Cuando Parece Que La Vida Vence

Hoy me gustaría aprender qué es lo que dice Alex Mathers, en su artículo: What I tell myself when life is beting me down” o Qué me digo a mi mismo cuando la vida me vence“.

Tan sólo he leído el artículo en diagonal, con lo que, a estas alturas de la escritura, tampoco tengo claro como voy a titular la revisión en Feel The Brain. Si os parece bien, lo voy a escribir, y con su escritura, intentaré descubrir qué titulo pide el Brain Feeling.

Seré honesto con vosotros. Tengo 33 años y aún creo que la vida es dura.

Aún me siento como un principiante.

Aún me siento un tanto pez.

Aún me asusto y tengo miedo de las cosas.

La mayoría de las cosas son esperanzadoras. Soy productivo, hago suficiente ejercicio, me siento positivo y doy gracias por lo que tengo.

Puedo experimentar momentos de lucidez, en los que me siento a tope, explotando con un montón de ideas.

Pero hay momentos en los que permito que las cosas me afecten demasiado, que me hagan retroceder, que drenen la vida de mi pecho hasta que esté hueco.

Es como haber perdido mi posición en la gran escalada de vida, he perdido el agarre, y he caído. Tengo que atrincherarme y volver a ponerme en camino, un poco más magullado que antes.

Se que siempre habrán cosas de las que asustarse, y que los contratiempos son inevitables. Pero también se que no deberían nublar mi mente hasta el punto de hacerme sentir incapaz de no poder hacer nada al respecto.

He tenido caídas de las que me ha costado mucho tiempo recuperarme.

Pero también he estado bajo de ánimos y he cambiado las cosas más deprisa.

Esta es la razón por la que escribo esto para mi mismo. Para recordarme cómo estar de pie, cuando pueda parecer que las cosas están confabulando para mantenerme abajo.

¿Qué he hecho para mantener mi cabeza fuera del agua en momentos dados (para ser resiliente) cuando en otros me habría ahogado?

Hay dos conceptos que son los que más me han ayudado:

1. En realidad, hay una corriente penetrante que va contra tí

Te está poniendo a prueba, es por tu propio bien.

Debes moverte siempre, de modo que esta corriente no te fuerce a moverte hacia atrás.

Si andas, te quedarás quieto. Quédate quiero, y te forzará a ir hacia atrás. La inacción va a hacer crecer nuevas cuerdas que te atarán.

Tu mejor opción, la que requieres, es moverte hacia adelante con fuerza, una fuerza fluida y calmada. Ábrete paso a través de la resistencia y haz algo. Cualquier cosa.

La vida es movimiento. Todo se mueve. Todo está en un estado constante de flujo. Debes alinearte con ese cambio constante, para alinearte con la realidad.

Si no te mueves, ya no eres real. Y la vida te castigará por ello. Lo sentirás.

La razón por la que te sientes estancado, bloqueado, deprimido, es porqué no te estás moviendo. Algo te ha asustado. Has sido el conejo delante de los focos de un coche. En lugar de actuar rápido (supervivencia) te ha matado la inacción (muerte).

Cada decisión tomada para moverse asertivamente (incluso si es el movimiento equivocado) es un acto de renacer.

¿Te has dado cuenta alguna vez cuando actúas con resolución?, más que hacerte la víctima te rellenas con energía renovada. Haz esto a cada paso.

Continúa moviéndote, aunque estés aterrorizado o eufórico. Incluso cuando duermes. Los sueños nos dan esta libertad.

Mantén tu calendario lleno. Haz ejercicio a diario. Continúa produciendo. Sé prolífico. Se asertivo a pesar de la incomodidad. Construye un portfolio amplio y sobresaliente. No pares de crear, y hazlo con urgencia de juego, sin tener en cuenta el resultado.

Nunca pares de moverte

2. Debes hacer las paces con la oscuridad

Desearías que los pensamientos negativos no existiesen. Pero tengo algunas noticias para ti. Siempre van a estar allí.

Pero, está en tu mano, el hasta dónde éstos se amplifican.

