El Sesgo De Distinción: Por Qué Elegimos Lo Que Elegimos

Allí estaba yo, mirando una pared enorme de pantallas de televisor. Cada una mostraba exactamente la misma escena (una bonita flor que se abría lentamente para revelar cada pétalo, pistilo y estambre en un exquisito detalle de alta resolución). Era completamente sexy. Pero ahora era el momento de tomar mi decisión.

¿Debería comprar la televisión de 400€ que estaría dentro de mi presupuesto o debería derrochar en el modelo deluxe de 500€ que me había ayudado a entender la biología de las plantas de un modo más íntimo?

Aunque cada cono y bastón de mis ojos me rogaban que comprase la mejor, mi instinto más sensato entró en juego. “Tienes un presupuesto de 400€, ¿recuerdas?”. Suspirando me compré el pero modelo entrando en una vida de mediocridad audiovisual.

Expectativa

Pero luego, algo extraño ocurrió. Cuando encendí el aparato en casa tenía buena pinta. Más que buena, de hecho. Era fabuloso. No podía hacerme a la idea de porqué se me ocurrió comprar el modelo más caro en primer lugar.

Realidad

 

¿Por qué el cambio de opinión?

De entre toda una horda de sesgos del cerebro, fui víctima del sesgo de distición, una tendencia a sobrevalorar el efecto de pequeñas diferencias quantitativas al comparar diferentes opciones. En la tienda, estaba en modo comparación, evaluando las televisiones una al lado de otra; supersensible a las diferencias más pequeñas. Pero en casa, tan sólo había una tele y ninguna otra alternativa contra la que comparar. Era gloriosa en su singularidad.

Elije El Chocolate

Hagamos junt@s un pequeño experimento. Quiero pediros que elijáis entre dos opciones.

Opción 1

Te daré un bombón si piensas en un momento de tu vida en que experimentaste éxito personal.

o…

Opción 2

Te daré 3 bombones si piensas en un momento de tu vida en que experimentaste algún fracaso personal.

¿Cuál elegirías?

En los estudios, más o menos 2 tercios de las personas optaban por más chocolate. ¿Es mejor no? Bien, no siempre.

A pesar del hecho que las personas eligen libremente y que presuntamente quieren maximizar su felicidad, aquell@s que optaron en pensar en un recuerdo negativo demostraron estar significativamente menos felices que aquell@s que habían escogido un buen recuerdo a cambio de menos chocolate. Y, para que no pienses que el el efecto puede ser un resultado de sentirse culpable por comer chocolate, l@s investigadores también pensaron sobre ello. Descubrieron que no había ninguna diferencia significativa entre los 2 grupos al tratarse de los sentimientos sobre comer dulces. Así pues, ¿qué es?

Tu Cerebro No Es Tan Listo

L@s psicólog@s creen que hay dos maneras diferentes cuando comparamos opciones en comparación de cuando las experimentamos. Al estar haciendo una elección, estamos en modo de comparación (sensibles a las pequeñas diferencias entre las dos opciones, como yo intentando comprar un televisor). Pero cuando vivimos nuestras decisiones, estamos en modo experiencia (no hay otras opciones con las que comparar nuestra experiencia).

En modo comparación, somos bastante buen@s al decidir entre diferencias cualitativas. Por ejemplo, sabemos que un trabajo interesante es mejor que uno aburrido o que poder ir a trabajar andando es mejor que sufrir atascos en hora punta.

Cuando te pedí que escogieras entre la opción 1 o la opción 2, a lo mejor me habrías dicho que recordar una historia de éxito personal te haría sentir mejor que recordar un fracaso. Entonces, ¿por qué la gente elige la opción 2? ¡Pues para tener más chocolate, por supuesto! Y aquí es donde la cosa se pone más interesante.

Los humanos no somos muy buenos al predecir cómo las diferencias cuantitativas, aquellas que involucran números, afectan a la felicidad. En el experimento, la gente asumió que 3 bombones les darían 3 veces más felicidad. Pero no fue así.

Cometemos el mismo error en la vida real todo el tiempo. Pensamos que una casa de 1200m2 nos hará más felices que una casa de 1000m2. Pensamos que ganar 70000€ al año nos hará más felices que ganar 60000€ al año.

A menudo ponemos más énfasis en las diferencias cuantitativas inconsecuentes y elegimos una opción que, de hecho, no va a maximizar nuestra felicidad.

¿Cómo Burlar A Nuestro Cerebro?

1.No Compares Opciones Una Al Lado De La Otra

En modo comparación, acabamos gastando mucho tiempo jugando a “descubre las diferencias. Aquí es donde entramos en problemas y nos concentramos demasiado en las diferencias cuantitativas inconsecuentes. Para combatir esto, evita comparar las opciones una al lado de la otra.

