Decepciona

Hoy, quiero compartir con vosotr@s un consejo de Ángel Martín que nos regalaba en una de sus newsletter allá por octubre de 2024.

Para aquell@s que no conozcáis a Ángel, aquí va un poco de background que, por supuesto, no da ni una pincelada profunda de la dimensión de la persona.

Ángel Martín es cómico, guionista y comunicador. Mucha gente lo recordaréis por la tele (sobre todo por Sé lo que hicisteis… en La Sexta) y, más tarde, por su “Informativo matinal para ahorrar tiempo”.

En 2017 sufrió un brote psicótico y acabó ingresado. Lo ha contado desde dentro, sin postureo, explicando cómo tu cabeza te puede montar una realidad alternativa y tú te la crees porque “encaja”. Y, sobre todo, cómo se sale: parar, tratamiento, tiempo, y reconstruirte paso a paso.

Esa experiencia la convirtió en un libro muy leído (Por si las voces vuelven) y también en material que luego ha llevado a escenarios y a conversación pública sobre salud mental.

En paralelo sus podcasts. El más claro y constante es Misterios Cotidianos, junto a José Lozano: misterio/paranormal, pero para reírse del miedo y de lo fácil que es que “lo raro” tenga una explicación bastante humana (y a veces bastante idiota). Y además lo han llevado a formato en directo.

Y sobre monólogos recientes: viene de petarlo con Punto para los locos (muy conectado con todo lo de las “voces” y la salud mental) y después ha vuelto a gira con Somos monos, que es su show más nuevo y el que ha estado moviendo fechas (incluyendo 2026).

Ahora que ya conocemos a Ángel, veamos que nos aconseja.


¿Aceptas sugerencias?

Ahí va una:
Decepciona.

Hablo en serio.

Decepciona a todos menos a ti.

Llevo cientos de conversaciones con gente que ha pasado o está pasando por movidas que no se las deseo ni a mi peor enemigo y, ¿sabes lo que todos tienen en común?

Algo en su cabeza se rompió por culpa del miedo a decepcionar a menganito o fulanita.

El único motivo por el que estaban construyendo, soportando o creando ciertas cosas era por el miedo o la vergüenza de decepcionar a otros o enfrentarse al “¿Qué dirán?”

Te lo dije en “Por si las voces vuelven” y en “Detrás del ruido”:
Que les follen a los otros.

La única persona en todo el puto planeta a la que no debes decepcionar pase lo que pase, es a ti.

A nadie más.

¿Y sabes por qué?

Porque los demás no son los que tendrán que vivir con las consecuencias de estar construyendo la vida que TÚ no quieres.
 

La movida de construir una vida que no quieres por miedo a decepcionar a otros, te la vas a comer tú.

Desde el día uno hasta el último día.

Esa vida te la vas a comer tú.

Y de un tiempo a esta parte, el “miedo” a decepcionar parece que se está acentuando y está cogiendo una velocidad de vértigo.

Al miedo a decepcionar a tus padres, se le sumó después el miedo a la familia, más tarde tus profes, después a tus compañeros, luego llegó el miedo a decepcionar a tu pareja si la tienes, después a tus amigos, después llegó tu jefe, detrás los compañeros, después los conocidos y ahora los desconocidos que te siguen en las redes.

En serio…

Decepciona a todos menos a ti.

No te digo que decepciones a propósito.
Algo que, si te apetece, por supuesto también puedes hacer.

Pero coge cuanto antes cualquier miedo que puedas tener de decepcionar a otros, y ponlo en el bando del miedo a decepcionarte a ti.

Al principio será raro, complicado, difícil y sudarás bastantes veces.

Pero en cuanto te des cuenta de que el hecho de decepcionar a otros lo único que hace es que te enfoca cada vez más en la dirección en la que tú realmente quieres ir…
serás imparable.

Y no me enrollo más.

Por cierto…

Tengo 3 libros y un monólogo al que le quedan pocas funciones.
Pero doy por sentado que lo sabes y, que si te interesa, lo buscarás y pillarás.

Hoy paso de poner enlaces.
 

Y si te decepciona que no los ponga…

Mala suerte ;) 

Disfruta del martes.

Apuesta siempre por ser coherente contigo mismo.

Descubre más desde Feel the Brain

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo