Entradas de Feel The Brain

La música, siempre ha sido mi pasión y, ahora, la neurología y el cerebro también ¿Por qué, a la par que me formo en esta unión no intento difundir y divulgalo? Este es el objetivo principal de la razón de ser de Feel the Brain. Llevamos cada dia puesta la Máquina Más Compleja de la naturaleza, de la cual sabemos muy poco. No soy un experto, ni pretendo serlo, el objetivo es formarme y compartir estas materias. La Máquina Más Compleja necesita combustible y la música es combustible de primera.

Un Cuento Para Explicar El Coronavirus a l@s Niñ@s

Hola Brain Feelers,

Estamos es estado de alarma, qué le vamos a hacer 🙂

Ayer escuchando el podcast “Dias Extraños” de Santiago Camacho, di con un episodio bola extra titulado: “Resiliencia Ante El Corona Virus“. En este podcast la psicóloga Irene López Assornos da una serie de consejos útiles para bregar a nivel mental con una situación tan anómala como la presente crisis del coronavirus que ha metido el estrés en casa de miles de personas de nuestro país: miedo, confinamiento, inseguridad económica, vidas alteradas, etc.

La cosa es que Irene daba algunos consejos y recursos. Uno de ellos lo encontré especialmente interesante. Un cuento del Colegio de la Psicología que nos puede ayudar a explicar qué es el coronavirus a nustr@s pequeñ@s. Seguro que antes de pensar en esto hemos pensado en ¿qué demonios haré yo en casa trabajando y con l@s niñ@s?; pero seguro que no nos hemos planteado explicar bien y asegurarnos que entiendan qué nos puede hacer el coronavirus y por qué tenemos que actuar como lo estamos haciendo.

Por un lado os dejo aquí el episodio del podcast ene este enlace: La bola extra: RESILIENCIA ANTE EL CORONAVIRUS

 

No dejéis de echar un vistazo a las imágenes finales en que se comenta cómo informar y proteger a nuestr@s hij@s frente a un virus. Además de otros recursos del Colegio de la Psicológía, los enlaces de los cuales os dejos aquí abajo:

Rosa Contra el Virus

¿Cómo informar y Proteger a tu hij@ frente a los virus?

Buen Domingo!! 🙂


Os podéis descargar el cuento en PDF en este enlace:

Así Secuestra Tus Células El Coronavirus

Hola!

Hoy en twitter me he cruzado con un artículo que el New York Times ha traducido expresamente al castellano a partir de su versión en inglés por petición popular. En él se puede aprender cómo funciona el coronavirus. Dada la información que aporta y lo vistoso que es he pensado en ponerlo directamente aquí en Feel The Brain y aprender más sobre todo lo que nos está ocurriendo.

El coronavirus SARS-CoV-2

El virus que causa COVID-19 actualmente se está propagando por todo el mundo. Al menos hay otros seis tipos de coronavirus que se sabe que infectan a l@s human@s; algunos causan el resfriado común y dos causan brotes: SARS y MERS.

La flecha de arriba nos marca las espigas y la debajo nos marca los lípidos y las proteínas

Cubierto con espigas

El coronavirus recibe su nombre de las glicoproteínas de espiga que sobresalen de su superficie y se asemejan a una corona. El virus está envuelto en una burbuja grasosa de lípidos que se desintegra al contacto con el jabón.

La flecha de bajo marca el ACE2

Ingreso a una célula vulnerable

El virus entra al cuerpo a través de la nariz, la boca o los ojos y después se aferra a las células en las vías aéreas que producen una proteína llamada ACE2. Se cree que el virus se originó en los murciélagos, donde pudo haber estado adherido a una proteína similar.

En el centro tenemos la cubierta protectora. La flecha de abajo marca el ARN viral.

Liberación de ARN Viral

El virus infecta la célula al fusionar su membrana grasosa con la membrana de la célula. Una vez dentro el coronavirus libera un fragmento de material genético llamado ácido ribonucleico (ARN).

La flecha nos marca la Proteína viral. Justo debajo tenemos el ARN Viral.

Secuestro de la célula

El genoma del virus tiene menos de 30.000 “letras” genéticas de longitud. (El nuestro, por ejemplo, tiene 3000 millones). La célula infectada lee el ARN y empieza a producir proteínas que mantienen al sistema inmunitario al margen y ayudan a crear nuevas copias del virus.

Los antibióticos matan a las bacterias pero no funcionan contra los virus. Sin embargo, los investigadores han empezado a probar medicamentos antivirales que pueden quebrantar a las proteínas virales y detener la infección.

En esta imagen vemos el Núcleo Celular. Abajo por las zonas rojas las Proteínas virales.

Fabricación de proteínas virales

Conforme avanza la infección, la maquinaria de la célula empieza a producir nuevas espigas y otras proteínas que formarán más copias del coronavirus.

Ensamblado de nuevas copias

Las nuevas copias del virus se ensamblan y se transportan a los límites exteriores de la célula.

Propagación de la infección

Cada célula infectada puede liberar millones de copias del virus antes de que la célula finalmente colapse y muera. Los virus pueden infectar las células vecinas o terminar en gotículas que escapan de los pulmones.

Restos de Células Muertas

Respuesta Inmunitaria

La mayoría de infecciones de COVID-19 causan fiebre porque el sistema inmunitario lucha para liberarse del virus. En casos severos, el sistema inmunitario puede sobrerreaccionar y empezar a atacar a las células pulmonares. Los pulmones se obstruyen con fluido y células moribundas, lo que dificulta la respiración. Un pequeño porcentaje de infecciones puede llevar al síndrome de dificultad respiratoria aguda y, posiblemente, la muerte.

Fuera del Cuerpo

Al toser y estornudar se pueden expulsar gotículas llenas del virus en dirección de las personas y superficies cercanas, en donde el virus se mantiene infeccioso durante varias horas y hasta días. Las personas infectadas pueden evitar la transmisión del virus usando tapabocas, pero las personas saludables no necesitan ponerse uno a menos que estén cuidando a una persona enferma.

Vacuna

Una Posible Vacuna

Una vacuna futura podría ayudar a que el cuerpo produzca anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2 e impida que infecte las células humanas. La vacuna contra la gripe funciona de manera similar, pero los anticuerpos que se generan de la vacuna contra la gripe no protegen contra el coronavirus.

Cómo funciona el jabón

El jabón destruye el virus cuando las colas hidrófobas de las moléculas del jabón se adhieren a los lípidos de la membrana y la abren.

La mejor forma de evitar infectarse con el coronavirus o con otros virus es lavarse las manos con jabón, evitar tocarse la cara, distanciarse de personas enfermas y limpiar con regularidad las superficies de mucho uso.

 

Espero que nos sirva un poco más para entender qué está pasando y por qué ocurre.

Buen Sábado!! 🙂 Volvemos a aprender en breve.


Artículo Original: “Así secuestra tus células el coronavirus” en The New York Times

El Secreto Para Dar Buen Feedback

En estos días de confinamiento intentaré aprender algunas cosas en Feel The Brain combinando con el teletrabajo y la conciliación. 🙂

Como aperitivo os dejo este Quick Feeling sobre los secretos de dar buen feedback. Y es que es cierto, el feedback tiene que ser bueno, eso no significa que deba ser positivo, no lo confundamos. Una palmadita en la espalda es necesaria y bien recibida, pero no nos ayudará demasiado a mejorar, como mucho a mantenernos igual y a sentir que nuestro trabajo es apreciado.

En mi opinión, el buen feedback, es el que consideramos “negativo”; el que nos dice qué hacemos mal. Pero la cosa no debe acabar aquí; tod@s podríamos decir qué hace quién mal ¿no?. Debe continuar con consejos de cómo poder hacer aquello que mencionamos que se hace mal; es decir, debe ser constructivo.

En esta pequeña TED de la mano de LeeAnn Renninger aprenderemos 4 puntos a tener en cuenta para que el feedback que demos sea realmente buen feedback. O bien para dar feedback constructivo sobre cómo dar feedback a esas personas que no saben darlo. Aprenderemos sobre:

  1. El Micro-Sí
  2. Dar Datos
  3. Impacta
  4. Acaba con una pregunta

Aquí está la charla de 4 minutos:

Y aquí la transcripción de la misma:

Un carpintero tiene una caja de herramientas; un dentista tiene sus taladros. En nuestra era y por el tipo de trabajo que hacemos la mayoría, la herramienta que más necesitamos hace hincapié en poder dar y recibir buen feedback.

Los humanos hemos hablado del feedback durante siglos. De hecho, Confucio, allá por el 500 a.C., habló de lo importante que es poder decir bien los mensajes difíciles. Pero honestamente, todavía somos bastante malos en eso. De hecho, una encuesta reciente de Gallup encontró que solo el 26 % de los empleados está totalmente de acuerdo que el feedback que reciben en realidad mejora su trabajo. Esos números son bastante tristes. ¿Qué está pasando?

La forma en que la mayoría de las personas dan feedback no se lleva bien con la razón. Caemos en uno de dos campos. O bien en el campo de lo muy indirecto y suave y el cerebro ni siquiera reconoce que está recibiendo feedback, simplemente es confuso, o bien cae en el otro campo de ser demasiado directo, y así, hace que la otra persona se ponga a la defensiva.

Hay una parte del cerebro denominada amígdala, que trata de averiguar todo el tiempo si el mensaje conlleva una amenaza social. Así, pasaremos a la defensiva, iremos en retirada, y entonces quien da el feedback empieza a desescalar también. Duda, titubea, se justifica, y aumenta el nerviosismo muy rápidamente. No tiene por qué ser así.

