Felicidad vs Resiliencia

Hoy me gustaría compartir con vosotr@s una reflexión que ponte frente a frente a la resiliencia y a la felicidad. ¿Me acompañáis?

La felicidad no es un país. No llegamos allí y nos quedamos. Es un espacio efímero, un sentimiento que viene y va, de modo que centrarse en ser feliz, según afirman algun@s piscólog@s, es tan solo una distracción. Mejor es el desarrollar resiliencia, que es una característica que podemos cultivar para mejorar la calidad de nuestra vida en cualquier circunstancia.

La resiliencia es en esencia elasticidad emocional, la habilidad de gestionar los cambios y las dificultades. Es la habilidad de enfrentarse a las vicisitudes de la vida con un poco de gracia, y no verse hecho trizas por cada fallo, error o cambio en las circunstancias. Vale la pena aprender esta aptitud, afirma la psicóloga Anna Rowley (consejera de ejecutiv@s en corporaciones como Microsoft), ya que la flexibilidad emocional es excepcionalmente útil en nuestro rápido y cambiante mundo. La resiliencia nos aporta unos cimientos personales de fuerza y un sentido de seguridad.

Rowley no habla de la felicidad en absoluto. Argumenta que l@s American@s están obsesionad@s culturalmente en sentirse bien, en lugar de ello, deberían estar perfeccionando su percepción, su entendimiento de ell@s mism@s y del mundo que les rodea. Mejor que tratar con las dificultades, afirma Rowley, la gente tiende a “hacerles frente mal”. Nos entumecemos con comida, bebida, drogas, sexo o internet, esperando no sentir nada en absoluto si es que no podemos ser felices.

Estos esfuerzos para escondernos del sufrimiento son fútiles. Aprendemos muy poco de escondernos. Pero, el enfrentarse con las emociones negativas, y aprender a ver que son efímeras,nos ayudará a mejorar a la hora de afrontar las cosas, en general. Y cada sentimiento o situación que gestionemos sabiamente construirá nuestras aptitudes de resiliencia. “La resiliencia es como un mecanismo de salir adelante […] Protege contra el stress en cualquier situación”, afirma Rowley.

Amóldate, no rebotes

Salir adelante puede sonar soso en comparación con la felicidad, pero el fallar al hacerlo puede conducirnos a la depresión. De acuerdo con el escritor y psiquiatra clínico Peter Kramer, la resiliencia emocional nos asegura salud mental y es lo contrario a la depresión. “La depresión es fragilidad, delicadeza, falta de resiliencia, un fallo para curarse”, escribe Kramer en su libro de 2005 “Contra la depresión”.

El desarrollar resiliencia no nos traerá felicidad per nos ayudará a evitar la depresión y nos enseñará a curarnos a nosotr@s mism@s cuando sufrimos. Aprender a a tratar con las cosas mejorará nuestra calidad de vida, dice Rowley, pero para hacer que sea buena, requiere que nos enfrentemos a lo que tratamos de evitar, más aún a nuestros propios malos sentimientos.

De acuerdo con la American Psychological Association, “la resiliencia… significa ‘recuperarse’ de las experiencias difíciles’. Rowley discrepa sobre ello. Argumenta que el recuperarse (el rebotar) es tan solo un aspecto de esta aptitud y no uno de los que viene primero. Mejor sería, dice, si hubiésemos aprendido a amoldarnos gradual y continuamente en lugar de ir rebotando“El rebotar es importante, pero no podemos aprender de la experiencia si vamos con prisa”, afirma.

“Tan solo rebotar saca responsabilidad de las situaciones y nos deja sin locus de control. Lo que realmente necesitamos es alfabetización emocional, ser capaces de mirar a nuestras acciones y de reconocer el rol de la elección en los eventos”.

No Eres Lo Que Sientes

Oliver Sacks, neurólogo y escritor, pasó medio siglo estudiando las mentes de las personas con enfermedades cerebrales crónicas, pacientes que operaban en los extremos neurológicos (algunos lo hacían super rápido, otros muy lento, algunos estaban profundamente deprimidos, otros eran maníacos, y otros operaban entre los dos extremos). En su último libro, por cierto libro póstumo aún no traducido al castellano, “The River of Consciousness“, Sacks se refiere a la resiliencia como el “término medio” que aporta control mental y estabilidad. Sin ello, describe, los pacientes se “ven arrojados sin ayuda, como marionetas” de un extremo del comportamiento al otro.

