Porqué deberíamos enseñar todo lo que aprendemos

Supongo que much@s de vosotr@s habréis oído que el mejor modo de aprender alguna cosa es explicándolaen una clase, el/la que más aprender es el/la profesor@“. Pues bien, esto tiene una explicación clara: “El efecto de la explicación“. Esto es lo que quiero aprender con el Brain Feeling de hoy.

“No se lo que pienso hasta que lo escribo” – Joan Didion

Es irónico que el mejor modo de aprender alguna cosa sea enseñársela a l@s demás tan pronto la aprendemos y no acapararlo para nosotr@s mism@s.

El conocimiento quiere ser libre. Quiere descansar en la mente de otr@s. Para poder conectar con otros conocimientos. Se trata de un organismo social innato.

Por lo tanto, con esto en mente, enseñar las cosas es el oxígeno del conocimiento.

Cuando enseñamos lo que aprendemos tan pronto lo hacemos, pasan cosas mágicas tanto antes como después, como podemos ver en esta figura:

Si la traducimos:

  • Antes de enseñar:
    • Cuando aprendes con la intención de enseñar (ya sea dar una clase, un seminario o hacer una presentación) aprendes de un modo más profundo.
  • Mientras enseñamos:
    • El enseñar puede hacer aflorar pequeños vacíos en nuestro conocimiento.
    • Enseñar los conceptos nos ayuda a derivar principios subyacentes de nuestra realidad cotidiana.
  • Después de enseñar:
    • Enseñar nos aporta un feedback de gran valor de otras personas.
    • Enseñar te responsabiliza de aplicar lo que aprendes.

Y, no tan solo aprendes más rápidamente cuando enseñas a l@s demás, sino que:

  • Ayudas a los demás a tener éxito.
  • Construyes relaciones más profundas con ell@s.
  • Te labras una reputación como alguien inteligente y que comparte.
  • Te conviertes en un@ mejor profersor@.
  • Te pagan por ello (si eres un@ profesor@, coach, consultor@ o escritor@)

Cómo el Efecto de la Explicación te ayuda a aprender más rápido

“Mientras enseñamos, aprendemos” – Séneca

Aprender NO se trata tan solo de ingerir información. Según el autor del artículo original, Michael Simmons, en su experiencia de coaching a cientos de personas en aprender cómo aprender, casi nadie tiene un sistema de procesar la información.

Es casi como si la gente esperase que el aprendizaje ocurra automáticamente después de leer un libro, escuchar un podcast, ver una charla o tener una experiencia vital. Mirar al texto y esperar aprender no se aleja demasiado de mirar a la comida y esperar absorber sus nutrientes. Necesitamos digerir nuestras experiencias vitales como si estuviésemos digiriendo nuestra comida.

Sin ninguna forma de procesado activo, como enseñar, casi todo lo que leemos se pierde en pocas semanas.

Según Michael, enseñar a l@s demás lo que aprendes es una cosa muy divertida y una costumbre a la que es muy fácil engancharse.

De modo que, ¿cuál es el modo más simple de empezar?

Empezar un Diario de aprendizaje cambiará tu vida

(Vaya con estos títulos americanos)

“Nadie aprende tanto de una materia como aquel/lla que tiene la obligación de enseñarla” – Peter Drucker

En un estudio de Harvard, “l@s emplead@s que pasan los últimos 15 minutos de cada día de su periodo de aprendizaje escribiendo y reflejando lo que han aprendido demuestran haber tenido un aprendizaje de un 23% mejor que otr@s emplead@s al pasar el examen final“.

Imagina que te pasas 8 horas en una formación, y luego le dedicas 15 minutos a reflexionar sobre lo que has aprendido.

Sorprendentemente, esos 15 minutos son un 1/33 del tiempo total, pero has tenido una ganancia del 20% en el aprendizaje.

Ahora imagina, qué pasaría si pasas esos 15 minutos cada día, reflexionando y compartiéndolo con l@s demás.

Ciclo de Kolb

La respuesta es simple… Aprender un 20% diariamente y acumular todo eso durante años, nos puede cambiar la vida.

Michael, a causa del Efecto de Explicación, empezó pasando una hora diaria reflexionando sobre su aprendizaje en la universidad, y nunca más paró. Argumenta que este hábito le ayuda a tranquilizarse, a aprender más rápidamente y a poder empezar su carrera como escritor y profesor.

La Pirámide de Retención

Hay todo un proceso y elenco de cosas que podemos aprender, pero en función de cuál de ellas apliquemos, retendremos más o menos.

Fijaos en el siguiente gráfico, la pirámide de retención. En él podemos ver qué acción está asociada con que porcentaje de aprendizaje nos aporta:

Pirámide de Retención

De arriba a abajo:

  1. Escuchar una charla: 5% de retención
  2. Leer: 10% de retención
  3. Vídeo (audiovisual): 20% de retención
  4. Hacer una demo: 30% de retención
  5. Comentarlo y discutirlo: 50% de retención
  6. Practicarlo: 75% de retención
  7. Enseñarlo a l@s demás: 90% de retención

Voy a reflexionar sobre el tema. 🧐

Buen Viernes!! 🙂


Artículo Original: “Explanation Effect: Why You Should Always Teach What You Learn” en Accelerated Intelligence de Medium

 

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