Con mi equipo hemos pasado muchos años en diferentes empresas averiguando quiénes daban mejor feedback. A cada persona que nombraban una y otra vez, la llevábamos al laboratorio para ver qué hacían de manera diferente. Y descubrimos que hay una fórmula de cuatro partes que podemos usar para comunicar bien cualquier mensaje difícil.

¿Están listos? Aquí vamos.

La primera parte de la fórmula es lo que llamamos el “micro sí”. Quienes saben dar buen feedback empiezan preguntando algo breve pero importante. Le anticipa al cerebro que está por venir feedback. Sería algo, por ejemplo, como: “¿Tienes cinco minutos para hablar sobre la última conversación?” o “Tengo algunas ideas sobre cómo podemos mejorar las cosas. ¿Puedo compartirlas contigo?” Esta pregunta micro sí facilita dos cosas. Primero, va a ser una herramienta de estimulación. Le adelantea a la otra persona que viene feedback. Segundo, crea un momento de aceptación. Puedo responder por sí o por no a esa pregunta. Eso me da una sensación de autonomía.

La segunda parte de la fórmula es aportar tus datos. Aquí deberías nombrar específicamente lo que viste u oíste, y quitar cualquier palabra que no sea objetiva. Hay algo denominado “palabras difusas”. Una palabra difusa puede significar distintas cosas para distintas personas. Las palabras difusas no son específicas. Por ejemplo, si digo “No deberías estar tan a la defensiva”. o “Podrías ser más proactiva”. Notamos que quienes saben dar buen feedback, por el contrario, convierten las palabras difusas en datos reales. Por ejemplo, en vez de decir: “No eres confiable”, diríamos “Dijiste que me enviarías ese correo para las 11, y todavía no lo recibí”. La especificidad también es importante para dar feedback positivo, esto es así porque deseamos poder especificar exactamente lo que queremos que la otra persona haga en mayor o menor medida. Y si seguimos usando palabras difusas, no tendrán ni idea, en particular, de qué hacer en el futuro para repetir ese comportamiento.

La tercera parte de la fórmula es la declaración de impacto. Aquí, uno nombra exactamente de qué manera ese dato lo impactó. Por ejemplo, podría decir, “Al no recibir el mensaje, no pude continuar con mi trabajo” o “Me gustó cómo añadiste esas historias, porque me ayudaron a captar los conceptos más rápidamente”. Ayuda a dar un propósito, un sentido y una lógica a los datos, algo que el cerebro realmente anhela. La cuarta parte de la fórmula es una pregunta. Quienes saben dar buen feedback cierran el mensaje con una pregunta. Preguntan algo como: “Bueno, ¿cómo lo ves?” O “Esto es lo que pienso que deberíamos hacer, pero ¿qué te parece?” Esto crea compromiso en vez de cumplimiento. Hace que la conversación ya no sea un monólogo, se vuelve una articulación conjunta de resolución de problemas.

Pero hay una última cosa. Quienes dan buen feedback no solo pueden dar bien los mensajes, sino que además piden feedback frecuentemente. De hecho, nuestra investigación sobre liderazgo percibido muestra que uno no debería esperar que le den feedback, lo que llamamos feedback ofrecido, sino que uno debería pedir activamente el feedback, lo que llamamos feedback solicitado. Solicitar feedback hace de uno un aprendiz continuo y da poder. Las situaciones más desafiantes son las que exigen el feedback más hábil. Pero no tiene por qué ser difícil. Ahora que conoces esta fórmula de cuatro partes, puedes mezclarla y combinarla para que funcione en conversaciones difíciles.

Buen Viernes!! 🙂


Artículo Original: “The Secret To Giving Great Feedback” en Ted.com

Mitos y Sagas Nórdicas

Una de las cosas a las que me he dedicado este último año sin aprender demasiado en Feel The Brain ha sido la lectura. Os lo juro, nunca había leído tanto como estoy leyendo ahora, y os confieso que me gusta, creo que es un hábito un tanto difícil de adquirir, pero que en cuanto lo adquieres no puedes parar (l@s que lo hacéis, seguro que sabéis mejor que yo de lo que hablo).

Leo muchos géneros, simplemente me baso en que el libro me guste, aunque los que más me tiran son la ciencia ficción, la fantasía, las distopías, las ucronías, y “los libros raros” como yo los llamo 🙂 .

Bien, hoy quiero compartir con vosotr@s uno de mis tópics más visitados y, que no sé por qué, me tienen hechizado. Se trata de la mitología nórdica.

Todo empezó hace un par de años (la mitología nórdica ya me atraía de antes pero nunca había encontrado un punto de entrada), cuando pasando por una muy mala racha (esas cosas que te generan la mente) mi pareja me regaló un par de libros.