Como hemos aprendido algunas veces en Feel The Brain, los pacientes de Sacks sufrían de déficits neurológicos que les hacía imposible regularse a sí mismos y desarrollar resiliencia de modo natural. Pero la mayoría de personas, ya tienen lo que se necesita. Si lo has conseguido alguna vez, ya has dado signos abrumadores de resiliencia y, según Rowley, puedes mejorar mucho más.

No tienes opción si enfermas o si te despiden. Pero sí que tienes opción sobre cómo vas a responder a lo que ocurre emocionalmente, y la respuesta influirá en cómo de lejos vas a caer, cómo de rápido te vuelves a poner en pie, y qué has cosechado de tu experiencia difícil. Para practicar la respuesta de modo adecuado, deberás conocerte a ti mism@ a nivel emocional, afirma Rowley.

Lo haces prestando atención. Desarrollar un hábito de atención es fundamental para construir resiliencia. Puedes practicar con un engañosamente simple ejercicio que Rowley usa consigo misma y con sus clientes: de camino al trabajo, pongamos, en el coche, nombra entre 3 y 5 cosas que veas, sientas y oigas. Por ejemplo, ves que el tráfico se está congestionando, que sol está subiendo por el cielo y que el coche de delante es azul. Notas que hace un poco de frío, que tus dedos están fríos cuando coges el volante y que el conductor de detrás está impaciente y cada vez más se acerca a tu coche. Oyes el ruido del tráfico de los carriles cercanos, los sonidos enfadados de los cláxones y los pájaros que están volando.

Hacer listas mentales simples como estas puede parecer un poco tonto de primeras. ¿A quién le importan los pájaros? Tienes preocupaciones más importantes.

Pero Rowley afirma que las listas nos pueden enseñar pequeños cambios perceptuales de la realidad interior a la realidad exterior y ayudarte a ver claramente en el momento. Ella lo practica cada día. Cuando practicamos el movernos entre nuestro yo interno y el mundo externo, paramos de ser prisioner@s de las emociones y somos capaces de simplemente notar qué es. Esto nos ayudará a tomar mejores decisiones basadas en hechos.

De todos modos advierte que nada de lo que hagas hoy te garantice propsperidad en el futuro. El desarrollar la aptitud de resiliencia, significa que no deberás de temer a los fallos, a los errores y a los cambios que tod@s tenemos por delante. La confianza que viene de saber que somos capaces de gestionar circunstancias complicadas, hace que las situaciones difíciles sean más fáciles de gestionar y esto sí que son noticias felices.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Orginal: “To be resilient, start by avoiding the word “happiness”” en Quartz

Tu Cerebro Alucina Tu Realidad Consciente

Ahora mismo, billones de neuronas en tu cerebro están trabajando para generar una experiencia consciente, y no una cualquiera, sino tu experiencia del mundo que te rodea y de ti en él. ¿Cómo ocurre esto?

Según el neurocientífico Anil Seth, estamos alucinando todo el tiempo; y cuando estamos de acuerdo con nuestras alucinaciones, lo llamamos “realidad”.

Hoy aprenderemos la charla TED de Anil. Deliciosa pero desorientadora te dejará cuestionándote la naturaleza real de tu existencia.

Alucinaciones” de Oliver Sacks

Hace días que Oliver Sacks no aparecía en ningún Brain Feeling. Bien, pues para l@s que queráis aprender más sobre las alucinaciones, dos cosas de Sacks. Por un lado, su charla TED: ¿Qué Revelan Las Alucinaciones Sobre Nuestras Mentes?

 

Por otro, os recomiendo uno de sus últimos libros (que es el primero que leí yo): “Alucinaciones“. Como se echa de menos a Sacks, ya va a hacer 2 años de su partida.

Buen Jueves!! 🙂


Artículos Originales:

La Isla De Los Ciegos Al Color o La Adaptación A Las Circunstancias Cambiantes

Han pasado ya varios Brain Feelings en los que no hemos aprendido nada sobre Oliver Sacks. Me gustaría aprovechar parte de este domingo a aprender cómo la Isla de los ciegos al color (The Island of Colorblind) hizo que Oliver Sacks se replanteara el apelativo ‘normal’.

Como ya aprendimos en el Brain Feeling: “Colorblind, ceguera al color“; en 1997 Oliver Sacks escribió: “La Isla De Los Ciegos Al Color“. En la obra Sacks nos habla de Pingelap, un atolón de micronesia atizado en 1775 por el tifón Liengkieki, catástrofe que se llevó al 95% de la población del atolón.

Pingelap

Pingelap

Uno de los supervivientes de la catástrofe, Nahnmwarki Mwanenised, sufría de acromatopsia completa y era uno de los gobernantes de la isla. El aislamiento provocado por el tifón y el hecho que Nahnmwarki fuese uno de los pocos supervivientes llevó a que la nueva población, en su décima parte fuese ciega al color.

