Cómo Hacer Mejores Preguntas

El mejor modo de ser más inteligente es hacer preguntas, muchas preguntas. Cuando hacemos preguntas, nos abrimos a recopilar más información, información que de otro modo no necesariamente tendríamos. Esto es porque, en mayor parte, cuando hacemos preguntas (si lo hacemos bien) estamos admitiendo que no sabemos, y estamos eliminando el prejuicio y la pretensión sobre la materia de la pregunta con la que normalmente cargamos.

Desafortunadamente, no hacemos las preguntas bien. La mayoría de las veces, cuando hacemos preguntas, no nos abrimos realmente a las respuestas. A menudo, hacemos preguntas con alguna idea de sobre cómo va a ser la respuesta, o sobre cómo pensamos que será. De este modo, nuestras preguntas acaban siendo más una herramienta para guiar conversaciones e investigaciones hacia una conclusión que ya apoyamos. Cuando las preguntas hacen esto, es que ya hemos aguado su potencia, son mucho menos potentes. Acabamos estando equivocados, o habiendo perdido el tiempo ya que no nos importa aprender nada.

Realmente no es culpa nuestra. Tendemos a preguntar con el objetivo de obtener respuestas y de obtenerlas inmediatamente. No se diferencia en nada de todas las cosas que hacemos a diario para obtener una gratificación instantánea. Pero como en cualquier otro aspecto, todo lo bueno no ocurre inmediatamente, requiere tiempo, paciencia y, normalmente, más trabajo que lo instantáneo.

Cómo Hacer Preguntas Más Eficientes

Este es un consejo que nos puede ayudar a hacer preguntas más efectivas. Es simple, pero no es fácil en absoluto:

Haz una pregunta con el objetivo en mente de hacer una nueva pregunta en base a la respuesta que obtengas.

Cuando preguntamos y alguien nos responde, tendremos la prisa de aceptar a respuesta, anotarla y seguir adelante. Resistámonos a esta urgencia. Resístela porque como más profesional o alta de miras que sea la situación, menos probable será que la persona te de toda la verdad del tirón. No se trata siempre que las personas intenten esconder las cosas, sino porque suelen responder sin pensar. No se les ha preguntado por toda la información o se les ha mostrado claramente qué es lo importante.

Así que, para hacer preguntas de modo más efectivo, intentemos coger la respuesta a la pregunta y tomarnos unos segundos para formular una pregunta de seguimiento.

Aprendamos algunos ejemplos de preguntas de seguimiento generales que podemos refinar en función de la situación:

  • ¿Qué te hace pensar eso?
    Esta es una gran pregunta ya que facilita filtrar los cotilleos y la especulación. Como dice el refrán: “Confiamos en Dios. Todos los demás dad datos
  • ¿Dónde oíste eso? / ¿A quién se lo oíste decir?
    Casi tod@s cometemos el error de tomarnos lo que son rumores como verdad absoluta. Las preguntas del tipo dónde la persona escuchó algo pueden hacer que los dos os toméis un minuto para examinar el origen de la información que está corriendo como si se tratara de un hecho.
  • ¿Me puedes explicar qué quieres decir con eso? (de uso cuando es en respuesta a opiniones)
    Yo, como la mayoría de las personas, diré algo que puede sonar bien en mi cabeza pero que sometido a examen es un poco vago. No cometas el error de asumir que puedes atar los cabos que el orador deja sueltos creando tu propia conclusión. Pídeles que expliquen qué quieren decir, haz que precisen. Eso raramente puede ser malo.

No Asumas Que Puedes Atar Cabos

  • No, no me suena esa (persona / teoría / evento/ etc.), ¿Puedes ilustrarme?
    Mirad, tod@s queremos parecer inteligentes, y un modo común de hacerlo es ser caritativ@s con nosotr@s mism@s sobre las cosas que conocemos. A veces nos excedemos y otras fingimos que sabemos cosas que obviamente no sabemos, para salvar el culo. Hacer eso es un modo seguro de perdernos cosas. Aparente saber menos de lo que sabes cuando estás intentando obtener información de alguien. Te ayudará a obtener más información, y a crear mejores conexiones en tu red mental.

La preguntas son como un arma de filo. Cuando están afiladas son extremadamente precisas y efectivas. Cuando no, son inútiles y pueden herir a quien las usa.

Sal adelante con mejores preguntas y no preguntes tan sólo para obtener una respuesta rápida, sino para hacer más preguntas. La diferencia en tu nivel de entendimiento te dejará estupefact@.

Buen Miércoles!! 🙂


Artículo Original: “How to Ask Better Questions” en The Coffeelicious

Aprovecha Que Tu Cerebro Te Está Comparando Continuamente

Tu cerebro es una máquina de comparar. En cada situación nueva, automáticamente rebusca en tu memoria todas las otras situaciones con las que te has encontrado en el pasado. Encuentra una o varias que son similares al escenario actual, para luego usar esa información para saber qué hacer. Hacemos esto la mayoría del tiempo sin que ni siquiera nos demos cuenta.

A veces este reflejo cognitivo juega a nuestro favor y otras no. Pero como pasa siempre, querrás hacer que trabaje a tu servicio antes que dejar que trabaje en tu contra (al menos lo intentarás). Aprendamos hoy cómo lo podemos conseguir.

Comparaciones Útiles Y Comparaciones Menos Útiles

Pongamos que entras en una sala de reuniones de una empresa que no nunca has visitado. Tu cerebro inmediatamente salta a ello, hurgando en tu memoria para encontrar otras salas de reuniones en las que has estado, luego te ayuda a descubrir dónde sentarte y cómo comportarte en la reunión que está a punto de empezar. En un caso así es de bastante ayuda.

Y no solamente comparas las situaciones las unas con las otras, sino que también utilizas tu conocimiento de otras personas para entenderte a ti mism@. Al empezar un nuevo trabajo, tienes que comprender cómo debes tratar a las otras personas de la oficina. ¿Se trata de un lugar donde l@s supervisor@s forman parte del equipo o requieren las personas de más jerarquía que tú un poco más de deferencia de la que estás acostumbrado? Puedes descubrir esto mirando a l@s compañer@s cuyo trabajo es similar al tuyo y observando sus interacciones: ¿Están hablando distendidamente con sus jef@s o cierran el pico y se ponen muy formales en el momento en que sus jefes aparecen?

Pero este proceso, al que los psicólogos llaman “comparación social” no te es de ayuda en todos los ámbitos. Piensa en toda la variedad de personas que conoces. Para cada dimensión dada de ti mism@ en la que puedas pensar, habrá personas que te parecerán mejores que tú y otras que te parecerán peores. Seguramente conocerás personas que ganen más dinero que tú y conocerás a personas que ganen menos que tú. Lo mismo te ocurrirá con lo ocurrentes que son, lo atlétic@s que son o lo competentes que son en comparación contigo.

