Así Secuestra Tus Células El Coronavirus

Hola!

Hoy en twitter me he cruzado con un artículo que el New York Times ha traducido expresamente al castellano a partir de su versión en inglés por petición popular. En él se puede aprender cómo funciona el coronavirus. Dada la información que aporta y lo vistoso que es he pensado en ponerlo directamente aquí en Feel The Brain y aprender más sobre todo lo que nos está ocurriendo.

El coronavirus SARS-CoV-2

El virus que causa COVID-19 actualmente se está propagando por todo el mundo. Al menos hay otros seis tipos de coronavirus que se sabe que infectan a l@s human@s; algunos causan el resfriado común y dos causan brotes: SARS y MERS.

La flecha de arriba nos marca las espigas y la debajo nos marca los lípidos y las proteínas

Cubierto con espigas

El coronavirus recibe su nombre de las glicoproteínas de espiga que sobresalen de su superficie y se asemejan a una corona. El virus está envuelto en una burbuja grasosa de lípidos que se desintegra al contacto con el jabón.

La flecha de bajo marca el ACE2

Ingreso a una célula vulnerable

El virus entra al cuerpo a través de la nariz, la boca o los ojos y después se aferra a las células en las vías aéreas que producen una proteína llamada ACE2. Se cree que el virus se originó en los murciélagos, donde pudo haber estado adherido a una proteína similar.

En el centro tenemos la cubierta protectora. La flecha de abajo marca el ARN viral.

Liberación de ARN Viral

El virus infecta la célula al fusionar su membrana grasosa con la membrana de la célula. Una vez dentro el coronavirus libera un fragmento de material genético llamado ácido ribonucleico (ARN).

La flecha nos marca la Proteína viral. Justo debajo tenemos el ARN Viral.

Secuestro de la célula

El genoma del virus tiene menos de 30.000 “letras” genéticas de longitud. (El nuestro, por ejemplo, tiene 3000 millones). La célula infectada lee el ARN y empieza a producir proteínas que mantienen al sistema inmunitario al margen y ayudan a crear nuevas copias del virus.

Los antibióticos matan a las bacterias pero no funcionan contra los virus. Sin embargo, los investigadores han empezado a probar medicamentos antivirales que pueden quebrantar a las proteínas virales y detener la infección.

En esta imagen vemos el Núcleo Celular. Abajo por las zonas rojas las Proteínas virales.

Fabricación de proteínas virales

Conforme avanza la infección, la maquinaria de la célula empieza a producir nuevas espigas y otras proteínas que formarán más copias del coronavirus.

Ensamblado de nuevas copias

Las nuevas copias del virus se ensamblan y se transportan a los límites exteriores de la célula.

Propagación de la infección

Cada célula infectada puede liberar millones de copias del virus antes de que la célula finalmente colapse y muera. Los virus pueden infectar las células vecinas o terminar en gotículas que escapan de los pulmones.

Restos de Células Muertas

Respuesta Inmunitaria

La mayoría de infecciones de COVID-19 causan fiebre porque el sistema inmunitario lucha para liberarse del virus. En casos severos, el sistema inmunitario puede sobrerreaccionar y empezar a atacar a las células pulmonares. Los pulmones se obstruyen con fluido y células moribundas, lo que dificulta la respiración. Un pequeño porcentaje de infecciones puede llevar al síndrome de dificultad respiratoria aguda y, posiblemente, la muerte.

Fuera del Cuerpo

Al toser y estornudar se pueden expulsar gotículas llenas del virus en dirección de las personas y superficies cercanas, en donde el virus se mantiene infeccioso durante varias horas y hasta días. Las personas infectadas pueden evitar la transmisión del virus usando tapabocas, pero las personas saludables no necesitan ponerse uno a menos que estén cuidando a una persona enferma.

Vacuna

Una Posible Vacuna

Una vacuna futura podría ayudar a que el cuerpo produzca anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2 e impida que infecte las células humanas. La vacuna contra la gripe funciona de manera similar, pero los anticuerpos que se generan de la vacuna contra la gripe no protegen contra el coronavirus.

Cómo funciona el jabón

El jabón destruye el virus cuando las colas hidrófobas de las moléculas del jabón se adhieren a los lípidos de la membrana y la abren.

La mejor forma de evitar infectarse con el coronavirus o con otros virus es lavarse las manos con jabón, evitar tocarse la cara, distanciarse de personas enfermas y limpiar con regularidad las superficies de mucho uso.

 

Espero que nos sirva un poco más para entender qué está pasando y por qué ocurre.

Buen Sábado!! 🙂 Volvemos a aprender en breve.


Artículo Original: “Así secuestra tus células el coronavirus” en The New York Times

Tú Eres Adult@. Tu Cerebro, No Tanto

Leah H. Somerville, neurocientífica de Harvard, a menudo se ve en frente de una audiencia de jueces que acuden a ella para oírla hablar sobre cómo se desarrolla el cerebro.

Es una materia de la que dependen muchas cuestiones legales. ¿Cuántos años tiene que tener alguien para poder ser sentenciad@ a muerte? ¿Cuándo deberíamos poder votar? ¿Puede dar una persona de 18 años autorizaciones médicas para proceder con alguna intervención?

Científic@s como la Doctora Somerville han aprendido grandes y sorprendentes cosas durante los últimos años. Pero el complejo panorama emergente presenta una pérdida de esas líneas claras y concisas en las que l@s legislador@s acostumbran a apoyarse.

Somerville menciona que, “A menudo, la primera pregunta con la que me encuentro al final de mis exposiciones es: ‘De acuerdo, todo esto está muy bien pero, ¿Cuándo se termina el cerebro? ¿Cuándo su desarrollo culmina’ […] Y les tengo que dar una respuesta totalmente insatisfactoria.”

