La Odisea del Oído

Tod@s, como escolares que hemos sido, sabemos que oímos con nuestras orejas. Como también, probablemente los escolares también sepan que oímos con nuestros cerebros, o al menos lo pueden intuir dado el efecto que los sonidos de nuestro alrededor producen en nuestros pensamientos y en nuestras cabezas.

Pero, ¿cómo? Es en la interfaz que hay entre la oreja y el cerebro donde las cosas se complican. Pero no os apuréis, en este maravilloso vídeo de 6 minutos, “La Odisea del Oído”, nos hará comprender más claramente cómo el sonido llega a través de nuestras orejas hasta nuestros cerebros. Recomendado para espectador@s de todas las edades, combina la animación de siluetas, como las que pioneras de Lotte Reiniger con acción real, proyección e incluso baile.

De acuerdo con el vídeo, producido como una parte del curso de Fundamentos de Neurociencia de HarvardX, el proceso es algo como: nuestro oído externo recopila sonidos de nuestro entorno cuando las cosas vibran en el mundo físico, produciendo vibraciones en la presión del aire u “ondas sonoras” que pasan a través del aire.

Las ondas sonoras entran en el oído y pasan por el canal auditivo, al final del cual golpean al tímpano. Éste transfiere las vibraciones del sonido a una serie de pequeños huesecillos, 3 exactamente, llamados los osículos o martillo, yunque y estribo. Estos huesos transmiten los sonidos a la cavidad del oído interno que está llena de fluido a través de una membrana llamada la “ventana oval“.

Dentro del oído interno, hay un órgano con forma de caracol conocido como cóclea. Dentro de ella está el órgano de corti, y dentro del órgano de corti hay “miles de células de cabellos auditivos”, de hecho son neuronas receptoras llamadas estereocilios, que convierten la energía del movimiento de las ondas sonoras en señales eléctricas que se comunican a través del nervio auditivo.

A partir de allí, la señal viaja hasta estructuras más internas del cerebro hasta que al final llegan al córtex cerebral auditivo, donde experimentamos el sonido conscientemente.

Córtex Auditivo

 

Esta experiencia consciente del sonido hace sentir como si inmediatamente reconociéramos y tuviésemos en cuenta todos los ruidos, voces o música que oímos, pero como “La Odisea del Oído” nos revela que las ondas sonoras tienen que hacer algo poco menos que un viaje épico antes de llegar a nuestro cerebro.

En ese instante las ondas se han disipado, pero perviven en nuestra conciencia.

Aquí el vídeo, ¿a que es fascinante?

Buen Sábado de Carnaval!!! 🙂


Artículo Original: “Odyssey of the Ear” en Open Culture

¿Qué es la Conciencia?

Hola! Ya me disculparéis por tantos días sin aprender nada nuevo, cosas de la vida. 🧐

Hoy me gustaría compartir y aprender con vosotr@s una TED Lesson, animada y bien hecha como lo son todas, en la que aprenderemos ¿Qué es la Conciencia?

En la lección de Michael S. A. Graziano exploraremos y aprenderemos las teorías de la conciencia humana y la ciencia de cómo el cerebro humano trabaja para crear una experiencia consciente.

Con algunos casos como el de la paciente P.S. que sufrió un ictus que le dañó el lado derecho del cerebro, dejándola desprevenida de todo lo que ocurría en su lado izquierdo. Si alguien lanzaba una pelota a su lado derecho, ella se agachaba. Pero no podía ser consciente de la pelota o por qué se estaba agachando.

¿De dónde viene la conciencia? Aprendamos esta pregunta que ha llevado de cabeza a l@s filósof@s y científic@s durante siglos.

One More Thing…

Hablando de conciencia, ahora mismo estoy degustando (porque no se puede decir otra cosa) del libro póstumo de Oliver Sacks: El Río de la Conciencia, os lo recomiendo, es genial!!!

El Río de la Conciencia de Oliver Sacks

Esta es la descripción del libro directa de la web de Anagrama:

Dos semanas antes de fallecer, Oliver Sacks dejó preparado para su publicación este volumen, que reúne diez textos de temáticas diversas unidos en torno de una pregunta central cuya respuesta persiguió el autor a lo largo de toda su obra: qué es lo que nos configura como humanos.

El lector encontrará aquí ensayos sobre temas como el interés de Darwin por las plantas; Freud como neurólogo; las reflexiones de William James sobre el tiempo (este es magnífico); nuestra percepción de la velocidad; la relación entre la memoria, su fiabilidad, la creatividad, el plagiarismo y nuestro modo de contar historias; los puntos ciegos de la visión; las experiencias cercanas a la muerte; los trastornos y lapsus auditivos; la sensación de malestar general; los errores de percepción…

El libro es una perfecta muestra de las virtudes de Sacks como ensayista: sus profundos conocimientos e innovadoras ideas en el campo de la neurología; la erudición nunca pedante que le permitía conectar ese saber con otras ciencias y con la cultura para ir más allá de la especialización; su enorme capacidad como divulgador y su seductora manera de explicar temas complejos con pasión de narrador, y, sobre todo, su curiosidad y sabiduría humanística casi infinitas.