¿Qué podemos hacer en lugar de ello? Evalúa cada opción individualmente y en sus propios méritos.

Si estás comprando una casa, no la compres con otra. Pasa tiempo en cada casa concentrándote solamente en qué te gusta y qué no te gusta de ella para formarte una impresión holística de ella. Esto lo incluye todo, desde el tamaño de la casa, lo que deberás desplazarte para ir al trabajo, lo cerca que está de las casas de tus amigos, su calidez y comodidad, hasta cómo de raros son los vecinos.

Ahora, elige la casa que registre la mejor experiencia holística.

2.Conoce Tus “Imprescindibles” Antes De Buscar

Los vendedores listos, a menudo utilizan el sesgo de distinción para engañarnos y hacer que paguemos por más cosas que no necesitamos y que no nos van a hacer más felices.

Así que, la próxima vez, defiéndete tu mism@ escribiendo qué es lo que realmente importa antes de que compres. Escribe tus razones irrenunciables de por qué estás comprando eso. Entonces, cuando se den todas esas condiciones serás libre de elegir la opción más barata que cubre tus requisitos sin quedarte con características que realmente no necesitas.

3.Optimiza Cosas A Las Que No Puedes Acostumbrarte

L@s investigador@s creen que somos víctimas del sesgo de distinción cuando subestimamos nuestra tendencia a retornar a un nivel base de felicidad durante el tiempo (esta tendencia se conoce como “adaptación hedónica“). A pesar que pensemos que seremos felices para siempre, más sueldo o una casa más grande no nos van a hacer felices por mucho más tiempo.

Una regla de oro, tu felicidad se ajustará a cualquier cosa que sea estable y cierta como tu sueldo, el tamaño de tu casa o la calidad de tu televisor. Estas cosas no cambian cada día de modo que puedes esperar que tu nivel de felicidad de desvanezca.

Por otro lado, los eventos infrecuentes o inciertamente positivos, como la calidad del tiempo con los amigos o un viaje excitante, ocurren demasiado esporádicamente como para acostumbrarse a ellos. Incluir más de estas experiencias difíciles de adaptar en tu vida va a crear una felicidad más duradera.

Cuando nuestra especie evolucionó, escoger la fruta más madura del arbusto o seleccionar el animal correcto de la manada nos servía de mucho. Hoy en día, el mismo atajo que nos ayudó a sobrevivir nos puede meter en problemas. En lugar de optimizar para lo que nos va a hacer felices en el largo plazo, jugamos a “descubre las diferencias” en atributos que no importan tanto.

Aunque los vendedores puedan utilizar este sesgo para vendernos cosas que no nos van a hacer mejores, no hay razón por la que tengamos que continuar cayendo en sus trucos. Al fin y al cabo, el truco está en nuestra propia cabeza. Entendiendo nuestras peculiaridades cognitivas, como el sesgo de distinción, podremos burlar a nuestro cerebro.

Bonus Track: ¿Sabes Realmente Por Qué Haces Lo Que Haces?

En esta TED Talk el psicólogo experimental Petter Johanson investiga la ceguera a la elección, un fenómeno en el que nos convencemos a nosotr@s mism@s de que estamos obteniendo lo que queremos, incluso cuando no es así. En una charla que nos dejará ojipláticos, comparte experimentos (diseñados con magos) que quieren responder a la pregunta de ¿Por qué Hacemos Lo Que Hacemos?. Los hallazgos tienen grandes implicaciones para la naturaleza de autoconocimiento y cómo reaccionamos en frente de la manipulación. A lo mejor no te conoces tanto como crees.

 

Buen Domingo!! 🙂


Artículos Originales:

Felicidad vs Resiliencia

Hoy me gustaría compartir con vosotr@s una reflexión que ponte frente a frente a la resiliencia y a la felicidad. ¿Me acompañáis?

La felicidad no es un país. No llegamos allí y nos quedamos. Es un espacio efímero, un sentimiento que viene y va, de modo que centrarse en ser feliz, según afirman algun@s piscólog@s, es tan solo una distracción. Mejor es el desarrollar resiliencia, que es una característica que podemos cultivar para mejorar la calidad de nuestra vida en cualquier circunstancia.

La resiliencia es en esencia elasticidad emocional, la habilidad de gestionar los cambios y las dificultades. Es la habilidad de enfrentarse a las vicisitudes de la vida con un poco de gracia, y no verse hecho trizas por cada fallo, error o cambio en las circunstancias. Vale la pena aprender esta aptitud, afirma la psicóloga Anna Rowley (consejera de ejecutiv@s en corporaciones como Microsoft), ya que la flexibilidad emocional es excepcionalmente útil en nuestro rápido y cambiante mundo. La resiliencia nos aporta unos cimientos personales de fuerza y un sentido de seguridad.