La Doctora Somerville compuso el detalle del misterio en un comentario publicado el pasado miércoles en la revista Neuron.

El cerebro humano alcanza su volumen adulto a los 10 años, pero las neuronas que lo componen continúan cambiando durante años después de este hecho. Se van podando conexiones entre neuronas vecinas y se crean nuevos enlaces entre áreas del cerebro que están más alejadas.

Finalmente esta reformación se ralentiza, signo que el cerebro está madurando. Pero esto ocurre a ritmos diferentes y en diferentes partes del cerebro.

Gráficos del Estudio de Somerville

Gráficos del Estudio de Somerville

  • En el gráfico A podemos apreciar las trayectorias de cómo el volumen de la materia gris cortical se ajusta a la totalidad del volumen del cerebro.
  • En el gráfico B nos detallan las edades del desarrollo asimptótico para la conectividad y los datos estructurales.

Esa poda en el lóbulo occipital, en la parte trasera del cerebro se hace más angosta a los 20 años. En el lóbulo frontal, delante del cerebro, se continúan formando nuevos enlaces a los 30 y más adelante.

Los Lóbulos Cerebrales

Los Lóbulos Cerebrales

Este hecho, “reta a la noción de qué significa realmente ‘hecho'”, menciona Somerville.

A medida que la anatomía del cerebro cambia, también lo hace su actividad. En el cerebro de un@ niñ@, las regiones colindantes tienden a trabajar juntas. En la madurez, regiones más distantes empiezan a concetarse. L@s neurocientífic@s han especulado que esta harmonía a larga distancia permite que el cerebro adulto trabaje más eficientemente y sea capaz de procesar más información.

Pero el desarrollo de estas redes continúa siendo un misterio y aún no está claro el cómo influencian el comportamiento. Algunos hallazgos de l@s investigador@s, demuestran que algun@s niñ@s presentan redes neuronales cómo si de las de adultos se tratase. Pero aún son niñ@s.

La investigación de la Doctora Somerville se centra en cómo los cambios del cerebro en maduración afectan el modo en que las personas pensamos.

Evolución de la materia gris del cerebro

Evolución de la materia gris del cerebro

Por ejemplo, l@s adolescentes hacen los tests de cognición tan bien como los adultos. Pero si están sintiendo emociones fuertes, estas puntuaciones se desploman. Parece ser que el problema es que los adolescentes no han desarrollado aún un sistema cerebral lo suficientemente fuerte como para mantener las emociones a raya.

Este sistema tardaría muchos años en madurar, según un estudio publicado este año en Psychological Science.

L@s autor@s pidieron al grupo de participantes (formado por edades de entre 18 y 21 años) que se sometiesen a una fMRI y miraran a un monitor. La instrucción consistía en que debían presionar un botón cada vez que en el monitor apareciese una cara con alguna expresión en concreto (en algunas pruebas, caras de felicidad, caras asustadas o neutrales en otras).

Además, en algunos casos, l@s participantes sabían que el final del test oirían un fuerte y chirriante sonido.

En los ensayos sin el sonido, los sujetos mostraron resultados parecidos a los de los sujetos en medio de la veintena de edad. Pero en los casos en los que se experimentaba ese ruido, llevaban el test a cabo peor.

Los escáneres cerebrales revelaron que las regiones cerebrales en las que se procesan las emociones estaban inusualmente activas, mientras que las áreas dedicadas al control de esas emociones eran débiles.

Un escáner MRI en el que se resalta el lóbulo frontal. A medida que las personas maduramos, el reformato del cerebro se ralentiza pero hasta los 30 años o más, aún se forman nuevos enlaces.

Un escáner MRI en el que se resalta el lóbulo frontal. A medida que las personas maduramos, el reformato del cerebro se ralentiza pero hasta los 30 años o más, aún se forman nuevos enlaces.

“Los adultos jóvenes parecían adolescentes”, mencionó Laurence Steinberg, autor del estudio y psicólogo de la Universidad de Temple.

Steinberg esta totalmente de acuerdo con Somerville en que la maduración del cerebro se presenta cómo un proceso largo, complicado y sin ningún hito. Sin embargo, piensa que estudios recientes dan importantes lecciones a l@s legislador@s.

Por ejemplo, propone que la edad de votación se puede rebajar hasta los 16 años, “A los 16 somos tan buenos en el razonamiento lógico cómo los adultos”, afirma.

Los juzgados deberían tener en cuenta la poderosa influencia de las emociones, incluso en personas que estén en los principios de la veintena.

Según afirma Steinberg, La mayoría de las situaciones criminales en las que se ve involucrada a gente joven, son situaciones emocionalmente excitantes (están asustados, enfadados, intoxicados, o lo que sea)“.

Por otro lado, la Doctora Somerville, se muestra reticente a hacer sugerencias legales basadas en su investigación sobre el cerebro. “Aún estoy en la fase de aprendizaje, de modo que dudo de ratificarme sobre nada en particular”.

Pero piensa que es importante para l@s científicos el obtener un panorama más amplio de cómo el cerebro madura. Los investigadores deberían llevar a cabo estudios a gran escala para seguir el desarrollo del cerebro año a año, en la veintena y más allá.

No basta con comprar a las personas tan sólo usando categorías simples, como la etiqueta que si tienes menos de 18 años eres un@ niñ@ y si tienes más eres adulto. “No ocurre nada mágico a esa edad”, afirma la Doctora Somerville.

El debate está servido.

Buen Viernes!! 🙂


Artículo Original: “You’re an Adult. Your Brain, Not So Much.” por Carl Zimmer en The New York Times