La incomodidad siempre va a estar presente. Los buenos sentimientos no pueden florecer sin la existencia de sus opuestos. Siempre habrá miedo y dolor. No puede haber luz sin oscuridad.

De modo que debes aceptar que la oscuridad va a estar allí. Cuando lo aceptes, te liberarás.

Aceptar no es lo mismo que rechazar. Demasiado a menudo te aferras a la oscuridad pensando que te va a ayudar.

Reflexionas sobre tus propios problemas. Mantienes tu respiración. Te lo tomas todo y a ti mismo demasiado en serio. Buscas terapia. Recuerdas tus recuerdos con importancia y con sentimentalismo sobrecargado. Inyectas oscuridad a la oscuridad. Y nunca ayuda, porque lo hace todo peor.

Primero tienes que ver que la oscuridad está allí, y resistirte a resistirla.

Cuando antes lo aceptes, antes perderá su significado, se desvanecerá y se reemplazará con luz.

He aquí un ejemplo. Es como normalmente funciona contigo:

Ah! Ahí viene de nuevo el miedo. Oh no, ¿qué significa? ¿soy una persona débil o mala? Oh, sienta horrible, y está empeorando. Me hace tener pánico. Necesito encerrarme. Necesito esconderme.

En lugar de ello, ve los pensamientos negativos como moscas que vuelan alrededor de la cabeza de un toro.

Estos pensamientos y sensaciones no son nada. No son más que pequeños avisos de tu Ego de que estás en riesgo de arruinar esa perfecta falsa imagen que tienes de ti mismo.

Esto aplica a cualquier incomodidad, incluyendo la amenaza que puedas percibir en otras personas.

Están allí, pero tú eres el toro, no les haces ni caso. Las ves como amigas; cosas de las que reírte, y ya nunca más serán amenazadoras. Sigues haciendo tus cosas, masticando la hierba, a pesar de los zumbidos que se incrementan.

Eres un toro, y no te importan una mierda esas mosquitas.

Al cabo de un rato, estarás tan concentrado en lo que ocurre delante tuyo (esa hierba fresquita) que olvidarás por completo esos pensamientos y sentimientos.

Utilizando la energía que antes reservabas para luchar contra la oscuridad, hazlas estallar en luz, a través de crear audazmente, moverte y hacer cosas positivas; desafiando a lo que antes te habría paralizado.

Ahora estás en el momento. Vivo.

El pequeño contratiempo está tras de ti.

Las moscas están dando sus vueltecitas, pero te sientes cómodo.

Estas volviendo a escalar.

Después de escribirlo y de releerlo dos veces, aún no me viene a la cabeza cómo titular el Brain Feeling; pero debo ponerle un título y una imagen de cabecera. He decidido no alejarme mucho del título original: “Cuando Parece Que la Vida Vence”.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “What I tell myself when life is beating me down” en Medium

Por Qué Las Personas Inteligentes Cometen Estupideces

La inteligencia no es lo mismo que el pensamiento crítico y es una diferencia que importa mucho. Es lo que me gustaría aprender hoy en este Brain Feeling. ¿Me acompañáis?

Probablemente tod@s conocemos a alguien inteligente, pero que sorprendentemente comente estupideces. ¿Que significa ser list@ o inteligente? Nuestro uso diario de los términos se dirige a describir a alguien que es erudito y que toma sabias decisiones, pero esta definición está relacionada con cómo se mide tradicionalmente la inteligencia.

La medida más conocida de la inteligencia es el cociente intelectual, más conocido como el CI; se mide con un test que incluye puzzles visio-espaciales, problemas de matemáticas, reconocimiento de patrones, preguntas de vocabulario y búsquedas visuales.

Test de Cociente Intelectual

Las ventajas de ser inteligente son innegables. La gente inteligente es más proclive a sacar mejores notas y a llegar más lejos en la escuela. Son más proclives a tener éxito en el trabajo. Tienden menos a meterse en problemas cuando son adolescentes.