De verdad, no os lo dejéis perder. Lo estoy degustando muy despacio para que no se acabe!!

Buen Lunes!! 🙂


Artículo Original: “What is consciousness? – Michael S. A. Graziano” en TED Ed

Por Qué Nuestro Cerebro Necesita Leer Cada Día

Leer hace que nuestros cerebros trabajen.

La lectura es a la mente lo que el ejercicio es al cuerpo.

Nos da libertad para recorrer el espacio, el tiempo, la historia y nos ofrece una visión más profunda de las ideas, conceptos, emociones y cuerpo de conocimiento.

Roberto Bolaño afirma que:

Leer es como pensar, como rezar, como hablar con un@ amig@, como expresar tus ideas, como escuchar las ideas de otr@s, como escuchar música, como mirar al infinito, como dar un paseo por la playa.

En los libros, tu cerebro está activo, crece, cambia y crea nuevas conexiones y patrones diferentes, dependiendo del tipo de material que estés leyendo.

La Lectura Aumenta La Conectividad Cerebral

Nuestros cerebros cambian y se desarrollan de modos fascinantes cuando leemos.

A medida que lees estas palabras (gracias por hacerlo), tu cerebro está descodificando una serie de símbolos abstractos y sintetizando los resultados en ideas complejas.

Es un proceso acoj********nante.

El cerebro lector puede comprarse con el esfuerzo colaborativo a tiempo real de una orquesta sinfónica, con varias partes del cerebro trabajando juntas, como secciones de instrumentos para maximizar nuestra habilidad de descodificar el texto escrito que hay ante nosotr@s.

La lectura recablea partes de tu cerebro.

Maryanne Wolf explica en su libro Proust and the Squid: The Story and Science of the Reading Brain:

Los seres humanos inventaron la lectura hace pocos miles de años. Con esta invención, reorganizamos la verdadera organización de nuestro cerebro, lo que, como resultado, expandió los modos en los que éramos capaces de pensar, que a la vez alteró la evolución intelectual de nuestra especie… La invención de nuestros ancestros tan solo pudo aparecer por la extraordinaria habilidad de nuestro cerebro para crear nuevas conexiones en las estructuras existentes, un proceso posible gracias a la habilidad del cerebro de remodelarse mediante la experiencia.

La lectura implica diversas funciones cerebrales, incluyendo procesos visuales y auditivos, conocimiento fonético, fluencia, comprensión y más.

Las mismas regiones neurológicas del cerebro se estimulan del mismo modo al leer que cuando estamos experimentando realmente.

De acuerdo con una investigación en curso, leer, a diferencia de escuchar o mirar los medios, le da más tiempo al cerebro para parar, pensar, procesar e imaginar la narrativa ante nosotr@s.

Leer cada día puede ralentizar el deterioro cognitivo en nuestra vejez y mantiene los cerebros más sanos.

Mejora El Pensamiento Fluido

La investigación demuestra que la lectura no tan solo ayuda con la inteligencia fluida, sino que también con lo comprensión y la inteligencia emocional.

“La inteligencia fluida” es esa habilidad que tenemos para solucionar problemas, entender las cosas y detectar patrones significantes.

La lectura mejora la inteligencia fluida, y ésta mejora la comprensión lectora.

Una investigación en Stanford demostró una diferencia neurológica entre leer por placer y leer concentrad@. La sangre fluye por diferentes áreas neuronales en función de cómo estemos leyendo. Un estudio de 2011 demostró una superposición en les regiones del cerebro usadas para comprender historias y las redes neuronales dedicadas a la interacción con l@s demás.

La Lectura Te Hace Más Inteligente Emocional

La ficción es una experiencia social.

El proceso de lectura juega un función social muy importante.

Al leer ficción, te imaginas mentalmente el evento, la situación, los personajes y los detalles descritos por el autor@.

Es un proceso de inmersión total.

En su libro Bird by Bird: Some Instructions on Writing and Life Anne Lamott escribe:

Para algun@s de nosotr@s, los libros son tan importantes como cualquier otra cosa en la tierra. Que milagro es que esas pequeños, finos y rígidos cuadrados de papel nos desplieguen un mundo tras otro, mundos que nos cantan, que nos reconfortan y calman o que nos excitan. Los libros nos ayudan a entender quiénes somos y cómo comportarnos. Nos muestran qué significan la comunidad y la amistad; nos muestran cómo vivir y morir.