Por un lado: “Mitos Nórdicos” de Neil Gaiman, donde el autor (no me atrevo en encajarlo en el género de la fantasía pero sí que por ahí iría la cosa) nos presenta: “Violencia, traiciones, poder… Con una prosa hábil e ingeniosa, Gaiman analiza la naturaleza imperfecta y competitiva de los dioses, sus susceptibilidades, su habilidad para embaucar y dejarse embaucar por los demás y su tendencia a dejar que la pasión dirija sus acciones, las guerras por el sexo o el poder… y, en general, todo lo que los acerca claramente a los humanos mortales.“, un libro exquisito, cortito, rápido de leer y que se escapa de lo que Hollywood nos ha malacostumbrado a entender sobre la mitología nórdica (especialmente Marvel).

Mitos Nórdicos, de Neil Gaiman

Por otro, una pequeña obra de arte, también de Neil Gaiman e Ilustrado por Chris Riddell: “Odd y los gigantes de Escarcha” en el que: “En lo más crudo del frío invierno nórdico, Odd, un niño de unos 12 años, se lanza a la aventura y ayudará a los dioses a vencer a los Gigantes de escarcha.“, un libro precioso.

Odd y Los Gigantes de Escarcha

Todo esto fue por allá a finales de 2017, y hasta este pasado 2019 no reemprendí mis andanzas en la temática.

Fue con otro libro ilustrado, otra preciosidad editada por Nórdica Libros: “Mitos Nórdicos” de Eva Manzano, ilustrado por Eugenia Ábalos. Es un libro ideal tanto para mayores como para pequeños, y con unas ilustraciones preciosas. Podéis ver las primeras páginas haciendo click aquí.

Mitos Nórdicos de Elena Manzano

Para variar, no podían fallar toda la troupe de la “Escóbula de la Brújula” (actualmente en Podium Podcast) dónde en su programa 318, publicado el pasado Enero, con ocasión del estreno del libro de Javier Arries: “Magia y Religión Nórdicas“, se pasaron sus 2 horas buenas 🙂 (nunca se hacen largas) hablando de mitología y leyendas nórdicas. Lo podéis escuchar aquí: Mitología y leyendas nórdicas (dioses Ases y Vanes)

Fue con este programa con el que se me abrió el gran melón de las Sagas Nórdicas.

Siempre había oído el concepto pero nunca había profundizado en él. Pensaba que una saga nórdica consistía en un montón de libracos que leer e imposibles de seguir. Pues nada más lejos de mi idea. A partir de ese programa de la Escóbula y de sus recomendaciones, especialmente la de Carlos Canales, me acabé haciendo con un ejemplar de “La Saga de Hrolf Kraki” de Poul Anderson (publicada por LeeRunas), una versión novelizada de una de las sagas nórdicas. ¡Ostras! qué cosa tan buena, os la recomiendo.

La Saga de Hrolf Kraki de Poul Anderson

Como era de esperar me quedé con ganas de más. Las sagas son una buena elección para leer más sobre mitos nórdicos, saliéndose de todos los detalles que suelen aparecer en todos los libros de mitología.

En las sagas, en lugar de hablarnos de los Dioses vemos a los humanos y todas sus familias, cómo interactúan y qué papel pintan todos los dioses de Asgard en sus vidas. Y cuando quieres más recomendaciones literarias, ¿a quien acudes?; pues a Antonio Torrubia de la librería Gigamesh de Barcelona. Este erudito, traductor, escritor, librero del mal, nunca te defrauda en recomendaciones. Con lo que acabé con el que ahora mismo tengo entre manos: “Mitología Nórdica” de Enrique Bernárdez publicado por alianza Editorial.

Mitología Nórdica, de Enrique Bernárdez

Y en la cola, tengo otro de Poul Anderson, que ya no es tanto una saga sino que trata sobre una espada (real procendente de la Saga de Hrolf Kraki), sobre la espada Tyrfing; “La Espada Rota“: “En una tierra en la que el reino de Faerie existe en una dimensión paralela a la del mundo de los hombres, Skafloc, el ahijado de los elfos, habrá de liberar la terrible maldición que pesa sobre Tyrfing, la poderosa espada rúnica que rompió Thor y que ahora vuelve a ser necesaria para salvar a los elfos en su guerra contra los trolls.

La Espada Rota de Poul Anderson

Com veis (y os podías suponer) es todo un mundo, que me apasiona. Es bello, es violento, es traicionero. Pero también es educativo, cultural; más de lo que podemos pensar nuestra cultura y religión universal viene de aquí, a la vez que la mitología nórdica viene de otras y así sigue la rueda sin fin.

¿Más cosas sobre todo el mundo nórdico?

Aquí os dejo un par de vídeo de TED Ed. Por un lado, un video que nos explica los mensajes secretos que esconden las Runas Vikingas:

Por otro, qué es lo que hacía que los barcos Vikingos fuesen tan epeciales:

Espero que lo disfrutéis. Es un mundo apasionante.