Dadas todas las ventajas de la inteligencia, nos sorprenderemos al saber que no predice otros resultados de la vida, como el bienestar. Podríamos pensar que hacerlo bien en la escuela o en el trabajo puede llevarnos a mejor satisfacción en la vida, pero diversos estudios a gran escala han fallado al intentar encontrar una prueba en la que el CI impacte a la satisfacción en la vida o a longevidad. Grossman y su equipo argumentan que la mayoría de los tests de inteligencia fallan al capturar nuestra habilidad de toma de decisiones en el mundo real, así como nuestra habilidad de interactuar bien con l@s demás. He aquí, a lo mejor, el por qué la gente ‘lista’ hace cosas ‘estúpidas’.

Por otro lado, la habilidad de pensamiento crítico, se ha asociado con el bienestar y la longevidad. Aunque a veces podamos confundir el pensamiento crítico con la inteligencia, no son lo mismo.

El pensamiento crítico es una colección de aptitudes cognitivas que nos permiten pensar racionalmente de modo orientado a resultados, junto con una disposición a usar esas aptitudes cuando sea apropiado. L@s pensador@s críticos son esceptic@s amigables. Son pensador@s flexibles que requieren de pruebas para dar soporte a sus creencias y reconocer intentos falaces de persuadirlos. El pensamiento crítico significa superar todo tipo de sesgos cognitivos (como el de confirmación, el de prejuicio, etc.)

El pensamiento crítico predice un amplio rango de eventos vitales. En varios estudios llevados a cabo en USA y otros, se ha descubierto que l@s pensador@s críticos experimentan muchas menos cosas malas en la vida. Se les pidió que completaran un inventario de eventos vitales y que hiciesen el examen de pensamiento crítico (el Halpern Critical Thinking Assessment). Este examen mide 5 componentes de las aptitudes de pensamiento crítico: razonamiento verbal, análisis de argumentos, prueba de hipótesis, probabilidad e incertidumbre, toma de decisiones y solución de problemas. El inventario de eventos negativos capturaba diferentes dominios de la vida como el académico, la salud, el legal, el interpersonal, el financiero, etc. Se descubrió repetidamente que l@s pensadores crítc@s experimentaban menos eventos negativos en sus vidas. Esto es importantísimo ya que hay una clara evidencia que el pensamiento crítico puede enseñarse y puede mejorarse.

En esta TED Lesson, subtitulada al castellano, podremos aprender 5 consejos de cómo mejorar nuestro pensamiento crítico:

 

Entonces, ¿qué es mejor? ¿ser inteligente o ser un@ pensador@ crític@? En las últimas investigaciones se enfrontó al pensamiento crítico con la intelignecia para demostrar cual de los dos estaba asociado con menos eventos negativos en la vida. Ambos, tanto l@s inteligentes como l@s pensador@s críticos experimentaban menos eventos negativos en la vida; aún así, l@s pensador@s crític@s experimentaban menos.

La inteligencia y cómo mejorarla son temas que reciben un montón de atención. Ya es momento de prestar parte de esta atención al pensamiento crítico. El razonamiento y la racionalidad tienen más que ver con lo que entendemos al oír que una persona es inteligente que las aptitudes matemáticas y espaciales. Aún más, mejorar la inteligencia es difícil ya que viene determinada por la genética. El pensamiento crítico, en cambio, se puede mejorar con entrenamiento y sus beneficios han demostrado persistir más en el tiempo. Tod@s podemos mejorar nuestras aptitudes de pensamiento crítico: haciéndolo podremos decir con certeza que es una cosa inteligente que hacer.

Buen Domingo!! 🙂


Artículos Originales:

El Efecto Dunning-Kruger o ‘Sobre La Incompetencia’

El pasado 9 de marzo aprendimos, el por qué los incompetentes piensan que son increíbles. Una clara lección sobre que tod@s nosotr@s podemos ser incompetentes en algún campo dado sin ni siquiera saberlo, aún más, solemos evaluar nuestras aptitudes en ese campo dado mucho mejor de lo que realmente son. Se trata del efecto Dunning-Kruger.