Una investigación psicológica, ha demostrado que la lectura de ficción mejora la habilidad de detectar y entender las emociones de otras personas, una aptitud crucial necesaria para navegar entre complejas relaciones sociales. “Lo que l@s grandes escritor@s hacen es convertirnos en el escritor. En la ficción literaria, la incompletitud de los personajes hace que nuestra menta intente entender la mente de l@s demás.

Otra investigación ha demostrado que la lectura de una novela refuerza las conexiones en las partes del cerebro que tratan con la percepción del lenguaje.

El líder del estudio, el nuerocientífico Gregory Berns, afirma que también toca un proceso conocido como cognición fundada:

Los cambios neuronales que encontramos asociados a la sensación física y a los sistemas de movimiento sugiere que la lectura de una novela nos puede transportar al cuerpo del protagonista… Ya sabíamos que las buenas historias nos pueden poner en el lugar de otr@s en un sentido figurado. Pero ahora vemos que también ocurre algo a nivel biológico.

Mejora La Concentración

En 30 minutos, una persona dividirá su tiempo entre trabajar en una tarea, revisar el email, hablar con colegas, echar un vistazo a las redes sociales y reaccionar constantemente a las notificaciones.

La lectura no tan solo mejora la conectividad de nuestro cerebro, sino que también mejora la atención, la concentración y el foco.

Si tienes problemas para concentrarte, la lectura puede mejorar ese espacio de atención.

Al leer un libro, toda nuestra atención se concentra en la historia o en tener una mejor comprensión de un tema en particular; el resto del mundo desaparece, y nos podemos sumergir en cada detalle que estamos absorbiendo.

Los libros con mejores estructuras nos animan a pensar en secuencia; cuanto más leamos, más capaces serán nuestros cerebros de relacionar la causa con el efecto.

Intenta leer entre 15 y 20 minutos cada mañana antes de ir al trabajo (en casa, en el bus, en el metro,…)

Se sorprenderás de lo mucho más concentrad@ que estarás al llegar a la oficina.

Perderte en un un libro es la relajación definitiva!!!

Adopta El Hábito De La Lectura

En un mundo donde la información es la nueva moneda, leer es la mejor fuente de aprendizaje continuo, conocimiento y adquirir más de esa moneda.

Leer requiere paciencia, diligencia y determinación.

Ya sea que prefieras el brillo seductor de tu teléfono o el poder de control de un libro de papel, todo vale si es hora de lectura.

La próxima vez que cojas un libro de la estantería, o te bajes uno para tu e-reader, para y piensa sobre lo que estás leyendo; te impactará más de lo que te imaginas!!!

Buen Domingo!!! 🙂


Artículo Original: “Your Brain on Reading (Why Your Brain Needs You to Read Every Day)” en Medium

Por Qué El Tiempo Pasa Más Rápido A Medida Que Nos Hacemos Mayores

El tiempo mental y el tiempo del reloj son dos cosas completamente diferentes. Corren a ritmos diferentes.

El paso cronológico de las horas, días y años en los relojes y calendarios es un fenómeno estable y medible. Pero nuestra percepción del tiempo cambia constantemente en función de las actividades que estamos haciendo, de nuestra edad, e incluso de la cantidad de descanso que tengamos.

En un paper (de próxima publicación) del diario de European Review de la Duke University, Adrian Bejan (profesor de ingeniería mecánica) explica la física que hay tras las sensaciones del cambio del tiempo y revela por qué los años parecen pasar volando a medida que nos hacemos mayores.

Bejan está obsesionado con el flujo y, básicamente, cree que los principios de la física lo pueden explicar todo. Ha escrito exhaustivamente cómo los principios del flujo de la física dictan y explican el movimiento de conceptos abstractos tales como la economía. Dedicación que le ha llevado a ganar la Medalla Benjamin Franklin del Instituto Franklin por “sus pioneras e interdisciplinarias contribuciones […] y teoría cosntructal, que predice el diseño natural y su evolución en la ingeniería, la ciencia y los sistemas sociales“.

En su último paper, examina la mecánica de la mente humana y cómo se relaciona con nuestra comprensión del tiempo, dando una explicación física para nuestra cambiante percepción a medida que envejecemos.

Espiral del Tiempo

El Ojo de la Mente👁

Conforme lo que afirma Bejan (que ha revisado estudios previos sobre el tiempo, la visión, la cognición y el proceso mental para llegar a su conclusión) el tiempo tal y como lo experimentamos representa cambios percibidos en los estímulos mentales. Está relacionado con lo que vemos. Nuestra percepción del tiempo se basa en la rapidez en que vemos los cambios con nuestro sistema mental-visual del tiempo.