Rowley no habla de la felicidad en absoluto. Argumenta que l@s American@s están obsesionad@s culturalmente en sentirse bien, en lugar de ello, deberían estar perfeccionando su percepción, su entendimiento de ell@s mism@s y del mundo que les rodea. Mejor que tratar con las dificultades, afirma Rowley, la gente tiende a “hacerles frente mal”. Nos entumecemos con comida, bebida, drogas, sexo o internet, esperando no sentir nada en absoluto si es que no podemos ser felices.

Estos esfuerzos para escondernos del sufrimiento son fútiles. Aprendemos muy poco de escondernos. Pero, el enfrentarse con las emociones negativas, y aprender a ver que son efímeras,nos ayudará a mejorar a la hora de afrontar las cosas, en general. Y cada sentimiento o situación que gestionemos sabiamente construirá nuestras aptitudes de resiliencia. “La resiliencia es como un mecanismo de salir adelante […] Protege contra el stress en cualquier situación”, afirma Rowley.

Amóldate, no rebotes

Salir adelante puede sonar soso en comparación con la felicidad, pero el fallar al hacerlo puede conducirnos a la depresión. De acuerdo con el escritor y psiquiatra clínico Peter Kramer, la resiliencia emocional nos asegura salud mental y es lo contrario a la depresión. “La depresión es fragilidad, delicadeza, falta de resiliencia, un fallo para curarse”, escribe Kramer en su libro de 2005 “Contra la depresión”.

El desarrollar resiliencia no nos traerá felicidad per nos ayudará a evitar la depresión y nos enseñará a curarnos a nosotr@s mism@s cuando sufrimos. Aprender a a tratar con las cosas mejorará nuestra calidad de vida, dice Rowley, pero para hacer que sea buena, requiere que nos enfrentemos a lo que tratamos de evitar, más aún a nuestros propios malos sentimientos.

De acuerdo con la American Psychological Association, “la resiliencia… significa ‘recuperarse’ de las experiencias difíciles’. Rowley discrepa sobre ello. Argumenta que el recuperarse (el rebotar) es tan solo un aspecto de esta aptitud y no uno de los que viene primero. Mejor sería, dice, si hubiésemos aprendido a amoldarnos gradual y continuamente en lugar de ir rebotando“El rebotar es importante, pero no podemos aprender de la experiencia si vamos con prisa”, afirma.

“Tan solo rebotar saca responsabilidad de las situaciones y nos deja sin locus de control. Lo que realmente necesitamos es alfabetización emocional, ser capaces de mirar a nuestras acciones y de reconocer el rol de la elección en los eventos”.

No Eres Lo Que Sientes

Oliver Sacks, neurólogo y escritor, pasó medio siglo estudiando las mentes de las personas con enfermedades cerebrales crónicas, pacientes que operaban en los extremos neurológicos (algunos lo hacían super rápido, otros muy lento, algunos estaban profundamente deprimidos, otros eran maníacos, y otros operaban entre los dos extremos). En su último libro, por cierto libro póstumo aún no traducido al castellano, “The River of Consciousness“, Sacks se refiere a la resiliencia como el “término medio” que aporta control mental y estabilidad. Sin ello, describe, los pacientes se “ven arrojados sin ayuda, como marionetas” de un extremo del comportamiento al otro.

Como hemos aprendido algunas veces en Feel The Brain, los pacientes de Sacks sufrían de déficits neurológicos que les hacía imposible regularse a sí mismos y desarrollar resiliencia de modo natural. Pero la mayoría de personas, ya tienen lo que se necesita. Si lo has conseguido alguna vez, ya has dado signos abrumadores de resiliencia y, según Rowley, puedes mejorar mucho más.

No tienes opción si enfermas o si te despiden. Pero sí que tienes opción sobre cómo vas a responder a lo que ocurre emocionalmente, y la respuesta influirá en cómo de lejos vas a caer, cómo de rápido te vuelves a poner en pie, y qué has cosechado de tu experiencia difícil. Para practicar la respuesta de modo adecuado, deberás conocerte a ti mism@ a nivel emocional, afirma Rowley.

Lo haces prestando atención. Desarrollar un hábito de atención es fundamental para construir resiliencia. Puedes practicar con un engañosamente simple ejercicio que Rowley usa consigo misma y con sus clientes: de camino al trabajo, pongamos, en el coche, nombra entre 3 y 5 cosas que veas, sientas y oigas. Por ejemplo, ves que el tráfico se está congestionando, que sol está subiendo por el cielo y que el coche de delante es azul. Notas que hace un poco de frío, que tus dedos están fríos cuando coges el volante y que el conductor de detrás está impaciente y cada vez más se acerca a tu coche. Oyes el ruido del tráfico de los carriles cercanos, los sonidos enfadados de los cláxones y los pájaros que están volando.