Sacks decidió investigar el caso de Pingelap en 1993, inspirado por el relato corto de H.G.Wells “El País de los Ciegos” (1904). En la animación que podemos ver a continuación y que incluye audios de una entrevista radiofónica a Sacks de 1998, aprenderemos la increíble capacidad de adaptación a las circunstancias cambiantes.

Saludos Dr. Sacks!

Oliver Sacks:

Oliver Sacks: Vemos con los ojos y también con el CEREBRO. Y, a menudo, al ver con el cerebro se le llama imaginación. 

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “How the ‘Island of the Colourblind’ made Oliver Sacks rethink ’normal’” en Aeon

La Música de Oliver Sacks

Con motivo del primer aniversario de la partida de Oliver Sacks; me crucé con un par de artículos interesantes que destacan las obras y piezas musicales que al doctor, neurólogo, músico, motorista, y escritor más les fascinaban. Uno de los artículos es de su puño y letra en la revista WIRED -del 25 de Septiembre de 2007-; el otro una playlist creada por Science Friday.

Hoy me gustaría compartir con vosotr@s estos gustos de Sacks.

Como podemos ver en la obra literaria/divulgativa de Sacks, la música ha jugado siempre un rol muy especial en la vida del neurólogo así como en su práctica de la profesión de la medicina. Observando la relación de sus pacientes con la música cosechó información crucial sobre como el cerebro procesa datos sensoriales, pistas que pueden aclarar las disfunciones neurológicas y, igualmente importante, cómo su placer con la música les ayuda en su proceso de recuperación.

Leyenda

MÚSICA // LA DROGA MILAGROSA QUE CAMBIA EL CARACTER, QUE NO ENGORDA // PREGUNTALE A TU DOCTOR SI LA MÚSICA ES ADECUADA PARA TI // ALGUNOS EFECTOS SECUNDARIOS PUEDEN INCLUIR (PERO NO ESTÁN LIMITADOS): FELICIDAD ESPONTÁNEA, MEJOR MEMORIA Y FUNCIÓN MOTORA, CONEXIÓN CON LOS DEMÁS, MOVIMIENTO DE PIES Y CABEZA Y LA PERSISTENCIA OCASIONAL DE MELODÍAS PEGADIZAS

Sacks, en su libro “Un Antropólogo en Marte”  describió cómo asistió a un concierto de Grateful Dead con un paciente cuyo sentido del tiempo se quedó parado en los años 60 a causa de un tumor. Posteriormente, en 2011, este capítulo del libro se convirtió en una película que os recomiendo encarecidamente: “La Música Nunca dejó de Sonar“:

En su libro “Musicofília: Historias de Música y del Cerebro”, Sacks afirma que la música es una necesidad en la vida de sus pacientes, “con un poder más allá que cualquier otra cosa para devolverlos a sí mismos y a los demás; por lo menos por unos instantes”

En su autobiografía En Movimiento” (On The Move) también podemos ver que Sacks es un apasionado amante de la música en sí mismo. Un piano preside su comedor en su apartamento de Nueva York debajo de una montaña de partituras, cuya interpretación por parte de Sacks raramente era de modo público. En un artículo de WIRED de 2007, Steve Silberman le preguntó a Sacks ¿qué canciones habría en su iPod…si el neurólogo tuviese uno? Este fue el resultado de la entrevista.

Sacks afirmó que: “es casi imposible hacer un listado de mis 10 o 20 piezas musicales favoritas ya que tengo un amor omnívoro por toda la música clásica. Además, a menudo desarrollo una pasión por una pieza en particular de algún compositor concreto, pasión que puede durar un mes o un año; para después reemplazarla por la pasión por otra cosa.

Por ejemplo, pasé un año entero, 1979, tocando el Requiem de Mozart y su Misa en Do Menor, una vez tras otra. Me absorbieron totalmente, y no quería escuchar nada más. Pero a penas las he vuelto a tocar desde entonces, aunque las continuo adorando. Recientemente (2007) he estado disfrutando música de compositores contemporáneos como John Corigliano, Tobias Picker y Michael Torke; también escuchando todo desde Leos Janacek a Hildegard von Bingen, ahh! y un grupo de jazz a cappella llamado The Grunyons.

Pero el repertorio clásico continúa siendo mi piedra angular. La música que más me gusta está condicionada por mi experiencia tempranda, crecí en los 1930 y los 1940 en una atmósfera de música clásica, con poca exposición a la música popular y a la música de otras culturas.

