Nunca Dejemos de Leer

Desde la publicación del Brain Feeling “Lecturas para estas Navidades” y aprovechando el parón vacacional he podido disfrutar de varios libros que me gustaría compartir con vosotr@s.

La verdad es que han sido unos días bastante provechosos en los que, partiendo de una autobiografía de James Rhodes, he pasado a las memorias del vecino de Hitler, salpicado con una novela bizarra y otra de fantasía urbana, para acabar con el último best-seller sueco.

Esto es lo que he sentido al leerlos (por orden de lectura) 🙂 .

“Instrumental”, de James Rhodes

Portada de "Instrumental", de Blackie Books

Portada de “Instrumental”, de Blackie Books

Memorias de música, medicina y locura“; reza el subtítulo de la autobiografía del Concertista de Piano James Rhodes; disculpad; no era mi intención frivolizar 😉 ; lo intento de nuevo: James Rhodes: Concertista de Piano, Divulgador de la Música Clásica, Reformulador de Conciertos.

Desconocía la figura de James Rhodes, de hecho (aunque hago mis pinitos) soy un profano en música clásica. La verdad es que este libro fue una sugerencia de Amazon y pensaba que me encontraría frente a los temas que vamos aprendiendo de cerebro y música. Pero ya desde el minuto cero, al empezarlo a leer, después de abrirlo en Nochebuena este libro me atrapó.

He intentado no utilizar la palabra desgarrador mientras pensaba cómo explicaros la experiencia de lectura de este libro. La verdad es que a vuela pluma: abusos sexuales en la niñez, drogadicción, pérdida de la custodia de su hijo, ingresos intermitentes en centro psiquiátricos. ¿No creéis que se le podría aplicar ese adjetivo?

Al terminar de leer el libro, en mi opinión la respuesta es NO. Un no tajante y rotundo. Rhodes no utiliza su experiencia vital para llevar a cabo autocompasión y recrearse en todos estos asuntos sórdidos. Sí que los menciona, incluso entra un poco en detalle (es una autobiografía); pero todos y cada uno de ellos son un medio no un fin para demostrar cómo la música le sacó del atolladero en cada momento.

Rhodes tiene un punto de vista muy concreto y nuevo de la música clásica encorsetada y clasificada. En su opinión (que comparto) la música clásica es para todos. Y a esto es a lo que se ha dedicado: durante sus conciertos, lejos de sentarse vestido con smoking, tocar la pieza, levantarse, saludar e irse; Rhodes divulga la música, comenta la vida de los compositores y lo comparte con su público.

En el libro lleva a cabo un ejercicio similar, a cada capítulo, cuyo título siempre es el de una pieza de algún compositor, le precede una breve explicación de algún detalle de la vida del compositor cuya obra da titulo al capítulo; para luego abrir paso a su historia, a la historia de su vida.

Por lo que, lejos de ser desgarrador, pienso que es un libro aleccionador. Ha habido varias sentencias de Rhodes en este libro en las que me he visto reflejado; esos casos en los que uno piensa: “cuánta razón“. Y el poder ver la música clásica desde el punto de vista que él presenta es otra de las razones por las que os recomiendo encarecidamente su lectura.

Este es James Rhodes

Ahh!! Por cierto, James es amigo personal de Benedict Cumberbatch :-); aquí están los dos juntos al Piano.

“Hitler, mi vecino”, de Edgar Feuchtwanger

Portada de "Hitler,mi vecino" de Anagrama Editorial

Portada de “Hitler,mi vecino” de Anagrama Editorial

Recuerdos de un niño judío“, es en este caso el subtítulo de la obra.

Ya hacía varios meses que tenía este libro en la estantería pendiente de leerlo. Tengo que decir que no cumplió las expectativas que me había creado respecto a él. Y esto, sea dicho, no es problema del libro sino del lector. Me esperaba otro tipo de historia, explicada de otro modo. Aunque no por eso deja de ser un libro que, para l@s que estamos interesad@s en ese periodo de la historia, tengamos que dejar de lado; al contrario.

