Cómo Los Hábitos De Nuestro Cerebro Afectan A Cómo Nos Llevamos Con Nuestr@s Compañer@s

Tod@s somos criaturas de hábitos por una buena razón. Mientras que nuestro cerebro comprende el 4% de nuestra masa corporal, consume por lo menos el 20% de la glucosa de nuestra sangre para hacer todo el trabajo duro de pensar y de hacer funcionar nuestros cuerpos. Ese gasto extra de recursos hace que el cerebro sea un sistema ineficiente, de modo que conserva la energía enviando los mensajes neuronales a través de los caminos más eficientes y menos resistentes.

“Es similar a los caminos que nos podemos encontrar en los bosques, te puedes mover más rápido por uno que ya esté abierto y creado que por uno en el que te tengas que abrir paso”

El hecho que nuestro cerebro prefiera el camino de menor resistencia tiene implicaciones en el trabajo en equipo. En base a la investigación del aprendizaje diferencial de W. Michael Sturm, hay 4 fortalezas -o caminos- que usamos las personas cuando nos movemos a través de un proceso:

  1. Explorar: son las personas a las que les encantan las reuniones fuera de la empresa, las sesiones de lluvias de ideas y buscar los escenarios “y si”. Entienden la situación completa, ven las relaciones y desarrollan soluciones creativas.
  2. Excitar: son las personas que están muy concentradas en aprender sobre las personas, en crear conexiones y en participar en conversaciones. Invierten su energía excitando y animando a las otras personas sobre la idea, haciendo estallar los silos de conocimiento, desarrollando soporte interno y construyendo un equipo.
  3. Examinar: son las personas a las que les encantan las hojas de cálculo, analizar el trabajo y mirar hacia los aspectos históricos. Desarrollan planes de implementación usando los datos, crean planificaciones temporales, presupuestos, horarios, clarifican los roles y mandan; predicen los problemas y encuentran fallos.
  4. Ejecutar: son las personas que están concentrad@s en cumplir con lo que importa. Creando listas de tareas, y revisando que éstas se lleven a a cabo. Implementan el plan de un modo muy agresivo, haciendo que la gente sea responsable de sus tareas y miden el rendimiento.

Mientras que existen formularios de autoevaluación que nos pueden ayudar a determinar en cuál de los 4 casos pertenecemos, podemos determinar nuestras preferencias si pensamos sobre qué es lo que nos gusta hacer y cuáles son las tareas que nos dan energía. “Aquellas que te roben energía son las que no te gustan y en las que no podrás ser excelente”.

Cómo Gestionar Un Equipo Centrándonos En Las Fortalezas

Entender tus puntos fuertes y los de los demás te puede ayudar a conectar a un nivel superior. Cuando cada miembro de un equipo puede completar sus tareas y sentirse pleno y retado, podremos crear un entorno de equipo que evite el burnout y que propicie el éxito.

El hecho de usar los puntos fuertes puede eliminar las fricciones que aparezcan en las relaciones“Puedes identificar un buen lugar dónde apoyarte y un lugar dónde un compañero de equipo se sienta cómod@”

Identificar las debilidades de alguien ayuda a la inclusión. Si a alguien no le gustan las lluvias de ideas, por ejemplo, no tiene porque ser excluido del proceso. “Hazle saber que entre un rato y que si está bien se queden o que si se sienten cansados salgan cuando quieran […] Trata todo sobre la energía: qué es lo que te la da y qué es lo que te la quita. También está bien apreciar las diferencias: lo que te puede dar energía a ti, le puede estar quitando energía a otra persona

Las fortalezas propician buenas relaciones laborales“Si trato con alguien que se halla en la categoría de ‘examinar’ y se preocupa por los números y por lo que puede ser demostrado, no querré ir a su mesa con ideas a medio cocer […] Tengo que investigar y hacer mis deberes y entrarle con hechos y con datos. Cuando hago eso, respeto su modo de trabajar y lo encuentro en un lugar dónde él está cómodo”

Es importante identificar las debilidades, especialmente para hacer que los equipos se comprometan. “Si estoy en la zona inferior de la categoría ‘excitar’, debo asegurarme que creo hábitos diarios sobre cómo contactar con mis compañer@s, reconociendo el trabajo que hacen […] Es importante conectar con ell@s, y tienes que asegurarte que no pasas por encima de esto”

Es posible tener más de una fortaleza. En el caso de la autora del artículo original se halla en ‘excitar’ y ‘ejecutar’; menciona que: “Es mi patrón natural el ir de la idea a la ejecución, y me frustraría el no saber por qué mi equipo no me está ayudando […] Me di cuenta que me estaba saltando los pasos intermedios, y todos los pasos son importantes para el proceso”

Para arreglar esa situación lo que hizo fue pasar rato creando un mejor plan de comunicación que identificase cómo cada uno encajaba en el proyecto“Luego podíamos ejecutar tod@s juntos, ya que tod@s entendían y estaban alineados con el plan”

Lo más importante es alinear a tu equipo alrededor de las fortalezas individuales“Puedes lograr tus metas si usas las preferencias energéticas de cada uno […] Todo pasa por estar al tanto de la situación”

Buen Viernes!! 🙂


Artículo Original: “How Our Brain’s Habits Affect How We Get Along With Our Coworkers” en FastCompany