No tengo un iPod -soy de poca tecnología- pero si lo tuviera, seguro que tendría estas piezas en él.”

Veámos qué nos explica Sacks 🙂

  1. Fantasía de Chopin en FA Menor, interpretada por Arthur Rubinstein. Cuando era un adolescente tenía todos los LPs de las mazurkas de Chopin interpretadas por Rubinstein. Las ponía en el gramófono y las intentaba acompañar con el piano, de ese modo aprendía las mazurkas por mí mismo. Aún las toco, y las adoro; pero la fantasía en FA Menor me afecta de un modo más profundo.
  2. Mozart: a parte del Requiem y de la Misa en DO Menor, me encantan los Conciertos de Piano (23-26); especialmente los movimientos lentos interpretados por Alfred Brandel
  3. Don Giovanni de MozartEn general me atrae más la música “pura” que la ópera o el drama musical. Pero no puedo escuchar el final del Don Giovanni sin pensar en la entrada del terrorífico Invitado de Piedra, y en Don Giovanni siendo absorbido hacia el infierno. Esta era la ópera favorita de W.H. Auden, quien tradujo el libretto junto con Chester Kallman y me entregó su propia copia. Así que también es una ópera que me gusta escuchar en inglés porque puedo oír a Auden y a Mozart a la vez.

    Don Giovanni y el Invitado de Piedra

    Don Giovanni y el Invitado de Piedra

  4. El Rito de la Primavera de Stravinsky. Como estudiante en Oxford, descubrí la música “moderna” en la forma de Stravinsky, y amo la bárbara esplendor de sus partituras de ballet. El Rito de la Primavera siempre me hace pensar en un estegosaurio caminando lentamente a través de una ciénaga primordial.
  5. El Concierto para Violín en Mi Menor de Mendelssohn interpretado por Joshua Bell. Según mi parecer, Mendelssohn es uno de los compositores más dichosos. Una cinta de su concierto de violín fue lo que me ayudó a superar una extraña parálisis en una pierna que tuve, fruto de un accidente, en 1974. No puedo escuchar esta pieza sin experimentar esa clase de resurrección y cuando reaprendí a caminar. (Sacks nos relata esta historia en su obra “Con una sola pierna”)
  6. Die Shöne Mullerin de Schubert, cantada por Dietrich Fischer-Dieskau. La música vocal puede tener más poder que cualquier otro instrumento, y Schubert fue un maestro escribiendo canciones, expresando estados de ánimo, pasiones, estados mentales, como nadie antes que él pudo.
  7. Las Sonatas de Piano de Beethoven, interpretadas por Alfred Brendel. El hecho que sea un pianista (uno de los más humildes) moldea mis gustos, así que prefiero las Sonatas de Piano de Beethoven a todo su resto de música instrumental. He tenido muchas grabaciones, la la de Brendel me parece la más profunda.
  8. Alto Rhapsody de Brahms. Para mí representa el final, la expresión más rica del romanticismo en la música (en contraposición al turgente neuroticismo de Wagner y algo de Mahler). La Alto Rhapsody de Brahms es trascendente y sobrecogedora.
  9. La Misa en Si Menor de Bach. Aunque sea un materialista convencido, y no he sido nunca capaz de imaginar algo “sobrenatural”, la profunda espiritualidad de la música de Bach me afecta potentemente y nada puede captar más mi atención que su Pasión Según San Mateo o su gran Misa en Si Menor. Pero cuando no tengo suficiente tiempo como para escuchar estos trabajos masivos, apuesto por las interpretaciones de Leon Fleisher de “Jesus, alegría de los hombres” y “Sheep May Safely Graze”. Fleisher destila la belleza de Bach como un alquimista.
  10. La Chacona en RE Menor de Bach, interpretada por Yehudi Menuhin. Cuando era un niño, oí la interpretación de Menuhin de esta pieza en el Harringay Arena de Londres. Estaba abrumado, nunca había escuchado música en vivo, nunca había estado tan cerca de un intérprete y además había una especie de sentido moral en eso también, ya que estábamos en plena Segunda Guerra Mundial y fue un acto de real coraje de Menuhin el acudir a una ciudad dónde las bombas estaban cayendo y tocar en un lugar público tan vulnerable. 60 años después, en el quinto aniversario del 11-S, me detuve en seco a medida que me acercaba a la punta más sur de Manhattan en mi paseo en bici matutino por la tensión de la chacona. Se trataba de un joven violinista, tocando para una audiencia totalmente en silencio que había reunido para conmemorar esa ocasión triste y especial. De nuevo esta pieza se me mostraba una declaración moral y musical, una afirmación de la trascendencia del arte frente a la violencia y el miedo.