Hacer listas mentales simples como estas puede parecer un poco tonto de primeras. ¿A quién le importan los pájaros? Tienes preocupaciones más importantes.

Pero Rowley afirma que las listas nos pueden enseñar pequeños cambios perceptuales de la realidad interior a la realidad exterior y ayudarte a ver claramente en el momento. Ella lo practica cada día. Cuando practicamos el movernos entre nuestro yo interno y el mundo externo, paramos de ser prisioner@s de las emociones y somos capaces de simplemente notar qué es. Esto nos ayudará a tomar mejores decisiones basadas en hechos.

De todos modos advierte que nada de lo que hagas hoy te garantice propsperidad en el futuro. El desarrollar la aptitud de resiliencia, significa que no deberás de temer a los fallos, a los errores y a los cambios que tod@s tenemos por delante. La confianza que viene de saber que somos capaces de gestionar circunstancias complicadas, hace que las situaciones difíciles sean más fáciles de gestionar y esto sí que son noticias felices.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Orginal: “To be resilient, start by avoiding the word “happiness”” en Quartz

Cuando Parece Que La Vida Vence

Hoy me gustaría aprender qué es lo que dice Alex Mathers, en su artículo: What I tell myself when life is beting me down” o Qué me digo a mi mismo cuando la vida me vence“.

Tan sólo he leído el artículo en diagonal, con lo que, a estas alturas de la escritura, tampoco tengo claro como voy a titular la revisión en Feel The Brain. Si os parece bien, lo voy a escribir, y con su escritura, intentaré descubrir qué titulo pide el Brain Feeling.

Seré honesto con vosotros. Tengo 33 años y aún creo que la vida es dura.

Aún me siento como un principiante.

Aún me siento un tanto pez.

Aún me asusto y tengo miedo de las cosas.

La mayoría de las cosas son esperanzadoras. Soy productivo, hago suficiente ejercicio, me siento positivo y doy gracias por lo que tengo.

Puedo experimentar momentos de lucidez, en los que me siento a tope, explotando con un montón de ideas.

Pero hay momentos en los que permito que las cosas me afecten demasiado, que me hagan retroceder, que drenen la vida de mi pecho hasta que esté hueco.

Es como haber perdido mi posición en la gran escalada de vida, he perdido el agarre, y he caído. Tengo que atrincherarme y volver a ponerme en camino, un poco más magullado que antes.

Se que siempre habrán cosas de las que asustarse, y que los contratiempos son inevitables. Pero también se que no deberían nublar mi mente hasta el punto de hacerme sentir incapaz de no poder hacer nada al respecto.

He tenido caídas de las que me ha costado mucho tiempo recuperarme.

Pero también he estado bajo de ánimos y he cambiado las cosas más deprisa.

Esta es la razón por la que escribo esto para mi mismo. Para recordarme cómo estar de pie, cuando pueda parecer que las cosas están confabulando para mantenerme abajo.

¿Qué he hecho para mantener mi cabeza fuera del agua en momentos dados (para ser resiliente) cuando en otros me habría ahogado?

Hay dos conceptos que son los que más me han ayudado:

1. En realidad, hay una corriente penetrante que va contra tí

Te está poniendo a prueba, es por tu propio bien.

Debes moverte siempre, de modo que esta corriente no te fuerce a moverte hacia atrás.

Si andas, te quedarás quieto. Quédate quiero, y te forzará a ir hacia atrás. La inacción va a hacer crecer nuevas cuerdas que te atarán.

Tu mejor opción, la que requieres, es moverte hacia adelante con fuerza, una fuerza fluida y calmada. Ábrete paso a través de la resistencia y haz algo. Cualquier cosa.

La vida es movimiento. Todo se mueve. Todo está en un estado constante de flujo. Debes alinearte con ese cambio constante, para alinearte con la realidad.

Si no te mueves, ya no eres real. Y la vida te castigará por ello. Lo sentirás.

La razón por la que te sientes estancado, bloqueado, deprimido, es porqué no te estás moviendo. Algo te ha asustado. Has sido el conejo delante de los focos de un coche. En lugar de actuar rápido (supervivencia) te ha matado la inacción (muerte).

Cada decisión tomada para moverse asertivamente (incluso si es el movimiento equivocado) es un acto de renacer.

¿Te has dado cuenta alguna vez cuando actúas con resolución?, más que hacerte la víctima te rellenas con energía renovada. Haz esto a cada paso.

