La Isla De Los Ciegos Al Color o La Adaptación A Las Circunstancias Cambiantes

Han pasado ya varios Brain Feelings en los que no hemos aprendido nada sobre Oliver Sacks. Me gustaría aprovechar parte de este domingo a aprender cómo la Isla de los ciegos al color (The Island of Colorblind) hizo que Oliver Sacks se replanteara el apelativo ‘normal’.

Como ya aprendimos en el Brain Feeling: “Colorblind, ceguera al color“; en 1997 Oliver Sacks escribió: “La Isla De Los Ciegos Al Color“. En la obra Sacks nos habla de Pingelap, un atolón de micronesia atizado en 1775 por el tifón Liengkieki, catástrofe que se llevó al 95% de la población del atolón.

Pingelap
Pingelap

Uno de los supervivientes de la catástrofe, Nahnmwarki Mwanenised, sufría de acromatopsia completa y era uno de los gobernantes de la isla. El aislamiento provocado por el tifón y el hecho que Nahnmwarki fuese uno de los pocos supervivientes llevó a que la nueva población, en su décima parte fuese ciega al color.

Sacks decidió investigar el caso de Pingelap en 1993, inspirado por el relato corto de H.G.Wells “El País de los Ciegos” (1904). En la animación que podemos ver a continuación y que incluye audios de una entrevista radiofónica a Sacks de 1998, aprenderemos la increíble capacidad de adaptación a las circunstancias cambiantes.

Saludos Dr. Sacks!

Oliver Sacks:
Oliver Sacks: Vemos con los ojos y también con el CEREBRO. Y, a menudo, al ver con el cerebro se le llama imaginación.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “How the ‘Island of the Colourblind’ made Oliver Sacks rethink ’normal’” en Aeon

Escrito por Feel The Brain

La música, siempre ha sido mi pasión y, ahora, la neurología y el cerebro también ¿Por qué, a la par que me formo en esta unión no intento difundir y divulgalo? Este es el objetivo principal de la razón de ser de Feel the Brain. Llevamos cada dia puesta la Máquina Más Compleja de la naturaleza, de la cual sabemos muy poco. No soy un experto, ni pretendo serlo, el objetivo es formarme y compartir estas materias. La Máquina Más Compleja necesita combustible y la música es combustible de primera.

A %d blogueros les gusta esto: