Qué pasa en el cerebro cuando soñamos

El cerebro hace algo especial mientras dormimos. En lugar de simplemente apagarse, activa patrones de actividad que conducen a soñar. Pero, ¿qué ocurre le exactamente al cerebro durante un sueño? Esta es una pregunta que ha llevado de cabeza a l@s científic@s durante mucho tiempo, y nuevas investigaciones están revelando algunas respuestas.

Como ya hemos aprendido varias veces en Feel The Brain, en el cerebro consciente se dan 2 estados principales: movimiento ocular rápido (REM) y No-REM. La fase No-REM se divide en diferentes estadios, ocupando progresivamente cada uno una fase más profunda del sueño. El primer estado más ligero del sueño No-REM se caracteriza por movimientos oculares lentos y ondas cerebrales a una frecuencia relativamente alta entre 4Hz y 7 Hz. Al otro lado del espectro, el estado más profundo del sueño No-REM, también referido como sueño de onda lenta, se caracteriza por ondas cerebrales con frecuencias menores (menos de 4 Hz). Durante este estado profundo, el cerebro reacciona mínimamente a los sonido externos, y es menos probable que las personas nos despertemos. En este video podemos ver una introducción a los estadios del sueño.

Como su nombre sugiere, una de las características más importantes del sueño REM es esa en la que las personas exhiben movimientos oculares rápidos y espasmódicos. La fase REM no es la única en la que las personas soñamos, per parece ser que es la fase en la que experimentamos los sueños más largos, vívidos y bizarros. En un intento de evitar que hagamos algo fuera de esos sueños mientras estamos dormid@s, el cerebro inhibe los sistemas motores para reducir la acción muscular o incluso puede llegar a paralizar los músculos. Especialmente no es poco común que se pueda experimentar parálisis durante las pesadillas cuando intentamos correr pero sentimos que nos flojean las piernas.

En un estudio de 2017, l@s ivestigador@s testearon si la actividad cerebral durante la fase REM y la No-REM debería predecir qué es lo que ocurre en nuestros sueños. L@s investigador@s despertaban a las personas en intervalos diferentes durante la noche y ést@s debían describir cualquier sueño que estuviesen teniendo. L@s investigador@s también midieron la fuerza de las ondas cerebrales lentas de las personas. Tanto para el sueño REM como para el No-REM, se demostró que soñar era más posible cuando las ondas cerebrales eran débiles. Cuando eran más fuertes, los hombres y mujeres del estudio tendían más a informar el sentirse inconscientes sin experiencias de sueño alguna.

Una noche típica de sueño

Los sueños nos pueden dar todo tipo de sensaciones y sentimientos físicos que ocurren en el mundo real. Cuando las personas experimentan estas sensaciones durante el sueño REM, el cerebro utiliza algunas de las mismas redes que procesan las sensaciones que al estar despiert@s, creando escenarios vívidos y realistas en nuestra mente. Más que experiencias vividas, el contenido de los sueños depende de las personalidades y de los intereses de la persona. Las similitudes en la actividad cerebral durante el sueño REM y cuando las personas estamos despiertas explicarían porqué algun@s de nosotr@s nos confundimos lo suficiente durante el sueño como para preguntarnos: ¿estoy despiert@ o soñando?.

L@s investigador@s se han cuestionado si soñar es más similar a la percepción (ver una manzana), o la imaginación (pensar en una manzana). Algunas teorías sugieren que soñar se origina con la activación de áreas cerebrales de bajo nivel sensorial, como el área del cerebro responsable de la visión. Luego la actividad se propaga a otras áreas del cerebro que contextualizan las sensaciones construyendo una historia a su alrededor. Esto es lo mismo que cuando vemos una manzana, y pensamos en si comérnosla o no.

Otras teorías sugieren que el sueño funciona en la dirección opuesta, creando una historia a partir de los recuerdos, pensamientos y deseos y luego representa esa historia añadiendo sensaciones relevantes. Esto es similar a lo que ocurre cuando imaginamos una manzana y decidimos coger una y comérnosla.

Mientras que la respuesta aún no está clara, hay algunas pistas sobre que el soñar tendría más en común con la imaginación que con la percepción. Cuando l@s doctor@s estimulan eléctricamente las áreas cerebrales relacionadas con la imaginación, las personas receptoras a veces informan de experiencias mentales similares a los sueños. Parece consistente con esto que algunas de las características típicas de los sueños (como el errar al recordar los detalles más finos de los objetos) también se parezcan a algunas de las características de la imaginación. Por lo que la imaginación sería la prima más cercana del sueño.

Sueño Causado Por el Vuelo de una Abeja Alrededor de Una Granada Un Segundo Antes De Despertar, de Salvador Dalí (1974)

Para empezar, ¿por qué sueña la gente? (aprendimos un poco sobre este punto en: ¿Por qué soñamos?) Las funciones de dormir y soñar se han discutido calurosamente, pero muy pocas teorías han aguantado. Al menos se cree que algún contenido de los sueños está relacionado con experiencias que hemos tenido durante el día.

En un experimento de un estudio de 2010, l@s participantes afirmaban haber soñado con imageniería relacionada con esquiar después de haber estado jugando con un videojuego de esquí. “No paro de ver todos los sitios donde caigo”, afirmó una de las personas del estudio. Los sueños no necesariamente recrean los eventos del día, pero sí que combinarían elementos de aquellos eventos de modos muy inusuales.

Experimentos tanto con animales como con humanos sugieren que un rol crucial del sueño es el permitir la enumeración de todo la información nueva que hemos aprendido. Esta enumeración ayuda a estabilizar los recuerdos durante la noche. A medida que los patrones cerebrales se reactivan, imágenes relevantes (como las de esquiar que comentábamos en el ejemplo anterior) entrarían en el cerebro en forma de sueños. Podría ser que el cerebro durmiente actuara como un campo de prueba de nuevos recuerdos, contrastándolos con otras piezas de información por el camino de organizar y consolidar el material nuevo.

Otra teoría sugiere que los sueños actúan como una clase de mundo virtual: hay una simulación en la que el cerebro puede probar y representar ansiedades o decisiones sin la amenaza de las consecuencias de la vida real. John Allan Hobson, un científico que ha contribuido enormemente a la ciencia de dormir y soñar, cree que este mundo actuaría cómo, lo que en sus palabras menciona, “protoconciencia“. Hobson sugiere que antes y después de nacer, el sueño REM generaría un sentido de la imaginación del ‘yo’ que deambula por el mundo imaginario y practica las funciones básicas de la percepción y de la emoción. Esta conciencia primordial madura en conciencia y autosentido a medida que l@s niñ@s aprendemos a interactuar con el mundo que hay a nuestro alrededor. La idea que los sueños sirvan de bloque de construcción de la consciencia general explicaría porque el REM es más prevalente en la gestación y en el primer año de vida.

El reto de entender los sueños está ligado a uno de los misterios más longevos de la neurociencia: ¿qué es la consciencia y de dónde emerge?. La experiencia de soñar sería una característica crucial para el desarrollo de la mente, o seria un mero epifenómeno producido mientras dormimos por los sistemas de limpieza del cerebro. Se trate de lo que se trate, los sueños son uno de los grandes ejemplos de los hechos extravagantes de los que es capaz la mente humana.

Buen Sábado!! 🙂

One More Thing…

En este vídeo podremos aprender un poco más sobre ¿Qué son los ciclos del sueño?


Artículo Original: “What Happens in the Brain When You’re Dreaming” en Elemental de Medium

Escrito por Feel The Brain

La música, siempre ha sido mi pasión y, ahora, la neurología y el cerebro también ¿Por qué, a la par que me formo en esta unión no intento difundir y divulgalo? Este es el objetivo principal de la razón de ser de Feel the Brain. Llevamos cada dia puesta la Máquina Más Compleja de la naturaleza, de la cual sabemos muy poco. No soy un experto, ni pretendo serlo, el objetivo es formarme y compartir estas materias. La Máquina Más Compleja necesita combustible y la música es combustible de primera.
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