Continúa moviéndote, aunque estés aterrorizado o eufórico. Incluso cuando duermes. Los sueños nos dan esta libertad.

Mantén tu calendario lleno. Haz ejercicio a diario. Continúa produciendo. Sé prolífico. Se asertivo a pesar de la incomodidad. Construye un portfolio amplio y sobresaliente. No pares de crear, y hazlo con urgencia de juego, sin tener en cuenta el resultado.

Nunca pares de moverte

2. Debes hacer las paces con la oscuridad

Desearías que los pensamientos negativos no existiesen. Pero tengo algunas noticias para ti. Siempre van a estar allí.

Pero, está en tu mano, el hasta dónde éstos se amplifican.

La incomodidad siempre va a estar presente. Los buenos sentimientos no pueden florecer sin la existencia de sus opuestos. Siempre habrá miedo y dolor. No puede haber luz sin oscuridad.

De modo que debes aceptar que la oscuridad va a estar allí. Cuando lo aceptes, te liberarás.

Aceptar no es lo mismo que rechazar. Demasiado a menudo te aferras a la oscuridad pensando que te va a ayudar.

Reflexionas sobre tus propios problemas. Mantienes tu respiración. Te lo tomas todo y a ti mismo demasiado en serio. Buscas terapia. Recuerdas tus recuerdos con importancia y con sentimentalismo sobrecargado. Inyectas oscuridad a la oscuridad. Y nunca ayuda, porque lo hace todo peor.

Primero tienes que ver que la oscuridad está allí, y resistirte a resistirla.

Cuando antes lo aceptes, antes perderá su significado, se desvanecerá y se reemplazará con luz.

He aquí un ejemplo. Es como normalmente funciona contigo:

Ah! Ahí viene de nuevo el miedo. Oh no, ¿qué significa? ¿soy una persona débil o mala? Oh, sienta horrible, y está empeorando. Me hace tener pánico. Necesito encerrarme. Necesito esconderme.

En lugar de ello, ve los pensamientos negativos como moscas que vuelan alrededor de la cabeza de un toro.

Estos pensamientos y sensaciones no son nada. No son más que pequeños avisos de tu Ego de que estás en riesgo de arruinar esa perfecta falsa imagen que tienes de ti mismo.

Esto aplica a cualquier incomodidad, incluyendo la amenaza que puedas percibir en otras personas.

Están allí, pero tú eres el toro, no les haces ni caso. Las ves como amigas; cosas de las que reírte, y ya nunca más serán amenazadoras. Sigues haciendo tus cosas, masticando la hierba, a pesar de los zumbidos que se incrementan.

Eres un toro, y no te importan una mierda esas mosquitas.

Al cabo de un rato, estarás tan concentrado en lo que ocurre delante tuyo (esa hierba fresquita) que olvidarás por completo esos pensamientos y sentimientos.

Utilizando la energía que antes reservabas para luchar contra la oscuridad, hazlas estallar en luz, a través de crear audazmente, moverte y hacer cosas positivas; desafiando a lo que antes te habría paralizado.

Ahora estás en el momento. Vivo.

El pequeño contratiempo está tras de ti.

Las moscas están dando sus vueltecitas, pero te sientes cómodo.

Estas volviendo a escalar.

Después de escribirlo y de releerlo dos veces, aún no me viene a la cabeza cómo titular el Brain Feeling; pero debo ponerle un título y una imagen de cabecera. He decidido no alejarme mucho del título original: “Cuando Parece Que la Vida Vence”.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “What I tell myself when life is beating me down” en Medium

Por Qué Las Personas Inteligentes Cometen Estupideces

La inteligencia no es lo mismo que el pensamiento crítico y es una diferencia que importa mucho. Es lo que me gustaría aprender hoy en este Brain Feeling. ¿Me acompañáis?

Probablemente tod@s conocemos a alguien inteligente, pero que sorprendentemente comente estupideces. ¿Que significa ser list@ o inteligente? Nuestro uso diario de los términos se dirige a describir a alguien que es erudito y que toma sabias decisiones, pero esta definición está relacionada con cómo se mide tradicionalmente la inteligencia.

La medida más conocida de la inteligencia es el cociente intelectual, más conocido como el CI; se mide con un test que incluye puzzles visio-espaciales, problemas de matemáticas, reconocimiento de patrones, preguntas de vocabulario y búsquedas visuales.

Test de Cociente Intelectual

Las ventajas de ser inteligente son innegables. La gente inteligente es más proclive a sacar mejores notas y a llegar más lejos en la escuela. Son más proclives a tener éxito en el trabajo. Tienden menos a meterse en problemas cuando son adolescentes.

