquiera puede sacar adelante”. De modo que, si estás empezando, no pruebes mas de 5 o 10 minutos diarios.

El Nivel Más Alto De Felicidad Ocurre Al Principio

Para terminar, el incremento de las proteínas BDNF en nuestro cerebro actúan como potenciadores de nuestro estado de ánimo. Los efectos son similares a la adicción a las drogas, tal y como demostró un estudio. De modo que es cuando empezamos a ejercitarnos cuando la sensación de euforia es la más grande“La liberación de endorfinas tiene un efecto adictivo, y se necesita más ejercicio para alcanzar ese nivel durante el tiempo”.

De modo que, si nunca has hecho ejercicio (o no durante mucho tiempo), las ganancias de felicidad serán las más altas si empiezas ahora.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “What Happens to Our Brains During Exercise (and Why it Makes Us Happier)” en Life Hacker

Al Dividir El Cerebro, ¿Divides A La Persona?

El cerebro es la máquina más compleja del Universo. Consiste de dos hemisferios cerebrales, cada uno con muchos módulos diferentes. Afortunadamente, todas estas partes no son agentes autónomos. Están muy interconectadas, todas trabajando en harmonía para crear un único ser: tú.

Pero, ¿qué pasaría si destruyéramos esta harmonía? ¿Qué pasaría si algunos de estos módulos empezaran a operar independientemente del resto? Es interesante, esto no es tan sólo un experimento; sino que para algunas personas es la realidad.

En los pacientes del llamado ‘cerebro dividido‘, el cuerpo calloso (la autopista que comunica el hemisferio derecho y el hemisferio izquierdo) se corta quirúrgicamente para parar la epilepsia que de otro modo sería imparable.

Cuerpo Calloso

Esta operación es efectiva al parar la epilepsia; si una tormenta neural empieza en uno de los hemisferios, el aislamiento asegura que no se expanda por el otro. Pero sin el cuerpo calloso los hemisferios prácticamente no tienen modo alguno de intercambiar información.

¿Qué le ocurre pues a la persona? Si las partes ya no están sincronizadas, ¿está el cerebro produciendo aún una persona? Los neurocientíficos Roger Sperry y Michael Gazzaniga se propusieron investigar este tema en los años 60 y 70; y encontraron datos asombrosos que sugieren que, al dividir el cerebro, también divides a la persona. Sperry ganó el premio Nobel de medicina por su trabajo del cerebro dividido en 1981.

¿Cómo demostraron los investigadores que separar el cerebro produce dos personas, una por hemisferio? Pues mediante una inteligente configuración que controlaba el flujo de información visual hacia el cerebro.

Ya conocían que la información de ambos ojos se enviaba a ambos hemisferios cerebrales mediante una muy compleja relación. Si nos fijamos en un punto, todo lo que queda a la izquierda de ese punto (el campo visual izquierdo) se procesa por el hemisferio derecho así como, todo lo que hay a la derecha de ese punto (el campo visual derecho) se procesa por el hemisferio izuqierdo. Aún más, el hemisferio izquierdo controla la mitad derecha del cuerpo y el lenguaje; mientras que el hemisferio derecho controla la mitad izquierda del cuerpo.

Cuando Sperry y Gazzaniga presentaban estímulos al campo visual derecho (procesado por el hemisferio izquierdo -el hablador-), el paciente respondía con normalidad. Pero cuando le mostraban un estímulo en el campo visual izquierdo (procesado por el el hemisferio derecho -el mudo-), el paciente afirmaba que no veía nada. Aunque su mano izquierda sí que podía dibujar la imagen que se le estaba mostrando. Al preguntarle por qué su mano izquierda había hecho eso, el paciente respondía que no tenía ni idea.

¿Qué estaba ocurriendo? El hemisferio izquierdo no podía ver el campo visual izquierdo, de modo que cuando un estímulo aparecía allí, respondía correctamente que no veía nada.  Pero el hemisferio derecho que sí que podía ver el estímulo, lo indicó del único modo que pudo, dirigiendo la mano izquierda. La conclusión era clara: un único paciente de cerebro dividido se debe considerar como dos pacientes de ‘medio cerebro’. Sperry añadió que este descubrimiento iba más allá que la mera curiosidad, demostraba literalmente el concepto del materialismo en el área de la consciencia. Si separamos la persona al separar el cerebro, esto deja my poco espacio para una alma inmaterial.

¿Caso cerrado? No. Tenemos que admitir que los pacientes de ‘cerebro dividido’ sienten y se comportan con normalidad. Si un paciente de ‘cerebro dividido’ entra en la sala, no vas a notar nada raro. Ell@s mism@s claman que no han cambiado en absoluto, que tan sólo se han deshecho de los ataques epilépticos. Si la persona también estuviese dividida esto no sería cierto.

Para tratar de llegar al fondo de la cuestión, el equipo de Yaïr Pinto (autor original del artículo) revisitó este tema fundamental sometiendo a examen a dos pacientes de cerebro dividido, evaluando si podían responder de modo preciso a los objetos del campo visual izquierdo (percibidos por el cerebro derecho) mientras que a la vez respondían verbalmente o con la mano derecha (controlados por el cerebro izquierdo). Asombrosamente, en estos dos pacientes, descubrieron algo completamente distinto de lo que habían descubierto Sperry y Gazzaniga antes que ellos.

