Errores, Más Que Cometerlos Se Trata De Cómo Respondemos A Ellos

Me gustan las personas que admiten que fueron unos completos estúpidos. Sé que rendiré mejor si soy consciente de mis errores. Este es un gran truco que aprender, Charlie Munger

Olvidar los errores es un gran error si lo que estás intentando es mejorar tu conocimiento… ¿Por qué no celebrar las estupideces?“, Charlie Munger

Si alguien puede refutarme, que me demuestre que estoy cometiendo un error o que estoy viendo las coas desde la perspectiva equivocada. Cambiaré con mucho gusto. Es la verdad lo que persigo y la verdad nunca ha dañado a nadie. Lo que nos daña es nuestra persistencia en el auto déficit y la ignorancia.“, Meditaciones de Marco Aurelio.

 

A veces perdemos el norte.

Cometemos errores. Nos centramos en las cosas equivocadas. Perseguimos objetivos a cualquier coste. Nos balanceamos en precipicios éticos y morales. Vamos demasiado abajo de una cuerda resbaladiza. Robamos. Mentimos. Decepcionamos a l@s demás. Nos decepcionamos a nosotr@s mism@s. No nos abrimos a los amigos. Vemos crimen o fraude y no lo decimos.

Podemos ser una buena persona y aún así expresar un juicio pobre.

En esos momentos nos somos el amig@ que l@s otr@s merecen, la pareja que l@s otr@s eligen, l@s niñ@s que nuestros padres educaron, el ejemplar que queremos ser, ni la persona que somos capaces de ser.

Le puede pasar a los mejores de nosotr@s. Somos human@s. Tod@s cometemos errores.

No por qué hayamos perdido el norte significa que estemos perdid@s para siempre. Al final, no son los errores los que nos definen sino cómo respondemos a ellos.

Muchos de nosotros perdemos la dirección en algún momento de nuestras vidas, pero lo que realmente cuenta son las elecciones que hacemos, la decisiones que siguen a ese error. Un adolescente que se meta en problemas con la ley, por ejemplo, puede aceptar la responsabilidad de sus acciones, cambiar su comportamiento y convertirse en el líder de la nación, o puede ver tan sólo fallo y caer en una espiral viciosa de cometer crímenes más y más grandes.

No se trata que tropieces, se trata de que te levantes. No es que hicieses algo equivocado sino que te des cuenta de qué es lo que está pasando y cambies. No es que la hayas liado cómo amigo o amante, es que veas en qué modos puedes ser mejor. Ya es malo tener las prioridades equivocadas, pero el darse cuenta de ellas y rechazar el cambio es aún peor. No es que nunca te hayas tomado un tiempo para oler las rosas y admirar la puesta de sol, es que una vez te hayas dado cuenta de ello te tomes el tiempo de analizarlo.

Lo errores son malos, sin duda, pero no aprender de ellos es peor. La clave para aprender de los errores es admitirlos sin excusas y sin ponernos a la defensiva, ‘restregarnos’ con ellos, y llevar a cabo los cambios que necesitemos hacer para crecer e ir hacia adelante. Si no sabes admitir tus errores no crecerás.

Buen Martes!! 🙂


Artículo Original: “Mistakes — It’s not the Failures that Define us so Much as How We Respond to Them” en FarnamStreet Blog