¿Cómo de buen@ eres con el dinero? ¿Qué hay con la lectura de las emociones de otras personas? ¿Eres más san@ tú o las otras personas que te rodean?

El conocer cómo nuestras propias aptitudes se amontonan y mejoran es muy útil de muchos modos. Pero la investigación psicológica sugiere que no somos demasiado buenos a la hora de auto evaluarnos. De hecho sobreestimamos frecuentemente nuestras propias habilidades.

Como corolario al Brain Feeling: “Por Qué Los Incompetentes Piensan Que Son Increíbles“, hoy me gustaría compartir con vosotr@s esta Lección TED, subtitualda al inglés, en que David Dunning nos explica el Efecto Dunning Kruger.

 

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “Why incompetent people think they’re amazing – David Dunning” en TED Ed

Lo Dejo

Eso es lo que pienso unas 3 o 4 veces al mes.

Para ser honesto, el pensamiento de dejar lo que sea que esté haciendo en mi vida ha estado en mi mente desde que puedo recordar. Cuando estaba en el instituto, quería dejarlo y encontrar un trabajo. Cuando jugaba al baloncesto, quería dejarlo.

Cuando empezaba un negocio, quería dejarlo y tener un trabajo. Cuando tenía un trabajo, quería dejarlo y volver a mis negocios.

Puedo continuar sin parar hasta llegar al presente. Lo se, suena como una crisis existencial que tan solo las personas del primer mundo tienen. Pero no es lo que está ocurriendo.

Nunca me veréis llorar por no haber sido invitado a fiestas o por una batería que se ha acabado.

No importa cuánto quiera lo que hago, los pensamientos de dejarlo y alejarme aparecen en mi mente cada vez que las cosas se ponen difíciles. Y, en el pasado esos pensamientos me han costado alguna más que otra noche de sueño.

Hace un par de años ya tuve bastante. Quise dejar de pensar.

De modo que empecé a ser consciente de mis pensamientos en lugar de actuar en cada único pensamiento que tenía.

“No me controlas”, me decía a mi mismo. Pero funciona. Soy más calmado, paciente y feliz por ello. De todos modos, cuando lo quiero dejar, aún lo escucho, ya que a veces es un signo.

Pero lo más seguro es que tan sólo sea miedo. Y rechazo rendirme. Y lo mismo deberías hacer tú.

No Lo Dejes Cuando Se Complica

Se trata de dejar las cosas que no valen la pena. A veces, haces cosas que no contribuyen en absoluto a ningún aspecto de tu vida, ya sean trabajos, clientes o incluso amig@s.

Aún así, estoy en contra de dejarlo cuando las cosas se ponen feas. Y desafortunadamente esa es exactamente la razón por la que la mayoría de nosotr@s lo dejamos.

Mirad, el alcanzar metas nunca ocurre de un modo lineal.

Creemos firmemente que hay una línea recta desde donde estamos nosotros hasta dónde queremos estar. Pongamos que tu meta es empezar un negocio para tener más libertad en tu vida. Esa era la meta del autor del artículo original desde que tenía 17 años.

Aún recuerda como creó esa meta. Empezó a trabajar en diversos trabajos desde que tenía 15 años. Trabajó en cocinas, grandes almacenes y call centers. Rápidamente se dio cuenta que sólo había una persona que sacaba beneficio de todo eso: la de arriba de todo.

Así que, desde ya una edad temprana, se propuso trabajar para él mismo. Pensó que podía empezar a trabajar para él mismo desde el principio. Pero eso no fue lo que ocurrió. En medio del camino trabajó para muchas otras personas. Empezó negocios que fallaron y, aún hoy, no está cerca de donde quiere estar.

Pero entender que la vida no es lineal nos ayuda a cambiar el modo en que pensamos.

Le llevó años desvelar cómo podía trabajar para él mismo con éxito. Por el camino, pensó en dejarlo muchas veces. Ahora se da cuenta que es una cosa buena. Si nunca tienes el sentimiento de dejarlo significa que la vida es demasiado fácil, y que tienes que tomar algún tipo de acción en ella.

