20% De Productividad, 80% De Resultados. Parte II.

Sigamos con la segunda parte del Brain Feeling de ayer: 20% De Productividad, 80% De Resultados. Parte I.

Si recapitulamos un poco ayer aprendimos:

  • #1 Ponte a Trabajar. PASO 1: Parar de ver nuestros proyectos como cosas monolíticas.
  • #2 Habitúate. PASO 2: Cambiar los hábitos.

Continuamos pues con:

#3 Ponte De Humor

En su paper: “Waking Up on the Right or Wrong Side of the Bed,” las investigadoras Nancy Rothbard y Steffanie Wilk compartían los resultados de unos estudios llevados a cabo con representantes del servicio al usuario.

Descubrieron que l@s emplead@s con mejor humor del normal demostraban mejor calidad de trabajo y tenían mejor fluencia al hablar por teléfono con los clientes; mientras que los empleados con peor humor hacían menos trabajo, contestaban menos llamadas y necesitaban más descanso entre cada cliente.

Tenemos más éxito cuando somos más felices y más positivos. Por ejemplo, los doctores que están de mejor humor a la hora de hacer un diagnóstico muestran hasta 3 veces más inteligencia y creatividad que los doctores que están en un estado neutro. Son capaces de llevar a cabo diagnósticos más precisos hasta un 19% más rápido. Los vendedores más optimistas venden un 56% más que sus compañeros más pesimistas. […] Se ve que nuestro cerebro está cableado para rendir a su mejor nivel, no cuando somos negativos o neutrales, sino cuando somos positivos.

– Shawn Achor, The Happiness Advantage

Los estados de ánimo son difíciles de prever y de gestionar, pero hay algunos trucos que podemos usar:

  • Música: se ha descubierto en diferentes estudios que el hecho de escuchar música es de mucha ayuda a la hora de mejorar los estados de ánimo de los participantes; hecho que, además, hace que estén más fijados en el trabajo que aquellos que no pueden escucharla. Además, el trabajo de aquell@s que escuchan música es más completo y creativo.
  • Ejercicio: Alguna cosa del ejercicio físico estimula nuestro cerebro, haciéndonos más perspicaces y previniendo que nuestro hipocampo (la región que regula las emociones) se haga más pequeño.

    El Cerebro Antes y Después de Andar 20 minutos.

  • Reír: El reír puede mejorar tu humor y liberar stress. Los beneficios a corto plazo de reír incluyen la estimulación de órganos clave y de la circulación, el incremento de la ingesta de oxígeno, la liberación de endorfinas, la relajación muscular, así como la activación y la liberación de la respuesta del cuerpo al stress. A largo plazo el reír conduce a una mejora en la respuesta inmune, a la mejora del dolor, y a la satisfacción personal además de un descenso de la depresión y de la ansiedad.
  • La Revisión: cada noche, coge un pedazo de papel y escribe 3 cosas del día que fueron bien y por qué fueron bien. Este simple ejercicio, un modo de gratitud, nos hará sentir más felices y menos deprimidos. También, como aprendimos de Teresa Amabile, veremos progreso, sin importar si es grande o pequeño. Tómate tiempo al final del día para revisar los progresos que has hecho en lugar de lamentarte por las cosas que han quedado por hacer.

PASO 3:

Crea una buena lista de reproducción. Empieza a andar a la hora de comer o a ir en bici al trabajo. Mira más comedia. Escribe en un diario por noche. Elige algo que sepas que mejora tu estado de humor y empieza a trabajar con ello en tu vida. Haz que sea una prioridad y un hábito (recordemos el PASO 2) y conviértete en un participante activo en la obra de mejorar tu estado de ánimo.

#4 Sé Rítmico (Regular)

La “Técnica Pomodoro” es una técnica que aparece en todos lados. Pero nadie dice si funciona o no y por qué lo hace. Podemos afirmar que sí, funciona. Hay mucha ciencia tras esta técnica.

La Técnica Pomodoro

Muchos de nosotros hemos oído hablar de los ritmos circadianos, lo hemos aprendido en Brain Feelings cómo:

Sabemos que este concepto aparece muy a menudo en artículos que nos hablan cómo los teléfonos y las pantallas de los ordenadores contribuyen al insomnio.

Los ritmos circadianos son los ciclos que nuestro cuerpo experimenta en un periodo de 24 horas. Se relacionan directamente con los niveles de oscuridad y de luz. Estamos hechos para levantarnos con el Sol y para dormirnos cuando se ha puesto. Y, mientras que la invención de la luz artificial nos ha permitido desviarnos, la mayoría de nosotros (generalmente) estamos despiertos de día y dormimos por la noche.