Piel de gallina con estas declaraciones de Sacks. En mi opinión un genio. Me calma leerlo, me calma ver como se expresaba.

Depués de esta entrevista en WIRED el tiempo pasó. Cuando Sacks cumplió 75 años, finalmente le regalaron un iPod, lleno de todos los trabajos de Johann Sebastian Bach. (En una ocasión, le preguntaron a un joven Sacks sobre cuales eran sus dos cosas favoritas. ¿Su respuesta? “Salmón ahumando y Bach”) El regalo coincidió con la vuelta de Sacks a las lecciones de piano, después de un lapso de más o menos 60 años.

Recordando esta experiencia, y junto con la publicación de la autobiografía de Sacks, Maria Popova (autora de Brain Pickings) confeccionó para Science Friday una playlist en Spotify que servía de guía musical para la lectura de “En Movimiento”, ésta es; espero que la disfrutéis. 🙂

 

Buen miércoles!! 🙂

Este Brain feeling se ha basado en dos artículos originales:

sacks

“Life, Animated” ; las películas de Disney y el Autismo

El próximo mes ya hará casi un año que Oliver Sacks nos dejó. Pero para mantener su espíritu, quedan l@s chic@s de su fundación.

El pasado día 22 llegaba una de las newsletters de la fundación dónde recomendaban encarecidamente una película: “Life, Animated“. Hoy me gustaría compartir con vosotr@s algunos de los materiales relacionados con este film.

Dirigida por Roger Ross Williams, “Life, Animated” se trata de la inspiradora historia de Owen Suskind, un joven que era incapaz de hablar cuando era un niño hasta que él y su familia descubrieron un modo único de comunicarse, sumergiéndose en el mundo de los Clásicos Animados de Disney.

Owen Suskind, diversas imágenes

Owen Suskind, diversas imágenes

Esta historia sigue a Owen desde que se gradúa hasta la madurez y nos muestra sus primeros pasos hacia la independencia. Su padre, Ron Suskind, escritor y articulista (que escribió el libro en el que se basa la película) narra que Owen, a los 3 años, inexplicablemente se quedó mudo y durante años permaneció incapaz de conectar con otras personas para transmitir sus pensamientos, sentimientos o deseos.

Con el tiempo, y a través de ver repetidamente clásicos de Disney como: “La Sirenita” o “El Rey León”, Owen las concibió como las herramientas útiles para ayudarle a entender conceptos sociales complejos así cómo a reconectar con el mundo a su alrededor.

El Rey León

El Rey León

La Sirenita

La Sirenita

“Life, Animated” va intercalando de un modo evocativo escenas clásicas de Disney con verdaderas escenas de la vida de Owen con el fin de explicar y explorar su identificación y empatía por personajes como Simba, Jafar y Ariel; que le dieron significado para entender sus sentimientos y para interpretar la realidad.

Bueno… no me extenderé más 🙂 Pegadle un vistazo al trailer:

 

Hace ya 20 años que Oliver Sacks nos presentó a Temple Grandin en su libro “Un Antropólogo en Marte” y desde aquel entonces se han visto muchos avances excitantes en el entendimiento del espectro autista. Más importante aún es ver como nuestra cultura está empezando a abrazar todos los modos en los que las personas con autismo nos aportan a todos sus especiales fortalezas.

Como l@s chic@s de la Fundación de Oliver Sacks, os pido que difundáis esta magnífica historia.

Y si os habéis quedado con ganas de más:

Buen Sábado!! 🙂

 

Nunca Dejemos de Leer

Desde la publicación del Brain Feeling “Lecturas para estas Navidades” y aprovechando el parón vacacional he podido disfrutar de varios libros que me gustaría compartir con vosotr@s.

La verdad es que han sido unos días bastante provechosos en los que, partiendo de una autobiografía de James Rhodes, he pasado a las memorias del vecino de Hitler, salpicado con una novela bizarra y otra de fantasía urbana, para acabar con el último best-seller sueco.

Esto es lo que he sentido al leerlos (por orden de lectura) 🙂 .

“Instrumental”, de James Rhodes

Portada de "Instrumental", de Blackie Books

Portada de “Instrumental”, de Blackie Books

Memorias de música, medicina y locura“; reza el subtítulo de la autobiografía del Concertista de Piano James Rhodes; disculpad; no era mi intención frivolizar 😉 ; lo intento de nuevo: James Rhodes: Concertista de Piano, Divulgador de la Música Clásica, Reformulador de Conciertos.

