He Aquí El Por Qué No Podemos Ser Productiv@s Sin Rutinas Ni Rituales

Tod@s tenemos nuestras rutinas, pero no tod@s les damos forma para maximizar nuestro tiempo.

Hay muy pocas cosas que impactan nuestra productividad diaria, la trayectoria de nuestra carrera y nuestro bienestar en general como lo hacen nuestras rutinas. Como Will Durant escribe en Historia de la filosofía (una cita que, erróneamente se atribuye a Aristóteles): Somos lo que repetidamente hacemos

Hoy conocemos el verdadero alcance de esas palabras. De acuerdo con las investigaciones, hasta el 40% de nuestras acciones diarias se deben a nuestros hábitos (las acciones inconscientes y rutinas que hemos desarrollado en el tiempo).

Pero nuestras rutinas no son lo único que necesitamos para una vida equilibrada. La mayoría de nosotr@s pasamos el día saltando entre tareas. Puede que por la mañana seamos un@ diseñador@ o un@ desarrollador@ y luego, por la tarde, seamos escritor@s de correos profesionales y asistentes a reuniones. Y son precisamente nuestros rituales (aquellas acciones simbólicas que hacemos en momentos clave) los que nos ayudan a pasar suavemente por nuestro día.

Como afirma Maria Popova (fundadora de Brain Pickings), aunque sean muy diferentes en la práctica, la rutina y el ritual son dos caras de la misma moneda:

La rutina quiere hacer que el caos de nuestro día a día sea más controlable y contenible; el ritual quiere empapar lo mundano con un elemento ‘mágico’. La estructura de la rutina nos reconforta, y la especialidad del ritual nos revitaliza.

Aprendamos pues, ¿cómo las rutinas y los rituales encajan en el día de trabajo moderno? y, ¿cómo podemos desarrollar algunos para maximizar nuestra habilidad de hacer trabajo significativo?

Rutina

Cómo Construir Una Rutina Diaria Que Quieras Seguir

Empecemos con nuestras rutinas. En su forma más básica, una rutina es una serie de acciones que seguimos regularmente.

Podemos tener una rutina de mañana que se comprenda de las cosas que hacemos al levantarnos (ducha, hacer el desayuno, planear nuestro día, ir al trabajo). O una rutina de tarde que nos ayude a airearnos y a desconectar del trabajo.

Rutina de Mañana

Tod@s tenemos rutinas, lo reconozcamos o no. Pero no tod@s las adaptamos de modo consciente para maximizar nuestro tiempo.

He aquí la razón por la que mucha gente se interesa en las rutinas de emprendedores y creativos de éxito (Elon Musk, Steve Jobs, Bill Gates,…). Pensamos que seguir esos mismos pasos nos darán los mismos resultados.

Seguir ciegamente la rutina de otr@s no nos hará igual de productiv@s que ell@s.

La correlación no es causalidad. Y que el hecho que el CEO de  se levante a las 3.45 AM cada día no sea la razón de su éxito.

La rutina diaria de más éxito es la que nos funciona a cada un@ de nosotr@s. En el trabajo significa entender las bajadas de ritmos y los flujos de energía naturales de nuestro cuerpo.

Planificar el trabajo más importante para cuando mejor preparad@ estés para él. Y blindar tu tiempo y atención de las interrupciones, distracciones y de demasiadas reuniones.

Interrupciones en el trabajo

Aquí no cuenta tanto la naturaleza exacta de tu rutina como que tengas una y la sigas fielmente.

Los Rituales Nos Ayudan A Cambiar La Atención Hacia Donde Más Se Necesita

Mientras que las rutinas nos mantienen con los pies en el suelo, no siempre nos son de ayuda para pasar el día. Mientras que puedes pasarte rutinariamente la primera hora del día escribiendo antes que empiecen tus reuniones mañaneras, tu cerebro nunca te permitirá tener un corte claro entre tareas.

Esto se debe a lo que se llama “residuo de atención“. Mientras pasamos de la tarea A a la tarea B:

Tu atención no te sigue inmediatamente, un residuo de tu atención se mantiene enganchado en la primera tarea.

Para superar este residuo de atención, necesitamos algún modo formal de decir:

He acabado de trabajar en esta tarea y ahora es el momento de empezar con la siguiente.

Aquí es donde entran en juego los rituales. Los rituales son comportamientos repetitivos como las rutinas (incluso pueden ser parte de las rutinas). Si embargo, están empapados de un significado que va más allá de una mera secuencia de acciones.

Piensa en los rituales religiosos o las tradiciones familiares.

Estos rituales significan un cambio o un momento de importancia del que debemos tomar nota.