Al compararte a ti mism@ con alguien mejor que tú en una dimensión se llama “comparación social ascendente” y cuando te comparas a ti mismo con alguien a quien consideras peor se llama “comparación social descendente“. Mientras que estas comparaciones pueden ser útiles (en las dos direcciones) para que podamos descubrir en qué punto estamos cada uno de nosotr@s, también te pueden hacer miserable. Si siempre llevas a cabo comparaciones sociales ascendentes y ves que te faltan cosas, puedes empezar a sentirte mal sobre cómo estás dando la talla.

Por supuesto, que si aplicas otra mentalidad, estas comparaciones ascendentes te pueden dar una orientación sobré qué es posible en el mundo. Puedes pensar que estás bien, mirar alrededor y ver a personas que tienen más recursos financieros que tú y sentirte animado al saber que aún puedes enriquecerte más. También es posible que el hacer comparaciones sociales descendentes te puede hacer sentir mejor que otr@s. Pero ninguno de estos dos outputs son especialmente motivadores (y el último no es que refleje buena ética, aunque a veces sea inevitable aplicarlo).

El Modo De Hacer Comparaciones Más Productivas

Al fin y al cabo, sentirte miserable tan sólo porque l@s otr@s son más listos, ricos o de más buen ver que tú no te conduce a hacer nada. Y dejando la moral a un lado, el consolarte con el hecho que otras personas son peores que tú tampoco te incentiva a llevar a cabo ninguna acción productiva.

En su lugar, utiliza las comparaciones sociales de un modo inspirador. Encuentra personas que son mejores que tú en alguna dimensión y aspira a ser como ellas. No tan sólo se trata de compararte con ellas y creer que podrás llegar a ese nivel, este tipo de optimismo está bien pero es inerte.

Lo que debes hacer es descubrir en qué te pareces ya a ell@s: ¿Qué aptitudes, características, recursos e incluso defectos tenéis en común? Luego, ¿cómo puedes utilizar esas fortalezas y explicar esas debilidades u obstáculos de modo que te permita tener tanto éxito como tienen ellos? Modela tu aproximación a su experiencia, adaptando lo que sea necesario en lo que no tenéis en común.

Finalmente, cuando te topes con personas que son perores que tú en alguna dimensión, no uses eso como una oportunidad de alardear. En lugar de ello, pregúntate a ti mismo qué puedes hacer para que mejoren (si es que aceptan esa ayuda). Encontrar posibilidades de mentar a alguien te beneficia de dos modos. En primer lugar, te sentirás mejor contigo mism@ sabiendo que has ayudado a alguien (hay fuertes ventajas psicológicas relacionadas con el altruismo). En segundo lugar, siempre aprenderás un poco más al ayudar a otras personas. Te ayuda a fortalecer tus propias aptitudes.

En general, todo esto tiene muchas más ventajas prácticas que las que pueden ofrecer otros modos de comparación social. De hecho, mejorar incluye el hacernos sentir mejor cualquier día de la semana.

Buen Martes!! 🙂


Artículo Original: “Since Your Brain Constantly Compares You With Everyone Else, Try This” en FastCompany

¿Recompensa o Castigo? ¿Qué Motiva Más?

Jeremy Bentham, erudito del siglo XVIII escribió: El dolor y el placer gobiernan todo lo que hacemos, todo lo que decimos y todo lo que pensamos“.

La neurociencia moderna respalda firmemente la intuición de Bentham. El sistema límbico del cerebro, que es el centro de la emoción y de la motivación, se proyecta al resto del cerebro, influenciando cada aspecto de nuestro ser; desde nuestra habilidad para aprender, hasta las personas con las que hacemos amistad y las decisiones que tomamos.

No sorprenderá, pues, que cuando tratamos de motivar a las personas, probamos de provocar un anticipo de placer mediante promesas de recompensas (un bono, una promoción, feedback positivo, reconocimiento público) o probamos de advertir sobre el dolor del castigo (una degradación, feedback negativo, humillación pública). Pero lo que no acaba de quedar claro es ¿cuál deberíamos estar usando, las zanahorias con el palo, o la amenaza con el mismo palo? ¿Y cuándo?

Un estudio llevado a cabo en el hospital estatal de Nueva York da algunas respuestas a estas preguntas. El objetivo del estudio era incrementar la frecuencia en la que los trabajadores médicos se lavaban las manos, dado que la sanidad en los entornos médicos es muy importante para prevenir la expansión de enfermedades. Se han hecho reptidas campañas de concienciación y advertencia sobre las consecuencias de no sanizar las manos.  Se reveló que tan sólo el 10% de los trabajadores se lavaban las manos antes y después de atender cada paciente. Incluso cuando sabían que se les estaba grabando.

Luego se añadió una intervención: se colocó una placa electrónica en el vestíbulo de la unidad que les daba a los empleados feedback instantáneo. Cada vez que se lavaban las manos la placa mostraba un mensaje positivo (como: ¡Buen Trabajo!) y su puntuación de higiene subía. Las ratios subieron hasta un 90% en 4 semanas, como resultado este método se replicó en otra división del hospital.

Imagen de la placa

¿Por qué funcionó tan bien? La respuesta nos da una lección general que va más allá de lavarse las manos.

El resplandor de la la placa electrónica fue tal que, en lugar de usar la amenaza de expandir la enfermedad, la aproximación más común a esta situación, los investigadores eligieron una estrategia positiva. Cada vez que un miembro del equipo se lavaba las manos, recibían un feedback positivo inmediato. El feedback positivo dispara una señal de recompensa en el cerebro, reforzando la acción que la causó y haciendo más probable que se repita en el futuro.

Pero, ¿por qué el feedback positivo inconsecuente es un motivador más fuerte que la posibilidad de esparcir la enfermedad? Parece extraño, pero encaja bastante bien con lo que sabemos del cerebro humano.

La neurociencia sugiere que cuando se trata de una acción de motivación (por ejemplo, lograr que la gente trabaje más horas o produzca mejores informes), las recompensas son más efectivas que los castigos. Y el inverso es cierto cuando lo que tratamos es desalentar a alguien (por ejemplo, desalentar a la gente de que comparta información privilegiada o que use los recursos de la organización para propósitos personales); en este caso los castigos son más efectivos. La razón reside en las características del mundo en el que vivimos.