Desconocía la figura de James Rhodes, de hecho (aunque hago mis pinitos) soy un profano en música clásica. La verdad es que este libro fue una sugerencia de Amazon y pensaba que me encontraría frente a los temas que vamos aprendiendo de cerebro y música. Pero ya desde el minuto cero, al empezarlo a leer, después de abrirlo en Nochebuena este libro me atrapó.

He intentado no utilizar la palabra desgarrador mientras pensaba cómo explicaros la experiencia de lectura de este libro. La verdad es que a vuela pluma: abusos sexuales en la niñez, drogadicción, pérdida de la custodia de su hijo, ingresos intermitentes en centro psiquiátricos. ¿No creéis que se le podría aplicar ese adjetivo?

Al terminar de leer el libro, en mi opinión la respuesta es NO. Un no tajante y rotundo. Rhodes no utiliza su experiencia vital para llevar a cabo autocompasión y recrearse en todos estos asuntos sórdidos. Sí que los menciona, incluso entra un poco en detalle (es una autobiografía); pero todos y cada uno de ellos son un medio no un fin para demostrar cómo la música le sacó del atolladero en cada momento.

Rhodes tiene un punto de vista muy concreto y nuevo de la música clásica encorsetada y clasificada. En su opinión (que comparto) la música clásica es para todos. Y a esto es a lo que se ha dedicado: durante sus conciertos, lejos de sentarse vestido con smoking, tocar la pieza, levantarse, saludar e irse; Rhodes divulga la música, comenta la vida de los compositores y lo comparte con su público.

En el libro lleva a cabo un ejercicio similar, a cada capítulo, cuyo título siempre es el de una pieza de algún compositor, le precede una breve explicación de algún detalle de la vida del compositor cuya obra da titulo al capítulo; para luego abrir paso a su historia, a la historia de su vida.

Por lo que, lejos de ser desgarrador, pienso que es un libro aleccionador. Ha habido varias sentencias de Rhodes en este libro en las que me he visto reflejado; esos casos en los que uno piensa: “cuánta razón“. Y el poder ver la música clásica desde el punto de vista que él presenta es otra de las razones por las que os recomiendo encarecidamente su lectura.

Este es James Rhodes

Ahh!! Por cierto, James es amigo personal de Benedict Cumberbatch :-); aquí están los dos juntos al Piano.

“Hitler, mi vecino”, de Edgar Feuchtwanger

Portada de "Hitler,mi vecino" de Anagrama Editorial

Portada de “Hitler,mi vecino” de Anagrama Editorial

Recuerdos de un niño judío“, es en este caso el subtítulo de la obra.

Ya hacía varios meses que tenía este libro en la estantería pendiente de leerlo. Tengo que decir que no cumplió las expectativas que me había creado respecto a él. Y esto, sea dicho, no es problema del libro sino del lector. Me esperaba otro tipo de historia, explicada de otro modo. Aunque no por eso deja de ser un libro que, para l@s que estamos interesad@s en ese periodo de la historia, tengamos que dejar de lado; al contrario.

No se trata de una novela; “Hitler, mi vecino” es una pequeña biografía centrada en la Alemania de 1929 a 1939. En ella, Edgar Feutchtwagner narra la historia de ese periodo desde el punto de vista del niño que era entonces. La familia de Edgar, acomodada, culta, judía; vivía en Múnich; concretamente justo en frente de la casa de Adolf Hitler.

A lo largo del libro podemos ver desde ese punto de vista cómo cambió todo en esos años en Alemania y después en el mundo. Cómo reaccionó la gente, los niños, con respecto a los demás en función de qué familias apoyaban o no a quiénes. Podemos ver el punto de vista de lo que pasó del padre de Edgar, el punto de vista del propio niño Edgar y cómo percibía las cosas y cuáles eran sus deseos entonces.

Siempre con la figura de Hitler de fondo y que percibimos a través de las miradas furtivas que Edgar hace de la casa de Hitler, de los comentarios políticos de sus padres, tíos, amigos y de lo que le ocurre a la gente del entorno del Edgar de ese entonces.

Es inevitable ver el cruce del historiador riguroso en que se convirtió Edgar después de esa época y los recuerdos del mismo respecto ese entonces.

Otra pieza del gran puzzle que supone ese periodo de la historia.

