Por Qué Siempre Te Interrumpen Cuando Hablas

¿Notas que te interrumpen demasiado en el trabajo? ¿Te es difícil acabar las frases en las reuniones sin que nadie entre, te corte o hable encima tuyo?

Puede ser que pienses que es una falta de educación por parte de tus compañer@s, pero según afirman la mayoría de expertos nadie tiene culpa alguna excepto tú mism@.

Esto se debe a que; mientras que la mayoría de personas considera esas interrupciones como síntoma de un colega molesto o de un jefe terco o de un trabajo tóxico o, incluso, de un tema de género; algunos expertos están de acuerdo en que estos pequeños, aunque frustrantes momentos son signo que tienes algún déficit en tus aptitudes comunicativas.

“Cuando las personas a las que se interrumpe entran en una mentalidad victimista se sienten infravaloradas, ponen todo su poder en las manos de cualquiera que esté a su alrededor”.

Pule Tu Mensaje

No podemos asumir la responsabilidad de las acciones de los demás pero podemos disuadir las interrupciones de muchas maneras diferentes. La primera y más importante es el contenido, ya que la mayoría de personas tiene una urgencia subconsciente de cortar a alguien cuando no están interesados en lo que está diciendo.

“A menudo cuando se interrumpe a las personas, los demás pueden sentir que un tema no se está discutiendo del modo que debería discutirse, o que no están hablando de las cosas que realmente importan”; es de decir, tendríamos la necesidad de interrumpir si percibimos que tenemos más pasión o más conocimiento sobre el asunto que el orador.

Ten En Cuenta Tu energía Y Tu Postura

“La postura es increíblemente importante. […] Las personas a las que se interrumpe generalmente están encorvadas sobre la mesa, medio cabizbajos en lugar de mirar a las personas con las que habla y, en general, esa postura no inspira confianza”

La manera en la que estamos de pie, sentados, inclinamos y nos movemos tiene un impacto muy significativo en el deseo de los demás en escucharnos. Hay muchos factores que pueden dictar nuestra postura y energía, factores que van desde el sueño y la dieta hasta el estilo de vida, pueden determinar la probabilidad de que nos interrumpan.

Si muestras una gran energía y entusiasmo por lo que dices, la gente va a quererte escuchar“.

No Olvides El Tono Y El Mensaje

Demostrar estar despierto y lleno de energía es un muy buen comienzo, pero aún podrías estar dando pistas desintencionadas a tu audiencia para que te interrumpa. Según algunos expertos “el lenguaje indefinido” puede invitar subconscientemente a la interrupción.

“Lenguaje indefinido serían expresiones de incertidumbre, como descargos de responsabilidad y calificadores. Podría pasar por usar coletillas como “Creo que..” o “posiblemente” […] También sería hacer el uso de preguntas que siguen a lo que dices como “Eso es correcto, ¿no?” o “Podríamos hacer esto, ¿creéis que es buena idea?”, estamos buscando reafirmación y hace que parezcamos inexpertos

Cuando Todo Lo Demás Falla, Para La Interrupción En El Momento

Cuando ocurren las interrupciones, aún podemos girar la situación declarando con confianza nuestro derecho a hablar.

Esto pasa por condicionarnos a nosotr@s mism@s y practicar respuestas como: “Aún no he terminado“, “Tengo que decir algo primero” y tener esas respuestas planeadas de modo que cuando te enfrentes a esa situación no te rindas y les dejes hablar, es como tener un guión preparado que además evitará futuras interrupciones.

¿Qué Pasa Con El Mansplaining*?

*La palabra mansplaining es un neologismo anglófono basado en la composición de las palabras varón y explicar, que se define como “explicar algo a alguien, generalmente un varón a una mujer, de una manera considerada como condescendiente o paternalista.”

Además, el sentimiento de no poder acabar una frase sin ser interrumpid@ es un problema común de las mujeres, que a menudo demuestran su enfado sobre la acumulación de cortes constantes.

Hay muchos estudios que apoyan este sentimiento, como este que nos explican en el New York Times.

“Muchas mujeres creen que deben ser educadas o majas, o a lo mejor que lo que deben decir se puede hacer después de la reunión o con una nota, pero no debería ser el caso, las mujeres no deberían contentarse con ello […] Cuando se las invita a una reunión tienen que asegurarse que sus ideas se escuchan, de que están de acuerdo con ellas.”

El problema para solucionar esto es que los hombres que deben reconocer sus sesgos (tanto intencionados como no intencionados) y demostrar a tod@s sus colegas el mismo nivel de respeto y de consideración.

Sé Consistente

Factores como la claridad, la postura, la preparación y la voz son indicadores importantes de que estamos o no invitando sin querer a los demás a que nos interrumpan. Otro factor es la consistencia, en contraposición a aquellos que tan sólo demuestran sus fortalezas oratorias en los momentos oportunos, casos en los que hay riesgo de ser percibid@ como una persona falsa.

Cuando Todo Lo Demás Falla

Demostrar asertividad, confianza y conocimiento a través del mensaje y del lenguaje corporal nos debería proteger contra las interrupciones frecuentes. Si, habiendo ajustado todos estos factores, aún vemos que nos interrumpen, entonces es el momento de enfrentarnos al interruptor.

Muchas veces el interruptor no sabe que lo está haciendo y, a no ser que alguien se lo haga ver, continuará haciéndolo. La inmensa mayoría reaccionará de modo positivo al feedback y tratará de ajustar su comportamiento, aunque aún haya modos efectivos de tratar a aquell@s que no lo harán.

Cuando ya los hayamos detectado, es el momento de adaptarnos a su propio estilo. A lo mejor deberás de ser más directo con esta persona, más conciso, tener el plan bien pensado para cuando te interrumpa.

Opinión De Feel The Brain

Está claro que el principio de humildad es un buen pricipio. Es decir, asumir que el problema es nuestro y no de la persona que interrumpe e intentar poner de nuestra parte para solucionarlo.

Aún así, y los conocemos bien, hay gente mal educada, gente que no le importa nada de lo que se comenta y que tan sólo tienen en su cabeza la destrucción y el descrédito de los demás (especialmente de l@s que son más apt@s que ellos, independientemente del rango). Estas personas no se adaptarán ni a los cambios que hayamos podido llevar a cabo ni al feedback positivo, nada. Su intención es fastidiar a cualquier precio.

Un modo fácil de reconocerlos y tenerlos en el radar: son los vagos, los trepas, los mediocres y los incompetentes de la materia discutida (recordad que tod@s podemos ser incompetentes), esas personas de las que más que preguntarnos qué hacen en su día a día, nos preguntamos qué es lo que han hecho para continuar estando allí; los que no ponen de su parte para evolucionar y se sirven de los cadáveres de los demás para hacerlo.

En estos casos, dejo en mano de cada un@ de vosotr@s el decidir cómo abordarlo. Aunque mi consejo aprendido es la ignorancia, ya que son profesionales del victimismo y suelen tener un lengua viperina.

No es necesario emprender ninguna acción ya que son tan cortos de miras, tan obcecados en su ignorancia, mediocridadautocomplacencia y victimismo fingido (a algun@ se les podría otorgar un un premio de la academia por su gran interpretación) que no se dan cuenta de cuando se sirven a ellos mismos en bandeja; y eso, tarde o temprano siempre ocurre. En ese momento es nuestro turno de interrupción. 😈

Buen Miércoles!! 🙂


Artículo Original: “This Is Why You Always Get Interrupted At Work” en Fast Company