Para cosechar recompensas en la vida, ya sea un trozo de tarta, un ser querido o una promoción, necesitamos actuar, necesitamos acercarnos. De modo que nuestro cerebro ha evolucionado para adaptarse a un entorno en el que el mejor modo de obtener recompensas es actuar. Cuando esperamos algo bueno, nuestro cerebro inicia una señal de ‘luz verde‘. Esta señal la disparan las neuronas dopaminérgicas en la profundidad del cerebro medio que se mueve hasta el córtex motor, que controla la acción.

Azul: Son los caminos que recorre la dopamina.

En contraste, para evitar las cosas malas (veneno, aguas profundas, gente en la que no se puede confiar) tan sólo necesitamos quedarnos como estamos, no movernos para alcanzar nada. De modo que nuestro cerebro ha evolucionado para acomodar un entorno en que a menudo (no siempre) el mejor modo de no dañarse es evitar hacer nada. Cuando anticipamos algo malo, nuestro cerebro dispara una señal de ‘luz roja‘. Estas señales también se originan en el cerebro medio y se mueven hasta el córtex, pero a diferencia de las ‘señales de luz verde’, inhiben la acción, a veces causando que nos quedemos helados. Incluso en las situaciones en que el peligro real es inminente, la respuesta de petrificarse precede a la respuesta pelear / huir que le sigue.

Esta asimetría parcial explica el porqué el feedback positivo electrónico tuvo mejores resultados al motivar a los trabajadores para lavarse las manos. Hay otras razones que no desarrollaremos aquí, como incentivos sociales.

Otros trabajos demuestran cómo estamos cablead@s biológicamente para que la anticipación genere acción. En un experimento llevado a cabo por el neurocientífico Marc Guitart-Masip, se reveló que los voluntarios apretaban más rápido un botón (esto es actuar) cuando se les daba un dólar (anticipar una recompensa) que cuando tenían que apretar un botón para evitar perder un dólar (castigo anticipado). Mostraron mejores resultados cuando se les pidió no presionar el botón (no actuar) para evitar perder un dólar que cuando se les ofrecía uno a cambio. Ene esta última situación a veces apretaban el botón instintivamente.

Mientras que debemos ser cautelosos al trasladar está investigación a las situaciones del mundo real, parece que el crear anticipación positiva en los demás será más efectivo para motivar la acción que amenazar el bajo rendimiento con una degradación o reducción de sueldo. El miedo y la ansiedad pueden hacer que nos retraigamos y los dejemos correr más quehacer algo y mejorar.

En la misma línea de esta noción, otros estudios han demostrado que dar a las personas una pequeña recompensa monetaria por hacer ejercicio o por comer sano es más efectivo para cambiar el comportamiento que alertar sobre la obesidad y la enfermedad.

Hay otra razón por la que las advertencias tienen un impacto limitado. El cerebro codifica la información positiva mejor que la negativa. De hecho, las personas asumen a menudo que la información negativa no tiene nada que ver con ell@s, y ven la información positiva como ma´s relevante, lo que genera una visión optimista.

Cuando vemos que alguien está tomando decisiones no óptimas, automáticamente visualizamos en nuestras cabezas su fallo futuro, haciendo que los advirtamos de las devastación que hemos visto. Pero lo que la investigación que hemos aprendido sugiere es que debemos dejar conscientemente nuestro hábito de tratar de asustar a las personas para que tomen acciones y, substituir ese comportamiento por realzar las recompensas que vienen con el logro de nuestras metas; de otro modo, lo más seguro es que el burro no se mueva.

Buen Miércoles!! 🙂


Artículo Original: “What Motivates Employees More: Rewards or Punishments?”  en Harvard Business Review

¡Juega, Juega, Juega!

La Realidad da miedo.

Incluso a los adultos.

En un mundo caótico e incierto, la mayoría de nosotr@s tenemos una fuerte necesidad de controlar las cosas muy de cerca.

Es de comprensible, ¿quién no lo haría?

Tenemos que ser cuidados@s a cada paso. No queremos decir la cosa errónea.  No podemos ofender. Ya hemos experimentado todo ese dolor en el pasado y debemos hacer todo lo que podamos para evitar la vergüenza; esquivar el ridículo que podría infligir nuevos cortes a nuestra ya, magullada piel.

Estamos super al tanto de la imagen que proyectamos de nosotr@s mism@s. Necesitamos ser vist@s como profesionales. Seri@s. Definitivamente no ser rar@s. Ser raro no es cool.

Es peligroso dar un paso en falso, ya que tenemos una imagen relajada e intachable que mantener.

Así que nos entrenamos para reforzarnos.

Juzgamos. Bloqueamos. Nos escondemos.

Esto hace que nuestro sentido del control incremente, y reduce el riesgo de cometer algún error.

Incluso cuando sabemos que no deberíamos intentar ser perfect@s, nos morimos de ganas de serlo.

Dependemos de que las cosas cambien del modo que queremos que lo hagan.

Hemos elegido y no osamos a aflojar nuestro agarre de cómo hemos decido que el mundo debe ser.

Hacemos esto porque somos normales.

Hacemos esto porque es de nuestro interés (ser y sentirnos segur@s)

Pero, ¿es así?

¿Es de nuestro interés ser rígid@s; estar moldead@s por nuestros miedos; estar profundamente apegad@s a los resultados de las cosas?

El problema es que cuando cerramos nuestras mentes y nuestros cuerpos, estamos denegando la exploración y el crecimiento y, la mayoría de nosotr@s, estamos denegando el desarrollo hasta nuestro pleno potencial.

¿Podría ser que para sentirnos llen@s; para conocer un placer más profundo; para aprender más efectivamente; para ir más allá en nuestro genio creativo, necesitemos hacer las cosas un poco más diferente?

Encontrar nuestro potencial requiere un modo de acción al que la mayoría de nosotr@s somos ajen@s.

Ese modo es jugar.

Pensemos en los mayores descubrimientos del pasado. Cuando miramos con más detalle al momento del descubrimiento, solemos encontrar que el resultado no era intencionado.

A lo mejor el inventor cometió un error, o estaba jugando o probando o tocando algo sin esperar nada, lo que luego condujo a una materialización.

Por ejemplo, la impresora de inyección de tinta la inventó un trabajador de Canon cuando dejó una plancha caliente encima de su bolígrafo sin querer. En ese momento la tinta salió disparada del bolígrafo, conduciendo a la revelación.

El muelle Slinky fue descubierto después que un ingeniero de la marina, Richard James, tiró accidentalmente un muelle que se usaba para mantener instrumentos sensibles en su sitio, en el barco. Cayó de pie, lo que le dio la idea de crear el juguete.

Muelle Slinky

Estos dos ejemplos tratan de la invención de un productos, pero ya nos dan pistas sobre el valor de la exploración sin expectación.

