Dos Modos Fáciles De ‘Recablear’ Tu Cerebro Para Ser Más Productiv@

Nuestros cerebros y nuestros cuerpos, que nos han funcionado de fábula hasta el siglo XX, ya no pueden aguantar el ritmo, afirma el científico de la Universidad de Harvard David Bach; también fundador del instituto Platyputs, una organización de investigación que estudia la ciencia del rendimiento.

David Bach

David Bach

Las industrias acostumbraban a tomarse décadas para evolucionar; hoy en día, se transforman de la noche a la mañana. Mantenerse a la delatara de un mundo que cambia tan rápido es casi imposible

No cabe duda que el tema de recablear nuestro cerebro es una tendencia en alza que atrae cada vez más público a las conferencias mensuales sobre neuroplasticidad“Ya no es ciencia ficción; estamos llegando al punto en que hay mucha información usable y práctica que está impactando mucho en el mundo […] La Neurociencia puede Triplicar la productividad. ¿Quien osaría a rechazar usarla?“, menciona Bach.

L@s atletas y el personal militar han estado estudiando y usando técnicas que aumentan el rendimiento humano durante muchos años. “En los juegos olímpicos de Río, el 80% de los atletas se han preparado con esta clase de cosas […] También estamos viendo un incremento en el número de inversiones en hacer lo mismo en la preparación de los brokers y traders de bolsa, ya que puede hacerlos mejores”

Por ejemplo, Safilox ha fabricado unas ‘gafas de sol inteligentes‘ que incluyen una cinta de cabeza que mide la actividad de las ondas cerebrales, hecho que puede servir de feedback al usuario y guiarle para que se concentre.

“Esa cinta de cabeza usa un poco de neurociencia, pero ninguno de los productos que existen hoy en día en el mercado están al nivel del iPhone […] Eso es inevitable”, menciona Bach.

Hasta entonces, hay algunas pequeñas cosas que podemos llevar a cabo para hacer un gran impacto en nuestra productividad, y son muy pero que muy simples. Aprendamos dos de las acciones que podemos emprender ahora mismo.

1.Aprende Cómo Redirigir El Stress

El asesino más grande de la eficiencia es el stress. Cuando la gente se stressa, redirige la sangre de sus cerebros y apaga el córtex prefrontal […] Nuestra amígdala y nuestras glándulas adrenales empiezan a activarse y nos ponemos en modo de ‘pelear o huir’ (fight or flight) en que nuestra inteligencia baja hasta los niveles de la de un mono. No necesitamos pensar profundamente cuando nos ataca un león”, afirma Bach.

La Respuesta Al Stress

La Respuesta Al Stress

En el campo ejecutivo las reacciones del stress comprometen nuestro juicio, pero también cabe decir que son inconscientes. La mayoría de nostr@s sabemos que el stress nos daña físicamente, como el daño que le hace a nuestros sistemas inmunes, pero gran parte no nos damos cuenta de cómo impide la función cognitiva“.

Podemos eliminar los efectos dañinos del stress en nuestro cerebro, recableándolo para reducir el stress crónico. “[Esto] tiene un sorprendente gran impacto en la función cognitiva sin tener que hacer mucho trabajo […] No podemos reducir el stress al momento, pero podemos recablear nuestra reacción al stress de modo que cuando nos enfrentemos al estímulo podamos relajarnos en lugar de stressarnos”

Para ello sugiere un protocolo llamado MIR (Mide, Interrumpe, Reemplaza):

  • Mide: en primer lugar sé consciente de las situaciones que te causan stress crónico y mídelas.
  • Interrumpe: luego, redirige o interrumpe la respuesta automática del cerebro que hace que se ponga en modo de stress bajo ciertos detonantes.
  • Reemplaza: Reemplaza la reacción con otra respuesta, como reír o estar calmad@.

Imagina la situación y síguela con tu respuesta positiva. Necesitarás repetir ese proceso al menos 200 veces, para interrumpir el patrón y dirigirlo hacia un nuevo camino. Reemplazar la reacción con algo positivo hace que el cerebro se premie y libera dopamina.

Bach menciona que: “Trabajé con una ejecutiva que trabaja con su ex-marido quien le gritaba mucho […] Durante 3 minutos al día ella imaginaba ver entrar a su marido y reía. 30 días después se había condicionado para tener una reacción automática a él y eliminó el stress”

2.Cambia La Iluminación

La iluminación tiene un gran impacto en la función cerebral, y algo tan simple como tener las bombillas equivocadas estaría dañando tu función cognitiva.

