Leer un lenguaje de programación no activa las regiones cerebrales del lenguaje

Justo ayer cuando escribía el Brain Feeling: “Los Beneficios de un cerebro bilingüe” me pasó esta idea por la cabeza: “a parte de ser bilingüe, al ser Ingeniero Informático, con conocimientos de lenguajes de programación, es posible que tenga más beneficios”, pues bien, esta reflexión parece ser falsa como nos explica el artículo de Xataka Ciencia que hoy quiero compartir con vosotr@s (Ctrl+C; Ctrl+V): “Al leer lenguaje de programación no se activan las mismas regiones del cerebro que al leer un lenguaje corriente” escrito por Sergio Parra.

La lectura de código activa una red cerebral de propósito general, pero no centros de procesamiento del lenguaje, lo que pone en evidencia que el lenguaje de programación no se asimila como si fuera un lenguaje corriente que usamos para comunicarnos.

Areas de procesado Léxico, Gramático y Fonético del cerebro. Fuente: https://www.sltinfo.com/specialization-within-language-areas-brain-scanning/

Así pues, aunque el código informático tiene las características de un lenguaje, al leerlo activa una red distribuida llamada red de demanda múltiple, que también se usa para tareas cognitivas complejas como resolver problemas matemáticos o crucigramas.

Ni lenguaje ni matemáticas

Un lenguaje de programación es un lenguaje formal (o artificial, es decir, un lenguaje con reglas gramaticales bien definidas) que le proporciona a una persona, en este caso el programador, la capacidad de escribir (o programar) una serie de instrucciones o secuencias de órdenes en forma de algoritmos con el fin de controlar el comportamiento físico o lógico de un ordenador. Pero activa regiones diferentes en nuestro cerebro cuando leemos.

Ejemplo de Código “Hola Mundo”. El ejemplo básico de primer contacto con cualquier lenguaje de programación (en este caso es C# de Microsoft). El código muestra por pantalla “Hello World” (Hola Mundo) cuando es compilado y ejecutado.

Sin embargo, aunque la lectura de código activa la red de demanda múltiple, parece depender más de diferentes partes de la red que los problemas matemáticos o lógicos, lo que sugiere que la codificación tampoco replica con precisión las demandas cognitivas de las matemáticas. Es decir, que el código no es procesado como lenguaje, pero tampoco como matemáticas.

Hay dos escuelas de pensamiento con respecto a cómo el cerebro aprende a escribir código. Una sostiene que para ser bueno en programación, debes ser bueno en matemáticas. La otra sugiere que, debido a los paralelismos entre codificación y lenguaje, las habilidades lingüísticas podrían ser más relevantes. Por ello, para arrojar luz sobre este tema, l@s investigador@s se propusieron estudiar si los patrones de actividad cerebral al leer el código se superpondrían con la actividad cerebral relacionada con el lenguaje.


L@s investigador@s dicen que si bien no identificaron ninguna región que pareciera estar dedicada exclusivamente a la programación, tal actividad cerebral especializada podría desarrollarse en personas que tienen mucha más experiencia en codificación.

Los hallazgos sugieren que no hay una respuesta definitiva a si la codificación debe enseñarse como una habilidad basada en matemáticas o una habilidad basada en el lenguaje.

Los dos lenguajes de programación en los que se centraron los investigadores en este estudio son conocidos por su legibilidad: Python y ScratchJr, un lenguaje de programación visual diseñado para niños de 5 años en adelante.


Evelina Fedorenko, profesora asociada de neurociencia de desarrollo profesional Frederick A. y Carole J. Middleton y miembro del Instituto McGovern para la investigación del cerebro, es la autora principal de este estudio, que ha sido publicado en eLife. Investigadores del Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial del MIT y de la Universidad de Tufts también participaron en el estudio.

Buen Martes!! 🙂

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