Cada un@ de nosotr@s tenemos nuestra propia “mente del tiempo” que no tiene relación alguna con los inexorables días, horas, años de los relojes y calendarios: mente que se ve afectada por la cantidad de descanso que tenemos así como por otros factores. Bejan es la primera persona que ve el paso del tiempo a través de su lente particular, pero sus conclusiones se basan en los descubrimientos de otr@s científic@s que han estudiado los procesos físicos y mentales relacionados con el paso del tiempo.

Estos cambios en los estímulos nos dan el sentido del paso del tiempo. Escribe que: “El presente es diferente del pasado porque nuestra visión mental ha cambiado, no porque algún reloj haya sonado. El ‘tiempo del reloj’ que une todos los sistemas de flujo de la vida, animada e inanimada, es medible. El periodo día-noche dura 24 horas en todos los relojes de pulsera, de pared y de las torres de las iglesias y monumentos. Pero el tiempo físico no es es el tiempo mental. El tiempo que percibes no es el mismo tiempo percibido por otr@ persona“.

El tiempo ocurre en el ojo de la mente. Se relaciona con el número de imágenes mentales con las que se encuentra y organiza nuestro cerebro y con el estado del mismo a medida que envejecemos.

Cuando nos hacemos mayores, el ritmo con el que percibimos las imágenes mentales decrece dado que hay diferentes cualidades físicas que están cambiando; cualidades como la visión, la complejidad del cerebro y, más tarde, la degradación de las vías que transmiten la información. Y ese cambio en el procesado de imágenes es lo que nos conduce al sentido de que el tiempo se está acelerando.

Hora del Reloj y Hora Mental Durante La Vida

Este efecto se debe al movimiento sacádico del ojo. Estos movimientos son inconscientes, son movimientos que ocurren varias veces en un segundo. Entre cada uno de ellos, nuestros ojos fijan y el cerebro procesa la información visual que ha recibido. Todo esto ocurre inconscientemente, sin ningún esfuerzo por nuestra parte. En l@s humanos más jóvenes, estos periodos de fijación son más cortos que en los adultos.

Bejan continua afirmando que hay una relación inversamente proporcional con el procesado de los estímulos y la sensación de la aceleración del tiempo. De modo que, cuando somos jóvenes y estamos experimentando un montón de estímulos nuevos (todo es nuevo) parece que el tiempo pasa más lento. A medida que nos hacemos mayores, la producción de imágenes mentales se hace más lenta, dando la sensación que el tiempo pasa más rápido.

La fatiga también influencia estos movimientos sacádicos, creando superposiciones y pausas en los movimiento oculares que conducen a señales cruzadas. Un cerebro cansado no puede transferir la información de un modo efectivo cuando está intentando ver y dar sentido a la información visual simultáneamente. Está diseñado para hacer estas dos cosas de modos separados.

Esto es lo que hace que el rendimiento de los atletas baje cuando están exhaust@s. Sus poderes de procesado se confunden y su sentido del tiempo se apaga. No pueden ver o responder rápidamente a nuevas situaciones.

Otro factor que influye sobre cómo percibimos el tiempo es cómo se desarrolla el cerebro. A medida que tanto el cerebro como el cuerpo crecen, hay más conexiones neuronales y éstas son mas complejas; los caminos de la información se hacen increíblemente complicados. Se ramifican como árboles y este cambio del procesado influencia en nuestra experiencia del tiempo.

La Complejidad Del Cerebro Cambia Nuestro Sentido Del Tiempo

La degradación cerebral al envejecer influencia nuestra percepción. Los estudios de movimientos sacádicos en personas mayores muestran periodos de latencia más largos. El tiempo en el que el cerebro procesa la información visual es mayor, hecho que provoca que a las personas mayores les cueste más solucionar problemas complejos. Ell@s ‘ven’ más lento pero sienten que el tiempo pasa más rápido.

Una Vida Entera Midiendo

El interés de Bejan por esta materia empezó hace más de medio siglo. Como un joven atleta en un prestigioso equipo de basquet Rumano, se dio cuenta que el tiempo se ralentizaba cuando estaba más descansado, hecho que le permitía rendir mejor. No tan solo eso, era capaz de predecir el rendimiento del equipo en función de la hora del día en que el partido se programaba.

Afirma que: “Los partidos a horas tempranas, por ejemplo a las 11 AM, eran pobres; mientras que los de las tardes eran mucho mejores. A las 11 AM éramos unos sonámbulos, sin importar qué es lo que había hecho cada uno de nosotros durante la noche. Tenía claro ya, a principio de temporada, cuando se anunciaba el calendario, qué partidos nos saldrían mal. Los partidos fuera de casa, después de largos viajes y de sueño pobre eran malos, los partidos en casa eran mucho mejores por la misma razón. Además, teníamos un gran entrenador que predicaba constantemente que el primer deber de un jugador era dormir regularmente y bien y vivir limpio“.

