Cerebro y Caminar ūüĎ£ Caminar Y Cerebro

Esta semana me quiero hacer eco de un art√≠culo aparecido en La Vanguardia. Escrito por N√ļria Escur y titulado “Por qu√© caminar nos cura el cerebro“, en √©l se desgranan los aspectos con los que el neurocient√≠fico Shane O’Mara desarrolla nuevos estudios sobre c√≥mo caminamos y como ese movimiento nos afecta. Una selecci√≥n de sus pensamientos, extra√≠dos de “Elogio del caminar” (Anagrama).

Henry David Thoreau nos invit√≥ hace a√Īos, en ‚ÄúCaminar‚ÄĚ a desandar lo andado y disfrutar de las virtudes espirituales del movimiento. Construy√≥ una caba√Īa en los bosques (donde se retir√≥ a vivir durante dos a√Īos) y nos regal√≥ obras como ‚ÄúWalden‚ÄĚ y ‚ÄúDesobediencia civil‚ÄĚ.

Ahora, el neurocient√≠fico Shane O‚ÄôMara analiza en ‚ÄúElogio del caminar‚ÄĚ (Anagrama) los beneficios del paseo desde una perspectiva neurofisiol√≥gica.

Caminar a diario mantiene la capacidad cognitiva del cerebro, el sistema nervioso y los m√ļsculos, regenera los √≥rganos. Retrasa la demencia y elimina el estr√©s.

Y todos esos efectos positivos tienen una base científica.

Henry David Thoreau

Para los antropólogos fue empezar a caminar erguidos lo que nos hizo humanos. Este libro se sirve de rigurosos estudios científicos para lanzar una propuesta contra el sedentarismo de las sociedades occidentales.

Shane O’Mara, profesor de Investigación Experimental sobre el cerebro en el Trinity College de la Universidad de Dublín, regala reflexiones en cada párrafo.

Caminar en compa√Ī√≠a

‚ÄúCaminar en grupo es una asombrosa proeza de coordinaci√≥n m√≥vil de cuerpo y cerebro. Requiere que sincronicemos unos con otros, lo que nos permite mantener un objetivo conductual com√ļn durante un per√≠odo de tiempo(‚Ķ.) Implica la acci√≥n coordinada y simult√°nea de m√ļltiples regiones cerebrales para controlar la propia trayectoria y la de los otros. Es una tarea dif√≠cil, tanto que los robots a√ļn no son capaces de hacerlo‚ÄĚ.

Ya hemos aprendido esta imagen en Feel the Brain: A la izquierda la actividad de nuestro cerebro despu√©s de estar sentad@s tranquilamente. A la derecha la actividad de nuestro cerebro despu√©s de andar 20′.

El arte de roncar

‚ÄúCaminar ayuda a dormir. Algunos sue√Īan como abejas enfurecidas, algo as√≠ como ‚ÄúZZ-ZZZ-ZZZZ-ZZ-ZZ‚ÄĚ (en Internet hay muchas grabaciones disponibles), mientras que otros recuerdan a una abeja moribunda, algo parecido a ‚ÄúzzzZZZZZZZZZZzzz‚ÄĚ. Escuchar esta charla neuronal es aleccionador y sorprendente. Sabes que est√°s oyendo a una c√©lula cerebral situada cerca del extremo del electrodo que est√° conversando con su vecinas. Escuchas algo que normalmente es inaccesible en medio del oscuro silencio del cerebro‚ÄĚ

Caminar por la ciudad

‚ÄúEl psic√≥logo Leon James describi√≥ como ‚Äúfuria andante‚ÄĚ como la irritaci√≥n que ataca a algunos seres humanos cuando caminan por las calles de una ciudad. Los que obstaculizan el libre avance de otros muestran una furia peatonal pasivo-agresiva. Y los que ven su paso obstaculizado sienten una furia activa que les hace circular con intolerancia y desaprobaci√≥n (‚Ķ) La vida social solo es posible porque inhibimos constantemente nuestros impulsos m√°s malignos‚ÄĚ.

El modo creativo, caminar de l@s artistas

‚ÄúEl fil√≥sofo Friedrich Nietzsche lleg√≥ a decir que solo tienen valor los pensamientos que nos vienen andando. Kierkegaard escrib√≠a ‚ÄėCada d√≠a me acerco al bienestar y me alejo de la enfermedad, andando. Andando me he encaminado a mis mejores pensamientos y no conozco ning√ļn pensamiento tan pesado que uno no pueda alejarse de √©l, simplemente andando‚Äô (‚Ķ) La postura erguida produce cambios inmediato en la presi√≥n arterial. Si est√°s de pie necesitas m√°s ox√≠geno. El cuerpo experimenta una serie de r√°pidas microdecisiones aunque s√≥lo est√©s dando una vuelta por el despacho‚ÄĚ.

Caminar y la política, caminar con otr@s

‚ÄúLos manifestantes pro derechos civiles realizaron varias marchas en Irlanda del Norte a finales de los sesenta, en lo que se consider√≥ un desaf√≠o al Parlamento de Stormont. En 1969 en una marcha trascendental que pretend√≠a dirigirse de Belfast a Derry, los manifestantes fueron atacados al llegar al puente de Burntollet. Un historiador lo llam√≥ ‚Äúla chispa que encendi√≥ el fuego de la pradera‚ÄĚ. Encendi√≥ un conflicto que dur√≥ tres d√©cadas y se cobr√≥ 4.000 vidas. Dej√≥ cicatrices que a√ļn no se han curado. Si se hubiera dado v√≠a libre a la manifestaci√≥n la historia de Irlanda del Norte podr√≠a haber sido distinta. Algo que nunca sabremos.‚ÄĚ

Marcha de Belfast a Derry

Sobre Shane O’Mara

El autor de “Elogio del caminar” fue director del Trinity College Institute of Neuroscience, uno de los centros punteros sobre la materia en Europa. Shane O‚ÄôMara coincide con lo que escrib√≠a John Steinbeck: ‚Äúes experiencia com√ļn que un problema que por la noche resulta dif√≠cil se resuelva por la ma√Īana despu√©s de que el Comit√© del sue√Īo haya trabajado en √©l‚ÄĚ.

Shane O’Mara

No s√© vosotr@s pero el libro de O’Mara acaba de pasar a formar parte de mi #PilaDeLectura.

Buen S√°bado!! ūüôā

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