Los dos pacientes mostraron una consciencia absoluta de la presencia y de la localización de los estímulos en todo el campo visual (los dos: derecho e izquierdo). Cuando los estímulos aparecían en el campo visual izquierdo, casi nunca decían (o indicaban con la mano derecha) que no veían nada. Sino que indicaban con claridad que algo había aparecido, y dónde había aparecido ese algo.

Pero los pacientes de ‘cerebro dividido’ que estudiaron no eran completamente normales. Los estímulos no se podían comparar a través de la línea media del campo visual. Aún más, cuando un estímulo aparecía en el campo visual izquierdo, el paciente indicaba mejor sus propiedades visuales (incluso cuando respondía con la mano derecha o verbalmente!), y cuando aparecía en el campo visual derecho, podía etiquetarlo verbalmente mucho mejor (incluso si respondía con la mano izquierda).

En base a estos hallazgos, han propuesto un nuevo modelo del síndrome del cerebro dividido. Al dividir el cerebro, aún tienes una única persona. Una persona que experimenta dos flujos de información visual, uno para cada campo visual. Y esa persona es incapaz de integrar los dos flujos en uno de único. Es como si estuviese viendo una película desincronizada, pero no con el audio fuera de sincronía con el vídeo.

Y aún hay más, mientras que el modelo previo aportaba una evidente muestra a favor del materialismo (divide el cerebro, divide a la persona); el entendimiento actual parece que tan sólo hace más profundo el misterio de la consciencia. Divides el cerebro en dos mitades y aún tienes una única persona. ¿Cómo puede un cerebro, consistente de mucho módulos, crear una única persona? Y, ¿cómo operan los pacientes de cerebro dividido como una única persona cuando ni siquiera estas dos partes pueden comunicarse entre ellas?

Buen Viernes!! 🙂


Artículo Original: “When You Split the Brain, Do You Split the Person?” en Big Think

¿Dónde Está La Esperanza En El Cerebro?

Hay muchos refranes, citas y frases que usan la esperanza; quizá a bote pronto la primera que nos puede venir a la cabeza es: “La Esperanza Es Lo Último Que Se Pierde“.

Bien, hoy me gustaría aprender un nuevo descubrimiento en el que se ha descubierto dónde residiría la esperanza en el cerebro y cómo ésta lo protege. ¿Me acompañáis?

En un estudio reciente, psicólogos Chinos han descubierto que la esperanza protege al cerebro contra la ansiedad y han ampliado nuestro entendimiento de cómo esto estaría ocurriendo.

Dado que la esperanza está considerada como un rasgo de personalidad estable, razonan, se puede encontrar en qué lugar del cerebro estaría esta funcionando. No tan sólo han sido capaces de señalar dónde potencialmente residiría la esperanza en el cerebro, sino que también cómo la esperanza protegería al cerebro de los efectos de la ansiedad.

Efectos de la ansiedad en el cuerpo

L@s científicos definen la esperanza como una materia importante en la psicología positiva, en referencia las expectativas orientadas a metas del individuo que incluyen tanto la agencia (el deseo de alcanzar metas) y los caminos (encontrar modos de alcanzarlas).

Los investigadores han usado la imageniería de fMRI en 231 estudiantes de instituto de Chengdu, en China, a quienes se evaluó mediante los cuestionarios de la escala de esperanza DHS y del test de ansiedad de Stait-Trait.

Test AHS (DHS)

Analizaron los datos utilizando la amplitud fraccional de la fluctuación de baja frecuencia (fALFF). Descubrieron que la presencia del rasgo de esperanza estaba relacionado con valores bajos de fALFF en el córtex orbitofrontal bilateral medial (mOFC) del cerebro. Esa es la región involucrada en el procesado de recompensa, en la producción de motivación, la solución de problemas y el comportamiento orientado a objetivos.

El córtex orbitofrontal se halla justo encima de las órbitas de los ojos, unos pocos centímetros hacia atrás en la base frontal del cerebro. Los científicos descubrieron que el rasgo de la esperanza funcionaba como “mediador” entre la actividad del mOFC y la ansiedad.

mOFC del Cerebro (en verde)

Esta es la primera evidencia de que la esperanza tendría una presencia física en el cerebro, pero la relación entre la esperanza y la ansiedad ya se había establecido en numerosos estudios anteriores.

Un estudio de 2002 de la Universidad de Kansas, analizó el rol que la esperanza juega en los estudiantes. Se descubrió que los que mostraban una esperanza baja tenían más ansiedad, primordialmente al establecer metas que eran demasiado abrumadoras y difíciles de cumplir.

Otro estudio de 2011 de científicos Malasios y de Hong Kong, demostró la relación entre tener más esperanza y la reducción de la ansiedad y la depresión en los pacientes con cáncer. No quedaba claro sin embargo si la esperanza causaba menos ansiedad o si las personas con menos ansiedad tenían más esperanza.

Buen Miércoles!! 🙂


Artículo Original: “Scientists Find Out How Hope Protects the Brain” en Big Think