Efectos De Dormir Mal En Nuestro Cerebro

Ahora ha experimentado como ‘el tiempo mental’ cambia durante el espacio aún más grande de toda su vida. Durante los últimos 20 años me he dado cuenta como mi tiempo está pasando, cada vez más rápido, y como me estoy quejando cada vez más de que tengo menos tiempo“. Es un sentimiento que oye también muy a menudo a su alrededor.

Pero no somos del todo prisioner@s del tiempo. Las segunderas del reloj continuarán moviéndose estrictamente, los días del calendario pasarán y los años pasarán aún más rápido. Por lo que vivir limpios y descansar bien puede alterar nuestras percepciones. Esto, en cierto sentido, podrá hacer que nuestro ‘tiempo mental’ se ralentice.

One More Thing…

Hace ya años que un amigo y compañero me pasó una web llamada “Why Time Flies“, en ella hay una infografía interactiva en la que se relaciona y se nos va explicando cómo la edad y el tiempo interactúan; dándonos una imagen clara de cómo el tiempo es mas corto como mayores somos. Se basa en algo parecido a esta imagen, donde se relaciona el % de tiempo que significa cada año del total de nuestra vida a medida que envejecemos.

Os recomiendo que visitéis esta fantástica web: “Why Time Flies

El Tiempo Vuela

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “Physics explains why time passes faster as you age” en Quartz

Tu Azul No Es Mi Azul, o Cómo La Percepción Nos Da Una Lección de Empatía

Hoy me gustaría aprender una reflexión que se hace Interpractical Juggler (miembro de Medium), quien se define a sí mismo como escritor, malabarista, filósofo, loco ocasional, propietario profesional de una barba, y alquimista moderno que quiere que el mundo brille.

La verdad es que es un Brain Feeling que no deberíamos dejar escapar. Veréis que está narrado en primera persona, pero no soy yo, es Inerpractical Juggler.


Estando en la Universidad, sufrí un ataque psicótico que hizo que me cuestionase la naturaleza de la realidad. En un intento de entender qué era lo que me estaba pasando, salté dentro de la madriguera de la metafísica, estudiando un montón de filosofía y dejándome envolver por los matices de las ciencias cognitivas.

Muchas de las cosas que aprendí me hicieron cuestionar si mi realidad subjetiva era la misma realidad subjetiva que cualquier otr@. Dado que estaba experimentando alucinaciones y viviendo delirantes fantasías que parecía que nadie más estuviese teniendo, llegué a la conclusión que el mundo interior de cada un@ es totalmente diferente al de l@s otr@s (nuestros mundos respectivos no tienen porque estar alineados).

Esto es particularmente interesante, ya que por esa época en la que llegaba a esas conclusiones, también me topé con la teoría del color. Tod@s nosotr@s hemos tenido momentos en los que nos hemos preguntado si el azul que vemos es el mismo que el azul que otras personas ven. ¿Cuál es la verdad real tras nuestros ojos? ¿Indican nuestras percepciones que cada un@ de nosotr@s vivimos una realidad completamente diferente a la que viven las personas de nuestro entorno?¿Qué pasaría si cambiásemos de cuerpos? ¿Nos veríamos en un mundo bizarro e irreconocible?

¿Realidad?

Cómo Se Forma La Experiencia

Empecemos nuestra exploración de lo subjetivo revisado un experimento muy conocido:

Si un árbol cae en un bosque y nadie está allí para oírlo, ¿hace algún ruido?

Si eres como yo al empezar mis pinitos en filosofía, vas a responder a esta pregunta con un absoluto y rotundo “Sí”. Pero, si deconstruimos lo que realmente está ocurriendo en este escenario, veremos que la respuesta es, de hecho, un “No” menos obvio de lo esperado.

En esencia, esta pregunta demuestra un problema con el lenguaje. El modo en que interpreté este pregunta en primer lugar reflejaba el pensamiento que el sonido no necesita de un@ testig@ para existir. Pero, como de hecho pasa, la realidad de las cosas es más complicada cuando asumimos la complejidad del lenguaje y su rol en esta situación.

Para ilustrar lo que quiero decir, primero deberemos distinguir entre “sonido” y “ondas sonoras”. Estas son las etiquetas que usamos para distinguir entre un qué subjetivo, y un fenómeno objetivo, respectivamente. Cuando un árbol cae perturba un montón de aire, causando una percusión ondulatoria de energía que radia a través de las moléculas de aire. Sin un@ obsrvador@, este proceso es básicamente piezas mecánicas del Universo jugando un efecto de causa y efecto.