Todos juegan duro y pretenden aparentar que pueden gestionar la vida fácilmente. Yo no lo creo. Nadie sabe qué es lo que está haciendo. Tan sólo que algunas personas son mejores a la hora de enfrentarse a sus miedos que otras.

Porque cuando te haces con tus miedos, es cuando las cosas buenas ocurren. Desafortunadamente, no hay nada que pueda decir para hacer que las cosas te sean más fáciles. La vida no es fácil. No importa lo que hagas, es el momento de parar de ver Netflix cada noche y de rebuscar las gangas de Amazon.

No aplaces tu vida. Lleva un tiempo darse cuenta de las cosas. Pero eso no significa que debas dejarlo. Si aún no has alcanzado tus metas, o no has encontrado un modo de tener éxito, no significa que seas un@ perdedor@.

Significa que aún no has encontrado el modo de ganar. Si sigues, descubrirás cómo.

Pero si lo dejas, no lo descubrirás. De modo que no lo dejes.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “I Quit” en Darius Foroux

Para De Pasar Tanto Tiempo En Tu Cabeza

Sé algo de ti sin conocerte. Te apuesto lo que quieras a que pasas un MONTÓN de tiempo en tu cabeza.

Pensando, preocupándote, estresándote, asustándote, lo que tú quieras. Eso es una mente preocupada pero, ¿con qué?

El 99% de tus pensamientos son inútiles. Tal como afirmaba William James:

Una gran parte de las personas piensan que están pensando cuando lo que están haciendo es simplemente reordenar sus prejuicios.

He estado toda mi vida obsesionado con las cosas prácticas. La filosofía práctica, el conocimiento práctico, los libros prácticos, el trabajo y el consejo práctico.

Esta idea proviene del Pragmatismo, una tradición filosófica que empezó allá por el siglo XIX en América. Se considera a Charles Sanders Peirce, profesor de Harvard, como el padre del pragmatismo.

Pero fue William James, un experimentado físico reconvertido a filósofo quien realmente definió la filosofía.

Sobre los pensamientos, las preocupaciones y el stress, William James afirma que:

El mejor arma contra el stress es nuestra habilidad para elegir un pensamiento en frente de otro.

El pragmatismo afirma que la mente es una herramienta. Tu mente debería trabajar para ti no contra ti. Las personas que no saben gestionar su mente no creen que esto sea posible.

Dicen: “No puedo evitar pensar esas cosas”

Bueno… si que puedes con la práctica suficiente. Es una aptitud.

En otras palabras: tienes la habilidad de decidir qué es lo que piensas. O bien, también puede decidir NO pensar.

Y esta es una de las cosas más prácticas e importantes que puedes aprender en la vida. Antes de aprender esta aptitud, nos podemos pasar horas y horas dentro de nuestras cabezas.

Piensa cuánto piensas:

  • Me pregunto ¿qué piensa mi jefe?
  • ¿Qué pasa si la cago y pierdo el trabajo?
  • ¿Me quiere?
  • Creo que no le importo.
  • Continuo fallando.
  • ¿Por qué mi vida es una mierda?
  • ¿Por qué mi vida es genial y las de otr@s no?
  • ¿Qué pasaría si tuviese cáncer?
  • Mi trabajo no me importa. ¿Hay algo malo en ello?
  • No puedo acabar nada, ¿Qué me pasa?

Y las lista continúa. Esto es caca REAL. Es lo que cualquiera nos dirá al preguntarles por qué se preocupan.

¿Sabes qué es lo que te provocan esos pensamientos? Culpa, enfado y sufrimiento.

Una Pregunta: “¿Cuál Es El Uso Práctico De Tus Pensamientos?

¿Si? Estoy esperando. ¿Sin respuesta? Exacto!

Los pensamientos son inútiles. El 99% de ellos.

¿Cuáles son útiles?