Ritmo Circadiano

Pero los ritmos circadianos no son los únicos ritmos que experimenta nuestro cuerpo. Menos conocidos, pero más cruciales para la productividad, son los ritmos ultradianos.  Nathaniel Kleitman, considerado el padre de la investigación moderna del sueño, en su libro Sleep and Wakefulness de 1939, compartió el descubrimiento de estos ritmos después de años de cuidadosos estudios del sueño. La parte que nos importa para este artículo es la de: Wakefulness.

Los ciclos Ultradianos son los ciclos de alerta que atraviesa nuestro cerebro: ondas de 90 minutos de alta alerta seguidas de ondas de 20 minutos de menor alerta. Estos ritmos nos ocurren al dormir, pero, como descubrió Kleitman, también nos ocurren durante el día. Kleitman demostró que nuestra alerta no es constante cómo se creía, sino que ondula, no es una línea plana.

Ritmos Ultradianos

El hecho de ir contra estos ritmos, como a menudo se nos indica “estar a tope”, tiene sus repercusiones en nuestros cuerpos y nuestras mentes. Los resultados de estas batallas son: fatiga mental, ansiedad y cansancio; para los que la única cura es el café. Desafortunadamente, el café, aunque es útil a la hora de darnos pequeños “chutes” de atención, en lo que se refiere a los ciclos ultradianos, es pelear una batalla perdida. No podemos cambiar el modo que funciona nuestro cuerpo, tenemos que aprender como trabajar con nuestros ritmos naturales. En esta TED Lesson, subtitulada al castellano podemos aprender cómo la cafeína nos mantiene despiert@s:

La técnica Pomodoro aborda este problema proponiéndonos que trabajemos en periodos de 25 minutos separados por periodos de 5 minutos de descanso. Es una técnica ampliamente recomendada que está en continúa mejora. Hay personas que creen que los bloques de 25 minutos son demasiado pequeños, de modo que lo doblan todo: trabajo en bloques de 50 minutos y descansos en bloques de 10.

La pregunta es: ¿Cuál es el modo correcto? ¿Qué intervalo de tiempo deberíamos estar usando?

La verdad, es que todos son válidos. Cada cuerpo y su ritmo son únicos. Lo importante es encontrar un patrón que nos funcione, ya que lo que cuenta es tomarse descansos regulares.

La razón de ello la podemos ver en el libro de Steven R. Covey, “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”:

Suponte que te encuentras en un bosque a alguien que está tratando fervilmente de serrar un árbol.

“¿Qué haces?”, preguntas

“¿No lo ves?”, viene la respuesta impaciente. “Estoy serrando este árbol”

“¡Te veo exhausto!”, exclamas, “¿Cuánto tiempo has estado serrando?”

“Más de 5 horas”, responde, “Estoy rendido. Es un trabajo duro”

“¿Por qué no te tomas un descanso de 5 minutos y afilas el hacha?” afirmas. “Estoy seguro que irás más rápido”

“No tengo tiempo de afilar el hacha”, enfatiza. “Estoy demasiado ocupado serrando”

PASO 4:

Durante la próxima semana, ten un papel a tu lado mientras trabajas. Cada vez que empieces a sentirte distraíd@ o cansad@, o ves que empiezas a perderte, escribe qué hora es. Al final de la semana, revisa la lista de horas.

¿Ves algún patrón? ¿Te ocurre en periodos de 1 hora? ¿De 45 minutos? ¿De 30? Estos son tus ciclos ultradianos. En base a estos tiempos, créate tu propio sistema Pomodoro, date un respiro cuando tu cuerpo y tu mente lo necesiten. Con el tiempo aprenderás a clavarlo al minuto.

Conclusión

Nunca podremos conseguir nada de valor sin esfuerzo, pero tampoco debemos ponernos objetivos inalcanzables. De hecho, este es el tipo de pensamiento que nos lleva hasta los fallos más grandes: morder más de lo que podemos mascar.

Todo lo que hemos aprendido en este Brain Feeling y en su primera parte: 20% De Productividad, 80% De Resultados. Parte I, son estrategias probadas que podemos usar ahora mismo. No requieren de ninguna compra, de ningún seminario o de arquitectura compleja. No son remedios rápidos, pero mejorarán tu productividad de un modo muy significativo. Elige uno y empieza hoy. El progreso tan sólo empieza después del primer paso en el camino.

Buen Martes!! 🙂