Árbol Caído En El Bosque

¿Cuál es el sonido de una mano aplaudiendo? ¿Si mueves tu mano en el aire, oyes algo? Normalmente, bajo circunstancias normales, el mero hecho de perturbar el aire no causa sonido, a pesar de que lo hace radiando de un modo muy similar al que lo hace cuando un árbol cae.

Estructura Del Oído

Con esto, podemos afirmar que el sonido existe como resultado de la traducción de un fenómeno del mundo externo en una experiencia de nuestros mundos internos.

En el caso de un árbol cayendo, el aire pasará por un proceso que lo traduce como sonido: primero entrará por las orejas de un@ observador@  y reverberará en el tímpano. Esto hace que dos pequeños huesos, el martillo y el yunque, choquen uno contra otro, antes de pasar esa vibración hacia un tercer hueso, el estribo. El estribo crea ondas en la cóclea, una estructura espiral de nuestro oído interno.

En la cóclea hay pequeños pelillos llamados esterocilios que actúan como transistores. Cuando un estereocilio se mueve por el movimiento fluido de la cóclea, transforman el estímulo en una señal electromecánica que viaja a través del nervio auditivo hasta el cerebro. De aquí, el cerebro coge la información y la usa para construir una experiencia, en un proceso llamado Teatro Cartesiano.

Teatro Cartesiano

Cómo Se Forma El Color 🎨

De un modo similar, el color se forma cuando nuestros ojos traducen el fenómeno de la luz en un deslumbrante espectáculo de colores. El color que “vemos” es lo que ocurre cuando la luz que rebota del entorno sin ser absorvida por ningún objeto particular se refracta a través de las lentes de nuestros ojos, donde se redirige a un grupo de células especializadas, llamada conos y bastones.

Los conos se activan con altos niveles de luz y son los que nos permiten ver el color. Los bastones se activan con bajos niveles de luz lo que nos permite ver en circunstancias de poca luz.

El Ojo

Conos y Bastones

Tanto los conos como los bastones están en el fondo del ojo, en la retina. De manera parecida a la que los estereocilios del oído traducen la información en un patrón que el cerebro puede usar, estas células receptoras traducen la información de las ondas de luz en una señal que el cerebro usa para construir una imagen del mundo externo.

Una persona normal tiene 3 tipos de conos, que detectan rangos de luz de longitudes de onda azules, verdes y rojas. Es mediante las combinaciones de las entradas de estas células el modo en que nuestro cerebro puede juntar todo el espectro del arco iris, una habilidad que no todas las personas poseen. Aquí es donde recordamos que la experiencia de interpretar la luz no es la misma para tod@s nosotr@s.

L@s daltónic@s suelen tener 2 tipos de conos, lo que hace que muchos colores tengan un apariencia “gris“. La mutación genética llamada tetracromacia hace que aquellas que la tienen, sobre un 12% de todas las mujeres, tengan 4 tipos de conos y que, por lo tanto experimenten un rango de colores más amplio que una persona “normal”. Dado el gen de la tetracromacia tan sólo se expresa en el par X de cromosomas, los hombres no pueden tener esta mutación.

Estas variaciones en la percepción de la luz y el color son indicadores de que existe una gran variedad de personas que inherentemente ven el mundo de un modo diferente a como lo ve una “persona normal”. Pero esto aún no responde a la pregunta: ¿Ven dos personas con la misma visión los mismos colores?

Un Experimento Con Experiencia

En 2009, un experimento de la Universidad de Washington probó la percepción del color de los saimiris.

Saimiri

Al igual que los daltónicos y muchos otros mamíferos, estos monos solo tienen dos tipos de conos. El experimento probó en primer lugar como los monos reaccionaban a puntos coloreados en una pantalla cuando se juntaba con la recompensa de un sorbo de zumo.

L@s investigadores descubrieron que los monos podían distinguir los puntos azules y amarillos dentro de un campo de puntos grises, pero no podían distinguir los puntos rojos ni los verdes.

Luego se inoculó a los monos con un virus de laboratorio que mutaba genes específicos de los ojos de los monos, cambiando sus receptores de verde en receptores de rojo. Los monos no es están neurológicamente programados para procesar el color rojo, pero l@s investigador@s descubrieron que, tras esta terapia génica, los monos ya no tenían problema alguno para seleccionar los puntos rojos.

Esto nos hace preguntar: ¿Qué pasó exactamente para que los monos pudiesen percibir el color nuevo? ¿Era el rojo que percibían el mismo que percibimos nosotr@s, o la experiencia de percibir el color rojo es fundamentalmente diferente para los monos “inyectados” que para l@s human@s?