Dadas todas las ventajas de la inteligencia, nos sorprenderemos al saber que no predice otros resultados de la vida, como el bienestar. Podríamos pensar que hacerlo bien en la escuela o en el trabajo puede llevarnos a mejor satisfacción en la vida, pero diversos estudios a gran escala han fallado al intentar encontrar una prueba en la que el CI impacte a la satisfacción en la vida o a longevidad. Grossman y su equipo argumentan que la mayoría de los tests de inteligencia fallan al capturar nuestra habilidad de toma de decisiones en el mundo real, así como nuestra habilidad de interactuar bien con l@s demás. He aquí, a lo mejor, el por qué la gente ‘lista’ hace cosas ‘estúpidas’.

Por otro lado, la habilidad de pensamiento crítico, se ha asociado con el bienestar y la longevidad. Aunque a veces podamos confundir el pensamiento crítico con la inteligencia, no son lo mismo.

El pensamiento crítico es una colección de aptitudes cognitivas que nos permiten pensar racionalmente de modo orientado a resultados, junto con una disposición a usar esas aptitudes cuando sea apropiado. L@s pensador@s críticos son esceptic@s amigables. Son pensador@s flexibles que requieren de pruebas para dar soporte a sus creencias y reconocer intentos falaces de persuadirlos. El pensamiento crítico significa superar todo tipo de sesgos cognitivos (como el de confirmación, el de prejuicio, etc.)

El pensamiento crítico predice un amplio rango de eventos vitales. En varios estudios llevados a cabo en USA y otros, se ha descubierto que l@s pensador@s críticos experimentan muchas menos cosas malas en la vida. Se les pidió que completaran un inventario de eventos vitales y que hiciesen el examen de pensamiento crítico (el Halpern Critical Thinking Assessment). Este examen mide 5 componentes de las aptitudes de pensamiento crítico: razonamiento verbal, análisis de argumentos, prueba de hipótesis, probabilidad e incertidumbre, toma de decisiones y solución de problemas. El inventario de eventos negativos capturaba diferentes dominios de la vida como el académico, la salud, el legal, el interpersonal, el financiero, etc. Se descubrió repetidamente que l@s pensadores crítc@s experimentaban menos eventos negativos en sus vidas. Esto es importantísimo ya que hay una clara evidencia que el pensamiento crítico puede enseñarse y puede mejorarse.

En esta TED Lesson, subtitulada al castellano, podremos aprender 5 consejos de cómo mejorar nuestro pensamiento crítico:

 

Entonces, ¿qué es mejor? ¿ser inteligente o ser un@ pensador@ crític@? En las últimas investigaciones se enfrontó al pensamiento crítico con la intelignecia para demostrar cual de los dos estaba asociado con menos eventos negativos en la vida. Ambos, tanto l@s inteligentes como l@s pensador@s críticos experimentaban menos eventos negativos en la vida; aún así, l@s pensador@s crític@s experimentaban menos.

La inteligencia y cómo mejorarla son temas que reciben un montón de atención. Ya es momento de prestar parte de esta atención al pensamiento crítico. El razonamiento y la racionalidad tienen más que ver con lo que entendemos al oír que una persona es inteligente que las aptitudes matemáticas y espaciales. Aún más, mejorar la inteligencia es difícil ya que viene determinada por la genética. El pensamiento crítico, en cambio, se puede mejorar con entrenamiento y sus beneficios han demostrado persistir más en el tiempo. Tod@s podemos mejorar nuestras aptitudes de pensamiento crítico: haciéndolo podremos decir con certeza que es una cosa inteligente que hacer.

Buen Domingo!! 🙂


Artículos Originales:

El Efecto Dunning-Kruger o ‘Sobre La Incompetencia’

El pasado 9 de marzo aprendimos, el por qué los incompetentes piensan que son increíbles. Una clara lección sobre que tod@s nosotr@s podemos ser incompetentes en algún campo dado sin ni siquiera saberlo, aún más, solemos evaluar nuestras aptitudes en ese campo dado mucho mejor de lo que realmente son. Se trata del efecto Dunning-Kruger.

¿Cómo de buen@ eres con el dinero? ¿Qué hay con la lectura de las emociones de otras personas? ¿Eres más san@ tú o las otras personas que te rodean?

El conocer cómo nuestras propias aptitudes se amontonan y mejoran es muy útil de muchos modos. Pero la investigación psicológica sugiere que no somos demasiado buenos a la hora de auto evaluarnos. De hecho sobreestimamos frecuentemente nuestras propias habilidades.

Como corolario al Brain Feeling: “Por Qué Los Incompetentes Piensan Que Son Increíbles“, hoy me gustaría compartir con vosotr@s esta Lección TED, subtitualda al inglés, en que David Dunning nos explica el Efecto Dunning Kruger.