Esencialmente, l@s inventor@s fueron recompensad@s por permitirse que una nueva perspectiva de la realidad emergiese. Tan sólo dejaron que la física siguiera su curso.

Si tropiezas, has que sea parte de tu baile.

Desconocido

Si continuamos imponiendo límites a las cosas para, supuestamente, hacer que nuestras vidas sean más fáciles; estamos restringiendo la magia que se manifiesta cuando nuevos objetos se encuentras con otros; cuando de crean nuevas conexiones.

Es a través del juego cuando nos damos cuenta de las mejores recompensas de la vida.

¿Qué es exactamente ‘jugar’?

… y, ¿qué significa especialmente para nosotros, ‘los adultos’?

Lo podríamos definir como un proceso de exploración sin expectación, de juguetear con la realidad, o de probar cosas para ver qué pasa.

Es entrenar nuestros cerebros indicándoles que no hay fronteras.

Jugar es dejarse ir.

Jugar nos permite relajarnos. Nos permite crear conexiones que conducen a nuevos descubrimientos. Nos inunda de energía.

Nos ayuda a superar los bloqueos creativos y a crear en volumen.

Fomenta la auto expresión.

Eramos tan buenos jugando cuando éramos niñ@s porqué aún no habíamos empezado a poner límites a todo.

Picasso enfatizó esto cuando dijo:

Me llevó 4 años pintar como Rafael, pero una vida pintar como un niño.

 ¿Qué podemos hacer para ejercitar nuestro ‘músculo de jugar’?

El mero hecho de observar las cosas ya es un modo de jugar.

Al interactuar con nuestro entorno es como salimos de nuestras propias cabezas. Es como nos tomamos un respiro en el juicio constante, de modo que tan solo fluimos.

Moverse, bailar, nadar, jugar a juegos, hacer ejercicio, andar, mirar a las personas. Estos son todos modos de practicar; pero hay otros tipos de juegos.

Un modo de juego que podemos usar cuando nos sentimos encallad@s, es simplemente sentirnos bien creando mierda.

Si, por ejemplo, no sabemos qué escribir, escribamos cualquier cosa sin expectativa, más allá de tener un argumento.

Se empezarán a crear nuevas conexiones. Vamos a aflojar un poco y emergerá una chispa de visión.

Parte de ello es estar cómod@s con el volumen y el exceso: producir más, extrayendo las gemas, y estando bien con saber que muchas van a ser descartadas.

Picasso de nuevo:

Tienes que tener una idea de lo que vas a hacer, pero debe ser una idea vaga.

Reserva tiempo para aventuras. Ve a pasear con una libreta y escribe cualquier idea que te venga a la cabeza. Explora tu ciudad. Haz fotos. Haz un scrap book.

Entra con suavidad en más cosas que son diferentes e incómodas. Aprende a reír en los momentos duros, más que huir de ellos.

Entrénate para sentirte bien con ese sentimiento de vulnerabilidad a medida que saltas al abismo. Es un signo de que estás entrando en un territorio nuevo que expande tu cerebro.

Ocurren Cosas Maravillosas Cuando Tu Cerebro Está Vacío

Prueba cosas que normalmente no probarías. Lee libros de temas que normalmente no leerías. Luego utiliza ese conocimiento para informar tu expertise principal.

Haz las cosas que no haces por la preocupación que sean tachadas de raras. Invierte eso y halla modos de ser llamad@ rar@ más a menudo.

Tod@s somos raros a nuestro modo, especialmente si hemos escogido el juego como nuestro modo de acción común. Hazlo y aduéñate de ello.

La vida premia a lo raro.

Elige el humor. A veces nos hacemos pequeños porque elegimos la ruta seria. Es increíble cómo la creatividad puede fluir cuando hemos decidido divertirnos, ver las cosas desde el lado divertido.

Gamifica. Convierte las cosas en un juego, que de otro modo serían difíciles. Toda nuestra realidad cambia cuando asumimos el rol del jugador. Estamos más comprometid@s y aliviados.

Empieza a esculpir una buena bienvenida para la incertidumbre.

Incertidumbre

Desafía a tu reactividad emocional a la que tanto estás acostumbrad@.

Cuando no sabes qué te va a deparar el mañana, tíratelo a la espalda y respira.

Ahora empezamos a desarrollar nuestra habilidad de tolerar e incluso disfrutar de lo que no nos es familiar.

Somos mejores cuando aflojamos un poco.

Y la vida ya no nos asusta tanto.

Buen Martes!! 🙂


Artículo Original: “How life rewards those of us who play” en Medium

Séneca, 212 Citas Estoicas

Lucio Anneo Séneca, o simplemente Séneca (o El Joven Séneca), fue un filósofo estoico y un retórico. Es uno de los primeros estoicos del que ha quedado mucha literatura que podemos estudiar.

Hijo del Séneca el Viejo, nació en España hace 2.000 años teniendo una reputación un tanto mezclada.

Séneca

Por un lado, tenemos sus escritos que eran tanto prácticos como atemporales. Se le puede llamar filósofo práctico, que utilizaba la búsqueda del conocimiento para navegar a través de los altibajos de la vida. Sus pensamientos influenciaron a personas como Pascal, Francias Bacon y Montaigne y continuan resonando hoy en día.

No recibimos una vida corta, sino que nosotros la acortamos. No somos de ella indigentes, sino manirrotos.

Por el otro lado, está la incongruencia entre sus principios y su vida. Por ejemplo, su asociación con Nerón. En el 41 A.C. cuando Claudio se convirtió en emperador exilió a Séneca a la isla de Córcega. Permaneció allí más de 8 años, hasta que Agrippina, la madre del futuro emperador Nerón aseguró su liberación para ser el tutor de su hijo. Nerón se convertiría en uno de los emperadores más tiránicos del Imperio Romano, lo que hizo que muchas personas cargaran a Séneca con hipocresía: ¿Cómo alguien con tanto conocimiento puede ser tutor de Nerón?

Nerón y Séneca

El servir a un chico malo (especialmente a Nerón) es próspero hasta que deja de serlo. Mientras que Séneca se enriqueció, también murió. Nerón, pensando que Séneca estaba tramando un complot para derrocarle, ordenó matarle.

Como la mayoría de nosotr@s, Séneca vivió muchos altibajos. Mientras que nunca hayamos sido exiliados a una isla o hayamos sido tutores de un emperador tiránico, much@s de nosotros podemos estar divorciados y creo que aún una mayor parte de nosotr@s hemos trabajado para alguien que no respetábamos. Aquí es donde el conocer la filosofía estoica puede cambiar nuestra vida.