Buen Domingo!! 🙂

La Vulnerabilidad Selectiva o ¿Cómo regular nuestras emociones en el trabajo?

Hola 🙂 ,

en primer lugar disculparme por casi un año entero si haber podido dedicar tiempo a aprender cosas en Feel The Brain. Aún así, agradeceros a tod@s l@s que habéis continuado visitando el blog.

Hoy, me gustaría aprender con vosotr@s un nuevo concepto: “La Agilidad Emocional“; porque no es verdad que tod@s seamos capaces de levantar diariamente esa barrera entre nuestra vida personal y nuestra vida profesional, ¿cierto?; hay algunas personas que sí que son capaces de levantarla y ser totalmente opacas en el trabajo respecto sus emociones; en cambio otras no la levantan en absoluto y “sobrecomparten” sus emociones. Como siempre la solución propuesta cae en el término medio; en lo que se llama la “Vulnerabilidad Selectiva“.

A menudo pensamos que nuestra vida privada no tiene nada que ver con nuestra vida profesional. Tendemos a dividir nuestra vida en dos secciones, y actuamos de modo diferente en función de la vida que estamos viviendo. Sobre esta base es donde se construye la conciliación que nos anima aún más a separar nuestra vida privada de nuestra vida laboral.

¿Conciliación?

Si trabajas en un horario de oficina, estás pasando un tercio de tu vida productiva en el trabajo. Entonces, ¿por qué no debe formar parte de tu vida?

Establecer una línea de separación entre la vida y el trabajo nos hace actuar diferente, principalmente en el trabajo, para ser profesionales, para esconder nuestras emociones y sentimientos. Pero por mucho que lo intentemos, no es factible hacer un cambio y apagar nuestros sentimientos cuando entramos en la oficina. Sentir sentimientos es parte de ser human@s al fin y al cabo. Existe un mito muy extendido sobre que las emociones no pertenecen al trabajo, y eso nos lleva a confundir la profesionalidad con ser frí@s.

Las investigaciones demuestran que cuando nuestr@s compañer@s se sacan su máscara de profesionalidad y nos revelan sus “yos” reales, tendemos a creernos mucho más lo que nos están diciendo. Nos sentimos conectad@s con la gente que nos rodea, nuestra productividad mejora, estamos más motivad@s a tener el trabajo listo y tenemos más empatía por l@s demás.

El Espectro del Comportamiento Emocional en el Trabajo

A priori, podemos distinguir dos modos de mostrarnos en el trabajo: demasiado profesional o demasiado un@ mism@. Es popular el dicho que ser un@ mism@ en el trabajo es lo que te puede acarrear más éxito. No creo en nada en eso (esto son palabras de la autora del artículo original, pero tengo que decir que estoy totalmente de acuerdo con ella). Tiene que haber un equilibrio entre ser demasiado frí@ y profesional y ser totalmente abiert@ a l@s demás.

Como podemos ver en la figura anterior, existe un espectro de comportamiento emocional en el trabajo; por un lado tenemos a las personas que son tan profesionales que no comparten ningún hecho personal en el trabajo, por otro, algunas son ell@s mism@s (l@s reales) y comparten todo continuamente. Entonces, ¿cuál es el balance entre estos dos extremos?

La autora original afirma haber probado ambos extremos. Al comenzar un trabajo solía llevar su “yo” real al trabajo, compartir montones de hechos personales, pero entonces se dio cuenta que no había beneficio alguno en compartir tanto. De hecho, a veces, hasta incluso le perjudicaba. Entonces cambió al otro lado del espectro y evitó compartir nada personal en el trabajo. Pero esto tampoco fue de ayuda, se sentía extraña y distante con sus colegas. Hacía que no le importara el trabajo de l@s demás y sus éxitos, de modo que no podía invertir en la carrera de sus colegas. Entonces fue cuando buscando encontró el concepto de “Vulnerabilidad Selectiva“.

Selective Vulnerability, Vulnerabilidad Selectiva

La Vulnerabilidad Selectiva significa abrirse y compartir tu vida personal y tus emociones mientras que, a la par, priorizamos la estabilidad y la seguridad psicológica.

Ser selectivamente vulnerable no es una cosa que podamos hacer de una tacada, requiere práctica constante y mucho conocimiento de nuestro propios sentimientos. Significa saber cómo y cuándo compartir nuestras emociones que no creen ningún impacto negativo sino que también creen un impacto positivo en nuestras relaciones laborales.

¿Cómo Gestionar los Momentos Emocionales en el Trabajo?

No todas las emociones son fugas de nuestra vida personal; a veces, es todo lo contrario. Los sentimientos afloran en el trabajo debido a algún tipo de conflicto, a falta de comunicación (o comunicación errónea), una fecha de entrega fallida, feedback negativo, o cualquier otra razón, incluso una promoción nos puede hacer demasiado emocionales.