  1. Pensar en cómo puedes solucionar problemas. Un problema es una pregunta sin contestar. Pon tu cerebro a funcionar y piensa sobre cómo puedes solucionar problemas. Hay un montón de ellos en la Tierra.
  2. Entender El Conocimiento. Esto es: intentar internalizar conocimiento y pensar sobre cómo puedes usarlo para mejorar tu vida, tu carrera, tu trabajo, tus relaciones, etc…

Con esto, ya puedes ignorar cualquier otro conocimiento.

Si estás pensando constantemente, es por qué aún no has entrenado tu mente. DEBES salir de tu cabeza.

Si no, enloquecerás. Tod@s lo haremos. Sin excepción.

También, es probable que estés pensando que te estás perdiendo la vida. ¿Viste la luz del Sol esta mañana cuando te levantaste? ¿O las gotas de lluvia? ¿Notaste el olor del café? ¿Sentiste la textura de tu desayuno?

Si tus respuestas son no, definitivamente necesitas salir de tu cabeza. Para de pensar y empieza a sentir.

Pero, ¿Cómo Me Entreno Para Parar De Pensar En Pensamientos Inútiles?

Consciencia

Consciencia

Consciencia

Ahí es donde empieza. Cada vez que empieces a desviarte, sé consciente de ello. Observa tu cerebro. Sal de ti mism@ y observa la tontería en la que estás pensando.

No juzgues. No pienses que eres estúpid@. Si lo haces, estás volviendo a pensar.

No, lo que quieres hacer es decirte a ti mism@: “Ahh ese pensamiento no está mal. Ahora, volvamos a la realidad”

Si puedes cambiar tu mente, puedes cambiar tu vida

¿Has vuelto a la realidad? ¿Sientes tus ojos leyendo las letras en tu pantalla? ¿Sientes tu teléfono en tu mano? ¿Piensas en cómo vas a poder aplicar todo esto en tu vida?

Genial. Estas UTILIZANDO tu mente, y no hay otro modo. Ahora, continúa usando ese cerebrito.

Porque, es la herramienta más poderosa de la TIERRA.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “Stop Spending So Much Time In Your Head” de Darious Foroux

Cómo Hacer Mejores Preguntas

El mejor modo de ser más inteligente es hacer preguntas, muchas preguntas. Cuando hacemos preguntas, nos abrimos a recopilar más información, información que de otro modo no necesariamente tendríamos. Esto es porque, en mayor parte, cuando hacemos preguntas (si lo hacemos bien) estamos admitiendo que no sabemos, y estamos eliminando el prejuicio y la pretensión sobre la materia de la pregunta con la que normalmente cargamos.

Desafortunadamente, no hacemos las preguntas bien. La mayoría de las veces, cuando hacemos preguntas, no nos abrimos realmente a las respuestas. A menudo, hacemos preguntas con alguna idea de sobre cómo va a ser la respuesta, o sobre cómo pensamos que será. De este modo, nuestras preguntas acaban siendo más una herramienta para guiar conversaciones e investigaciones hacia una conclusión que ya apoyamos. Cuando las preguntas hacen esto, es que ya hemos aguado su potencia, son mucho menos potentes. Acabamos estando equivocados, o habiendo perdido el tiempo ya que no nos importa aprender nada.

Realmente no es culpa nuestra. Tendemos a preguntar con el objetivo de obtener respuestas y de obtenerlas inmediatamente. No se diferencia en nada de todas las cosas que hacemos a diario para obtener una gratificación instantánea. Pero como en cualquier otro aspecto, todo lo bueno no ocurre inmediatamente, requiere tiempo, paciencia y, normalmente, más trabajo que lo instantáneo.

Cómo Hacer Preguntas Más Eficientes

Este es un consejo que nos puede ayudar a hacer preguntas más efectivas. Es simple, pero no es fácil en absoluto:

Haz una pregunta con el objetivo en mente de hacer una nueva pregunta en base a la respuesta que obtengas.