No se trata de una novela; “Hitler, mi vecino” es una pequeña biografía centrada en la Alemania de 1929 a 1939. En ella, Edgar Feutchtwagner narra la historia de ese periodo desde el punto de vista del niño que era entonces. La familia de Edgar, acomodada, culta, judía; vivía en Múnich; concretamente justo en frente de la casa de Adolf Hitler.

A lo largo del libro podemos ver desde ese punto de vista cómo cambió todo en esos años en Alemania y después en el mundo. Cómo reaccionó la gente, los niños, con respecto a los demás en función de qué familias apoyaban o no a quiénes. Podemos ver el punto de vista de lo que pasó del padre de Edgar, el punto de vista del propio niño Edgar y cómo percibía las cosas y cuáles eran sus deseos entonces.

Siempre con la figura de Hitler de fondo y que percibimos a través de las miradas furtivas que Edgar hace de la casa de Hitler, de los comentarios políticos de sus padres, tíos, amigos y de lo que le ocurre a la gente del entorno del Edgar de ese entonces.

Es inevitable ver el cruce del historiador riguroso en que se convirtió Edgar después de esa época y los recuerdos del mismo respecto ese entonces.

Otra pieza del gran puzzle que supone ese periodo de la historia.

Edgar Feuchtwanger, antes y ahora

Edgar Feuchtwanger, antes y ahora

 

“Fantasma”, de Laura Lee Bahr

Portada de "Fantasma" de Orciny Press

Portada de “Fantasma” de Orciny Press

Algún psicólogo quizás podría sacar en claro mi devoción con Orciny Press “Small Press de Ficción Especulativa”. La verdad es que soy un incondicional. Empecé con el número 1 de su Colección “Tar”, el “Espectroscopio del alma” de Edward Page Mitchell. Y con la experiencia de lectura, de tamaño de los libros, de cómo están impresos, el papel, las historias y la fácil comunicación con Orciny; decidí seguir a ciegas su criterio y no perderme ni uno de los títulos que fueran publicando.

Con “Fantasma”, Orciny abría su colección “Midian” dedicada a lo bizarro. Pero, ¿qué es el bizarro? Cito palabras textuales que aparecen en “Fantasma”:

  • Bizarro, en pocas palabras, es el género de lo extraño.
  • Como las películas de culto, el bizarro a veces es surrealista, a veces vanguardista, a veces ridículo, a veces sangriento, a veces al borde de la pornografía y casi siempre una ida de olla.
  • La Bizarro Fiction (o género bizarro, literatura bizarra o ficción bizarra) toma su nombre de la aceptación inglesa que significa “extraño, disparatado, grotesco”. La definición de la RAE de su acepción en español es de “valiente”. Sea como sea, en Orciny Press pensamos que ambas acepciones le vienen bien a la definición del género. Porque “valiente” es como se le llama a veces a los locos, ¿no?

Bien, después de leer “Fantasma” puedo afirmar una cosa: esta novela hace que tu cerebro se mueva a una velocidad vertiginosa. Sí, es una novela rara. Sí, es una novela planteada al inicio como un “Elige tu propia aventura” y replanteada hasta que ha llegado a nuestras manos.

De un modo inconsciente pasamos por todas los caminos abiertos en la novela, por todas las opciones que se plantearon y vivimos todos los finales que Laura pensó para Sarah: ¿la muerta, la no muerta, la fantasma o el espíritu? ¿Quién y cómo la mataron? si es que eso es lo que pasó…

Es capaz de darle un meneo a nuestra mente y que nos preguntemos ¿pero qué está pasando? Leída en menos de 1 día.