Séneca y otro estoico famoso, Marco Aurelio (que hemos aprendido en Feel The Brain), usaron la filosofía para vivir. Querían saber cómo usar el conocimiento para navegar por las contrariedades inevitables de la vida. Las lecciones que podemos destilar de esos trabajos, son atemporales, esa es la razón por la que aún los leemos hoy en día.

Trabajos Importantes

Estas son algunas obras a destacar de Séneca:

  • Epistulae Morales (Cartas De Un Estoico): Una colección de cortas cartas morarles dirigidas a Lucilo en las que se tratan gran cantidad de ausuntos filosóficos como el dolor, la riqueza, el enfado, el éxito, el fallo, los celos y más.
  • De Brevitae Vitae (De la brevedad de la vida): quizá esta obra sea el modo más rápido de empezar con la obra de Séneca, en la que habla de un tema que muchos de nosotr@s creemos entender, pero no lo hacemos: el tiempo.
  • De Clementia (Sobre la Clemencia): un tratado para Nerón sobre la sangre, la felicidad y el odio.

212 Citas De Séneca

He aquí algunas de las citas más famosas de Séneca. Ojalá, nos inspiren un poco para entrar más en la mente de este gran pensador.

  1. Una gema no puede pulirse sin fricción, ningún hombre perfeccionado sin pruebas.
  2. Estamos más asustados que heridos; y sufrimos más de la imaginación que de la realidad.
  3. Un regalo no consiste en lo que se hace o se da, sino en la intención del que da o del que hace.
  4. Toda crueldad viene de la debilidad.
  5. La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.
  6. No hay viento favorable para el que no sabe dónde va.
  7. Sufre más de lo necesario el que sufre antes de lo necesario.
  8. “Timendi causa est nescire”: La ignorancia es la causa del miedo.
  9. Todo el futuro yace en incertidumbre: vivde de inmediato.
  10. El hombre que ha anticipado la llegada de problemas, les quita el poder cuando llegan.
  11. A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde.
  12. A vivir se aprende toda la vida, y toda la vida se ha de aprender a morir.
  13. Al que una vez perdió el crédito, nada le queda que perder.
  14. Ajeno es todo lo que nos viene en deseo.
  15. Al tratar de la vida feliz, no debes nunca contestarme como en la elecciones: este partido parece tener mayoría, pues por esto mismo, es el peor.
  16. Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja.
  17. Arrojo nos da la ira.
  18. Aquel que tiene gran poder debe usarlo livianamente.
  19. Aunque amor sea virtud, algunas veces perjudica.
  20. Con buena suerte hemos nacido si no la malogramos.
  21. Con facilidad se adquiere lo preciso para la vida.
  22. Confiesa el delito el que huye del juicio.
  23. Considera las contrariedades como un ejercicio.
  24. Cosas fingidas pronto vuelven a su natural.
  25. Cruel es quien al afligido reprende.
  26. Cuando el sol se eclipsa para desaparecer se ve mejor su grandeza.
  27. Cuando se está en medio de las adversidades, ya es tarde para ser cauto.
  28. Cuanto mayor es la prosperidad tanto menor se debe confiar en ella.
  29. Curioso es naturalmente nuestro ingenio.
  30. Decir lo que sentimos, sentir lo que decimos, concordar las palabras con la mente.
  31. Desde la infancia da señales el ingenio.
  32. Desdichado es el que por tal se tiene.
  33. Desgracia imprevista nos hiere más fuertemente.
  34. Despreciable honra es la que en la ociosidad se granjea.
  35. Dice Hecatón: te descubriré un modo de provocar el amor sin filtro mágico, sin hierbas, sin ensalmos de hechicera: si quieres ser amado, ama.
  36. Difícilmente se hallan palabras que retraten al vivo las grandes desdichas.
  37. Doloroso es perder la patria, más doloroso temer esta desgracia, y dolorosísimo los dos infortunios juntos.
  38. El ardimiento juvenil en sus comienzos es fogoso, pero languidece fácilmente y no dura; es el humo de una fogata liviana.
  39. El avaro nunca hace cosa acertada sino cuando muere.
  40. El cabalgar, el viajar y el mudar de lugar recrean el ánimo.
  41. El camino del vicio no solamente se desliza, sino que se precipita hacia abajo.
  42. El colmo de la infelicidad es temer algo, cuando ya nada se espera.
  43. El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.
  44. El fin de un trabajo es principio de otro.
  45. El hombre es un animal racional.
  46. El hombre más poderoso es el que es dueño de sí mismo.
  47. El lenguaje de la verdad debe ser, sin duda alguna, simple y sin artificios.
  48. El mejor límite para el dinero es el que no permite caer en la pobreza ni alejarse mucho de ella.
  49. El piloto muestra en la tempestad su saber y su valor.
  50. El peor enemigo es el que está encubierto.
  51. El peor enemigo es el traidor.
  52. El pobre carece de muchas cosas, pero el avaro carece de todo.
  53. El poder y el despotismo duran poco.
  54. El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es el de ser capaces de soportar el odio.
  55. El que disputa con un beodo, disputa con un hombre ausente.
  56. El que es prudente es moderado; el que es moderado es constante; el que es constante es imperturbable; el que es imperturbable vive sin tristeza; el que vive in tristeza es feliz; luego el prudente es feliz.
  57. El que no quiera vivir sino entre justos, viva en el desierto.
  58. El que recibe lo que no puede pagar, engaña.
  59. El que siempre busca grandezas, alguna vez la encuentra.
  60. El que súbito se determina, súbito se arrepiente.
  61. El que teme es un esclavo.
  62. El sabio en la virtud debe siempre hacer fundamento.
  63. El sabio en su retiro es útil a la comunidad.
  64. El sabio es el único que escapa a las leyes del género humano, todos los siglos le sirven como a un dios: ¿se trata del pasado? Su recuerdo lo abraza. ¿Del presente? Lo utiliza. ¿Del futuro? Lo prevé. Así se prolonga su vida, al juntarse en uno solo todos los tiempos.
  65. El tiempo descubre la verdad.
  66. El trabajo y la lucha llaman siempre a los mejores.
  67. El valor es siempre ambicioso de peligros.
  68. El vino tórnase bueno cuando resultaba nuevo, duro y áspero, pero se sostiene aquel vino que ya en el lagar era agradable.
  69. El vulgo defensor de su propio mal, se levanta contra la razón.
  70. En la adversidad conviene muchas veces tomar un camino atrevido.
  71. En ninguna parte se siente más la pobreza que en el destierro.
  72. En poco precio se tiene lo adquirido de gracia.
  73. En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.
  74. En obligación nos pone de dar el haber dado.
  75. Es, a menudo, más conveniente disimular que vengarse.
  76. Es rey quien nada teme, es rey quien nada desea; y todos podemos darnos ese reino.
  77. Es tan grande el placer que se experimenta al encontrar un hombre agradecido que vale la pena arriesgarse a hacer un ingrato.
  78. Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.
  79. Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, es pereza.
  80. ¡Estudia! No para saber una cosa más, sino para saberla mejor.
  81. Este día que tanto temes por ser el último, es la aurora del día eterno.
  82. Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado.
  83. Entonces como hay azar y como hay destino, filosofemos.
  84. Feas palabras, aun livianamente dichas ofenden.
  85. Forma parte de la curación el deseo de ser curado.
  86. Gran parte de la bondad consiste en querer ser bueno.
  87. Gran recomendación tiene un rostro hermoso.
  88. Halla en la desgracia consuelo el que lo prodigó en la prosperidad.
  89. Hasta la desgracia se cansa.
  90. Hay ciertas cosas que para hacerlas bien no basta haberlas aprendido.
  91. Honrosamente sirve el que conforme a las circunstancias sirve.
  92. Igual virtud es moderarse en el gozo que moderarse en el dolor.
  93. Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.
  94. Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérela, pues, en todo lugar.
  95. Jamás se descubriría nada si nos considerásemos satisfechos con las cosas descubiertas.
  96. La adversidad es ocasión de virtud.
