Leer las pantallas en diagonal recablea nuestro cerebro (para mal)

Perderse en un libro hace cosas increíbles en nuestro cerebro. No tan no solo nos hace más inteligentes (en el sentido de bagaje, de interconexión de conceptos, etc.), sentirnos menos sol@s y más felices; sino que seguir a los personajes en una gran historia (y para mí una gran historia es la que nos guste a nosotr@s como lector@s) activa circuitos cerebrales asociados con lo que sea que los personajes estén experimentando; otorgándonos así uno de los ejercicios de empatía más grandes que podamos tener.

Actividad Cerebral en la Lectura

Pero, ¿cuántas veces te has sumergido en un libro durante horas (o tan solo 15 minutos) en estos últimos días? Sí sí, la mayoría de nosotr@s leemos todo el día a medida que respondemos a nuestros mensajes en los teléfonos, a los correos y manteniéndonos al día con este huracán que son las noticias. Pero, ¿leer sin distracción alguna durante un periodo largo de tiempo? Eso se está convirtiendo en una rara avis.

¿Qué estamos perdiendo con este cambio? ¿Leer docenas de historias nuevas y posts de redes sociales tiene el mismo efecto para nuestros cerebros que leer una novela o una biografía? Ni mucho menos, responde en The Guardian Maryanne Wolf (neurocientífica y experta de la ciencia de la lectura de Harvard).

Al hablar de lectura profunda, úsala o piérdela

Los bebés humanos nacen con una capacidad natural de aprender a andar y a hablar. Eso no aplica a la comprensión del lenguaje escrito, destaca Wolf.

Hablando en términos evolutivos, dar sentido a la palabra escrita es una habilidad mucho más nueva, por lo que aún no estamos preparad@s ‘de serie’ para saber hacerlo bien. Desarrollar una red de conexiones neuronales para ser un@ lector@ capaz necesita de mucho trabajo duro. Pregúntale a cualquier niñ@ que esté aprendiendo a leer.

Tampoco es como ir en bici. No es una habilidad que aprendamos una vez y ya la mantengamos intacta para el resto de nuestra vida, si es que últimamente has visto una bici o… un libro. Mantener los circuitos cerebrales en funcionamiento requiere de ejercicio regular. Por lo que o lo ejercitamos o lo perdemos.

En otras palabras, evitar lecturas largas en favor de lecturas en diagonal de artículos cortos, posts y titulares, recablea nuestros cerebros. Y no de modos buenos.

Cómo la lectura en diagonal contribuye a las fake news

Wolf repasa toneladas de investigación en estudiantes que demuestran los efectos de estar en menos compañía de libros, partiendo de un estudio noruego que demuestra que recordamos menos cuando leemos de una pantalla que cuando leemos de una página, hasta otro de California que demuestra que leer en diagonal (dónde los ojos siguen un patrón en el texto prestando atención a los detalles más importantes) es la “nueva normalidad”. Y esto, recalca Wolf es una gran pérdida para nuestros cerebros.

Cuando el cerebro lector salta de este modo, reduce el espacio reservado a los procesos relacionados con la lectura profunda. En otras palabras, no nos da tiempo de entrar en lo complejo, de entender los sentimientos de otr@s, para percibir la belleza y para crear pensamientos que son únicamente nuestros como lector@s“, escribe Wolf. Es decir, no obtenemos ninguno de los efectos positivos de la lectura.

Esto no es tan solo un problema para l@s niñ@s pegad@s a las pantallas. “La sutil atrofia del análisis crítico y de la empatía, nos afecta a tod@s“, advierte Wolf. “Afecta a nuestra habilidad de navegar a través de un bombardeo constante de información. Incentiva toda una ristra de silos de información sin contrastar, sin análisis ni reflexión alguna, dejándonos desnud@s y susceptibles frente a la información falsa y a la demagogia

En nuestro lenguaje diario esto nos lleva al pensamiento de grupo, a las burbujas de información y a las fake news. ¿Te suena?

Al menos, este problema tiene una fácil solución

Wolf termina su artículo con una nota optimista. Leer las pantallas en diagonal tiene su utilidad, pero también necesitamos acordarnos de los beneficios irremplazables de la lectura profunda. Si lo hacemos no nos será difícil hacernos de nuevo con esos beneficios.

Cómo lees es una elección, y es una que cualquiera de nosotr@s podemos cambiar fácilmente (sí, sí que tienes tiempo!!). De hecho, es tan fácil como coger un libro y dejar que éste te lleve. Hazlo hoy y no tan sólo aprenderás algo nuevo, sino que ejercitarás tu empatía, fortalecerás tu concentración y tu capacidad de pensamiento crítico, y verás como tu aprecio a la belleza irá in crescendo.

Estas son todas las cosas que el mundo podría usar más a partir de ya y todas las que la lectura en diagonal de una pantalla no te pueden dar.

Este artículo original, apareció, en primer término en Inc.com.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “How Skim Reading From Screens Is Rewiring Your Brain (It’s Not Good)” en Jessica Stillman

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