 

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “Why incompetent people think they’re amazing – David Dunning” en TED Ed

Lo Dejo

Eso es lo que pienso unas 3 o 4 veces al mes.

Para ser honesto, el pensamiento de dejar lo que sea que esté haciendo en mi vida ha estado en mi mente desde que puedo recordar. Cuando estaba en el instituto, quería dejarlo y encontrar un trabajo. Cuando jugaba al baloncesto, quería dejarlo.

Cuando empezaba un negocio, quería dejarlo y tener un trabajo. Cuando tenía un trabajo, quería dejarlo y volver a mis negocios.

Puedo continuar sin parar hasta llegar al presente. Lo se, suena como una crisis existencial que tan solo las personas del primer mundo tienen. Pero no es lo que está ocurriendo.

Nunca me veréis llorar por no haber sido invitado a fiestas o por una batería que se ha acabado.

No importa cuánto quiera lo que hago, los pensamientos de dejarlo y alejarme aparecen en mi mente cada vez que las cosas se ponen difíciles. Y, en el pasado esos pensamientos me han costado alguna más que otra noche de sueño.

Hace un par de años ya tuve bastante. Quise dejar de pensar.

De modo que empecé a ser consciente de mis pensamientos en lugar de actuar en cada único pensamiento que tenía.

“No me controlas”, me decía a mi mismo. Pero funciona. Soy más calmado, paciente y feliz por ello. De todos modos, cuando lo quiero dejar, aún lo escucho, ya que a veces es un signo.

Pero lo más seguro es que tan sólo sea miedo. Y rechazo rendirme. Y lo mismo deberías hacer tú.

No Lo Dejes Cuando Se Complica

Se trata de dejar las cosas que no valen la pena. A veces, haces cosas que no contribuyen en absoluto a ningún aspecto de tu vida, ya sean trabajos, clientes o incluso amig@s.

Aún así, estoy en contra de dejarlo cuando las cosas se ponen feas. Y desafortunadamente esa es exactamente la razón por la que la mayoría de nosotr@s lo dejamos.

Mirad, el alcanzar metas nunca ocurre de un modo lineal.

Creemos firmemente que hay una línea recta desde donde estamos nosotros hasta dónde queremos estar. Pongamos que tu meta es empezar un negocio para tener más libertad en tu vida. Esa era la meta del autor del artículo original desde que tenía 17 años.

Aún recuerda como creó esa meta. Empezó a trabajar en diversos trabajos desde que tenía 15 años. Trabajó en cocinas, grandes almacenes y call centers. Rápidamente se dio cuenta que sólo había una persona que sacaba beneficio de todo eso: la de arriba de todo.

Así que, desde ya una edad temprana, se propuso trabajar para él mismo. Pensó que podía empezar a trabajar para él mismo desde el principio. Pero eso no fue lo que ocurrió. En medio del camino trabajó para muchas otras personas. Empezó negocios que fallaron y, aún hoy, no está cerca de donde quiere estar.

Pero entender que la vida no es lineal nos ayuda a cambiar el modo en que pensamos.

Le llevó años desvelar cómo podía trabajar para él mismo con éxito. Por el camino, pensó en dejarlo muchas veces. Ahora se da cuenta que es una cosa buena. Si nunca tienes el sentimiento de dejarlo significa que la vida es demasiado fácil, y que tienes que tomar algún tipo de acción en ella.

Todos juegan duro y pretenden aparentar que pueden gestionar la vida fácilmente. Yo no lo creo. Nadie sabe qué es lo que está haciendo. Tan sólo que algunas personas son mejores a la hora de enfrentarse a sus miedos que otras.

Porque cuando te haces con tus miedos, es cuando las cosas buenas ocurren. Desafortunadamente, no hay nada que pueda decir para hacer que las cosas te sean más fáciles. La vida no es fácil. No importa lo que hagas, es el momento de parar de ver Netflix cada noche y de rebuscar las gangas de Amazon.

No aplaces tu vida. Lleva un tiempo darse cuenta de las cosas. Pero eso no significa que debas dejarlo. Si aún no has alcanzado tus metas, o no has encontrado un modo de tener éxito, no significa que seas un@ perdedor@.

Significa que aún no has encontrado el modo de ganar. Si sigues, descubrirás cómo.

Pero si lo dejas, no lo descubrirás. De modo que no lo dejes.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “I Quit” en Darius Foroux

Para De Pasar Tanto Tiempo En Tu Cabeza

Sé algo de ti sin conocerte. Te apuesto lo que quieras a que pasas un MONTÓN de tiempo en tu cabeza.

Pensando, preocupándote, estresándote, asustándote, lo que tú quieras. Eso es una mente preocupada pero, ¿con qué?