  97. La amistad siempre es provechosa; el amor a veces hiere.
  98. La armonía total de este mundo está formada por una natural aglomeración de discordancias.
  99. La confianza produce muchas veces la lealtad.
  100. La conversación es la expresión de nuestro modo de pensar.
  101. La felicidad no mira de dónde nace, sino a dónde puede llegar.
  102. La fortuna teme a los valientes y avasalla a los cobardes.
  103. La fortuna puede robarnos la hacienda, pero no el valor.
  104. La desgracia es a veces ocasión de virtud.
  105. La edad se descubre más cuando se disimula con arte.
  106. La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo.
  107. La ira, si no es refrenada, es frecuentemente más dañina para nosotros que la injuria que la provoca.
  108. La ira: un ácido que puede hacer más daño al recipiente en la que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte.
  109. La llaga de amor, quien la sana, la hace.
  110. La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.
  111. La naturaleza nos ha dado las semillas del conocimiento, no el conocimiento mismo.
  112. La poca templanza del enfermo hace al médico ser cruel.
  113. La recompensa de una buena acción está en haberla hecho.
  114. La religión es algo verdadero para pobres, falso para sabios, y útil para dirigentes.
  115. La sencillez y claridad distinguen el lenguaje del hombre de bien.
  116. La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.
  117. La voluntad es la que da valor a las cosas pequeñas.
  118. Languidece la virtud sin adversarios.
  119. Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos.
  120. Las injurias y los beneficios penden de la voluntad.
  121. Las obras se tienen medio terminadas cuando se han comenzado bien.
  122. Lo mismo es nuestra vida que una comedia; no se atiende a si es larga, sino a si la han representado bien. Concluye donde quieras, con tal de que pongas buen final.
  123. Lo que de raíz se aprende nunca del todo se olvida.
  124. Lo que has de decir, antes de decirlo a otro, dítelo a ti mismo.
  125. Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad.
  126. Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas.
  127. Los hombres aman sus vicios y al mismo tiempo los odian.
  128. Los hombres aprenden mientras enseñan.
  129. Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.
  130. Mal se agradece lo que mal se dio.
  131. Manchada deja su vida el que procura muerte.
  132. Más dañosa es la abundancia que viene sobre gran codicia.
  133. Más dura la memoria de las injurias recibidas que de los beneficios.
  134. Más grata es la virtud en una persona hermosa.
  135. Más seguro está en la virtud el que ya pasó por los vicios.
  136. Mejor es la salud que nunca se perdió.
  137. Mejor sufre el mal quien siempre le teme.
  138. Menos camino hay de la virtud al vicio, que de los vicios a la virtud.
  139. Merece salir engañado el que al hacer un beneficio, cuente con la recompensa.
  140. Mostrarse asustado sin motivo aparente es dar a conocer que se tiene razón de temer.
  141. Muchas veces es valor el conservar la vida.
  142. Muy pocos aciertan antes de errar.
  143. Muy sentida es la muerte cuando el padre queda vivo.
  144. Necesarios son nuevos favores de la fortuna para conservar la felicidad.
  145. Necesaria es la experiencia para saber cualquier cosa.
  146. Ningún descubrimiento se haría ya si nos contentásemos con lo que sabemos.
  147. Ningún día es demasiado largo para el que trabaja.
  148. Ninguna esperanza queda de virtud, cuando no solamente deleitan los vicios, sino que se aprueban.
  149. Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya.
  150. No es beneficio el que nos obliga a recibir.
  151. No es necesaria la fortuna para sólo subsistir.
  152. No es pobre el que tiene poco, sino el que mucho desea.
  153. No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.
  154. No existe ningún gran genio sin un toque de demencia.
  155. No hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia.
  156. No hay camino que no tenga fin.
  157. No hay cosa que mucho tiempo agrade al que en ninguna tiene asiento.
  158. No hay, en mi dictamen, hombre que aprecie más la virtud y la siga con más gusto, que el que por no hacer traición a su conciencia, ha perdido la reputación de hombre de bien.
  159. No hay cosa más fuerte que el verdadero amor.
  160. No hay más calma que la engendrada por la razón.
  161. No hay mayor causa de llanto que no poder llorar.
  162. No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad olvida, pues no tiene oportunidad de ponerse a prueba.
  163. No hay ninguna cosa buena que no tenga su base en la razón.
  164. No hay viento favorable para el que no sabe dónde va.
  165. No he nacido para sólo un rincón, mi patria es todo el mundo.
  166. No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.
  167. No os espante el dolor; o tendrá fin o acabará con vosotros.
  168. No os espante la pobreza; nadie vive tan pobre como nació.
  169. No os espante la muerte; o extermina o transforma vuestra existencia.
  170. No podemos evitar las pasiones, pero si vencerlas.
  171. No recibimos una vida corta, sino que nosotros la acortamos. No somos de ella indigentes, sino manirrotos.
  172. No se debe adquirir el amigo en la mesa.
  173. No todas las cosas están bien a todos.
  174. Nuestra naturaleza está en la acción. El reposo presagia la muerte.
  175. Nunca fue fácil el aprendizaje de la virtud.
  176. Nunca un peligro sin otro se vence.
  177. ¡Oh, cuán extemporáneo es comenzar a vivir cuando se ha de dejar de vivir!
  178. Para mayores desgracias guarda la fortuna a quien favorece.
  179. Para saber algo, no basta con haberlo aprendido.
  180. Peores son los odios ocultos que los descubiertos.
  181. Pesa las opiniones, no las cuentes.
  182. Pesada y molesta palabra es ruego.
  183. ¿Preguntas qué es la libertad? No ser esclavo de nada, de ninguna necesidad, de ningún accidente y conservar la fortuna al alcance de la mano.
  184. Procuramos olvidar lo que, traído a la memoria, nos entristece.
  185. Prueba es de virtud el desagradar a los malvados.
  186. ¿Qué importa saber lo qué es una recta si no se sabe lo que es la rectitud?
  187. Quien da pronto da dos veces.
  188. Recibe beneficio el que lo hace al que lo merece.
  189. Reino en lugar ajeno no está seguro.
  190. Rey es quien nada teme, rey es quien nada desea; y todos podemos regalarnos este reino.
  191. Seas parco en elogiar, y más parco todavía en vituperar.
  192. Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.
  193. Si os sujetáis a la naturaleza, nunca seréis pobres; si os sujetáis a la opinión, nunca seréis ricos.
  194. Si quieres que tu secreto sea guardado, guárdalo tú mismo.
  195. Sin estudiar enferma el alma.
  196. Sólo en la fortuna adversa se hallan las grandes lecciones del heroísmo.
  197. Sola es loable la ambición por no perder el tiempo.
  198. Tan grande como la turba de los admiradores es la turba de los envidiosos.
  199. Tanto más crece el esfuerzo, cuanto más consideramos la grandeza de lo emprendido.
  200. Teméis todas las cosas como mortales y todas las deseáis como inmortales.
  201. Toda la armonía total de este mundo está formada de discordancias.
  202. Tuyo haces el vicio que a tu amigo disimulas.
  203. Un amor apaga otro amor, y un temor otro temor.
  204. Un gran marinero puede navegar aunque sus velas sean de alquiler.
  205. Un hombre inútil es gravoso al estado, en que se pesa el mérito de los miembros por la utilidad que de ellos se saca.
  206. Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella.
  207. Un solo bien puede haber en el mal: la vergüenza de haberlo hecho.
  208. Una buena conciencia no teme a ningún testigo.
  209. Una era construye ciudades. Una hora las destruye.
  210. Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición.
  211. Vencer sin peligro es ganar sin gloria.
  212. Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.