Saimiri Test

Reflexiones y Conclusiones 🤔

Las preguntas que nos podemos hacer en referencia al experimento son similares a las que nos podemos hacer cuando nos preguntamos sobre nuestros cerebros y qué es lo que hacen la primera vez que experimentan el color. Podemos concluir que ningun@ de nosotr@s nace conociendo el color inherentemente; tod@s hemos tenido que pasar por el proceso de experimentar todos y cada uno de los colores por primera vez al habérnoslos encontrado justo al salir del vientre materno.

Y aunque aún no podamos afirmar que la mayoría de las personas experimentan el color del mismo modo, podemos asumir que la interpretación de color no es un proceso biológico e innato como tendemos a creer. Es totalmente posible que nuestros cerebros hayan aprendido a expresar diferentes longitudes de onda de luz de acuerdo a nuestras diferentes realidades subjetivas.

Percepción del Color del Cerebro

Si pensamos en las diferencias que estos factores crean en nuestras perspectivas del mundo, podemos empatizar mejor con l@s demás en nuestro día a día.

A lo mejor tu azul es mi rojo. Cada un@ de nosotr@s viene al mundo con unas perspectivas individuales y unas experiencias vitales de modo único.

Mis experiencias e investigaciones me han enseñado que todo lo que pueda pensar que sé, puede ser cuestionado (hecho que suscribo).

Si más gente entiende que sus mundos internos no son absolutos, entonces nuestra experiencia colectiva como seres humanos tendrá espacio para mayor comprensión, ya que basaremos nuestras interacciones en el hecho que tod@s somos únic@s y tenemos nuevas perspectivas que deben ser nutridas y mimadas. Solo entonces, seremos capaces de manifestar un paraíso colectivo.

Buen Sábado!! 🙂


Artículo Original: “Your Blue Is Not My Blue” en Medium

!!!Feliz Navidad Desde Feel The Brain!!!

Solo daros las gracias por estar ahí y por continuar queriendo aprender conmigo. Apredemos más en año nuevo.

!!!Feliz Navidad!!!

Christmas Brain

Buen Martes!! 🙂

Escuchar Música En El Trabajo: Productividad, Creatividad, Concentración

En este Brain Feeling aprenderemos bastantes cosas que integran muchas de las áreas en las que aprendemos en Feel The Brain: Música, Cerebro y Productividad.

Hoy os propongo que aprendamos:

  • Qué tipo de música nos ayuda a terminar las cosas
  • Por qué ciertas canciones nos atraen (un pista: la nostalgia)
  • Cómo encajar nuestra música a nuestras tareas
  • Por qué el silencio aún es como el oro

Hay muchos estudios que han confirmado que escuchar música puede mejorar nuestra productividad, pero nuevos descubrimientos sugieren que algunos géneros motivan más que otros.

De acuerdo con un estudio llevado a cabo por CloudCover Music, la música más popular para incrementar y mejorar la productividad es el rock clásico, seguido por el alternativo y por el pop. Por otro lado, el hip-hop, el heavy metal, el EDM (Electronic Dance Music) y el country son considerados como los que más nos distraen.

Según Meg Piedmont (project manager de CloudCover Music) que ayudó a recopilar la información del proyecto: “Realmente depende de las preferencias de cada un@ […] Se trata de crear tu propio espacio de trabajo personalizado hasta tal punto que te permita hacer el mejor trabajo que puedas hacer“.

Piedmont apunta al hip-hop para demostrar como de subjetivo puede ser el impacto de la música en un oyente individual. El 21,2% etiquetó el género como “productivo”, situándolo en el 5º puesto en los favoritos de nuestro lugar de trabajo; en cambio el 37,7% de l@s encuestad@s afirmaron que era el que más les distraía, haciendo a la par que fuera el más detestado.

Un punto en común de tod@s l@s encuestad@s fue que la música era lo que preferían frente a cualquier otro sonido de fondo en el trabajo; el 94% confirmaron que escuchan música en el trabajo, comparado con el 42% que escuchan la radio, el 35% que escuchan podcasts y el 15% que escuchan audiolibros y retransmisiones deportivas.

Cómo Los Auriculares Se Han Convertido En Un Accesorio Standard En El Trabajo 🎧

De acuerdo con Piedmont, hay varias tendencias convergentes que están haciendo de los auriculares un accesorio standard en el trabajo. Las distribuciones abiertas de las oficinas pueden estar tras este hecho, pero también pueden resultar en un montón de contaminación sonora. De hecho, el 30% de l@s encuestad@s admiten que usan auriculares en el trabajo para cancelar este “run run” de fondo, mientras que un 46% afirman utilizarlos para evitar conversaciones con l@s compañer@s.

