Cómo transicionar entre el tiempo de trabajo y el tiempo personal

La presencia física no tiene porque siempre ser equivalente a presencia mental. Puedes estar sentad@ en tu escritorio más preocupad@ por una reparación del hogar que por una tarea que tengas asignada, o a lo mejor puedes estar en la mesa de comer pensando más en la propuesta que tienes que terminar que en las personas que están cenando contigo.

Esto es el porqué las transiciones del ‘modo trabajo’ al ‘modo personal’ son tan importantes. Y tenemos que hacer un esfuerzo intencionado en estas transiciones cuando teletrabajamos ya que no tenemos las pistas naturales del cambio de contexto.

Aprendamos algunas maneras de estar menos distraíd@s y más presentes, ya sea mientras trabajamos o mientras disfrutamos de nuestro tiempo personal.

Tener una rutina de empezar el trabajo

Mr. Rogers (presentador de televisión, marionetista y educador estadounidense. Es conocido por haber creado el programa infantil Mister Rogers’ Neighborhood) sabía como hacer bien las transiciones. Muchas generaciones de niñ@s (estadounidenses) sabían que cuando él cantaba su icónica It’s a Beautiful Day in the Neighborhood, sacándose el jersey para luego luego calzarse unos zapatos diferentes; era el momento de empezar su tiempo juntos.

No tienes porqué cantar cuando empiezas a trabajar (aunque si quieres hacerlo, adelante 🙂 ), y tampoco tienes porque cambiarte los jerséis. Pero sí que puedes tener algunas cosas que hacer de la misma manera cada mañana (incluso si trabajas desde casa). A lo mejor es poner los platos en el lavavajillas, apagar las luces que puedan haber encendidas por la casa, hacerte una taza de café, y luego sentarte delante de tu ordenador. O, quizá, sea hacer un poco de ejercicio rápido, ducharte, y mirar el correo en tu móvil. Sea lo que sea que te funcione, intenta hacer estas actividades de la misma manera cada día. Lo importante aquí es que tu cerebro sepa que ahora es hora de trabajar.

Haz Un Plan

Para incrementar tu productividad y claridad tanto en el trabajo como en la vida fuera de él, ten un plan para el día. Esto incluye saber las horas de tus reuniones, decidir en qué proyectos vas a trabajar, y tener claro cuándo vas a hacer tareas tales como contestar correos.

También querrás tener algún tipo de plan para tu tarde/noche en términos de si quieres hacer algo o simplemente relax. Saber que todo tiene su “sitio”, como un momento durante tu jornada laboral en el que vas a estar trabajando en una presentación o un momento por la tarde en la que puedes jugar con tus hij@s, te ayudará a no sentir que tienes que hacer trabajo mientras estás disfrutando de tiempo personal o vice versa.

Los momentos más comunes en que la gente hace estos planes diarios son durante la mañana al empezar a trabajar, a medida que cierran sus jornadas o por la noche antes de acostarse. Escoge el momento que te vaya mejor y, si es necesario, ponte un recordatorio recurrente en el calendario para que te salte hasta que ya lo hayas convertido en un hábito.

Prioriza tu comunicación

Es perfectamente comprensible que necesitemos algún tipo de comunicación personal durante las horas de trabajo y algún tipo de comunicación profesional durante nuestras horas personales. Pero prioriza tu comunicación en función del contexto.

Durante las horas en que quieras concentrarte en el trabajo, intenta reducir la comunicación personal. Por ejemplo, puedes agrupar el responder a los whatsapp personales que no sean urgentes en unos cuantos momentos de la jornada laboral y, en general, evitar largos ratos en las redes sociales. Después de estos momentos, haz justo lo contrario. Aléjate del mail del trabajo y tan sólo responde a las llamadas y mensajes laborales que sean absolutamente necesarios durante la tarde.

Este método no tan sólo mantendrá tu tiempo invertido en los lugares correctos, sino que también te mantendrá mentalmente presente tanto en tu vida personal como en la laboral.

Establece una rutina de cierre

Para asegurarte que ya has terminado por hoy, ten una rutina de cierre que empieces al menos 30 minutos antes de acabar el trabajo. Esta rutina puede incluir cosas como hacer un repaso final de los correos para asegurarte que todos los críticos ya tienen su respuesta, repasar tu lista de tareas para asegurarte que has completado las esenciales y, si descubres que tendrás que trabajar más tarde por la tarde, decide qué acabarás y cuándo. Por ejemplo, te determinas a: “Revisaré esta propuesta durante una hora o menos a partir de las 8PM”.

La razón por la que es bueno tener esta especificidad es que, luego, no tendrás un nube flotando encima de tu cabeza durante toda la tarde que te diga que tienes trabajo pendiente sin saber exactamente qué harás y cuándo. Puedes desconectar mentalmente hasta las 8PM y sentirte completamente libre de parar a las 9PM cuando el objetivo tiene un marco temporal claro.

La concentración requiere un esfuerzo intencionado y, a menudo, puede ser difícil, especialmente en tiempos de tanta incertidumbre. Pero siguiendo estos consejos, es posible que estemos presentes la mayor parte del tiempo, ya sea mientras trabajamos o mientas estemos en nuestro tiempo personal.

One More Thing…

Para l@s que os hayáis quedado con la duda del tema de Mr. Rogers, aquí está el momento de empezar su programa en el trailer de la película donde Tom Hanks lo interpreta:

Buen Jueves!! 🙂


Artículo Original: “How to Transition Between Work Time and Personal Time” en Harvard Business Review

Escrito por Feel The Brain

La música, siempre ha sido mi pasión y, ahora, la neurología y el cerebro también ¿Por qué, a la par que me formo en esta unión no intento difundir y divulgalo? Este es el objetivo principal de la razón de ser de Feel the Brain. Llevamos cada dia puesta la Máquina Más Compleja de la naturaleza, de la cual sabemos muy poco. No soy un experto, ni pretendo serlo, el objetivo es formarme y compartir estas materias. La Máquina Más Compleja necesita combustible y la música es combustible de primera.
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