Cuando preguntamos y alguien nos responde, tendremos la prisa de aceptar a respuesta, anotarla y seguir adelante. Resistámonos a esta urgencia. Resístela porque como más profesional o alta de miras que sea la situación, menos probable será que la persona te de toda la verdad del tirón. No se trata siempre que las personas intenten esconder las cosas, sino porque suelen responder sin pensar. No se les ha preguntado por toda la información o se les ha mostrado claramente qué es lo importante.

Así que, para hacer preguntas de modo más efectivo, intentemos coger la respuesta a la pregunta y tomarnos unos segundos para formular una pregunta de seguimiento.

Aprendamos algunos ejemplos de preguntas de seguimiento generales que podemos refinar en función de la situación:

  • ¿Qué te hace pensar eso?
    Esta es una gran pregunta ya que facilita filtrar los cotilleos y la especulación. Como dice el refrán: “Confiamos en Dios. Todos los demás dad datos
  • ¿Dónde oíste eso? / ¿A quién se lo oíste decir?
    Casi tod@s cometemos el error de tomarnos lo que son rumores como verdad absoluta. Las preguntas del tipo dónde la persona escuchó algo pueden hacer que los dos os toméis un minuto para examinar el origen de la información que está corriendo como si se tratara de un hecho.
  • ¿Me puedes explicar qué quieres decir con eso? (de uso cuando es en respuesta a opiniones)
    Yo, como la mayoría de las personas, diré algo que puede sonar bien en mi cabeza pero que sometido a examen es un poco vago. No cometas el error de asumir que puedes atar los cabos que el orador deja sueltos creando tu propia conclusión. Pídeles que expliquen qué quieren decir, haz que precisen. Eso raramente puede ser malo.

No Asumas Que Puedes Atar Cabos

  • No, no me suena esa (persona / teoría / evento/ etc.), ¿Puedes ilustrarme?
    Mirad, tod@s queremos parecer inteligentes, y un modo común de hacerlo es ser caritativ@s con nosotr@s mism@s sobre las cosas que conocemos. A veces nos excedemos y otras fingimos que sabemos cosas que obviamente no sabemos, para salvar el culo. Hacer eso es un modo seguro de perdernos cosas. Aparente saber menos de lo que sabes cuando estás intentando obtener información de alguien. Te ayudará a obtener más información, y a crear mejores conexiones en tu red mental.

La preguntas son como un arma de filo. Cuando están afiladas son extremadamente precisas y efectivas. Cuando no, son inútiles y pueden herir a quien las usa.

Sal adelante con mejores preguntas y no preguntes tan sólo para obtener una respuesta rápida, sino para hacer más preguntas. La diferencia en tu nivel de entendimiento te dejará estupefact@.

Buen Miércoles!! 🙂


Artículo Original: “How to Ask Better Questions” en The Coffeelicious

Aprovecha Que Tu Cerebro Te Está Comparando Continuamente

Tu cerebro es una máquina de comparar. En cada situación nueva, automáticamente rebusca en tu memoria todas las otras situaciones con las que te has encontrado en el pasado. Encuentra una o varias que son similares al escenario actual, para luego usar esa información para saber qué hacer. Hacemos esto la mayoría del tiempo sin que ni siquiera nos demos cuenta.

A veces este reflejo cognitivo juega a nuestro favor y otras no. Pero como pasa siempre, querrás hacer que trabaje a tu servicio antes que dejar que trabaje en tu contra (al menos lo intentarás). Aprendamos hoy cómo lo podemos conseguir.

Comparaciones Útiles Y Comparaciones Menos Útiles

Pongamos que entras en una sala de reuniones de una empresa que no nunca has visitado. Tu cerebro inmediatamente salta a ello, hurgando en tu memoria para encontrar otras salas de reuniones en las que has estado, luego te ayuda a descubrir dónde sentarte y cómo comportarte en la reunión que está a punto de empezar. En un caso así es de bastante ayuda.

