Si Nunca Tienes Tiempo… Entonces Ve Más Despacio

“A tope!” No estoy seguro cuándo se convirtió en mi respuesta por defecto a “¿Cómo estás?”, menciona la autora del artículo original Catherine Blyth. Un número creciente de nosotr@s pasamos nuestros agitados días como sirvientes inadecuados de nuestras insaciables listas de tareas.

La mayoría podemos esperar pasar unos 1.000 meses en la Tierra, más que cualquier otra generación. Aún así, sentimos que nos falta tiempo. Incluso si disponemos de las míticas 4,5 horas de tiempo libre que un trabajador adulto puede disfrutar (de acuerdo con una encuesta de 2013), hay muchas razones por las que los días pasan en un parpadeo.

Las presiones del tiempo se están multiplicando a un ritmo vertiginoso, cambiando el modo en como percibimos el tiempo y, más crucial aún, cómo lo usamos. En el pasado, los ritmos estables nos marcaban el paso del día: horarios de trabajo, programaciones de tele, horas de comer. Hoy, cualquiera con un smartphone puede operar a través de las zonas horarias, instantáneamente. En teoría estas máquinas del tiempo de bolsillo nos liberan para que podamos alcanzar más, más rápido y con menos esfuerzo. En la práctica, nos proporcionan modos accesibles, distraíbles, de colonizar lo que era nuestro tiempo libre.

Distribución del Tiempo Dedicado al Smartphone

Tendemos a igualar la escasez de tiempo con éxito, a lo mejor porque los ricos son lo suficientemente tontos como para alardear de ello. Pero como todas las formas de escasez, la de tiempo es impotencia. El dinero no es la cura, dado que las horas se sienten menos disponibles cuanto más ganamos. Según algunos estudios, haz que alguien se sienta más rico y se sentirá más presionado por el tiempo. No importa, tanto el ritmo de vida como los niveles de stress se están acelerando en las economías de rápido crecimiento.

Tan rápido cómo te sientas ocupado, vas a notar el tiempo diferente. Un estudio Holandés descubrió que la gente que va de culo cree que el tiempo pasa más rápido. De modo que la respuesta reflejo es ir aún más rápido. Con lo que: “Compra ahora, mientras queden existencias” es un gran truco de ventas. Dispara un estado mental de pelar o huir (el mismo que causa el stress) en el que llevamos a cabo decisiones menos meditadas y nos quedamos con la cosa más cercana.

La Respuesta Pelear – Huir

El estar ocupad@ demasiado a menudo es una trampa para la productividad. Solemos admirar la multitarea, pero es el equivalente cognitivo de aplaudir media voltereta. Abordar las cosas en paralelo toma un 30% más de tiempo que hacerlo secuencialmente, resultando en el doble de errores. Aún peor, prueba 10 cosas a la vez y si una va mal, los errores se van a propagar como una metástasis.

No ayuda que el 28% de las horas de oficina se vaporicen con el correo, otro tercio con reuniones. Una cantidad incalculable de energía mental se quema en la batalla para concentrarse en oficinas abiertas, o reengancharse en un tren de pensamiento después de haber sido interrumpido, aunque tan sólo haya sido por un pitido de un teléfono.

Interrupción En El Trabajo

Más triste aún, es la tendencia de los empleadores a premiar destacadas muestras de enfrontarse al tiempo, menciona Catherine. De modo que trabajamos cada vez más horas, nos tomamos menos descansos y miramos los correos de trabajo por la noche. Todo esto devalúa nuestro capital humano, negándonos los momentos lentos, de no hacer nada que reponen nuestra motivación y creatividad. De ahí que la escasez de tiempo sea un problema para tod@s.

¿Cómo escapar a la trampa de la prisa?  Cuestiona la creencias que el tiempo es una mercancía para gastar, malgastar o ahorrar. En verdad no es transferible, es nuestro único medio de vivir en él. Entonces, ¿Por qué lo malgastamos? La buena gestión del tiempo no es sobre la productividad, o sacar más jugo de todo. Es sobre la libertad. Somos más ricos en tiempo (y mas efectivos) cuando redefinimos qué es lo urgente y lo necesario y paramos de perseguir al reloj.

Para desarrollarse en un mundo sin límites, nos debemos imponer los nuestros. Démonos cuenta de dónde perdemos tiempo, y depuremos nuestra rutina. Podemos ir a la velocidad adecuada utilizando el tiempo con criterio, con descansos regulares y con planes ‘paso a paso’.

Empecemos con las tareas más duras (la voluntad va decreciendo durante el día, aquí no estoy del todo de acuerdo, en mi opinión dependerá de si eres más de mañana o más de noche), poniendo en cuarentena las distracciones en algún hueco de la tarde. Haz una pausa por la mañana antes de empezar el trabajo. 10 minutos de lectura, de paseo o de hablar van a resetear el ritmo, recuperando tu propio tiempo.

Buen Lunes!! 🙂


Artículo Original: “If you never have enough time… then slow down” en The Guardian