Podemos seguir diversos pasos para gestionar las emociones que afloran en el trabajo:

  • Paso 1: Reconocerlas
  • Paso 2: Etiquetarlas
  • Paso 3: Aceptarlas
  • Paso 4: Expresarlas

Veamos cada uno de ellos en detalle.

Paso 1: Reconocerlas

Lo primero que tenemos que hacer después de experimentar una emoción, ya sea positiva o negativa, es admitirla y reconocerla.

Si estamos trabajando en un proyecto en el que de bote pronto la fecha de entrega se avanza una semana y nos frustramos por ello o tenemos feedback negativo de alguien… Nos cabreamos, claro. Tratemos de admitir esa frustración o ese enfado. Tratemonos de decirnos: “Estoy frustrad@ porque la fecha se ha avanzado”. También (esto es muy americano) podemos tratar de escribir nuestras emociones en un papel y apartarlas.

Paso 2: Etiquetarlas

La atención que prestamos a nuestras emociones y sentimiento ocupan nuestro cerebro; no queda espacio para arreglarlas. Una técnica que nos puede ayudar a ser más objetiv@s es el mero acto de etiquetar. Del mismo modo que decimos que un libro es un libro, un pensamiento es un pensamiento, una emoción es una emoción.

El etiquetado nos permite ver qué son nuestros pensamientos y emociones: orígenes de datos transitorios que pueden o no ser de ayuda y pueden o no ser objetivos.

Si nos calmamos y etiquetamos nuestros pensamientos, las críticas que se han presentado tan densas como la niebla serán más parecidas a nubes que pasen volando por el cielo azul (que poético no? 🙂 )

Paso 3: Aceptarlas

Lo contrario del control es la aceptación: no actuar para cada pensamiento o resignarnos a la negatividad pero responder a nuestras ideas y emociones con una actitud abierta, prestándoles atención y permitirnos experimentarlas. Respiremos hondo y démonos cuenta de lo qué está pasando en ese momento. La aceptación nos puede aportar alivio, pero no necesariamente nos puede hacer sentir bien. De hecho tienes que darte cuenta de cuán afectad@ estás realmente.

Lo importante es mostrarte a tí mism@ (y a l@s demás) un poco de compasión y examinar la realidad de la situación. ¿Qué ocurre tanto interna como externamente?

Cuando recibimos feedback negativo, y nos enfadamos, admitimos y hacemos hueco para nuestro sentimiento de frustración y enfado más que rechazarlos, reprimirlo o redirigirlo hacia l@s demás; entonces es cuando nos damos cuenta de su cualidad energizante. Esos sentimientos eran señal que algo importante nos paraba y de que debíamos tomar alguna acción productiva. En lugar de enfadarnos por feedback negativo, podemos pedir una clarificación del mismo. Cuanto más aceptemos nuestro enfado y cuanto más pongamos nuestra curiosidad en él, más soporte tendremos y menos minado se verá nuestro desempeño.

Paso 4: Exprésarlas

Al desengancharnos de nuestros pensamientos y emociones estresantes, expandimos nuestras elecciones. Podemos decidir actuar de modo que estemos en línea con nuestros valores. Nos podemos centrar en el concepto de trabajabilidad:

  • ¿Nos sirve, tanto a nosotr@s como a nuestra organización, nuestra respuesta tanto a largo como a corto plazo?
  • ¿Ayudará a los demás en la dirección de mejora del bien colectivo?
  • ¿Estás dando el paso para ser el líder que más quieres ser y vivir la vida que más quieres vivir?

El flujo de pensamiento de la mente fluye sin fin, las emociones cambian como el tiempo, pero podemos recurrir a los valores en cualquier momento, en cualquier situación. Actuar o no actuar en los sentimientos en función de las respuestas a las preguntas de arriba es la Vulnerabilidad Selectiva.

Si te das cuenta que expresar las emociones en el trabajo no te aporta valor, aún puedes expresarlas de modo privado. Escribir cómo te sientes, contar la historia, guardarlo en un lugar secreto y volver a ello una semana después. Si entonces aún sientes lo mismo, piensa en expresarlo a las personas y, si ya no sientes lo mismo, tira el papel a la basura.

Las personas que demuestran un desempeño alto y los líderes efectivos no compran la idea de suprimir sus experiencias interiores. En lugar de ello, lo hacen de un modo consciente, productivo y alineado con los valores; desarrollando lo que se llama la agilidad emocional.

En nuestro mundo, rápido y cambiante, la habilidad para gestionar nuestros propios pensamientos y sentimientos es esencial para los negocios y para el éxito de un@ mism@.

 

Llegué a este artículo original a partir de una charla TED de 4 minutos de Liz Fosslien titulada: “¿Cómo aceptar las emociones en el trabajo?“, he aquí la nota:

Espero tardar menos de un año para volver a aprender cosas con tod@s vosotr@s.