Os la recomiendo encarecidamente. Si os quereis hacer con ella, tened en cuenta que Orciny se autodistribuye, cosa que quiere decir que no lo encontraremos en un Fnac o en un Corte Inglés, etc.., visitad su web y descubrid todo lo extraordinario que está haciendo esta gente: www.orcinypress.com

“El Final del Duelo”, de Alejandro Marcos Ortega

Portada de "El Final del Duelo" de Alejandro Marcos Ortega, en Orciny Press

Portada de “El Final del Duelo” de Alejandro Marcos Ortega, en Orciny Press

La cosa es que no soy aficionado a la fantasía, ni mucho menos. Ni siquiera he sido capaz de pasar de la página 19 de el “Hobbit”, ni de acabarme el primer capítulo de “Juego de Tronos” (aplicable tanto al libro como a la serie). Pero resulta que el criterio de l@s chic@s de Orciny es una de mis guías literarias.

Dentro de su colección “Tar” me hice con un ejemplar de la obra. Sin más, no era alguna cosa en la que tenía puesta expectativa alguna. Como seguidor de Orciny estoy dispuesto a tener todas sus obras.

De nuevo entró en juego la “experiencia de usuario” al leer el libro. Pero no solo eso; lo que me cautivó; no fueron los hechos de fantasía urbana que aparecen ellos, con las justas de guerreros mágicos en estadios llenos de gente. Tampoco en sí el cómo se desarrollan estos torneos; o la trama de fondo: un hijo necesita resolver y saldar de una vez por todas el asesinato de su padre. No, nada de eso. Lo que me enganchó fue el cómo está escrito. En cómo Saúl le explica todo lo sucedido a Elisa. Este monólogo interior de reflexión de todo lo que pasó. Esta manera de explicarlo; te sientes cómo si te lo estuviera explicando a tí y tú quieres escucharlo, quieres oírlo. Delicado, respetuoso, amor reprimido.

En este caso se demuestra más, si cabe, que el fin no justifica los medios, sino el cómo te hace sentir y te envuelve y te lleva de su mano hasta el final.

“Lo que no te mata te hace más fuerte” (Serie Millennium 4), de David Lagercrantz

Portada de "Lo que no te mata, te hace más fuerte" de Ediciones Destino.

Portada de “Lo que no te mata, te hace más fuerte” de Ediciones Destino.

Este es el best-seller sueco del que hablaba al principio de este Brain Feeling. Lo recordaréis, Stieg Larsson creador de la saga Millennium: “Los hombres que no amaban a las mujeres”, “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” y “La reina en el palacio de las corrientes de aire”; falleció después de la edición de la tercera parte.”Lo que no te mata te hace más fuerte” es la cuarta entrega de la saga, escrita por David Lagercrantz.

Me explico, hace ya años que leí la trilogía de Larsson; pero si que recuerdo dos cosas contradictorias entre sí: esos libros me enganchaban sin duda alguna y a la vez los recuerdo como unos tostones políticos que se me antojaban pesados.

Lo que más me ha gustado, en sus casi 700 páginas, es el ritmo de la novela. Es trepidante, no se anda por las ramas, acción, acción y más acción. Personajes de siempre y nuevos personajes propios de la historia de la entrega. Referencias informáticas, referencias al autismo, aparecen por allí Oliver Sacks con “El Hombre que confundió a su mujer con un sombrero” o Darold A. Treffert -experto en el mundo autista savant- con “Islands Of Genius”; todo empaquetadito y envuelto de una trama que no le sobra ni le falta nada y que además hace que no puedas pensar en nada más que en continuar leyendo.

Eran los mismos personajes con otro ritmo, con una historia nueva (sin tener en cuenta la trama de fondo); sencillamente, si leísteis la Saga Millennium anterior os gustará; si no lo hicisteis también de seguro.

Ahora ya tengo aquí encima de la mesa otros 3 títulos en proceso de lectura, espero poderlos compartir con vosotros temprano.

2016-01-17 10.24.10-1

Buen Domingo!!! 🙂