“Los fotoreceptores de la luz en el cerebro pueden cambiar nuestro estado mental […] Deberíamos preferir luz azul por la mañana, ya que nos da energía”, afirma Bach.

Cómo La Luz Azul Afecta Nuestro Cerebro y Nuestro Cuerpo

Cómo La Luz Azul Afecta Nuestro Cerebro y Nuestro Cuerpo

David sugiere instalar luces azules y brillantes en nuestros baños de modo que podamos tener la luz correcta para nuestra rutina matinal. Esto enviará una potente señal al reloj maestro de nuestro cerebro, indicándole que es hora de levantarse [..] si te es posible, también es beneficioso exponerse a la luz natural durante el día. Existen investigaciones que han demostrado que los empleados de call centers que están más cerca de las ventanas procesan las llamadas a un ritmo más rápido que aquell@s emplead@s que no lo están. En otro estudio, se demostró que l@s pacientes que habían sufrido un ataque al corazón se recuperaban más rápidamente si se exponían a mucha luz natural”

Si tienes luz fluorescente en la oficina o en casa, deshazte de ella. “Los fluorescentes parpadean unas 150 veces por segundo, lo suficiente para que el cerebro lo detecte […] consume recursos de nuestro cerebro y nuestra función cognitiva baja. Nadie debería trabajar nunca con luz fluorescente. Algo tan simple como cambiar la iluminación puede doblar nuestra productividad

3.Pero No Sobreestimemos Nuestra Intuición

Una cosa muy importante a tener en cuenta sobre la productividad es entender  que estamos entrando y saliendo constantemente de estado de ser y algunos de esos estado son más productivos. “Cultiva la auto consciencia y la propiocepción sobre los altibajos de tu productividad durante el día y sé consciente de tus patrones. […] Estas son oportunidades. Cuando sepamos cómo reconocer nuestros estados positivos, seremos capaces de aumentar y mejorar nuestra productividad”.

Buen Viernes!! 🙂


Artículo Original: “Two Easy Ways To Rewire Your Brain To Be More Productive” en FastCompany

Tú Eres Adult@. Tu Cerebro, No Tanto

Leah H. Somerville, neurocientífica de Harvard, a menudo se ve en frente de una audiencia de jueces que acuden a ella para oírla hablar sobre cómo se desarrolla el cerebro.

Es una materia de la que dependen muchas cuestiones legales. ¿Cuántos años tiene que tener alguien para poder ser sentenciad@ a muerte? ¿Cuándo deberíamos poder votar? ¿Puede dar una persona de 18 años autorizaciones médicas para proceder con alguna intervención?

Científic@s como la Doctora Somerville han aprendido grandes y sorprendentes cosas durante los últimos años. Pero el complejo panorama emergente presenta una pérdida de esas líneas claras y concisas en las que l@s legislador@s acostumbran a apoyarse.

Somerville menciona que, “A menudo, la primera pregunta con la que me encuentro al final de mis exposiciones es: ‘De acuerdo, todo esto está muy bien pero, ¿Cuándo se termina el cerebro? ¿Cuándo su desarrollo culmina’ […] Y les tengo que dar una respuesta totalmente insatisfactoria.”

La Doctora Somerville compuso el detalle del misterio en un comentario publicado el pasado miércoles en la revista Neuron.

El cerebro humano alcanza su volumen adulto a los 10 años, pero las neuronas que lo componen continúan cambiando durante años después de este hecho. Se van podando conexiones entre neuronas vecinas y se crean nuevos enlaces entre áreas del cerebro que están más alejadas.

Finalmente esta reformación se ralentiza, signo que el cerebro está madurando. Pero esto ocurre a ritmos diferentes y en diferentes partes del cerebro.

Gráficos del Estudio de Somerville

Gráficos del Estudio de Somerville

  • En el gráfico A podemos apreciar las trayectorias de cómo el volumen de la materia gris cortical se ajusta a la totalidad del volumen del cerebro.
  • En el gráfico B nos detallan las edades del desarrollo asimptótico para la conectividad y los datos estructurales.

Esa poda en el lóbulo occipital, en la parte trasera del cerebro se hace más angosta a los 20 años. En el lóbulo frontal, delante del cerebro, se continúan formando nuevos enlaces a los 30 y más adelante.