Como Incluir Rituales En Nuestra Jornada Laboral

Hay momentos clave en nuestra jornada en que los rituales nos pueden guiar y mitigar el residuo de atención.

Piensa en pasar de escribir un documento a tener una reunión con alguien. Las expectativas mentales entre ambas acciones son increíblemente diferentes. Y necesitamos algún modo de desconectar de nuestras palabras y conectar con la persona que tenemos en frente.

De modo que, ¿qué hacemos?. La respuesta más simple es: casi nada.

Los rituales son personales. Puedes ir a dar un paseo, pillar un café o apartarte del ordenador. La acción es sí mismo no importa tanto como lo que simboliza para ti; que has acabado con una parte de tu día y estás list@ para entrar en la siguiente.

Puedo entender que seamos escéptic@s con esto. Pero las investigaciones han demostrado que los rituales nos ayudan con el autocontrol, nos ayudan a mitigar la decepción después de haber escuchado noticias difíciles, e incluso puede reducir la ansiedad antes de atacar tareas estresantes y mejorar nuestro rendimiento.

En parte esto es porque nuestros comportamientos nos conducen a conclusiones sobre nosotr@s mism@s. Al repetir un ritual asociado con una tarea determinada, nos estamos diciendo que somos disciplinad@s, que estamos motivad@s y concentrad@s:

A pesar de la ausencia de una conexión causal directa entre el ritual y el resultado deseado, el hacer rituales con la intención de generar un resultado concreto parece ser suficiente para que ese resultado se haga realidad

Los Rituales Más Famosos (y Bizarros) de Creativ@s, Emprendedor@s y Líderes

Las rutinas son fáciles de explicar. Pero los rituales pueden ser muy extraños vistos desde fuera.

Piensa en la relación de los atletas con las supersticiones. Es difícil de creer que el dejarse crecer la barba durante los playoffs o no cambiarse los calcetines en todo un campeonato va a ayudarte a ganar. Pero lo hacen de todos modos.

Para sentirnos menos avergonzad@s, veamos algunos de los rituales más famosos (y algunos totalmente bizarros) de “gente de éxito”:

Simone de Beauvoir siempre corregía el trabajo del día anterior antes de empezar algo nuevo:

Si el trabajo va bien paso un cuarto de hora o media leyendo lo que escribí el día anterior y hago algunas correcciones. Luego, continuo a partir de allí. Para seguir el hilo tengo que leer lo que he escrito

Simone de Beauvoir

Winston Churchill hacía una siesta de media tarde para separar su trabajo de la mañana de su trabajo de tarde:

A las 5 PM, después de otro whisky, se iba a la cama durante una hora y media. Decía que esta siesta, un hábito que adquirió en Cuba, le permitía trabajar un día y medio cada 24 horas. A las 6:30 PM se levantaba, de volvía a duchar y a vestir para la cena a las 8 PM

Winston Churchill

Stephen King crea el mismo entorno de trabajo cada día antes de ponerse a sí mismo en el estado mental correcto:

Hay algunas cosas que hago si me siento a escribir. Tengo un vaso de agua o una taza de té. Hay un momento concreto en que me siento, de 8 a 8.30, en algún sitio durante esa media hora. Me tomo mis vitaminas y escucho mi música, sentado en el mismo sillón, y los papeles están todos en los mismos lugares. El propósito de hacer todas estas cosas del mismo modo cada día parece ser un modo de decirle a mi mente que dentro de un rato estará soñando

Stephen King

Will Self fuma y bebe tés y cafés extraños. Como explica en The Guardian:

Pregunta: En tu línea de trabajo, pasas mucho tiempo solo. ¿Cómo sobrevives?

Respuesta: Rituales. Fumar pipas, puros, marcas especiales, accesorios, todas las chorradas. Café, té, infusiones extrañas…

Will Self

Y si nos vamos al otro extremo del espectro, Picasso rechazaba tirar a la basura sus uñas cortadas y otros detritos de su cuerpo por “miedo a derramar su esencia”. Charles Dickens dormía de cara al norte, creyendo que aumentaba su creatividad.

La Rutinas Prenden Tus Días Pero Los Rituales Ta Ayudan A Pasarlos

Los días tienen un modo de curioso de pasar sin que ni siquiera nos demos cuenta. Y, mientras que las rutinas nos ayudan a sentirnos con el control de nuestro tiempo, lo rituales se aseguran que seguimos fielmente nuestros planes.

A veces son las acciones más simples las que nos ayudan a pasar el día y a mantenernos motivad@s.

Buen Miércoles!! 🙂


Artículo Original: “You can’t be productive without routines and rituals. Here’s why” en FastCompany