Artículo Original: “Emotional Agility— A guide on regulating emotions at work” den Medium

La Herramienta Más Poderosa Para Aprender: Dormir

Hoy me gustaría aprender sobre una de las cosas más importantes que podemos hacer para aprender. Está científicamente demostrado que tiene un impacto inmenso tanto en nuestra memoria, en nuestra atención y en nuestro nivel de energía. Pero, desafortunadamente, es una de las cosas de la que mucha gente se deashace al prepararse para un gran test.

La Técnica de Aprendizaje más Poderosa

La técnica es dormir.

Dormir

Dormir entre 7 y 8 horas cada noche tiene un impacto enorme en nuestra habilidad de aprender. Reducir el sueño, incluso cuando sea un poco como por una noche, puede tener impactos irreversibles en lo que aprendemos tanto antes como después, en nuestro estado de fatiga.

Estar en vela toda la noche debería estar prohibido en tu vida, si lo que quieres es empollar información. Simplemente los costes son demasiado elevados.

¿Qué Hacemos Cuando Dormimos?

Dormir no es una actividad pasiva. Aunque parezca que no estemos haciendo nada más a parte de descansar, la mente está muy activa durante nuestros momentos de sueño.

El sueño se divide en diferentes fases, la mayoría de las cuales podemos clasificar en 2 categorías:

  • REM (Rapid Eye Movement -Movimiento Ocular Rápido) también conocido como soñar.
  • NREM (No REM) que incluye el sueño profundo.

Mientras tenemos la cabeza en la almohada, tu cerebro tiene entre manos un trabajo muy importante:

Fluido Cerebro Espinal (en azul) fluye por el cerebro y lo limpia de toxinas a través de una serie de canales que se ensanchan mientras dormimos.

  • “Eventos de Usillo” (Spindle Events), pulsos eléctricos de entre de 10 y 12 Hercios, de los que se cree que juegan un rol en hacer permanentes las memorias declarativas.
  • Reorganización y consolidación de la información aprendida, posiblemente relacionado con mejorar la habilidad de razonamiento abstracto y de extender el conocimiento a nuevas situaciones.

Uno de los primeros estudios en demostrar la importancia del sueño en la memoria fu el estudio de John Jenkins y Karl Dallenbach de 1924. En él comparaban ratios de olvido sobre el mismo periodo de tiempo en que los sujetos estaban dormid@s y despiert@s. Loa resultados son un poco dramáticos, como podemos ver:

Impacto del Sueño En la Memoria: en el eje vertical la cantidad de información retenida, y en el horizontal las horas de exposición. En azul la línea de resultado de mientras dormimos y en rojo la de cuando estamos despiert@s.

El sueño NREM juega también un rol importante como nos explica el investigador del sueño Matthew Walker: De hecho, si fueses un participante de uno de estos estudios [sobre la memoria y el sueño], y la única información que tuviese fuese la cantidad de sueño profundo NREM que hubieses tenido esa noche, podría predecir con gran exactitud cuánto podrían recordar en el test de memoria que hicieses justo al levantarte, incluso antes de que lo hicieses

Pastillas Para Dormir, Alcohol, Cafeína y Más

La importancia de un sueño saludable y natural (en contraposición a estar meramente inconsciente) significa que debemos preocuparnos sobre las sustancias que ingerimos si lo que queremos obtener son los beneficios de aceleración del aprendizaje que nos da una buena noche de sueño.

Beber, por ejemplo, es una de las opciones que comúnmente se cree que ayuda más con el sueño. Desafortunadamente, los efectos sedantes del alcohol también inhiben los efectos de consolidación de la memoria del sueño NREM. Por lo que, una noche de fiesta puede ser casi tan mala como una noche sin dormir en términos de impacto en tus recuerdos.

Las pastillas para dormir también previenen muchos de los beneficios saludables de un sueño regular, ya que pueden complicar tus problemas con el insomnio e incluso empeorarlos. En lugar de ello, Walker aboga en favor de la terapia cognitiva conductual del sueño para el insomnio, terapia que (según la investigación) debería ser la primera línea de tratamiento antes que las píldoras.

Pastillas Para Dormir

Las anfetaminas y otras sustancias que usan los estudiantes para obtener mayores niveles de concentración también pueden interferir con el sueño, particularmente si se toman por la tarde. Así que la cafeína que bebas o los estimulantes que piensas que te pueden ayudar a estudiar pueden acabar haciendo que tu aprendizaje sea menos eficiente.

Incluso la luz artificial puede retrasar tu ritmo circadiano, haciendo que te sea más difícil dormirte a una buena hora para tener así el mejor descanso.

¿Qué deberías hacer?