Buen Lunes!! 🙂


Artículos Originales:

Sólo Hay Un Tipo De Relación Válido

Con las personas, hay 4 tipos de relaciones:

  1. Ganar – Ganar (Win Win)
  2. Ganar – Perder (Win Lose)
  3. Perder – Ganar (Lose Win)
  4. Perder – Perder (Lose Lose)

Séneca dice: “El Tiempo Descubre La Verdad“.

Tan sólo una de estas relaciones es sostenible a largo plazo. Y la longevidad es la clave de muchas cosas.

Much@s de nosotr@s operamos en el corto plazo. Hoy. Esta semana. Este mes. Este trimestre. Queremos GANAR incluso cuando significa que la otra persona PIERDA.

Racionalizamos este comportamiento argumentando que, mientras puede ser que no sea justo hoy, lo haremos mejor en el futuro.

Todo esto ignora todo lo que sabemos de la teoría de juegos, de la biología (supervivencia / evolución), física (composición) y psicología (reciprocidad).

Reciprocidad

La estrategia más común en la vida cuando sentimos que alguien se está aprovechando de nosotros es “donde las dan las toman”. Esto es, devolver lo que obtenemos. (Newton ya aprendió esto hace mucho tiempo).

La persona en el lado PERDEDOR de cualquier relación tiende a enroscarse como un muelle, la energía latente construida con el tiempo, la frecuencia y la magnitud del agravio. Cuanto más perciben que nos aprovechamos de ellos, más serán los aspectos negativos con los que cargarán sus ‘muelles’. Esto crea un efecto negativo de salto. Esa es la naturaleza humana. Si nos dan la oportunidad de castigar a alguien que creemos que nos ha hecho daño, incluso pagando un coste personal, la vamos a coger.

Estos resultados son evitables.

La biología nos ha enseñado que la clave para evolucionar es ser sostenibles en un largo periodo de tiempo. Nos tenemos que reproducir. Una especie que no se reproduce no es ni una nota a pie de página en la historia.

Y sí, algun@s de nosotr@s diseñamos sistemas que incorporan la duración como elemento. Pero los hacemos a corto plazo. Diseñados para maximizar el corto plazo mientras aseguramos que nunca daremos oportunidad a la durabilidad.

  • Cuando tratamos mal a las personas van a responder (lo más seguro) del mismo modo.
  • Cuando timamos a nuestros clientes se van a ir a otro lugar.
  • Cuando timamos a nuestros proveedores pararán de hacer negocios con nosotros o también nos timarán.

Cualquiera puede entrar en una organización y empezar a exhibir su nivel para conseguir que las cosas se hagan. Tod@s hemos encontrado a esta persona, si es que no hemos sido nosotr@s mism@s. Esto funciona, pero acaba fallando. Y, ¿quién está interesado en una táctica que tan sólo funciona durante un breve periodo de tiempo?

Idealmente queremos algo que funcione a largo plazo. Aprovechar las relaciones, puede darnos los resultados deseados a corto plazo, nos saca del camino que incluye el tiempo. Y, a menudo, es la percepción lo que importa y ésta pertenece a la otra persona.

Los mejores resultados en el mundo, son en función del tiempo. El componente clave para poder hacer, lo que Einstein dijo que era la fuerza más poderosa del mundo, es el tiempo.

Peter Kaufman, lo describe como La Bola Blanca Reputacional (Reputational Cue Ball*):

*Cue Ball en inglés es la bola blanca del billar.

Las tácticas “perder ganar” son como jugar un torneo de billar fijándonos tan sólo en meter la primera y la segunda bola. El billar de la vida es un juego de muchas tiradas. Al equivocarnos al considerar las consecuencias futuras de maltratar a nuestros contrarios en un asunto actual o en una primera fase puede girar la situación haciendo que nuestra bola blanca de la reputación quede dañada (y ya preparada para la siguiente tirada) y la siguiente fase o asunto salga a la palestra.

 

Buen Miércoles!! 🙂


Artículo Original: “The Four Types of Relationships and the Reputational Cue Ball” en Farnam Street Blog

Cómo Ser Más Asertiv@ En El Trabajo

¿Encuentras difícil abogar por ti mism@? No estás sol@. El rasgo de personalidad que l@s psicólog@s llaman “amabilidad” describe lo motivad@ que estás para llevarte bien con otras personas. Si eres muy amable, corres el riesgo de que esa motivación evite que te ciñas a tus propios intereses. Cada vez que pedimos algo en el trabajo, corremos el riesgo de obtener un “no” y posiblemente de agraviar a la persona a la que se lo pedimos. Como resultado, las personas “amables” dejarán de preguntar en primer lugar.