Y no solamente comparas las situaciones las unas con las otras, sino que también utilizas tu conocimiento de otras personas para entenderte a ti mism@. Al empezar un nuevo trabajo, tienes que comprender cómo debes tratar a las otras personas de la oficina. ¿Se trata de un lugar donde l@s supervisor@s forman parte del equipo o requieren las personas de más jerarquía que tú un poco más de deferencia de la que estás acostumbrado? Puedes descubrir esto mirando a l@s compañer@s cuyo trabajo es similar al tuyo y observando sus interacciones: ¿Están hablando distendidamente con sus jef@s o cierran el pico y se ponen muy formales en el momento en que sus jefes aparecen?

Pero este proceso, al que los psicólogos llaman “comparación social” no te es de ayuda en todos los ámbitos. Piensa en toda la variedad de personas que conoces. Para cada dimensión dada de ti mism@ en la que puedas pensar, habrá personas que te parecerán mejores que tú y otras que te parecerán peores. Seguramente conocerás personas que ganen más dinero que tú y conocerás a personas que ganen menos que tú. Lo mismo te ocurrirá con lo ocurrentes que son, lo atlétic@s que son o lo competentes que son en comparación contigo.

Al compararte a ti mism@ con alguien mejor que tú en una dimensión se llama “comparación social ascendente” y cuando te comparas a ti mismo con alguien a quien consideras peor se llama “comparación social descendente“. Mientras que estas comparaciones pueden ser útiles (en las dos direcciones) para que podamos descubrir en qué punto estamos cada uno de nosotr@s, también te pueden hacer miserable. Si siempre llevas a cabo comparaciones sociales ascendentes y ves que te faltan cosas, puedes empezar a sentirte mal sobre cómo estás dando la talla.

Por supuesto, que si aplicas otra mentalidad, estas comparaciones ascendentes te pueden dar una orientación sobré qué es posible en el mundo. Puedes pensar que estás bien, mirar alrededor y ver a personas que tienen más recursos financieros que tú y sentirte animado al saber que aún puedes enriquecerte más. También es posible que el hacer comparaciones sociales descendentes te puede hacer sentir mejor que otr@s. Pero ninguno de estos dos outputs son especialmente motivadores (y el último no es que refleje buena ética, aunque a veces sea inevitable aplicarlo).

El Modo De Hacer Comparaciones Más Productivas

Al fin y al cabo, sentirte miserable tan sólo porque l@s otr@s son más listos, ricos o de más buen ver que tú no te conduce a hacer nada. Y dejando la moral a un lado, el consolarte con el hecho que otras personas son peores que tú tampoco te incentiva a llevar a cabo ninguna acción productiva.

En su lugar, utiliza las comparaciones sociales de un modo inspirador. Encuentra personas que son mejores que tú en alguna dimensión y aspira a ser como ellas. No tan sólo se trata de compararte con ellas y creer que podrás llegar a ese nivel, este tipo de optimismo está bien pero es inerte.

Lo que debes hacer es descubrir en qué te pareces ya a ell@s: ¿Qué aptitudes, características, recursos e incluso defectos tenéis en común? Luego, ¿cómo puedes utilizar esas fortalezas y explicar esas debilidades u obstáculos de modo que te permita tener tanto éxito como tienen ellos? Modela tu aproximación a su experiencia, adaptando lo que sea necesario en lo que no tenéis en común.

Finalmente, cuando te topes con personas que son perores que tú en alguna dimensión, no uses eso como una oportunidad de alardear. En lugar de ello, pregúntate a ti mismo qué puedes hacer para que mejoren (si es que aceptan esa ayuda). Encontrar posibilidades de mentar a alguien te beneficia de dos modos. En primer lugar, te sentirás mejor contigo mism@ sabiendo que has ayudado a alguien (hay fuertes ventajas psicológicas relacionadas con el altruismo). En segundo lugar, siempre aprenderás un poco más al ayudar a otras personas. Te ayuda a fortalecer tus propias aptitudes.

En general, todo esto tiene muchas más ventajas prácticas que las que pueden ofrecer otros modos de comparación social. De hecho, mejorar incluye el hacernos sentir mejor cualquier día de la semana.

Buen Martes!! 🙂


Artículo Original: “Since Your Brain Constantly Compares You With Everyone Else, Try This” en FastCompany