Los Lóbulos Cerebrales

Los Lóbulos Cerebrales

Este hecho, “reta a la noción de qué significa realmente ‘hecho'”, menciona Somerville.

A medida que la anatomía del cerebro cambia, también lo hace su actividad. En el cerebro de un@ niñ@, las regiones colindantes tienden a trabajar juntas. En la madurez, regiones más distantes empiezan a concetarse. L@s neurocientífic@s han especulado que esta harmonía a larga distancia permite que el cerebro adulto trabaje más eficientemente y sea capaz de procesar más información.

Pero el desarrollo de estas redes continúa siendo un misterio y aún no está claro el cómo influencian el comportamiento. Algunos hallazgos de l@s investigador@s, demuestran que algun@s niñ@s presentan redes neuronales cómo si de las de adultos se tratase. Pero aún son niñ@s.

La investigación de la Doctora Somerville se centra en cómo los cambios del cerebro en maduración afectan el modo en que las personas pensamos.

Evolución de la materia gris del cerebro

Evolución de la materia gris del cerebro

Por ejemplo, l@s adolescentes hacen los tests de cognición tan bien como los adultos. Pero si están sintiendo emociones fuertes, estas puntuaciones se desploman. Parece ser que el problema es que los adolescentes no han desarrollado aún un sistema cerebral lo suficientemente fuerte como para mantener las emociones a raya.

Este sistema tardaría muchos años en madurar, según un estudio publicado este año en Psychological Science.

L@s autor@s pidieron al grupo de participantes (formado por edades de entre 18 y 21 años) que se sometiesen a una fMRI y miraran a un monitor. La instrucción consistía en que debían presionar un botón cada vez que en el monitor apareciese una cara con alguna expresión en concreto (en algunas pruebas, caras de felicidad, caras asustadas o neutrales en otras).

Además, en algunos casos, l@s participantes sabían que el final del test oirían un fuerte y chirriante sonido.

En los ensayos sin el sonido, los sujetos mostraron resultados parecidos a los de los sujetos en medio de la veintena de edad. Pero en los casos en los que se experimentaba ese ruido, llevaban el test a cabo peor.

Los escáneres cerebrales revelaron que las regiones cerebrales en las que se procesan las emociones estaban inusualmente activas, mientras que las áreas dedicadas al control de esas emociones eran débiles.

Un escáner MRI en el que se resalta el lóbulo frontal. A medida que las personas maduramos, el reformato del cerebro se ralentiza pero hasta los 30 años o más, aún se forman nuevos enlaces.

Un escáner MRI en el que se resalta el lóbulo frontal. A medida que las personas maduramos, el reformato del cerebro se ralentiza pero hasta los 30 años o más, aún se forman nuevos enlaces.

“Los adultos jóvenes parecían adolescentes”, mencionó Laurence Steinberg, autor del estudio y psicólogo de la Universidad de Temple.

Steinberg esta totalmente de acuerdo con Somerville en que la maduración del cerebro se presenta cómo un proceso largo, complicado y sin ningún hito. Sin embargo, piensa que estudios recientes dan importantes lecciones a l@s legislador@s.

Por ejemplo, propone que la edad de votación se puede rebajar hasta los 16 años, “A los 16 somos tan buenos en el razonamiento lógico cómo los adultos”, afirma.

Los juzgados deberían tener en cuenta la poderosa influencia de las emociones, incluso en personas que estén en los principios de la veintena.

Según afirma Steinberg, La mayoría de las situaciones criminales en las que se ve involucrada a gente joven, son situaciones emocionalmente excitantes (están asustados, enfadados, intoxicados, o lo que sea)“.

Por otro lado, la Doctora Somerville, se muestra reticente a hacer sugerencias legales basadas en su investigación sobre el cerebro. “Aún estoy en la fase de aprendizaje, de modo que dudo de ratificarme sobre nada en particular”.

Pero piensa que es importante para l@s científicos el obtener un panorama más amplio de cómo el cerebro madura. Los investigadores deberían llevar a cabo estudios a gran escala para seguir el desarrollo del cerebro año a año, en la veintena y más allá.

No basta con comprar a las personas tan sólo usando categorías simples, como la etiqueta que si tienes menos de 18 años eres un@ niñ@ y si tienes más eres adulto. “No ocurre nada mágico a esa edad”, afirma la Doctora Somerville.

El debate está servido.

Buen Viernes!! 🙂


Artículo Original: “You’re an Adult. Your Brain, Not So Much.” por Carl Zimmer en The New York Times