Como entrenar tu cerebro para ser más paciente

¿Eres una persona paciente? ¿Seguro?

Much@s de nostr@s somos bastante buenos al esperar las cosas que queremos (personalmente es un punto de trabajo constante). Pero en realidad, eres más impaciente de lo que te gustaría admitir. Es difícil no tener lo que queremos cuando lo queremos, así es como estamos construid@s l@s human@s.

Las buenas noticias son que existen algunas cosas que podemos hacer para mejorar nuestra paciencia. Las malas noticias es que antes de poder implementarlas debemos entender de dónde viene nuestra impaciencia. Veamos cómo.

Cómo están conectados los semáforos de nuestro cerebro 🚥

Nuestro cerebro tiene dos sistemas diferentes que trabajan en tándem para que podamos conseguir nuestras metas.

Podemos pensar en uno de ellos como el “sistema de proceder“, que implica estructuras allí, en lo más profundo de nuestro cerebro. Involucra nuestras metas, les da energía y nos dirige a concentrarnos en información que nos sea útil para conseguirlas. Esto también incluye que involucre metas que ya no queramos perseguir o que, como mínimo, no queramos perseguir en ese momento.

Cuando pasa esto, es el momento en que el segundo sistema de nuestro cerebro entra en acción. Hace que nuestros lóbulos frontales inhiban las acciones que el “sistema de proceder” está sugiriendo. Podemos pensar en este segundo sistema como el “sistema de stop” y en comparación con el primero, es bastante menos efectivo. El “sistema de stop” se ve afectado negativamente por el stress, las drogas, el alcohol y su propio sobre uso.

"Sistema de Proceder" y "Sistema de Stop"

“Sistema de Proceder” y “Sistema de Stop”

Así que, cuando estamos impacientes para tener alguna cosa hecha, significa que nuestro “sistema de proceder” ha encendido con mucha fuerza la señal de hazlo ahora y que nuestro “sistema de stop” se las está viendo de todos los colores para mantenernos a raya.

El problema es que, aunque seamos capaces de mantener esa urgencia a raya, seguiremos sintiendo ese malestar de la impaciencia, a no ser que encontremos un modo en el que el “sistema de proceder” deje de la do su obstinada búsqueda de la meta.

Bien… ya estamos preparad@s para ver algunos modos para llevar a cabo este recableado. ¡Gracias por vuestra paciencia!

1.Mantengamos un poco de distancia

El “sistema de proceder” se concentra en metas que pueden ser conseguidas en el mundo que nuestro cerebro concibe. Cuanto más distante de nosotros se halle la meta, menos nos va a motivar. Así que, si somos capaces de ampliar la distancia que hay entre nosotr@s mism@s y la meta,  podremos bajar la energía que el “sistema de proceder” de nuestro cerebro le está dedicando a ese objetivo.

Con suerte, veremos muchos modos en los que podemos crear esa distancia. Obviamente, la distancia física puede ayudar, el dicho “ojos que no ven, corazón que no siente” se aplica al dedillo en este caso.

La distancia mental también nos puede ayudar a apartarnos del camino directo de la tentación. No es ningún secreto que a los humanos nos gusta la sensación de ser tentados y este mismo gusto puede poner un montón de presión en nuestra capacidad para la paciencia. Pensamos en todos los detalles jugosos, que incrementan nuestro deseo, haciéndonos más impacientes.

La Tentación

La Tentación

Ojo!, no se trata que nos tengamos que convertir en unos ascetas que tratan de eliminar todas las tentaciones de golpe. En lugar de eso, pensemos en esas tentaciones de modo más abstracto.

Si tienes un deseo imperioso de tener un coche nuevo que ahora mismo no te puedes permitir, no te obsesiones con sus acabados y su motor. Está bien que continúes pensando en ello, pero hazlo tan sólo como en un vehículo o modo de transporte. Nuestro “sistema de proceder” pronto empezará a acoplarse a otra cosa.

2.Distráete

Para poder ayudarte a conseguir metas, tu “sistema de proceder” tiende a concentrarse en tan sólo una meta a la vez. Precisamente por eso es por lo que nos impacentamos.

El resto de cosas, de repente, se hacen menos importantes en el momento en que el “sistema de proceder” se engancha fuertemente a una meta particular. Esto significa que si podemos forzar a nuestro cerebro a fijarse en una meta diferente, la tentación contra la que estamos luchando se debilitará.

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“ATENCIÓN: Esta señal tan sólo es una distracción”

De modo que, encontremos alguna otra cosa que disfrutar y sumerjámonos en ella. Mientras persigamos esta otra menta no sentiremos el fuerte tirón de la impaciencia tan mal como lo sentíamos antes.

3.Llama a un@ amig@

Puede ser difícil desenganchar al “sistema de proceder” nostr@s solos. Nuestro ciclo natural de pensamientos no parará de devolvernos a los aspectos deseables lo que sea que estemos luchando por ser pacientes. Nuestra mente creará su propio ciclo vicioso que fortalece al “sistema de proceder” a estar enganchado a la meta, haciendo que nos sea cada vez más costoso el evitar actuar sobre ello.

Cuando esto ocurre, necesitaremos un poco de ayuda (de alguien más). Los humanos somos una especie social. Estamos hechos para prestar nuestra atención a la gente que nos rodea y a compartir sus metas.

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Cuando encontramos a otra persona (amig@, familia, colega) que no quiere compartir nuestra obsesión, el hecho de interactuar con ell@ nos conducirá a que nuestro “sistema de proceder” se fije en lo que ell@ quiere, hecho que creará una oportunidad para nuestro “sistema de stop” a apretar los frenos.

Mientras estemos con esa persona, no seremos esa alma impaciente que somos al estar sol@s.

En este sentido, entrenar a nuestro cerebro a ser más paciente tiene un efecto colateral no esperado: puede juntar a las personas.

Buen Viernes!! 🙂


Artículo Original: “How To Train Your Brain To Be More Patient” en FastCompany.