Esto puede ser un problema ya que las investigaciones sugieren que las personas amables tienden a ganar menos dinero de las que no lo son  (incluso teniendo en cuenta que las personas que no son amables pierden sus trabajos más a menudo). Y en los roles de liderazgo, las personas amables no serán tan buenas en conseguir todos los recursos que sus equipos necesitan. De modo que, ¿qué podemos hacer para ser más asertiv@s incluso cuando este no sea un rasgo de nuestra personalidad? Aprendamos hoy algunos consejos.

Para De Dar Rodeos

Cuando tengas cierta preocupación al pedir algo, hay diversos modos de cómo la puedes mostrar. Uno de ellos es el modo en que formulas la petición en sí misma. Rodeos y expresiones como: “Un tipo de”, “Una clase” o “técnicamente”, pueden llevarse por delante lo que estás intentando decir y hacer que suenes menos confiad@ de lo que necesitas ser para conseguir lo que quieres.

Por ejemplo, cuando le dices a alguien que “más o menos has terminado” con un proyecto, no estas afirmando que lo has acabado, estás en algún lugar de las inmediaciones de terminado.

Estos hábitos lingüísticos pueden colarse silenciosamente en tus preguntas tan fácilmente como pueden llevarse por delante tus afirmaciones. A lo mejor prefijas tus peticiones diciendo cosas como “Me estaba preguntando si podrías…” con la esperanza que aquella frase sea más educada. Como persona amable que eres, puedes pensar que tendrás más posibilidades de conseguir lo que quieres si eres percibid@ como alguien que no impone nada a nadie. Pero puedes estar equivocad@; este lenguaje hace que tu pregunta, que tu petición, no sea importante en absoluto o que no necesita ser atendida.

Formula tus preguntas y peticiones más directamente. “Necesito…” o “Quiero…” te llevarán más lejos. Las personas que toman las decisiones en tu organización no podrán ayudarte a no ser que formules claramente qué es lo que necesitas para poder seguir adelante, y a no ser que expliques el por qué es tan importante. Incluso cuando no puedan darte lo que quieras en ese momento, podrán ayudarte en el futuro.

Trata Tu Petición Como Si Fuese Una Primera Impresión

Las personas están influenciadas no sólo por el contenido de las afirmaciones sino también por la confianza en que se presentan, y exactamente lo mismo ocurre con las peticiones.

Todo lo que hayas aprendido sobre cómo conocer nuevas personas también aplica cuando tengas que pedir alguna cosa. Sabes que debes mirar a la persona a los ojos, mantenerte erguid@, y dar un apretón de manos firme para crear una buena primera impresión. Querrás ser del mismo modo, emocionalmente inteligente, cuando pidas cosas que necesitas, incluyendo a las personas que ya conoces bien y con las que trabajas cada día. Habla claro, establece contacto visual, actúa cómo si de hecho dieses por sentada su cooperación.

Tu amabilidad te puede llevar a tomar una aproximación menos formal, pero debes resistirte a ese impulso del mismo modo que lo harías al encontrarte con personas por primera vez. Es importante proyectar la expectativa de que tu petición debe tomarse en serio, y esa muestra de confianza puede aumentar aún más de que lo sea.

Da Siempre Una Razón

Os sorprenderíais de cuanta gente se olvida de éste punto, pero es crucial el justificar siempre tu petición. No es que debas dar una larga y detallada explicación del por qué estas pidiendo lo que pides, pero sí una frase clara de lo que hay tras esa necesidad o propósito; esa es la clave para sonar asertiv@. La razón ayuda ya que hace cambiar a la persona; la hace pasar de tomar una decisión maniquea a tener que discutir con la razón. A veces, tan sólo el esfuerzo de haber de enfrentarse y de evaluar la razón será suficiente para que las personas estén de acuerdo.

Un estudio, ya clásico, de 1978, llevado a cabo por la psicóloga Ellen Langer analizó este hecho cuando las personas hacían cola para la fotocopiadora de la oficina. Descubrieron que cuando alguien quería colarse (una pregunta de “sí” o “no”), generalmente tenían un “no” por respuesta y debían ponerse a la cola. Pero si daban una razón: “¿Puedo colarme? Necesito hacer algunas copias” las otras personas tendían a dejarles pasar. ¡La razón no podía haber sido más obvia! pero bastaba para que las personas no tuviesen que discutir sobre ella.

Por supuesto que una buena razón (no tan sólo cualquier razón) puede reforzar tu petición. Siempre es útil para l@s demás el entender no solamente qué es lo que queremos sino el por qué lo queremos. El truco es hacer que tu petición sea corta y concisa. Al enrollarte a dar explicaciones de por qué tu petición importa, las personas asumen que lo has planificado demasiado. Por otro lado, si divagas en tus razones, también parecerá que no esté del todo preparada.

Esto son buenas noticias para las personas amables cuyas personalidades tienden a hacerles menos perspicaces al pedir cosas.

Recuerda Que No Hay Nada Malo En Preguntar

Finalmente, no nos olvidemos que las personas que actúan cómo los guardianes de las llaves de los recursos saben que l@s demás les van a pedir cosas. Parte del trabajo de la gestión de un equipo es determinar cómo colocar esos recursos. L@s gestor@s en esos roles ya esperan gestionar esas peticiones; bueno… deberían esperar las peticiones; no es poco común el que se cree que tiene el poder del Universo de los recursos y le sabe mal que se los pidan.

Esto significa que no estás haciendo nada socialmente inapropiado cuando le pides algo a alguien. También implica que, normalmente, no van a enfadarse si deben decirte que “no”. Deberíamos pensar, que están haciendo lo mejor para gestionar los recursos de la organización del mejor modo que creen que debe hacerse. En otras, palabras… no es personal (o si . . .).

Si te sirve de ayuda para ser más asertiv@, recuerda que tus jef@s no se sienten mal cuando te piden que hagas cosas. De modo que no deberías sentirte más si lo haces tú. Cualquier organización tiene metas que su equipo debe llevar a cabo. El no preguntar impide que esas metas puedan ser llevadas a cabo. En ese sentido, el aguantarte tu petición es probablemente la cosa menos amable que puedas hacer.

¿Eres Asertiv@?

En esta infografía podremos autoevaluar nuestro nivel de asertividad:

Agree? 😉

Buen Martes!! 🙂


Artículo Original: “How To Be More Assertive At Work When That’s Just Not Your Personality” en Fast Company