Tu cerebro puede hacer más de lo que piensas

En el año 2000, los Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias publicó los resultados de un, ahora, famoso estudio en el que se examinaban los cerebros de los experimentados taxistas de Londres que habían estado navegando por la ciudad durante muchos años.

L@s investigador@s descubrieron que la parte del cerebro de los taxistas que trata con las relaciones espaciales (el hipocampo) había crecido en tamaño y contenía un mayor número de redes neuronales. Esencialmente, los taxistas habían cambiado sus cerebros a base de conducir por Londres.

El Hipocampo

El Hipocampo

Evolución del Hipocampo de los Taxistas de Londres.

Evolución del Hipocampo de los Taxistas de Londres.

No se trata tan sólo de los cerebros de los taxistas los que se adaptan a través del entrenamiento. Nuestros cerebros son muchas cosas, excepto estáticos. Al tener nuevas experiencias y al encontrarnos con ideas que no nos son familiares, se forman grupos de neuronas que se conectan con aquellos existentes que ya tenían comportamientos aprendidos; de modo que éstos se ven fortalecidos.

A través del entrenamiento correcto, nuestros cerebros se adaptan a rendir a niveles más altos de los que la mayoría de nostr@s tendemos a pensar, cambiando así la percepción de nuestras “habilidades naturales”.

Ir más allá de la base establecida

Durante casi 30 años, el científico del comportamiento K. Anders Ericsson ha investigado cómo el entrenamiento puede producir niveles excepcionales en el rendimiento. En uno de sus estudios se centró en la memoria.

Ericsson y dos de sus colegas reclutaron un estudiante universitario, del que sólo tenemos las iniciales (S.F.) y del cual afirmaron tenía un cociente intelectual normal a la par con su memoria. Después de escuchar una serie de números, podía recordar alrededor de 7 dígitos. Suena normal. ¿verdad?

A continuación, l@s invesgador@s, sometieron a S.F. a prueba mediante varios centenares de horas de entrenamiento para aumentar la memoria. A su fin, S.F. superó con diferencia la meta del ejercicio, que no era otra que doblar su marca “natural” y memorizar 14 dígitos aleatorios; demostrando que era capaz de memorizar hasta 82 de ellos.

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Tan sólo para dar un poco de sentido a lo que estamos diciendo, aquí hay 82 números al azar. Venga, intentemos memorizarlos todos:

2 4 7 9 3 6 2 5 3 2 6 8 9 1 1 0 3 6 3 2 6 1 7 3 4 6 2 7
9 0 1 4 9 7 8 2 5 2 3 5 1 7 9 2 8 4 5 2 7 9 2 1 4 0 5 9
6 3 7 0 5 2 7 9 5 6 6 8 2 1 7 2 0 8 6 4 8 6 9 5 2 1

Probablemente no vamos a poder, ¿verdad? Seguro que no, no nos hemos pasado cientos de horas practicando. L@s investigador@s atribuyeron esta vasta mejora en la memoria de S.F. al uso que éste hacía de asociaciones mnemotécnicas (como por ejemplo convertir esos números aleatorios en tiempos -de modo que 247 se convertían e 2 minutos 47 segundos-) y a su entrenamiento implacable.

Puedes hacer más de lo que piensas que puedes hacer

Los efectos del entrenamiento en el rendimiento de la memoria se han visto replicados varias veces por numeros@s investigador@s. Cuando l@s científic@s del comportamiento de la Universidad Estatal de Florida analizaron décadas de investigación en éste área, concluyeron que no hay “pruebas que limitarían la habilidad de adultos sanos y motivados a lograr niveles excepcionales rendimiento de memoria dadas las instrucciones y el entorno de entrenamiento de soporte”

Ericsson y otros han encontrado que el entrenamiento contínuo tiene efectos remarcables similares en un amplio rango de profesiones, incluyendo los negocios, la música, las matemáticas y los deportes; convirtiendo así a gente normal en expertos capaces de un rendimiento superior.

La famosa profesora de artes, Betty Edwards se hizo su nombre haciendo que gente con habilidades artísticas ordinarias fueran capaces de dibujar autorretratos sorprendentes mediante el entrenamiento.

Betty Edwards

Betty Edwards

Y esto lo consigue no en años, meses o semanas; sino que tan sólo necesita 5 días. En una edición actualizada de 2009 de su libro de 1979 “Drawing on the Right Side of The Brain“, Edwards escribe que una vez una persona entiende los componentes técnicos del dibujo, él o ella progresará rápidamente si se compromenten con práctica dedicada.

Edwards enfatiza que la mayoría de las personas no tienen una falta de aptitudes de dibujo, como much@s pensamos, sino que posiblemente sea una falta de habilidades de visión. Betty mantiene que una vez les enseña a sus estudiantes cómo percibir las cosas como cantos, espacios, luces, sombras y relaciones entre los objetos; la habilidad para dibujar de éstos aumenta. He aquí algunos de los autorretratos que sus estudiantes dibujaron el primer día de clase (izquierda) y los dibujos de l@s mismos estudiantes en el día 5 (derecha):

Columna Izquierda: Autorretratos de los estudiantes el primer día de clase. Columna Derecha: autorretrato de los estudiantes el 5º día de clase.

Columna Izquierda: Autorretratos de los estudiantes el primer día de clase.
Columna Derecha: autorretrato de los estudiantes el 5º día de clase.

Desafortunadamente, no hay una aproximación única al entrenamiento que aplique a todas las disciplinas. Cada habilidad requiere un tipo de desarrollo diferente. Pero lo que muestra la investigación es que lo que much@s de nosotr@s concebimos cómo límites infranqueables de nuestras habilidades naturales pueden ser sobrepasados fácilmente.

Con diligencia, concentración y tiempo (a menudo menos de los que nos imaginaríamos), nuestros cerebros se cablean para ayudarnos a conseguir cosas que que nunca hubiésemos pensado posibles. De hecho, es una habilidad que tod@s poseemos.

Buen Domingo!! 🙂


El artículo original de este Brain Feeling es una adaptación de “The Science of Selling: Proven Strategies to Make Your Pitch, Influence Decisions, and Close the Deal” de David Hoffeld.

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Artículo Original: “You Brain Can Do More Than You Think It Can, Says Science” en FastCompany.