El 99% de tus pensamientos son inútiles. Tal como afirmaba William James:

Una gran parte de las personas piensan que están pensando cuando lo que están haciendo es simplemente reordenar sus prejuicios.

He estado toda mi vida obsesionado con las cosas prácticas. La filosofía práctica, el conocimiento práctico, los libros prácticos, el trabajo y el consejo práctico.

Esta idea proviene del Pragmatismo, una tradición filosófica que empezó allá por el siglo XIX en América. Se considera a Charles Sanders Peirce, profesor de Harvard, como el padre del pragmatismo.

Pero fue William James, un experimentado físico reconvertido a filósofo quien realmente definió la filosofía.

Sobre los pensamientos, las preocupaciones y el stress, William James afirma que:

El mejor arma contra el stress es nuestra habilidad para elegir un pensamiento en frente de otro.

El pragmatismo afirma que la mente es una herramienta. Tu mente debería trabajar para ti no contra ti. Las personas que no saben gestionar su mente no creen que esto sea posible.

Dicen: “No puedo evitar pensar esas cosas”

Bueno… si que puedes con la práctica suficiente. Es una aptitud.

En otras palabras: tienes la habilidad de decidir qué es lo que piensas. O bien, también puede decidir NO pensar.

Y esta es una de las cosas más prácticas e importantes que puedes aprender en la vida. Antes de aprender esta aptitud, nos podemos pasar horas y horas dentro de nuestras cabezas.

Piensa cuánto piensas:

  • Me pregunto ¿qué piensa mi jefe?
  • ¿Qué pasa si la cago y pierdo el trabajo?
  • ¿Me quiere?
  • Creo que no le importo.
  • Continuo fallando.
  • ¿Por qué mi vida es una mierda?
  • ¿Por qué mi vida es genial y las de otr@s no?
  • ¿Qué pasaría si tuviese cáncer?
  • Mi trabajo no me importa. ¿Hay algo malo en ello?
  • No puedo acabar nada, ¿Qué me pasa?

Y las lista continúa. Esto es caca REAL. Es lo que cualquiera nos dirá al preguntarles por qué se preocupan.

¿Sabes qué es lo que te provocan esos pensamientos? Culpa, enfado y sufrimiento.

Una Pregunta: “¿Cuál Es El Uso Práctico De Tus Pensamientos?

¿Si? Estoy esperando. ¿Sin respuesta? Exacto!

Los pensamientos son inútiles. El 99% de ellos.

¿Cuáles son útiles?

  1. Pensar en cómo puedes solucionar problemas. Un problema es una pregunta sin contestar. Pon tu cerebro a funcionar y piensa sobre cómo puedes solucionar problemas. Hay un montón de ellos en la Tierra.
  2. Entender El Conocimiento. Esto es: intentar internalizar conocimiento y pensar sobre cómo puedes usarlo para mejorar tu vida, tu carrera, tu trabajo, tus relaciones, etc…

Con esto, ya puedes ignorar cualquier otro conocimiento.

Si estás pensando constantemente, es por qué aún no has entrenado tu mente. DEBES salir de tu cabeza.

Si no, enloquecerás. Tod@s lo haremos. Sin excepción.

También, es probable que estés pensando que te estás perdiendo la vida. ¿Viste la luz del Sol esta mañana cuando te levantaste? ¿O las gotas de lluvia? ¿Notaste el olor del café? ¿Sentiste la textura de tu desayuno?

Si tus respuestas son no, definitivamente necesitas salir de tu cabeza. Para de pensar y empieza a sentir.

Pero, ¿Cómo Me Entreno Para Parar De Pensar En Pensamientos Inútiles?

Consciencia

Consciencia

Consciencia

Ahí es donde empieza. Cada vez que empieces a desviarte, sé consciente de ello. Observa tu cerebro. Sal de ti mism@ y observa la tontería en la que estás pensando.

No juzgues. No pienses que eres estúpid@. Si lo haces, estás volviendo a pensar.

No, lo que quieres hacer es decirte a ti mism@: “Ahh ese pensamiento no está mal. Ahora, volvamos a la realidad”

Si puedes cambiar tu mente, puedes cambiar tu vida

¿Has vuelto a la realidad? ¿Sientes tus ojos leyendo las letras en tu pantalla? ¿Sientes tu teléfono en tu mano? ¿Piensas en cómo vas a poder aplicar todo esto en tu vida?

Genial. Estas UTILIZANDO tu mente, y no hay otro modo. Ahora, continúa usando ese cerebrito.

Porque, es la herramienta más poderosa de la TIERRA.

Buen Domingo!! 🙂


Artículo Original: “Stop Spending So Much Time In Your Head” de Darious Foroux