¿Qué Porcentaje del Cerebro Usamos?

Hoy en día me sería complicado mencionar qué es lo que se dice alrededor de la cuestión del porcentaje del cerebro que usamos.

Soy más de la época en que la leyenda afirmaba que tan sólo usamos un 10% de nuestra capacidad cerebral y que si fuésemos capaces de utilizar el otro 90% podríamos tener telepatía, volar, telequinesis, …

Hoy me gustaría aprender sobre este mito que nos envolvió durante todo el siglo XX. Para ello usaremos dos elementos, por un lado un artículo original de Scientific American y por el otro un vídeo (subtitulado al castellano) de TED Ed, de manos de Richard E. Cytowic en que aprenderemos cómo el cerebro ha evolucionado para usar la menor cantidad de energía para transportar la mayor cantidad de información y por qué no somos buen@s en el multitasking.

¿La Gente Sólo Utiliza Un 10% De Su Cerebro?

El cerebro humano es complejo. Además de llevar a cabo millones de actos mundanos, compone conciertos, crea manifiestos y viene con soluciones elegantes a diversas ecuaciones. Es el manantial de todos los sentimientos humanos, comportamientos y experiencias además de ser el repositorio de la memoria y de la propiocepción. De modo que no es sorpresa alguna que el cerebro permanezca como un misterio en sí mismo.

Pegadita a este misterio nos encontramos con la disputa de que los humanos “tan sólo” usamos el 10% de nuestro cerebro. Si una persona normal pudiése acceder a ese 90% restante, podrían convertirse en savants que recuerdan el número π, concretamente sus primeros 20.000 decimales o incluso tener poderes telequinéticos.

Aunque sea una idea atractiva, el “mito del 10%” es tan equivocado como gracioso, afirma el neurólogo Barry Gordon de la Escuela de Medicina Johns Hopkins en Baltimore. Aunque no hay un culpable definitivo a quien señalar de empezar esta leyenda, la noción en sí se relaciona con el psicólogo Americano William James quien en “The Energies of Men” (Las Energías de los Hombres) de 1907 afirmaba que: estamos usando solo una pequeña parte de nuestros recursos mentales y psíquicos“. También se ha asociado con Albert Einstein, quien supuestamente lo usó para explicar su altísimo intelecto cósmico.

Portada de la edición de 1911 de "The Energies of Men"

Portada de la edición de 1911 de “The Energies of Men”

Según Gordon, la durabilidad del mito viene de la concepción de las personas sobre sus propios cerebros: ven sus propios defectos cómo la existencia de materia gris sin usar. Esta es una asunción falsa. Lo que de hecho es correcto es que, en ciertos momentos de la vida de cualquiera de nosotr@s, cómo cuando estamos descansando o pensando, sí que estaríamos usando tan sólo el 10% de nuestros cerebros.

Se revela que usamos todas las partes de nuestro cerebro, y que la mayoría de él está activa casi siempre. […] Mirémoslo de este modo: el cerebro representa un 3% del peso de nuestro cuerpo y usa un 20% de la energía total del cuerpo“, afirma Gordon.

El cerebro humano medio pesa alrededor de 1,3 Kg  y comprende el importante cerebrum, que es la porción mayor que lleva a cabo todas las funciones cognitivas; el cerebelo, responsable de las funciones motoras, como la coordinación del movimiento y el equilibrio; y el tronco cerebral, dedicado a las funciones involuntarias como la respiración.

La mayor parte de la energía consumida por el cerebro, es la responsable de la rápida activación de millones de neuronas que se comunican las unas con las otras. L@s científic@s piensan que es ese encendido neuronal y esa conectividad lo que da poder a todas las funciones mayores del cerebro. El resto de su energía se usa para controlar otras actividades, algunas inconscientes (como el latido del corazón) y otras conscientes (como conducir un vehículo).

También es cierto que en un momento dado no todas las regiones del cerebro se están activando, pero aún así, l@s investigador@s del cerebro, mediante el uso de tecnología visual, han demostrado que, como los músculos humanos, la gran parte está activa las 24 horas del día. “La prueba te demuestra que durante un día cualquiera usas el 100% de tu cerebro” afirma John Henley, neurólogo de la Clínica Mayo de Rochester. Incluso cuando dormimos, áreas como el cortex frontal, que controla cosas cómo pensamiento de alto nivel y la propiocepción; o las áreas somatosensoriales, que ayudan a las personas a tener sentido de lo que les envuelve; están activas.

Las áreas somatosensoriales. En azul, el área motora primaria; en verde, el área primaria somatosensorial.

Las áreas somatosensoriales. En azul, el área motora primaria; en verde, el área primaria somatosensorial.

Tomemos como ejemplo el hecho de ponernos café por la mañana: ir hacia la cafetera, alcanzarla, escarciar el café en la taza, dejar un poco de espacio para la leche; en este simple proceso se activan: los lóbulos parietales y occipitales, los córtices motores, los ganglios basales, el cerebelo y los lóbulos forntales. Una tormenta eléctrica de actividad neuronal ocurre casi en todo nuestro cerebro en el lapso temporal de unos pocos segundos.

Henley menciona que, no es suficiente con esto para afirmar que si el cerebro estuviese dañado no seríamos capaces de llevar a cabo nuestras rutinas diarias […] hay personas con el cerebro dañado o con partes de él extirpadas que aún llevan con normalidad sus vidas ya que el cerebro tiene una capacidad asombrosa de compensar y asegurarse de qué es lo que falta para llevar a cabo la actividad

Ser capaces de mapear las diversas regiones del cerebro y sus funciones es parte fundamental para entender los posibles efectos que pueden aparecer cuando una de estas regiones empieza a fallar. L@s expert@s conocen ya el hecho que neuronas que llevan a cabo las mismas funciones tienden a agruparse juntas. Por ejemplo, las neuronas que controlan el movimiento de nuestro pulgar están alineadas cerca de aquellas que controlan el dedo índice. De modo que, al llevar a cabo cirugía cerebral, los médicos pueden evitar grupos neuronales relacionados con la visión, el oído y el movimiento, haciendo que el cerebro mantenga la mayoría de las funciones posible.

Lo que aún no se entiende es cómo las neuronas de diversas regiones cerebrales colaboran para formar la consciencia. No hay evidencia de un sitio para la consciencia, que conduzca a l@s expert@s a creer que se trata de un esfuerzo neuronal colectivo.

Otro misterio que se esconde tras los pliegues de nuestros córtices es que, de todas las células cerebrales sólo el 10% sean neuronas; el otro 90% son células gliales que encapsulan y ayudan a las neuronas pero cuya función aún es ampliamente desconocida.

Células Gliales

Células Gliales

Definitivamente, no es que sólo usemos un 10% de nuestros cerebros, es que tan sólo entendemos un 10% de cómo funciona.

Un Paso Más Allá, TED Lesson

Dos tercios de la población cree en el mito que se ha propagado a lo largo del Siglo XX y que hemos revisado en este Brain Feeling: tan sólo usamos el 10% de nuestro cerebro.

Nuestros cerebros, densos de neuronas, han evolucionado para utilizar la mínima cantidad de energía para transportar la máxima cantidad de información (un hecho que requiere de la participación de todo el cerebro). Richard E. Cytowic hace estallar este mito neurológico y explica además porqué no somos tan buen@s para la multitarea.

 

Buen Domingo!! 🙂


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