Edgar Feuchtwanger, antes y ahora

Edgar Feuchtwanger, antes y ahora

 

“Fantasma”, de Laura Lee Bahr

Portada de "Fantasma" de Orciny Press

Portada de “Fantasma” de Orciny Press

Algún psicólogo quizás podría sacar en claro mi devoción con Orciny Press “Small Press de Ficción Especulativa”. La verdad es que soy un incondicional. Empecé con el número 1 de su Colección “Tar”, el “Espectroscopio del alma” de Edward Page Mitchell. Y con la experiencia de lectura, de tamaño de los libros, de cómo están impresos, el papel, las historias y la fácil comunicación con Orciny; decidí seguir a ciegas su criterio y no perderme ni uno de los títulos que fueran publicando.

Con “Fantasma”, Orciny abría su colección “Midian” dedicada a lo bizarro. Pero, ¿qué es el bizarro? Cito palabras textuales que aparecen en “Fantasma”:

  • Bizarro, en pocas palabras, es el género de lo extraño.
  • Como las películas de culto, el bizarro a veces es surrealista, a veces vanguardista, a veces ridículo, a veces sangriento, a veces al borde de la pornografía y casi siempre una ida de olla.
  • La Bizarro Fiction (o género bizarro, literatura bizarra o ficción bizarra) toma su nombre de la aceptación inglesa que significa “extraño, disparatado, grotesco”. La definición de la RAE de su acepción en español es de “valiente”. Sea como sea, en Orciny Press pensamos que ambas acepciones le vienen bien a la definición del género. Porque “valiente” es como se le llama a veces a los locos, ¿no?

Bien, después de leer “Fantasma” puedo afirmar una cosa: esta novela hace que tu cerebro se mueva a una velocidad vertiginosa. Sí, es una novela rara. Sí, es una novela planteada al inicio como un “Elige tu propia aventura” y replanteada hasta que ha llegado a nuestras manos.

De un modo inconsciente pasamos por todas los caminos abiertos en la novela, por todas las opciones que se plantearon y vivimos todos los finales que Laura pensó para Sarah: ¿la muerta, la no muerta, la fantasma o el espíritu? ¿Quién y cómo la mataron? si es que eso es lo que pasó…

Es capaz de darle un meneo a nuestra mente y que nos preguntemos ¿pero qué está pasando? Leída en menos de 1 día.

Os la recomiendo encarecidamente. Si os quereis hacer con ella, tened en cuenta que Orciny se autodistribuye, cosa que quiere decir que no lo encontraremos en un Fnac o en un Corte Inglés, etc.., visitad su web y descubrid todo lo extraordinario que está haciendo esta gente: www.orcinypress.com

“El Final del Duelo”, de Alejandro Marcos Ortega

Portada de "El Final del Duelo" de Alejandro Marcos Ortega, en Orciny Press

Portada de “El Final del Duelo” de Alejandro Marcos Ortega, en Orciny Press

La cosa es que no soy aficionado a la fantasía, ni mucho menos. Ni siquiera he sido capaz de pasar de la página 19 de el “Hobbit”, ni de acabarme el primer capítulo de “Juego de Tronos” (aplicable tanto al libro como a la serie). Pero resulta que el criterio de l@s chic@s de Orciny es una de mis guías literarias.

Dentro de su colección “Tar” me hice con un ejemplar de la obra. Sin más, no era alguna cosa en la que tenía puesta expectativa alguna. Como seguidor de Orciny estoy dispuesto a tener todas sus obras.

De nuevo entró en juego la “experiencia de usuario” al leer el libro. Pero no solo eso; lo que me cautivó; no fueron los hechos de fantasía urbana que aparecen ellos, con las justas de guerreros mágicos en estadios llenos de gente. Tampoco en sí el cómo se desarrollan estos torneos; o la trama de fondo: un hijo necesita resolver y saldar de una vez por todas el asesinato de su padre. No, nada de eso. Lo que me enganchó fue el cómo está escrito. En cómo Saúl le explica todo lo sucedido a Elisa. Este monólogo interior de reflexión de todo lo que pasó. Esta manera de explicarlo; te sientes cómo si te lo estuviera explicando a tí y tú quieres escucharlo, quieres oírlo. Delicado, respetuoso, amor reprimido.

En este caso se demuestra más, si cabe, que el fin no justifica los medios, sino el cómo te hace sentir y te envuelve y te lleva de su mano hasta el final.

“Lo que no te mata te hace más fuerte” (Serie Millennium 4), de David Lagercrantz

Portada de "Lo que no te mata, te hace más fuerte" de Ediciones Destino.

Portada de “Lo que no te mata, te hace más fuerte” de Ediciones Destino.