Scott H. Young, el autor del artículo original, nos recomienda un doble enfoque para obtener los beneficios de dormir, no tan solo para la consolidación de la memoria sino también para mejorar nuestra energía, atención, estabilidad emocional y humor:

La primera es reconocer que dormir es una parte activa del aprendizaje. Recortar el sueño para pasar más tiempo estudiando es contraproducente. Ninguna aproximación a aprender debería hacerte dormir menos que 7 u 8 horas.

La segunda es hacer un plan para dormir mejor. Incluso si reconoces que dormir importa, tus hábitos pueden hacerte caer fuera de este ideal. Hay algunas pequeñas acciones que puedes hacer para maximizar el aprendizaje mediante el buen sueño.

  • Limita el alcohol y la cafeína.  Mejor que el consumo sea antes en el día que tarde, en cuyo cuyo caso afectará tu correcto sueño.
  • Evita las pantallas y el brillo pasadas las 9 de la noche. Esto te ayudará a dormirte con más facilidad.
  • Duérmete y despiértate a la misma hora cada día, incluso en los fines de semana. El cambio entre irse a dormir tarde los fines de semana y temprano los días de entre semana son los que te harán más difícil que duermas bien.
  • Nunca sacrifiques sueño por más estudio. Si tienes mucho que aprender, mejor será que utilices las 16 horas en las que estás despiert@ y disponible. Una hora que le saques a tu sueño será más perjudicial que esa hora extra que te pasarás con los libros.
  • La meta son 8 horas al día. Algunas personas creen que pueden seguir operando con menos. Pero la ciencia dice que no es cierto aunque ell@s mism@s se engañen para creer que pueden.

Una buena manera de pensar en la conexión entre dormir y aprender es la analogía entre el ejercicio y la recuperación de un@ atleta. L@s atletas de élite saben que no es suficiente con no parar de entrenar. Tienes que dar tiempo a tus músculos para que se recuperen y crezcan más fuertes.

Dado que el cerebro no es un músculo (idea anchamente creída) podemos ver que (como en el caso del atleta) sin dormir no podemos consolidar lo que hemos aprendido. En lugar de crear recuerdos permanentes, lo más probable es que estemos sobrescribiendo lo que habíamos aprendido antes.

Buen Lunes!! 🙂


Artículo Original: “The Most Powerful Learning Tool (That Doesn’t Involve Studying)” en scotthyoung.com

La Odisea del Oído

Tod@s, como escolares que hemos sido, sabemos que oímos con nuestras orejas. Como también, probablemente los escolares también sepan que oímos con nuestros cerebros, o al menos lo pueden intuir dado el efecto que los sonidos de nuestro alrededor producen en nuestros pensamientos y en nuestras cabezas.

Pero, ¿cómo? Es en la interfaz que hay entre la oreja y el cerebro donde las cosas se complican. Pero no os apuréis, en este maravilloso vídeo de 6 minutos, “La Odisea del Oído”, nos hará comprender más claramente cómo el sonido llega a través de nuestras orejas hasta nuestros cerebros. Recomendado para espectador@s de todas las edades, combina la animación de siluetas, como las que pioneras de Lotte Reiniger con acción real, proyección e incluso baile.

De acuerdo con el vídeo, producido como una parte del curso de Fundamentos de Neurociencia de HarvardX, el proceso es algo como: nuestro oído externo recopila sonidos de nuestro entorno cuando las cosas vibran en el mundo físico, produciendo vibraciones en la presión del aire u “ondas sonoras” que pasan a través del aire.

Las ondas sonoras entran en el oído y pasan por el canal auditivo, al final del cual golpean al tímpano. Éste transfiere las vibraciones del sonido a una serie de pequeños huesecillos, 3 exactamente, llamados los osículos o martillo, yunque y estribo. Estos huesos transmiten los sonidos a la cavidad del oído interno que está llena de fluido a través de una membrana llamada la “ventana oval“.

Dentro del oído interno, hay un órgano con forma de caracol conocido como cóclea. Dentro de ella está el órgano de corti, y dentro del órgano de corti hay “miles de células de cabellos auditivos”, de hecho son neuronas receptoras llamadas estereocilios, que convierten la energía del movimiento de las ondas sonoras en señales eléctricas que se comunican a través del nervio auditivo.

A partir de allí, la señal viaja hasta estructuras más internas del cerebro hasta que al final llegan al córtex cerebral auditivo, donde experimentamos el sonido conscientemente.

Córtex Auditivo

 

Esta experiencia consciente del sonido hace sentir como si inmediatamente reconociéramos y tuviésemos en cuenta todos los ruidos, voces o música que oímos, pero como “La Odisea del Oído” nos revela que las ondas sonoras tienen que hacer algo poco menos que un viaje épico antes de llegar a nuestro cerebro.

En ese instante las ondas se han disipado, pero perviven en nuestra conciencia.

Aquí el vídeo, ¿a que es fascinante?

Buen Sábado de Carnaval!!! 🙂


Artículo Original: “Odyssey of the Ear” en Open Culture