Auriculares

Piedmont continúa: Escuchar música con auriculares puede ayudar a que la gente se mantenga concentrada y sientan que tienen su propio espacio en una oficina diáfana […] Hoy en día, es realmente fácil tener acceso a la música (normalmente está justo ahí, en tu teléfono o en tu ordenador y es gratis) y ese fácil acceso también puede ser la razón por la que vemos, cada vez más, a más personas escuchar música durante el día”.

De acuerdo con el estudio, al 82,2% de l@s encuestad@s se les permite escuchar su música personal en el trabajo, un 42% escuchan música durante todo el día, un 39,5% escuchan música un par de veces al día y sobre un 19% lo hacen un par de veces a la semana.

La Nostalgia Es La Que Dirige Nuestros Hábitos De Escucha

Según el estudio, la música puede unir a l@s compañer@s, pero también los pude aislar. El 26% juzgan a sus compañer@s por sus preferencias musicales, pero el 65% afirman que la música les ayuda a conectar con l@s demás.

Con Música y Sin Música

Según Teresa Lesiuk (directora del programa de terapia musical de la Universidad de Miami), la diferencia radica en la nostalgia y en la asociación.

Teresa afirma que: “Existe lo que llamamos ‘la red de memoria asociativa‘, así que si tienes recuerdos relacionados con una pieza musical, eso va a juntar tus nodos de memoria con los nodos emocionales del cerebro […] La Música crea asociaciones cerebrales que son realmente poderosas.

Lesiuk añade que quizás los géneros más populares en el trabajo (como el rock clásico, el alternativo y el pop) son, de hecho, los más nostálgicos.

Afirma que; la música que escuchabas cuando tenías 20 años, un momento muy activo y en el que la formación de tu identidad se está llevando a cabo, es la que tiende a tener más efecto sobre la gente. […] Tiene sentido pues, que el rock clásico y el alternativo y, quizás ahora, el hip hop; sean los más populares a medida que la población envejece”.

El Silencio Aún Es Oro

A pesar de la tendencia hacia más música en el trabajo, el mejor ruido de fondo para concentrarnos en tareas importantes del trabajo es el silencio, según el escritor e investigador Josh Davis.

Silencio

Davis afirma que: Casi en cualquier circunstancia en la que estás tratando de llevar a cabo trabajo de conocimiento, en el que necesitas concentrarte, lo harás mejor con silencio“.

En su libro (Two Awesome Hours), explora modos de maximizar las dos horas más productivas del día para cada un@ de nosotr@s; explicando que factores del entorno tales como el ruido pueden tener un impacto muy significativo sobre la productividad.

Davis continua: “Para aquello que va ayudarte a mover tu carrera hacia adelante, aquello que va a hacer que tengas éxito, aquello por lo que debes estar al 100%, propongo que busques el silencio para tus dos horas fantásticas […] El resto del día, escucha música que te plazca o te haga sentir productiv@, te ayudará con las tareas que quizás sean menos agradables pero que también se deben hacer”.

La Playlist Correcta Para La Tarea Correcta

Cuando el silencio no es una opción, tanto Davis como Lesiuk sugieren intentar encajar el género con la tarea que tenemos entre manos.

Davis afirma que: “Hay ciertos tipos de trabajo creativo en que no todo es sobre atención y concentración sino ser creativ@ de un modo más artístico […] Para este punto, tener un poco de ruido de fondo ha demostrado liberar a las personas de sus restricciones, precisamente porque están un poco distraíd@s“.

Trabajo Creativo

Lesiuk aconseja considerar diversos factores al escoger una playlist, incluyendo factores internos como el estado de ánimo, el tipo de personalidad, las preferencias personales; y factores externos tales como la naturaleza de la tarea y el entorno de trabajo.

Dice que: “Pongamos una tarea aburrida, pero estás muy stressad@ cuando la abordas, en este caso, en primer lugar mejora tu estado de ánimo. […] Puedes encajar la música a ese estado para reflejarte en ella para luego, poco a poco, escoger otra música que te lleve hacia este estado de ánimo más relajado”.

La investigación de Lesiuk, también ha demostrado que la música es efectiva para combatir la modorra, un efecto negativo cuando hablamos del rendimiento en el trabajo.

Finalmente afirma que: Sea cual sea el género que elijas, intenta encontrar algo que tenga un tempo alto que tenga una melodía y un ritmo que se muevan mucho, ya que estas propiedades te ayudarán a estar más alerta“.

One More Thing…

En esta infografía podremos aprender 5 razones por las que deberíamos escuchar música en el trabajo.

Infografía: Música en el Trabajo

Buen Jueves!! 🙂


Artículo Original: “This is what kind of music you should listen to at work to be more productive” en FastCompany