Este es el best-seller sueco del que hablaba al principio de este Brain Feeling. Lo recordaréis, Stieg Larsson creador de la saga Millennium: “Los hombres que no amaban a las mujeres”, “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” y “La reina en el palacio de las corrientes de aire”; falleció después de la edición de la tercera parte.”Lo que no te mata te hace más fuerte” es la cuarta entrega de la saga, escrita por David Lagercrantz.

Me explico, hace ya años que leí la trilogía de Larsson; pero si que recuerdo dos cosas contradictorias entre sí: esos libros me enganchaban sin duda alguna y a la vez los recuerdo como unos tostones políticos que se me antojaban pesados.

Lo que más me ha gustado, en sus casi 700 páginas, es el ritmo de la novela. Es trepidante, no se anda por las ramas, acción, acción y más acción. Personajes de siempre y nuevos personajes propios de la historia de la entrega. Referencias informáticas, referencias al autismo, aparecen por allí Oliver Sacks con “El Hombre que confundió a su mujer con un sombrero” o Darold A. Treffert -experto en el mundo autista savant- con “Islands Of Genius”; todo empaquetadito y envuelto de una trama que no le sobra ni le falta nada y que además hace que no puedas pensar en nada más que en continuar leyendo.

Eran los mismos personajes con otro ritmo, con una historia nueva (sin tener en cuenta la trama de fondo); sencillamente, si leísteis la Saga Millennium anterior os gustará; si no lo hicisteis también de seguro.

Ahora ya tengo aquí encima de la mesa otros 3 títulos en proceso de lectura, espero poderlos compartir con vosotros temprano.

2016-01-17 10.24.10-1

Buen Domingo!!! 🙂

El Marinero Perdido, un corto

De nuevo, vamos a aprender algo nuevo de la mano de Oliver Sacks; de hecho de la mano de Sacks junto con Tess Martin.

Se trata de la historia de Jimmie G que Sacks describe en su aclamada obra: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

MaquetaciSÿn 1

Una recopilación de sus ensayos y artículos clínicos sobre lo que nuestra mente y cerebro son capaces de ofrecer o de arrebatar. Es una de las obras de Sacks que está en mi cola de lectura, aunque he leído menciones de ella durante el transcurso de la lectura de “En movimiento, una vida“, la autobiografía del neurólogo.

Bien, este corto realizado por Tess Martin nos ilustra la historia de Jimmie G. A modo de extracto, esta es la historia de Jimmie (ver la referencia original al pie de este Brain Feeling):

Jimmie G es un hombre encantador, inteligente y desmemoriado, que llegó a una residencia de ancianos con una nota de traslado que decía: “desvalido, demente, confuso y desorientado”. Dentro de la residencia conoció al neurólogo Oliver Sacks. Durante la sesión, el hombre le contó con mucha alegría y detalles sobre su pasado: en su juventud había trabajado en la Marina ocupando el puesto de operador de radio suplente en submarinos. En medio del relato el paciente se detuvo abruptamente, pues sus recuerdos, por alguna razón, se detuvieron. Lo extraño es que no parecía estar narrando su pasado, más bien el tiempo verbal que estaba utilizando hacía referencia al presente. Cuando el doctor notó ese detalle le preguntó en qué año se encontraban, y se sorprendió cuando el paciente, con toda naturalidad, respondió: “en 1946″. El doctor prosiguió: ¿Qué edad tiene? y el paciente contestó: “19 años”. Era evidente que Jimmie G no tenía esa edad, su pelo cano y su apariencia lo delataban, y para demostrárselo el doctor Sacks le muestra un espejo, en cuanto Jimmie ve su reflejo queda totalmente anonadado, palidece aferrandose fuertemente a los lados de la silla sin saber que hacer ni que decir, completamente descolocado con una expresión de terror plasmada en su rostro. […] En medio de la reunión el doctor dejó a su paciente solo en su oficina por breves minutos y cuando regresó, presenció algo aún más insólito: su paciente lo había olvidado por completo, ni siquiera era capaz de reconocerlo. Cuando examinó su memoria le notificó que tenía una pérdida extrema y sorprendente del recuerdo reciente, todo lo que viviese se le olvidaba al cabo de pocos segundos […] pero aún así sus extraordinarias facultades intelectuales y perceptivas se encontraban intactas y en perfecto estado. […]

Impactante ¿verdad? Pues he aquí la interpretación animada de la historia de Sacks de la mano de Tess Martin en este delicioso corto.

The Lost Mariner

Y para l@s que os pique la curiosidad aquí encontraréis el ¿cómo se hizo la animación?

The Lost Mariner “Making Of”

Espero que lo disfrutéis tanto como lo he disfrutado yo.

Buen Lunes!! 🙂